El Amor De Antonio Capítulo 135: Alborotadora

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El Amor De Antonio de Rosa amarilla Capítulo 135: Alborotadora

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Una vez que apareció Nidia, la multitud que estaba susurrando se calmó inmediatamente y miró hacia ella.

Pronto, Nidia y algunos gerentes de alto nivel se sentaron en la parte delantera de la sala.

Entonces, levantó la mirada ligeramente, la mirada que hizo sentir incómoda a la gente, y miró a la gente, -Han llegado todos los gerentes, ¿no?-

-¡Sí!-

La multitud respondió por unanimidad.

-Muy bien.-

Nidia asintió con la cabeza muy satisfecha. Pero al ver a Clara, se detuvo un rato y luego continuó, -Soy Nidia, y a partir de hoy, asumo el cargo de directora general del Grupo Santa y espero que durante mi mandato, todos podamos trabajar juntos para que el Grupo Santa sea mejor. Así que pediré a todos que se presenten porque necesito conocerlos.-

-¡Empecemos con los de adelante!-

Una vez que terminaron las palabras de Nidia, los gerentes de los distintos departamentos comenzaron a presentarse.

-Directora general, soy Hernán Gebara, director del Departamento de Desarrollo de Cine y Televisión, y este de mi lado es el subdirector, Jerardo Holguín.-

-Directora general, soy el director del Departamento de Planificación...-

...

Quince minutos después por fin tocó el Departamento de Medios.

Clara entrecerró los ojos y se sintió un poco alarmada.

-Soy la directora del Departamento de Medios, Telma. Estas dos son las subdirectoras del Departamento, Elisa y Clara.-

Telma se levantó e dijo ligeramente.

Nidia asintió con la cabeza y echó un vistazo a Elisa y Clara.

Elisa se levantó inmediatamente y dijo respetuosamente, -Directora general, soy Elisa y llevo cuatro años trabajando como subdirectora en este departamento.-

-Bueno, siéntate.-

Nidia sonrió a Elisa, pero miró fijamente a Clara, -Telma, en otros departamentos solo hay un subdirector, ¿entonces por qué hay dos en tu departamento? Aunque la empresa pretende apreciar a los talentos, parece un poco raro tener a dos personas ocupando un mismo puesto, ¿no?-

¡Mira!

Al escuchar esas palabras de Nidia, Clara se quedó atónita.

¡Esta mujer la apuntó!

-Directora general, los jefes han aprobado que ellas dos ocupan el puesto de subdirectora, así que no es nada raro. Además, ambas han trabajado muy excelentemente, entonces merecen ese puesto.-

Telma también sabía que Nidia intentaba atacar a Clara, así que contestó con cuidado.

Sin embargo, Nidia no fue tan fácil de tratar e inmediatamente se rio, -Si dos personas ocupan el mismo cargo, siempre hay una mejor y una peor. Yo sé que Elisa trabaja muy bien en este puesto durante mucho tiempo, por lo que es verdad que merece ese puesto. Pero Clara, que trabaja menos de tres años en la empresa, ya ocupa ese puesto. Si no recuerdo mal, solo empleados que llevan más de tres años en el Grupo Santa tienen la oportunidad de ascender, ¿no?-

-Además, dicen que Clara no tiene una buena fama en la empresa e incluso ha acarreado problemas que afectan a la reputación de la empresa. Quiero saber cómo alguien como ella pudo ocupar el puesto de subdirectora.-

Unas simples frases hicieron que la multitud sintiera una atmósfera anormal.

¡La nueva directora general estaba atacando claramente a Clara!

Las palabras de Nidia fueron, en efecto, muy agudas y, además, ella dijo con el pretexto de proteger los intereses de la empresa.

Esta mujer era realmente muy difícil de tratar.

Telma no pudo evitar fruncir el ceño y estuvo a punto de decir algo para ayudar a Clara.

Sin embargo, Clara se adelantó y dijo ligeramente, -¿Parece que usted no quiere que yo ocupe este puesto?-

-Solo considero las cosas desde mi punto de vista. Creo que no hay necesidad de que existan dos subdirectoras en el Departamento de Medios, así que a partir de hoy no asumas este cargo.-

Nidia dijo directamente.

Cuando la gente a su alrededor escuchó esto, no pudo evitar sacudir la cabeza en secreto y miró a Clara con ojos llenos de simpatía.

Mucha gente incluso pensó que Clara era realmente una alborotadora, porque siempre ofendía a la gente.

Clara ya adivinaba que ella dijo esto, entonces rio fríamente, -Usted es muy arrogante, pero me temo que no tienes el derecho de destituirme de mi cargo. Era la junta que decidió ascenderme, así que si quiere despedirme, tiene que hablar con la junta.-

-¿Qué has dicho?-

Las palabras de Clara hicieron que Nidia cambiara de cara inmediatamente.

También los demás comenzaron a discutir y se sorprendieron por lo que había pasado.

¡Esta mujer se atrevía a decir esto! ¿Quería seguir trabajando en la empresa?

-Señora Nidia, usted y yo no somos estúpidas. Ha elegido a mí como el blanco para vengarse por Cecilia, ¿verdad? Tres años, mala reputación... Todos son excusas. Yo trabajo para la empresa con todo mi corazón y todos conocen de mis contribuciones, así que si quieres despedirme con esa excusa, estás equivocada.-

A Clara no le importaron en absoluto las miradas consternadas de los demás.

Si Nidia quería ser fuerte, entonces sería más fuerte que ella.

¡Silencio!

Toda la sala de reunión estaba en un silencio.

Nadie se atrevió a decir nada.

La cara de Nidia era muy fea.

Como directora general, era tan poderosa que si quería despedir a Clara, nadie se atrevería a decir nada.

Sin embargo, Clara señaló directamente que ella no era justa. Entonces si realmente la despedía en ese momento, definitivamente no podría convencer a los demás más adelante.

Nidia se llenó de ira.

Por su estatus, los demás siempre eran halagadores con ella.

Pero nunca pensaría que Clara, que solía ser dulce y que la llamó suavemente Nidia cuando la veía, se atrevería a tratarla así delante de todos.

¡Clara!

-Clara, estás en una empresa, no un lugar para que digas tonterías. Además, ¿tratas a tu jefe con esa actitud?-

Nidia se quedó en silencio durante un rato para contener a duras penas la ira. Luego regañó a Clara.

-Yo trato a los buenos jefes con respeto, ¿pero eres?-

Clara rio fríamente y continuó regañándola, -Todos mis compañeros han hecho muchos esfuerzos para llegar a la posición de hoy. Pero, tú, una nueva directora general, desprecias los logros que hemos conseguido. Me gustaría preguntarte, no hemos perjudicado los intereses de la empresa, no hemos sido perezosos, y nos hemos ganado esta posición con nuestra propia fuerza, ¿así que tienes el derecho de despedirme?-