El Amor De Antonio Capítulo 70: Tenía las malas intenciones.

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El Amor De Antonio novela Capítulo 70: Tenía las malas intenciones. de Rosa amarilla

En El Amor De Antonio novela Capítulo 70: Tenía las malas intenciones. autor Rosa amarilla los detalles son llevados al clímax. Es porque ella no llora por sí misma, administrará el tiempo de trabajo y descanso de la heroína. Pero cuando está enojado, no levanta la voz para asustar a la gente, no hay clase de clase como enseñar a los niños. Toda su actitud hacia la protagonista femenina es sentida por todos. Sigue a El Amor De Antonio Rosa amarilla Capítulo 70: Tenía las malas intenciones. en readerexp.com

Mientras todo el mundo la miraba de arriba abajo, Clara tembién lo hacía.

En el palco, además de Aquiles, había tres hombre y una mujer.

Los tres hombres tenía la edad similar a la de Antonio, tanto el rostro como la autoridad no eran ordinarios. Sin dudas, ellos habían nacido en una gran familia.

En cuanto a la mujer, contaba con la edad semejante a ella, que poseía un rostro ovalado hermoso. Según su elegancia, era obvio que era una señora ilustre pertenecida a una familia noble.

-Hola, buenas noches-

Ellos se sostenían un insistante la mirada, y Clara era el primero en saludarles con la voz cristalina como si las perlas cayeran en el plato.

Las palabras sorientes les despertaron a las personas que estaban mirando a ella, y en los ojos suyos iluminó la maravilla.

-Hola, Cuñada-

-Buenas noches, ¿qué tal?-

Los amigos se levantaron al mismo tiempo y le saludaron con actitud amigable.

Todos ellos eran los nobles, los hombres eran guapos y la mujer, bonita. Clara no aguantó mostrar una sonrisa cuando vio que le dirigieron el saludo.

Antonio le cogió de la mano, se le acercaron al sofá, y le presentó a las personas señalándolas, -Imanol Colón, Magno Duarte, Gerardo Hierro, y ella es la hermana menor deGerardo, Begoña Hierro, que es la buena amiga que crece junta conmigo y Aquiles.

Clara asintió la cabeza y dio una sonrisa a todos, -Hola, me llamo Clara Gonzáles-

-Todos somos conocidos, no hay de qué, siéntate-

Imanol agitaba la mano para llamar a todos sentarse.

Aquiles se le acercó a Clara, la tiró a un lado, le dijo atentamente, -Cuñada, voy a presentarte el palco. Aquí hay muchas cosas muy interesantes. Lo más importante es que mi hermano oculta aquí muchos vinos de buena calidad, habitualmente incluso no me los comparte. Aprovechemos esta oportunidad y saquemos unas botellas, ¿qué te parece?-

Clara le dio una mirada, luego vio a las personas detrás, parecía enterarse de algo. Con la inteligencia, le afirmó con la cabeza, -¡Me parece bien!-

Al marcharse los dos, ellos retiraron la vista y la pusieron en Antonio. Le contaron con el gesto increíble, -Aquiles nos ha dicho que estás enamorado de alquien, pero no hemos tenido confianza en él. ¿Ahora parece que lo que cuenta él es real?-

-Como véis-

Antonio encogió de hombros, pero la cara se mantenía indiferente.

-El rostro y el temperamento son buenos, te merece ella- Imanol hizo una evaluación neutral.

-¿Por qué la cuñada parece ser un poco conocido?- Magno pensaba un rato con una expresión dudosa.

-¿Clara González? La famosa que se ha metido en un gran escándalo, ¿no? que se ha publicado en la sección de las noticas de entretenimiento.- Gerardo recordaba un buen rato, por fin se acordó de este personaje, Clara Gonzáles.

-Antonio, ¿a ti te gusta ella?-

Begoña estaba incrédula de eso, y le preguntó frunciendo levemente el ceño.

Frenta a la reacción diferente de los cuatros, Antonio únicamente asintió suavemente la cabeza, -Sí, estoy enamorado de ella-

Ellos se miraban un buen instante por largo tiempo, y finalmente Magno rompió el silencio. Le preguntó, -La infuencia de aquella noticia es mala, creo que Antonio ya has sabido la causa y el efecto del caso, ¿no?-

-La noticia no es cierta, no tenéis que importarla-

Antonio todavía se mantenía calmoso.

