El Prohibido Amor de un CEO Bloqueo

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Leer El Prohibido Amor de un CEO novela Bloqueo

La novela El Prohibido Amor de un CEO Bloqueo es muy buena. En Bloqueo, no podía dejar de leer. He leído bastantes historias de Liliana Situ , pero con el libro El Prohibido Amor de un CEO, todavía tiene mucho regusto por sí mismo. La belleza de la historia Liliana Situ es que, por dolorosa y angustiosa que sea, sigue atrayendo a personas que no pueden darse por vencidas. No es una fantasía color de rosa, que una niña Cenicienta se enamore de un príncipe en un caballo blanco, luego los dos se dan la mano y viven felices para siempre. Pero el amor es una cosa pequeña en un centenar de otras cosas en la vida. Lee la El Prohibido Amor de un CEO novela Bloqueo en readerexp.com

Mientras Dániel se hace cargo de la inconsciente Lorelay para llevarla al hospital privado de la abuela donde la atenderán personalmente.

James da dos golpes certeros con sus dedos en el cuello de Paul y Edward haciendo que ambos hombres aminoren su marcha detrás de los pasos de Dániel y finalmente se detengan.

No hay nada en este mundo capaz de hacer que las personas olviden a voluntad algún hecho específico.

La magia ancestral que posee la familia Baek una vez intentó hacer un elixir para que las personas olvidaran eventos trágicos como perdidas de familiares o hijos pequeños...

Pero los resultados de tales experimentos fueron desastrosos, por no decir mortales.

Muchas de las personas que pidieron usarlos olvidaron por completo su identidad, su familia y amigos.

Olvidaron todo lo que sabían.

Incluso,algunos de ellos en la desesperación se suicidaron al no recordar nada de lo que debían recordar.

Muchos de ellos se quitaron la vida por la desesperación al no recordar a las personas que tenían frente a ellas y les hablaban.

Algunos de ellos habían sufrido lentos paros cardíacos, muerte del alma, dejando solo el cuerpo vacío.

Una persona en específico sangró por todos sus orificios al mismo tiempo, desangrándose frente a la familia Baek a la que le había pedido el elixir del olvido.

Al ver esos mortales resultados, el clan Baek prohibió que se volviera a fabricar o a administrar a persona alguna.

Pero lo que si se podía hacer era bloquear de cierta manera un evento especifico, ya sea muy traumático o que no fuera positivo para las personas.

James entrenó muy duro para aprenderlo a la par que su prima Emily.

Por lo que ahora, es la primera vez que lo usa con Edward y Paul.

Acercándose a ellos, les puso ambas manos en sus hombros y les susurró que cerraran los ojos por solo un segundo.

La magnética voz de James los guía por una pradera verde que conecta con un bosque de neblina.

Cuando ambos hombres en su mente caminan hacia ese bosque nebuloso los recuerdos de ese combate,

las palabras dichas por Carl...

La excelente batalla cruel por parte de Lorelay contra Carl y toda la horrible verdad de las inmundas acciones de Carl se bloquearían hasta que Lorelay decidiera cuando era el momento indicado..

Solo les quedaría el recuerdo de que Carl había fallecido y ambos habían peleado en la batalla.

Después de eso era hora de reconstruir las empresas y volver a posicionarlas en lo más alto.

Y Edward podría reunirse con Emily cuando todo volviera a la normalidad.

Lorelay al estar herida de gravedad necesitaría todo el apoyo posible de Edward y la abuela Situ.

Paul regresaría con su amada Carolina y la vida lentamente volvería a su rutina habitual.

Aunque no todo sería fácil ni mucho menos dulce.

Eso fue lo único que les quedó a Edward y Paul en su mente.

Cuando los dos despertaron estaban dentro del Aston Martin negro que siempre usan para misiones como esa.

Ellos se preguntan si se habrían quedado dormidos o desmayados...

O que carajos les había pasado al salir de esa arena...

"Porque siempre eres tan testaruda para querer hacer las cosas tu sola?"

