El Amor De Antonio Capítulo250 : Incapaz de declarar a uno culpable de un crimen

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El Amor De Antonio de Rosa amarilla Capítulo250 : Incapaz de declarar a uno culpable de un crimen

En El Amor De Antonio novela Capítulo250 : Incapaz de declarar a uno culpable de un crimen , el contenido de la serie fue llevado al clímax. Honestamente, la única razón por la que me gustó el libro El Amor De Antonio fue por el protagonista masculino. Es uno de mis dos protagonistas masculinos favoritos hasta ahora. En El Amor De Antonio de Rosa amarilla Ambos fueron elegantemente educados, tranquilos como si nada pudiera excitar sus nervios. Lea Capítulo250 : Incapaz de declarar a uno culpable de un crimen y los capítulos posteriores de la serie El Amor De Antonio en readerexp.com

Clara le entregó el Grupo González a Antonio, porque ella sabía que no tenía esa capacidad de gestionar los asuntos. Si todo dependía de ella, el Grupo González podría arruinarse.

Cuando le dijo esta decisión a Antonio, este le respondió, -¿Por qué me crees tanto?-

-Por supuesto, eres mi marido, eres en quien más confío.-

Esto era su repuesta en ese momento, pero en realidad, lo que realmente ella pensó era que Antonio, como un heredero del la familia Díaz, ¿es posible importarle ese grupo pequeño?

Claro que no.

Por lo tanto, en apariencia, ella era la presidenta de Grupo González, mientras que en realidad era Antonio quien realmente dirigía la empresa.

Lo que le molestaba a Clara por fin se resolvió.

Ella regresó a trabajar en Grupo Santa. Solo era un puesto de vicegerente del del Departamento de Medios de Comunicación, pero le interesaba mucho.

Por eso, ella estaba satisfecha.

Ese día, Telma le llamó a Clara a la oficina.

-Clara, recién has estado flojeando en tu trabajo- Telma dijo directamente.

Clara se sintió un poco embarazosa y dijo sonriendo rígidamente, -Sí.-

Se tomó mucho tiempo libre durante este tiempo, y ella no podía negar que realmente estaba aflojando en el trabajo.

Al ver su expresión embarazosa, Telma sonrió y dijo, -no es para reprenderte, sólo lo mencioné de pasada.-

Ella cogió un documento y le entregó a Clara, -Esta es el contenido sobre el caso de corrupción de Grupo Martí. Echa un vistazo y luego envíe a un periodista para hacer un seguimiento de los últimos avances del caso de corrupción.-

Al oír la corrupción de Grupo Martí, Clara lo cogió de prisa , abrió el documento para hojear, al mismo tiempo se sonó la voz de Telma, -este caso de corrupción se verá hoy en público en el Tribunal Popular de Ciudad Paz. Lo mejor enviar a un reportero al lugar de los hechos para obtener información de primera mano.-

-me voy.- Clara cerró el documento diciendo.

-¿Tú?- Telma frunció la ceja y dijo, pero todavía hay otro caso en tu mano

-Puedo completar todas las tareas. - Clara dijo con firma.

Telma alzó las cejas, -Bueno-

-¡Gracias!-

Hoy era el día de Audiencias públicas de casos de corrupción.

No era extraño que Alejandra que se tomara un tiempo libre.

Esa chica siempre era así, que enfrentaba a esas dificultades sola sin decir nada a ellas.

Clara sintió enojo pero lástima.

Pero si este caso era en público, significaba que ella podía entrar y ver en el lugar.

Para poder entrar en el tribunal, Clara se fue con Lydia.

Si no le recordaba mal, la familia Zabala conocía alguna persona poderosa en el tribunal.

Como era de esperar, nada más llegar a la puerta del juzgado, fueron recibidos por un joven con una gran sonrisa.

-Señorita Lydia, el juez me dejaba guiaros a entrar.-

-¿Pero dónde está el juez?- Lydia le preguntó.

-El juez tiene algo que tratar, no hay tiempo libre para veros.- el hombre dijo

-Bueno-, Lydia frunció el labio diciendo, -entonces dale las gracias al juez de mi parte.-

El hombre sonrió y les guió corriendo hacia el edificio.

Cuando entraron en la sala, vieron de un vistazo a Alejandra sentada al frente, pero en lugar de acercarse a ella, optaron por sentarse al fondo.

