El Amor De Antonio Capítulo 171: El más sucio es el corazón humano

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-... Tengo calor... tengo calor...-

Clara se sentía como si estuviera en una estufa, estaba muy caliente e incómoda.

Al mirar a la persona en la cama que se retorcía incómoda, los ojos de Xulio estaban rojos, si no hubiera nadie más en la habitación, se habría abalanzado sobre ella inmediatamente.

Nidia miraba la expresión lujuriosa de Xulio, mostró un gesto burlesco, este hombre tenía sexo con muchas estrellas femeninas de la industria del entretenimiento, estaba realmente asquerosamente sucio.

Pero era un hombre así que podía arruinar a Clara y hacerla sufrir.

Al pensar que Clara se despertaría mañana por la mañana y se daría cuenta de que Xulio la violó, Nidia sentía muy alegre.

-Director Xulio, aún tiene mucho tiempo, la dejo ahora a ti.- Nidia le sonreía a Xulio, pero él no la miró para nada y mantuvo la mirada fija en la persona en la cama.

A Nidia no le importaba y continuaba diciendo, -Director Xulio, ya está la persona, entonces no te olvides de nuestra cooperación.-

-Vale, te vas ahora.- Xulio agitaba su mano hacia ella con impaciencia.

Los ojos de Nidia mostraban malicia, y finalmente miraba a Clara en la cama, luego se daba la vuelta y se iba sin mirar atrás.

"Clara, no me culpes, este es tu propio destino." estaba pensando.

Al salir, se encontró con Francisco y Cecilia en la puerta.

-Nidia, ¿cómo va?- Cecilia parecía ansiosa.

-Xulio y Clara están adentro juntos.- Nidia cerraba la puerta, luego miraba a Francisco, -Francisco, ¿el reportero ha arreglado para mañana por la mañana?-

Francisco miraba fijamente la puerta cerrada, por eso, no escuchó la pregunta de Nidia.

Nidia frunció el ceño y lo regañó, -Francisco, ¿qué estás mirando?-

Esta vez Francisco lo escuchó, se apresuró a retraer la mirada y miró a Nidia, -Nidia, ¿qué pasa?-

-¿Te pregunto si el reportero ha arreglado para mañana por la mañana?- Repitió Nidia con insatisfacción.

-Está arreglado.- Respondió Francisco, mirando la puerta involuntariamente.

Nidia mostraba una sonrisa burlona, -¿Qué pasa? ¿Todavía te gusta Clara? ¿No quieres que ella tenga sexo con otras personas?-

Cecilia se ponía ansiosa al escuchar esto, -Nidia, no digas tonterías, Francisco siempre me ha amado, y nunca amó a Clara.-

Cuando decía esto, levantando los ojos para mirar a Francisco, -¿Es verdad? Francisco.-

Francisco no le respondía, pero le tomaba la mano y le decía a Nidia, -Nidia, vamos.-

Después de hablar, se llevaba a Cecilia para que se fuera, y Nidia se quedaba mirándole la espalda durante un buen rato antes de irse.

Y justo después de que todos se iban, se abría la puerta de la habitación de al lado y salía una persona alta.

Caminaba hasta la puerta de la habitación de Clara, extendía la mano y tocaba el timbre.

Una vez, nadie abría la puerta.

Dos veces, nadie abría la puerta tampoco.

Pero no se rendía en absoluto y tocaba el timbre una y otra vez.

-¿Quién eres? ¿Estás loco?- La puerta finalmente se abría y Xulio salía en bata de baño.

Antes de que tuviera tiempo de ver quién tocaba el timbre, un fuerte puño caía sobre la mejilla de Xulio, e instantáneamente él golpeaba la puerta hacia atrás.

Xulio no se había calmado y había otra ronda de puñetazos y patadas, estaba completamente indefenso y al final solo pudo colapsar en el suelo como barro.

Mirando a Xulio, que había sido derribado al suelo, el hombre entraba rápidamente a la habitación, cuando veía a la mujer en la cama, sus ojos negros estaban llenos de ira.