La abuela Situ vió la pelea, transmitida por James.

Ella estaba muy orgullosa de como habían terminado las cosas.

También le había gustado mucho como habían peleado sus nietos.

Pero la abuela también esta sumamente molesta por el estado anímico de Lorelay.

Cuando le retiraron toda la ropa, la protección extra que ella traía bajo su ropa y las vendas todos pudieron ver el costado izquierdo de Lorelay.

La piel morada, azul, negra, roja, verde y de todas las tonalidades de colores que jamas pudieron imaginar.

Obviamente Lorelay no iba a responderle ni a contradecir a la abuela Situ en nada.

Al haber empujado sus fuerzas hasta el limite ahora tenía que dormir tan profundamente para recuperarse.

Los demás la curarían y cuidarian de ella.

"Johana, encárgate de deshacerte de esa ropa."

"Que las enfermeras terminen de limpiar bien el costado de mi nieta."

"Hablaré con Freda para que ayude a traer de vuelta a Lorelay."

"A donde ella va es demasiado profundo y puede ser que no despierte en mucho tiempo si no se indica el camino de vuelta."

La abuela Situ tiene la sensación de que Lorelay esta cayendo en un estado de coma del que podrían pasar años y ella no despertaría si alguien no lo rescataba de su trance.

Por tal motivo la abuela Situ llama desesperadamente al celular de Freda en Dinamarca.

"No Aline, no puedo irme de este lugar, lo tengo prohibido."

"Tu sabes que no puedo moverme de mi lugar."

Responde la abuela Freda cuando la abuela Situ le pide de forma urgente que tome un avión privado que la traiga a la ciudad.

"Pero tú puedes traer a mi nieta para que la pueda sacar de su estado de inconsciencia profundo."

"Deberás hacerlo en las siguientes veinticuatro horas o no se si seré capaz de alcanzarla..."

"Puedo sentir que a pesar de que Carl haya fallecido, la oscuridad está buscando un recipiente adecuado para habitar."

"Mi nieta dejó que la oscuridad de su madre y la suya la cubrieran por completo."

"Ahora, hay fuerzas oscuras que anhelan ocupar el lugar que el alma de mi nieta deja."

La abuela Situ cierra los ojos por un segundo presintiendo un dolor de cabeza inminente por las palabras dichas por Freda.

Todo sea por sus nietos y bisnietos también, claro está.

"De acuerdo."

"Esta vez necesito que mi nieto viaje conmigo a Dinamarca."

"Es hora de que también él entrene y se entere de su pasado."

"No podemos dejar que nuestra nieta haga todo."

La abuela no permitirá que Edward siga caminando en penumbras.

Su nieto debe saber su legado y su pasado trágico.

Edward debe conectar con el alma de Emily.

Tal vez, solo tal vez esta vez puedan reunirse en mejores términos.

"No estoy de acuerdo con eso, pero en algo tienes razón Aline."

"Mi nieta no puede hacer todo ella sola, tu tonto nieto debe educarse también."

La abuela da ordenes escritas a Thomas, quien asiente en silencio y sale a terminar las diligencias que la abuela Situ le ha encargado.

"Llegaremos muy pronto."

"Ansio ver a mi nieta Elizabeth, a tu nieto Bruce que la sobreprotege y a ti también vieja amiga."

Del otro lado de la línea, la abuela sonrie al oír las palabras de Aline.

Aunque la abuela Freda también sonrie al observar a su nieto, Bruce entrando a la casa con su prometida Elizabeth en brazos.

Anoche llovió bastante en esa zona y Bruce no le permitió caminar descalza Elizabeth por el lodo como queria.

Y al ser testaruda, Elizabeth a escondidas se había escapado...

Pero fue en vano, porque Bruce la localizó enseguida.

Elizabeth estaba feliz saltando en los charcos lodosos como niña pequeña.

Regañándola, Bruce le enjuagó los pies con agua limpia y ahora la llevaba de vuelta a la casa para abrigarla.

