El Amor De Antonio Capítulo 254: Voy a asistir a una cita ciega

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En El Amor De Antonio Capítulo 254: Voy a asistir a una cita ciega, lo entiendo perfectamente, el matrimonio contigo es forzado. Pero aun así aceptó, porque su corazón pronto se dio cuenta de la mitad de su vida. En Capítulo 254: Voy a asistir a una cita ciega, la toleró, la mimó y se sacrificó por ella. Él la dejó seguir sus propios pasos, pero como estaba preocupado de que se cayera, todavía la observaba para sostenerla. Su amor no es un cliché, ni irrealmente dulce, sino muy verdadero y abnegado. Lee El Amor De Antonio Capítulo 254: Voy a asistir a una cita ciega del autor Rosa amarilla en readerexp.com

-Ja ja ja ja-

Una carcajada sonó en la ruidosa cafetería, haciendo que todo el mundo girara la cabeza y mirara.

Calar miró a sus colegas de reojo, sonrió torpemente y luego se quedó mirando sin palabras a la mujer del otro lado de la sala, que se reía sin ton ni son.

-Lydia,ten cuidado tu imagen. No quiero que se malinterprete que la persona sentada frente a mí es un psicópata.- dijo Clara de mal humor.

-Clara- Lydia se rió tanto que su discurso no era fluido, cogió apresuradamente la bebida de la mesa y tomó un sorbo, se acarició el pecho para suavizar su respiración, y sólo cuando su respiración fue suave volvió a hablar. -Ni siquiera sabía que todavía había gente tan ingenua en este mundo.-

-María no es ingenua, está segura de sí mismo, sólo cree que puede entrevistar a Antonio.-

Clara tomó un bocado del plato y se lo llevó a la boca, masticándolo lenta y metódicamente.

Hay que reconocer que cuando escuchó las grandiosas palabras de María, también casi no pudo contener la risa, pensando que sus ideas eran demasiado simples e inocentes.

Pero temía apagar su entusiasmo de por entrar en la industria, así que le dio una palmadita en el hombro y le dijo en tono serio, -María, es estupendo que tengas esa meta, pero es mejor hacer lo que puedas.-

Después de decir eso, estaba a punto de marcharse, pero María se puso delante de ella y la detuvo, diciendo con una mirada decidida, Clara, créame que podré entrevistar a Antonio y luego hacer famoso el nombre de nuestra empresa en todo el mundo.-

En ese momento, estaba realmente sorprendida por la mirada tan decidida de María, así que no pudo decir nada durante un rato, pero al final, sonrió y le dijo, -Entonces, ánimo.-

-¿Ánimo?- Lydia miró divertida a su mejor amiga, -En realidad le dijiste que ánimo, sabes que es imposible.-

Clara se encogió de hombros, -No hay otro remedio, se parece demasiado a mí cuando entré en este negocio antes, llena de entusiasmo y pasión, pensando día y noche en hacer una gran noticia.-

-Exacto-. Lydia asintió sin comprometerse, -En ese momento, Alejandra y yo nos preocupábamos mucho de ti porque estabas trabajando sin cesar, se veía cansada y delgada.

Clara sonrió y levantó las cejas, -Pero el trabajo duro siempre da sus frutos, mírame ahora, me han ascendido.

Lydia puso los ojos en blanco, -Vamos, han pasado casi tres años desde que te ascendieron, llegas demasiado tarde a devolver el favor.-

-Algo es mejor que nada.-

Clara sonrió, luego apartó el plato de la cena y puso la sopa frente a ella, bajando la cabeza y sorbiéndola lentamente.

-¿Dónde está Alejandra?- preguntó distraídamente Lydia mientras comía.

-Sus padres se declararon culpables.-

-¿Qué?-

Antes de que pudiera terminar estas palabras, Lydia exclamó, asustando a Clara hasta casi dejar caer su cuchara en la sopa, levantó los ojos y miró a la excita Clara, -Lydia, ¿puedes dejarme terminar mi frase?-

Lydia tiró de la comisura de los labios, -Vale, habla tú primero.-

Clara tomó otro sorbo de sopa antes de dejar la cuchara y la miró, -Los padres de Alejandra admitieron repentinamente su culpabilidad, así que ella no vendrá a la oficina por un tiempo estos días, está ocupada tratando de anular el caso para sus padres.-

-¿Por qué el tío y la tía de repente confesaron el crimen?- Lydia hizo converger sus cejas, luego sus ojos se ensancharon abruptamente, -¡Es Lolita quien está tramando algo!-

-Bueno, es ella.-

-Maldita sea.- Lydia apretó los dientes con odio.