Los amigos suspiró de alivio al escucharlo. Gerardo contó chascando la lengua, -Según lo que dices, la cuñada nuestra tiene mucha capacidad. Yo he leído la noticia, la forma de contraataque es bastante ingeniosa-

-La persona con excelente gusto como Antonio, ¿crees que una ordinaria pudiera lograr su amor?-

Imanol dio una risa, levantó la copa, -Pase lo que pase, demos la enhorabuena a Antonio que ha sido la primera persona que encuentra el verdadero amor entre nosotros-

-Jaja, sí, es eso. Al principio todos nosotros pensamos que llevarás toda la vida soltera sin considerar que tengas este día-

Con menos frecuencias surgía una oportunidad que podían bromearle, ellos la aprevechaban bien y le seguía a Imanol chanceándole inmediatamente.

En ese momento, regresaron Clara y Aquiles que ya habían pasesado por todo el palco. Los salieron con las manos vacías, pero cuando volvieron, cada uno se llevó dos botellas de vino, y los cuales tenían el precio muy alto.

Aquiles se les acercó con entusiasmo y las puso en la mesa. Gritó, -Amigos, hoy estamos gracias a la cuñada, podemos disfrutar de los vinos preciosos conservados por Antonio-

Al oírlo, Gerardo iluminó el interés de repente, -Estos son los vinos que él negó a sacar cuando yo celebré el cumpleaños. ¿No?-

Aquiles le contestó riendo, -¡Bingo!-

-Pues esta noche vas a perder mucho-

Imanol y Magno también se llamaron la atención. Era notable que codiciaran los vinos mucho tiempo.

Antonio levantó los ojos perazosamente, no lo importaba, y solamente les contó levemente, -Tomadlos si queréis-

-Como lo que dices, no te arrepientas-

Los amigos batieron el hierro en caliente, y abrieron los vinos. Cuando los se despertaron, Magnose dirigió hacia Clara haciendo señas con la mano, -Ven, Cuñada. Esta es la primera vez que nos vemos. Esta noche tienes que beber con nosotros, pase lo que pase-

-Sí, Cuñada. Yo brindo por ti-

Estos hombres sostenían la copa saludándola juntos.

Clara asintió con la cabeza sin rechazarles.

Ella no era capaz de beber mucho, pero no podía llegar hasta tal punto que se marearía con una copa de vino, por eso levantó la copa directamente para brindarles al revés.

No tardaban mucho en beber una copa. Todo el mundo se alegraba mucho y llamaron a Antonio a tomar junto. El ambiente se animó en un abrir y cerrar de ojos.

A medio camino, Aquiles propuso de repente, -¡Qué aburrido que bebemos de esta manera! Vamos a jugar, ¿qué os parece? Y el perdedor tiene que aceptar el castigo que tomar tres copas de vino-

-Me parece bien. ¿Tirar los dados o adivinar el número?-

-Pues vamos a adivinar el número. Cuñada, tienes que asistir-

Aquiles le dijo riendo a Clara, y sus ojos escondían las malas intenciones. Según su comportamiento, era obvio que intentaba poner borracha a ella.

Él sabía que ella no era capaz de beber mucho. Una vez que se quedó borracha, estaría inconsciente. Hasta allí, era posible que aprovechara la embriaguez, haría algo sexual con Antonio.

Lo calculador de Aquiles fue consentido por los otros, pero ellos no lo dijeron de modo paladino, únicamente segían a él excitándo, -Cuñada ya ingresa en nosotros, Antonio, no tienes razón de rechazarnos, ¿no?-

En realidad, Clara descubrió inmediatamente las malas intenciones de ellos, y les contó, -A mí no me pasa nada. Si yo no puedo seguir, Antonio va a beber por mí-

-Bueno, él tiene una buena capacidad de beber-

Los hombres estaban más animados. Para ellos, estarían contentos con que pusieran a Atonio borracho durante sus existencia.

Clara sintió sus expresiones, pero no rompió sus propósitos. Los ojos oscuros guiñaron y se le ocurrió una idea. Les contó riendo de repente, -Sin embargo, estaramos aburridos si solamente adivinamos el número. ¿Qué os parece que añadimos una apuesta?-

-¿Se añade la apuesra?- Ellos se suspendieron

Clara asintió con la cabeza riendo, -Sí, la persona que más pierda tiene que salir de la habitación, y hacer una reconciliación al primer hombre que encuentra. ¿Estáis de acuerdo?-