"Los esperamos muy pronto."

La llamada terminó.

Ambas abuelas suspiraron por todo lo que les había pasado en su vida.

Todo lo que tenían que hacer para lograr ma felicidad de sus nietos amados.

Pero con todo, ambas abuelas son felices siendo las matriarcas fuertes de las familias Baek-Situ.

"Tendremos visita abuela?"

Elizabeth se remueve en brazos de Bruce, quien la aprieta fuerte para impedir que ella se baje descalza al frio suelo de la casa.

"Niño, bajala ya, es tu prometida no tu hija."

"No puedes sobreprotegerla tanto."

"Ella también es fuerte, la haras débil si la cuidas en exceso."

Bruce se detuvo un segundo al escuchar las palabras de su abuela, pero decidió no contestar nada.

"Quien vendrá abuela?"

Freda se limitó a suspirar y caminar hacia donde guarda todas sus pociones, elixires, extractos y demás materia prima para hacer todos sus encargos curativos.

"Tu hermana llegará muy pronto Bruce, también vendrá tu hermano Elizabeth."

"Los dos acompañan a la abuela Situ así que debemos prepararnos."

"Bruce debes de ser fuerte."

La expresión de la cara de la abuela asusta un poco a Bruce.

"Elizabeth, quiero que prepares una infusión para inducir un estado más profundo del sueño."

"Bruce deberás vigilarme, tengo que guiar a Emily de vuelta un poco antes de que llegue en avión hasta acá."

Los dos chicos se miraron extrañados, pero obedecieron.

Bruce deja a Elizabeth en el sillón y le ordena no bajar los pies al suelo.

El chico corre a su habitación trayéndole unas cálidas sandalias para que la chica camine.

Satisfecho y tranquilo, Bruce se prepara para ayudar a la abuela Freda.

"Está listo el avión?"

Pregunta la abuela Situ a Thomas quien continua hablando por celular con Tim.

Tim también esta feliz al enterarse que la amenaza Carl y el Topo fueron eliminados definitivamente.

"Si abuela, está listo."

"Estoy informando lo que pediste."

"La familia Niam- Mu está muy agradecida contigo y Edward."

Complacida, la abuela Situ observa a su nieta quien esta recostada en esa cama blanca y limpia de hospital.

Su herida extendida en su costado amenaza con extenderse a todo su cuerpo si no se cura de forma agresiva.

Ante la mirada expectante de las enfermeras y Johana, la abuela Situ rocia sobre la herida de Lorelay un líquido verde muy espeso, que al instante penetra la piel de la chica.

"Que es eso abuela?"

Pregunta Johana, curiosa.

"Es un secreto de su familia."

Responde la abuela.

"Lo tenía guardado conmigo por una emergencia como esta."

"Pidele a James que venga, debo hablar con él."

"Dile a tu prometido que venga, deben encargarse de muchas cosas mientras no están mis nietos aquí."

Johana asiente en silencio antes de salir de la habitación para decirles a los chicos que entren.

Ella llama a Maggie, quien se quedo muy preocupada en Golden Osmanthus.

"Todo salió bien?"

"Se salvó la chica?"

Maggie había monitoreado algunas cosas desde el departamento de Golden Osmanthus.

Ella pudo ver parte de la pelea contra Carl, aunque no el final, pues tuvo que atender a algunos clientes habituales que fueron muy insistentes en algunas entregas de arte ya encargado.

También tuvo que lidiar con algunos problemas en la fábrica de ropa exclusiva.

Debido a la guerra, los suministros se redujeron a la mitad por miedo a los robos.

Con el orden restaurado, las entregas se habían programado apresuradamente.

"Si, todo salió bien."

"Teresse se salvó."

"Ahora estoy en el hospital privado de la abuela para tratar a Lorelay..."

Responde Johana.

"Sus heridas se agravan a cada momento, por lo que debe de ir con su abuela a Dinamarca para que la ayude a salir del coma."

Maggie se sienta de golpe en el sillón que esta a su lado al imaginarse las profundas heridas de Lorelay...

