El Amor De Antonio Capítulo 142: Ser buena en ligar

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Leer El Amor De Antonio novela Capítulo 142: Ser buena en ligar de Rosa amarilla

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Tan listo como Guillen ya entendió qué quería hacer Elisa.

Nunca le faltaban esas mujeres como Elisa que querían ligar con él.

Había salido con varias chicas. Cualquier chica era más guapa que Elisa. Para él, Elisa estaba haciendo tonterías.

Así después de saludar, no la miró y la ignoró.

Elisa le daba vergüenza y mordió los labios.

Siempre estaba segura por su bella y esa vez intentó llamar la atención de este pijo.

Pero no la quería dar una mirada.

Clara y Telma vieron todo y no querían hablar nada.

¿Era Elisa demasiado inocente? ¿Creía que podía obtener un novio rico por tirar el escote más abajo?

Cuando Clara estaba pensando, Guillen la miró y preguntó, -¿Te llamas Clara, sí?-

-¡Sí, jefe!-

Se sorprendió un poco y lo respondió.

Guillen le parecía interesante esta chica y la miró con curiosidad.

La miró sin respeto y la vio desde el pelo al pie.

Hoy Clara llevaba un vestido blanco y ponía una chaqueta de verde oscuro por el frío. Se quedaba encantadora el vestido. Además tenía una cara bonita y un cuerpo sexual. Se veía más brillante.

Su temperamento elegante la hacía más especial.

Guillen asintió en su mente.

No cabía duda de que a su primo le gustaba ella. Aún no era muy sexual pero era encantadora.

-Bueno, jefe, ¿hay algún problema?-

Le molestaba por la mirada del hombre. Estaba considerando si ese hombre era sensual. Si no, ¿por qué la miró así en la primera vez?

Telma también le parecía rara.

Parecía que Clara no conoció a Guillen pero le interesaba ella, ¿por qué?

-Pues, lo siento. No pienses demasiado. Solo he oído varias cosas de ti. Me daba intriga cómo eres.-

Guillen se daba cuenta de que no estaba bien mirarla como así delante de otras personas. Volvió a ponerse normal y dijo, -Señora González, eres muy buena. Espero que trabajes más para la empresa en el futuro.-

Clara se puso tranquila y asintió, -No se preocupe, jefe. Voy a trabajar más.-

-Vale. Que volvéis a trabajar. Voy a otro lugar.-

Él se despidió y salió del departamento con unos asistentes y directores.

Después de que salieron, Clara se sentía que las otras personas la miraron en una manera diferente. Especialmente Elisa la miró con enojo.

Hizo mucho para llamar la atención de Guillen. Pero no quería echarla una mirada.

Clara solo quedaba allí y Guillen habló con ella.

Se sentía muchísima celosa por la diferencia.

-Vaya, que buena eres en ligar. Tengo que estudiar contigo.-

Era obvio notar la ironía de las palabras de Elisa.

Otras colegas en el departamento también se sentían celosa y le ironizaron.

-Jeje, ¿de verdad piensa que el gerente le va a gustar después de pocas palabras? ¿No sabe cómo es? ¿Cree que todo el mundo la ama?-

-Pues, le da bien hacer amigos. Si no, ¿por qué el gerente y la directora la tratan tan bueno?

-Vaya, vaya, Clara, que nos enseñes cómo ligar, por favor.-

Clara sabía que esas personas eran amigas de Elisa. No le importaban las palabras.

Pero siguieron hablando mal. Se puso un poco enfadada.

Clara estaba sorprendida por la mirada de Guillen. Pero ahora quería insultarlas.

-Os lo enseño. ¿Pero lo entendéis?-

Clara las insultó con ironía mientras llevaba una sonrisa en su cara.

-¡Qué cara dura!- Las mujeres se pusieron enfadada y le gritaron.

-Claro. Las personas de cara dura piensan que todo el mundo es desvergonzada.-

-¡Qué dices!-

Las mujeres querían enojarse pero vieron la mirada de Clara y les daba miedo la mirada. Se callaron.

Clara no era tan buena que dejaba que otros la hicieran daños.

-¡Callos! Ahora es la hora laboral. Debéis trabajar en la oficina si no ligar con hombres. Si no queréis trabajar más, me avisaréis.-

Telma no estaba contenta cuando oyó la discusión de las mujeres.

Las mujeres volvieron a su sitio a trabajar después de que les gritó Telma.