-Ni siquiera nos trata como amigas, ni siquiera nos habló de un asunto tan importante.- Al igual que Clara, Lydia se enfadó al pensar que Alejandra les ocultaba un asunto tan importante, y se sintió desconsolada al mismo tiempo que enfadada.

Clara le consoló a ella mientra dijo, -creo que ella no lo habló solo para no dejarnos preocuparse de ella. -

Lydia contestó con tono frió, -sí, ella lo hizo así por nuestro bien, pero no me gusta.-

Clara se rió sin remedio, luego levantó la mirada hacia la dirección de Alejandra, pero poco a poco, su sonrisa desapareció, solo se quedó preocupación.

En este caso de corrupción se había involucrado mucha gente, si una investigación exhaustiva implicó definitivamente a un grupo de personas, entonces Lolita y Gregorio, para encubrir la verdad del asunto, empujaron directamente al padre y a la madre de Alejandra para que fueran el chivo expiatorio.

La familia Martí y la familia Guzmán eran como las rocas y los huevos, ni siquiera pueden luchar entre sí.

La última vez, Alejandra cogió un USB y amenazó a Lolita diciendo que era una prueba, pero más tarde, cuando le preguntaron a Alejandra, descubrieron que era falso.

Tío Celio quería ayudar a Alejandra pero por fin no hay otro remedio.

Aunque la familia Martí no era tan poderosa como la familia Díaz y la familia Colón, no se podía subestimar su poder.

Por eso, como lo que dijo Lolita, ella podía hacer la familia de Alejandra en vilo a su antojo.

Esta vez, no era tan fácil resolver este problema.

Sesiones judiciales puntuales.

Los padres de Alejandra que ella llevaban un buen tiempo sin verles aparecieron en el tribunal.

Al ver ellos, los ojos de Clara se enrojecieron.

¿Aquellos delante de ella fueron el tío y la tía?

En su memoria, el padre de Alejandra era un poco gordo, y su rostro redondo siempre llevaba sonrisa y les trataban muy bien.

Y la madre de Alejandra, era una mujer que prestaba mucha atención a su apariencia, bien mantenida, se veía elegante y siempre ella dijo que era más joven y más bonita que las chicas.

Pero el hombre y la mujer sentados en el banquillo de los acusados parecían especialmente delgados y demacrados, nada que ver con lo que ella recordaba.

Por un momento, Clara no se atrevió a admitir que esos eran el tío y la tía que conocía.

¿Clara, por qué el tío y la tía se han convertido así? Lydia tampoco se atrevió a creer este hecho.

Ellas estaban tan tristes y dolorosas al ver a ellos, sin mencionar sus hija, Alejandra.

Cuando ella miró a sus padres, sus lagrimas no pudieron contenerse.

Estaban más delgados que cuando los había visitado antes en el centro de detención, y se le rompió el corazón.

Como por telepatía, la madre de Alejandra giró la cabeza, miró hacia la galería y vio a su hija de inmediato.

De repente, las lágrimas se asomaron a sus ojos.

Madre e hija se miraron con lágrimas en los ojos, las manos de Alejandra se aferraban a la barricada del bloque que tenía delante, con los nudillos blanqueados. Se mordió los labios para no gritar, su corazón estaba agriado.

Era evidente que estaban muy cercas, pero no podían acercarse.

Durante el juicio, los abogados de la parte de la familia Martí se mostraron agresivos en sus palabras, tratando de empujar al padre y a la madre de Alejandra al abismo con cada palabra.

Por el contrario, el abogado defensor Israel Gallo parecía mucho más tranquilo, captando siempre sin prisa los quiebros del abogado contrario y planteando preguntas.

Pero cada desafío fue desactivado uno a uno por el abogado del demandante, y al final, a Israel Gallo no le quedó más remedio que ver la actuación de la otra parte con cara fría.

El aspecto más perjudicial del caso de los acusados era que no tenían pruebas de su inocencia.

Pero el punto favorable era también esto, el demandante de la familia Martí también sólo produjo algunas cuentas falsificadas y la cuenta privada de los padres de Alejandra que fluyeron a cabo como prueba, dicha evidencia era demasiado delgada, simplemente no podía condenar a los padres y sus cargos.

Así que, al final, el juez tuvo que aplazar el juicio para otro día

Al oír esto, los tensos nervios de Alejandra se relajaron de inmediato, y todo su cuerpo cayó hacia atrás y sin fuerzas sobre la silla.

Gracias a Dios que está bien.