"A pesar que ella es fuerte, también es muy delicada y testaruda."

"Ella quiere hacer todo ella sola..."

"La vi pelear de forma increíble."

"Pero debió de haber dejado que Edward peleara solo contra Carl."

"Ella no debió haber combatido estando tan herida."

Ambas mujeres estuvieron de acuerdo.

Ahora solo podían ayudar lo más posible.

"En cuanto pueda regresar al Departamento ayudaré con el desastre que debe ser todas las empresas."

"Es hora que Aurora tome un poco de acción en el arte."

Maggie comenta que ella comenzara una gran subasta para que las ganancias beneficien a las empresas.

Aunque se mantuvieron a flote y sin ninguna baja, salvo la empresa de diseño, la guerra había mermado en casi un cuarenta porciento de sus ganancias y rendimientos.

Por lo que ahora se comenzaban a ver algunos problemas financieros.

No solo en la empresa de Lorelay, también en la Edward.

Maggie al pasar mucho tiempo con James, también aprendió como interpretar las acciones de las empresas Situ.

El panorama comenzaba a ser difícil.

"Todos nos esforzaremos para sacar adelante todo."

"Dániel y yo llegaremos pronto y hablaremos ampliamente en Golden Osmanthus."

Johana se despide de Maggie y termina la llamada.

Ella espera a que su prometido salga de la habitación donde la abuela Situ está hablando con los chicos.

Ella suspira y contempla por la ventana a las personas en la calle.

Todo parece igual que antes pero todo ha cambiado de alguna forma que no puede explicar.

"Entendieron bien niños lo que tienen que hacer?"

La abuela Situ cuestiona a los chicos después de que termina de hablar.

Los dos responde con un "si" al unisono.

"Bien, se que es trabajo de los guardianes estar con mi nieta, pero en este caso es preferible que su alma gemela esté con ella."

"No se preocupen, en cuanto Lorelay despierte tomarán el avión privado para estar con ella y para hacerle compañía."

"Pero antes deben de terminar sus encargos, de acuerdo?"

Los chicos asienten.

La abuela Situ les da un beso en las mejillas a esos jóvenes, guapos y decididos.

Aunque la abuela Situ los ve como dos pequeños niños adorables.

"Lo haremos abuela, lo haremos."

Ambos también le dan un beso a la abuela, le dan un beso a Lorelay en la frente, donde es el lugar mas adecuado para que ella sienta la presencia de ambos.

James sale de la habitación, dejando a Dániel atrás.

La abuela lo observa y decide darle un poco de privacidad con la chica.

Dániel quiere estar un momento a solas con su protegida.

"No debería decirte esto, pero siempre estás en mi corazón..."

Dániel desnuda su alma ante la chica.

"Siempre has estado en mi mente, siempre he estado preocupado por tí."

"Se que amas a Edward, siempre lo hiciste, a pesar de haber estado conmigo..."

"Regresa a nosotros, regresa a mí, Lorelay."

"Necesito escucharte para ser feliz."

"Odio verte lastimada y dormida..."

"Si pudiera cambiaría de lugar contigo mil veces para que tu jamás sufrieras..."

"Pero se que no puedo, nadie podría."

"Ni siquiera ese idiota Edward Situ, aunque sea tu amado."

Dániel se detiene un momento y suspira su molestia fuera.

"Aún no me cae bien por todo el daño que te hizo antes."

"Te extraño demasiado Emily..."

Dániel besa de nuevo la frente de Lorelay antes de retirarse.

Johana, quien se mantuvo fuera de la puerta pudo palpar el amor puro que Dániel le profesa a Lorelay.

No es el amor ardiente, sexual, arrebatador y profundo que le da a ella.

El amor que une sus almas en un lazo tan apretado que aunque quisieran romperlo no podrían.

Más bien es el amor que podría profesar un hermano por su hermana de sangre.

Un amor limpio y puro.

Cuando sale de la habitación, Daniel mira a su prometida, sonríe porque ella lo espera.