La ropa de ella aún estaba intacta y parecía que Xulio aún no la había tocado con las manos sucias.

Bajaba la mirada, se volvía y se dirigía al baño, con una bata de baño en la mano cuando salía.

Se acercaba, la envolvía con la bata de baño y luego la abrazaba.

Clara, que estaba confundida, sentía que fuera levantada por alguien, y luego un olor familiar llegaba a su nariz.

-Antonio.- Ella murmuraba.

Al escuchar el nombre que ella llamaba, el hombre que la sostenía se ponía rígido y miraba su cara bonita y sonrojada, los ojos oscuros llenos de un afecto desconocido.

-Clara.- La llamaba en voz baja, contenida e insoportable.

Dando un paso firme, la abrazaba y salía.

-Señor, ¿qué debo hacer con él?- Preguntaba un hombre de negro que esperaba en la puerta.

Miraba fríamente a Xulio que estaba tirado en el suelo, sus ojos se entrecerraban levemente, revelando crueldad.

-Arruínalo.-

...

Aquiles salía del baño y regresaba a donde estaba parado con Clara, descubría que Clara había desaparecida.

En un momento, entraba en pánico.

Pensaba que Clara simplemente se alejaba por un tiempo y todavía estaba en el banquete. Pero no podía encontrarla, ni contactarla.

Al darse cuenta de que algo andaba mal, rápidamente llamaba a Antonio y le contaba la situación.

-Aquiles, si le pasa algo a Clara, es mejor que tenga una preparación psicológica. -

La voz espantosa de Antonio llegaba desde el teléfono, y Aquiles tragaba saliva y oraba en su corazón, “Clara, debes estar a salvo.”

De lo contrario, definitivamente sería castigado severamente por Antonio.

Esta noche estaba destinada a ser inquieta.

...

-¿Cómo está?-

-Después de la inyección, las propiedades del afrodisiaco se disiparán, ella se recuperará después de dormir.-

-¿Habrá alguna secuela?-

-Usualmente no.-

Clara oía débilmente a alguien hablar, quería abrir los ojos para ver quién era, pero sus párpados estaban tan pesados que no podía abrirlos de todos modos.

-Vasco, ¿quién es esta chica?-

Al mirar a la hermosa chica en la cama, Romeo Travieso sentía mucha curiosidad, el Vasco quien conocía era un hombre que nunca se acercaba a una mujer, su abstinencia hacía que la gente dudara de su orientación sexual.

Ahora había una chica en su casa, era una chica tan hermosa.

Tenía mucha curiosidad.

-Te digo, ¿entonces la conoces?-

Las frías palabras de Vasco dejaban la boca de Romeo se crispaba, -Si no me dices, ni siquiera la conozco.-

Vasco se acercaba y obscurecía la lámpara al lado de la cama, luego salía de la habitación con Romeo.

-Ella es Clara González.-

Vasco caminaba hacia la sala y se sentaba, miraba a Romeo, sonreía levemente, -¿La conoces?-

-¿Clara González?- Romeo se sentaba frente a él, frunciendo el ceño, ¿por qué le resultaba familiar el nombre? ¿Dónde lo había oído?

-Había mucho rumor con el compromiso de Francisco Pastor antes, creo que deberías saberlo.-

-Por supuesto que lo sé.- Pero ¿por qué decía esto de repente?

Romeo lo veía sonreír de manera muy significativa, de repente se daba cuenta, -¿Es esa la pobre chica traicionada por el prometido?-

Vasco fruncía el ceño, -Por favor, preste atención a tus palabras.-

Romeo sonreía embarazosamente, -Lo siento, estoy tan emocionado, tan emocionado.-

Luego preguntaba, -Entonces, ¿por qué ella está aquí?-

Vasco no le respondía directamente, sino que decía con mucha significación, -Romeo, el más sucio es el corazón humano.-

Romeo no lo entendía.