-¿Cómo está Alejandra ahora?- preguntó Lydia.

-Está bien-.

Lydia suspiró ligeramente aliviada. -Bueno-

Tenía miedo de que Alejandra no fuera capaz de manejar el cambio repentino y hacer algo estúpido.

-No te preocupes, ahora tiene a Guillen a su lado, estará bien.-

Lydia se rozó los labios, - se dice como si Alejandra no estuviera bien sin Guillen. Ella nos tiene todavía?-

-¿Qué? ¿Estás celosa?- Clara se burló con una sonrisa.

-¿Quién está celoso?- Lydia le dirigió una mirada bonachona.

Clara pero sonrió, sonriendo significativamente.

-Vale,, estoy celosa. Alejandra siempre me ocultó las cosas, y Guillen es el novio con el que acaba de salir, pero dejó que le ayude con sus problemas.

Realmente no estoy contento con esto.-

Esto era cierto. Pensó que su relación de tantos años con Alejandra no estaba a la altura de Guillen, con quien acababa de salir, se enfadó.

Clara sonrió y negó con la cabeza.

-¿Qué?-

-No pasa nada.- Clara sonrió y no dijo nada más.

Lydia empujó el plato volteado hacia un lado, molesta, -No más, este plato no es bueno.- Luego cogió su bebida y bebió un sorbo.

Al ver esto, Clara levantó ligeramente sus finas cejas, pensó “¿por qué era tan infantil?”

-Yo también necesito encontrar un novio.- Lydia puso la botella de bebida con fuerza sobre la mesa con cara de indignación.

-¿Estás seguro?- Clara la miró con desconfianza.

Lydia levantó la barbilla con arrogancia, -Por supuesto, tú tienes un marido, Alejandra tiene un novio, en el futuro, cuando salgáis, os emparejáis todos, yo estaré sola.

Estas palabras eran inexplicablemente familiares, como si lo hubiera dicho antes.

Recordó cómo Alejandra le respondió.

Clara reflexionó por un momento, y luego las comisuras de sus labios se levantaron, -Puedes estar con Aquiles-.

Sí, Alejandra había dicho lo mismo en ese momento.

Lydia le respondió, -¡No! Voy a una cita a ciegas.-

-¿Una cita a ciegas?- Clara pensó que había escuchado mal, y su voz se elevó incluso por la conmoción.

-Bueno, mañana fin de semana, mi papá me organizó una cita a ciegas, originalmente no quería ir, pero ahora que lo pienso, podría ser muy apropiado ir a conocer a alguien.-

Clara quedó realmente sorprendida por sus palabras y se apresuró a aconsejarle, -Lydia,piénsalo dos veces, - Qué te pasa si te encuentras con alguien muy extraño.-

-No te preocupes, soy tan bueno que el presentado por otros debe ser tan bueno como yo.-

Sólo por sus desvergonzadas palabras, Clara se tragó todas las palabras que aún quería aconsejarle.

-¡Entonces te deseo lo mejor!- Clara sonrió.

Lydia entrecerró los ojos, -Clara, ¿por qué siento que tienes la sensación de estar esperando ver un buen espectáculo?-

-Piensas demasiado, eres mi buena amiga, ¡por supuesto que quiero desearle a usted buena suerte en tu cita a ciegas!-

Este "usted" despertó la piel de gallina por todo el cuerpo de Lydia.

-Clara, ¿puedes hablar normalmente?-

Clara puso el cuenco de sopa en el plato, luego se levantó y lo llevó en sus manos, -Tengo un montón de cosas que hacer, así que no hablaré más contigo-.

Al decir esto, se dio la vuelta con el plato de la cena y se dirigió hacia el lugar donde puso el plato de la cena comido.

Al ver esto, Lydia se apresuró a levantarse también, -¡Espérame!-

Lydia se apresuró a perseguirla con el plato de comida en sus pasos.