Ambos comparten un beso intenso que los derrite.

Esas acciones hacen que Johana jamás pueda sentir celos de la cercanía de Daniel con Emily, a pesar de su pasado.

"Vamos mi amor, tengo mucha hambre."

"Por fin puedo relajarme y mi estómago protesta demasiado."

Dániel enlaza su mano con la mano pequeña y delicada de Johana.

Ambos caminan hacia el restaurante del Hospital.

El cual en verdad es de cinco estrellas debido al chef que la abuela mantiene en ese lugar.

Edward llega a su casa, pero sigue muy confundido.

Todo el trayecto en auto siguió repasando los acontecimientos de esas horas y algo no le cuadra...

Edward sabe que Carl esta muerto, pues aún tiene el recuerdo de él asesinandolo de la manera que se merecía.

Edward también recuerda que Lorelay estaba ahí junto con una sombras de Máscara de Plata...

Pero lo demás parece confuso, como si le hubieran dado un borrón a su memoria de algún modo.

Al entrar a su casa, lo primero que hace Edward es darse una ducha muy merecida.

Edward no solo lava la suciedad y manchas de sangre de Carl de sus manos y cuerpo.

El agua caliente también se lleva sus pesares y tristezas.

Después de la ducha Edward se siente fresco y repuesto.

Colocándose pijama, Edward se dispone a dormir un poco.

Pero antes revisa los movimientos de su empresa.

Su vicepresidente junto con los demás gerentes de areas estan haciendo un buen trabajo en conjunto.

Sin embargo, debido a la guerra, las acciones han bajado.

Algunos departamentos muestran perdidas, pero no era nada alarmante por el momento.

Suspirando, Edward se deja caer sobre su suave colchón, cierra los ojos y la paz de una figura etérea blanca lo envuelve dándole abrigo.

"Emily..."

Fue la única frase que Edward susurra antes de caer en un sueño reparador.

"Pronto mi niño."

"Pronto tu y ella se reunirán."

"Aún queda camino por recorrer."

"Aún no has entendido muchas cosas..."

"Tengo la certeza de que muy pronto la reconocerás."

"Y entonces la historia de amor que empezaron hace tantos años atrás, hace tantas vidas atrás por fin se consumara."

"Por medio de sus hijos renaceremos."

"Ustedes son nuestra alegría y nuestro orgullo."

"Ten por seguro que ella siempre piensa en ti y te ama más que a su vida misma."

"Por eso debes superarte como ella."

"Aún eres inmaduro en algunas cosas, pero pronto descubrirás que te hace falta para que sean felices ambos."

Edward siente el beso caliente en la frente de unos labios maternales.

La figura etérea se retira dejándolo descansar a Edward, pues esta muy cansado.

La figura etérea siente que ya no necesita su protección más.

La abuela de Lorelay se encargará de ayudarlo a despertar todos sus sentidos y a aprender lo que necesite.

Ahora es su hija quien la necesita, pues siente que ella se desvanece a la distancia.

La figura etérea no pudo ayudarlos a los dos.

Edward esta fuera de peligro y ella puede regresar con Emily para alejar la oscuridad que la persigue.

Una oscuridad necesaria en tiempos de guerra.

Pero que debe ser contenida y guardada lejos en tiempos de paz.

Edward durmió y descansó como en muchos años no lo había hecho, pero en sus sueños no dejaron de aparecer las caras de Lorelay y Emily, quienes se transformaban una en la otra.

Sus rostros se mezclaban, pero el sueño se volvió todavía más surreal...

Edward se encontró solo frente a una casa hermosa enclavada en un amplio prado repleto de arboles y vegetación exuberante.

Una puerta doble de madera abierta da acceso al interior de la casa, un perrito sale feliz corriendo hacia el extenso jardín de la casa.

Detrás de esa pequeña mascota unos pasitos veloces se dejan escuchar en el piso de madera seguidos de la angelical risa de una hermosa niña pequeña...

***By Liliana Situ***

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