El Prohibido Amor de un CEO El Despertar

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Leer El Prohibido Amor de un CEO novela El Despertar

La novela El Prohibido Amor de un CEO El Despertar del autor Liliana Situ es una novela emocionante y fascinante historia En El Despertar, su amor por ella tomó forma y se profundizó. El contenido de los episodios se encuentra entre las dos orillas de la realidad porque es demasiado cruel para ser realista. Autor Liliana Situ Construcción Cada personaje en El Prohibido Amor de un CEO es una parte de la personalidad de cada persona. Solo tienes que experimentarlo para saber cuán profundo es. Siga El Despertar y los capítulos posteriores de la novela El Prohibido Amor de un CEO en readerexp.com

Edward se despertó con un sentimiento de melancolía y nostalgia que no podía comprender.

Recostado en la incómoda cama de hospital tenía la mirada fija en el techo tratando de entender el vacío tan profundo que sentía en el pecho.

Había escuchado a Lucy entre sueños y la tristeza se volvió a apoderar de su corazón.

Aunque con Emily había calmado un poco sus ansias, Edward todavía tenía a Lucy muy dentro de su mente.

"No podemos seguir aquí, la seguridad ha sido comprometida."

Un hombre de los Black habló muy molesto.

"Debemos de interrogar a todo el personal o matarlos y contratar a nuevos empleados más leales a nosotros."

Aseveró otro miembro Black.

"No solo eso, debemos averiguar quién dió las coordenadas de nuestros laboratorios y preparó tan bien los ataques..."

Terció uno más realmente molesto.

"No podemos quedarnos así, mis hombres murieron en ese campo, quemaron todo!"

"Robaron las fórmulas!"

Los tres Blacks seguían discutiendo en la sala donde estaban.

Tenían al personal arrodillados en el pasillo a punto de pistola por los pocos hombres que aún tenían.

"Cálmense, porque hacen tanto escándalo?"

"Parecen mujeres quejándose..."

"Que tanto les molesta?"

Preguntó Edward mientras sostenía el trípode con su suero conectado a su brazo.

"Acaso te parece poco que una mujer se infiltrára y tomara foto de nuestras operaciones legales o ilegales y tuviera en sus manos nuestras vidas?"

"Además te parece poco que estamos peor que al inicio?"

"Edward perdimos casi todo!"

"Incluso querían asesinarnos!"

"Casi lo logran contigo!"

"Cómo puedes estar tan tranquilo en estos momentos de crisis?"

Edward miraba a sus amigos quienes estaba de verdad enfadados por toda esa situación que los había rebasado.

Él mismo se preguntó si la voz de Lucy que había escuchado en sueños también habria sido obra de esa mujer.

"Observa por ti mismo lo que ella nos hizo Edward."

Aunque los vídeos de la camara de seguridad habían sido alterados un poco, con algo del ingenio de John los habían recuperado en su totalidad.

Edward pudo ver cómo la enfermera lo acariciaba mientras estaba en coma.

Como lo besaba...

Se sintió asqueado al ver eso.

Quería ducharse para quitarse todos los rastros de esa mujer.

Lo que más le indignó, fue cuando observó que ella puso una grabadora de mano cerca de su oído y le inyectaba algo en su suero.

También veía como esa supuesta enfermera entraba en las habitaciones de sus amigos, tomaba las fotos y los besaba en la boca tambien.

Se habían confiado y alguien les había hecho ver de la peor forma su arrogancia y falsa seguridad de la que tanto presumían.

"Matenlos."

Dijo fríamente Edward.

"No podemos confiar en ninguno de ellos.

"Asegurense de contratar solo dos médicos nuevos y dos enfermeras nuevas."

"Amenacen a sus familias si es necesario, pero queremos gente leal en nuestras filas."

Las órdenes de Edward se cumplirían al pie de la letra.

Edward estaba profundamente enojado, asqueado y jodidamente cansado.

Cansado con todos y por todo.

Había perdido días de torturar a su mascota preferida por culpa de ese ataque.

Había estado hospitalizado y en coma días útiles en su vida.

Había perdido negocios lucrativos.

Y encima de toda, como si no tuviera bastante mierda ya que procesar ahora había descubierto que todo el tiempo jugaron con su mente.

Los Black colocaron los silenciadores a sus bellas y costosas armas.

Unos pocos sonidos se escucharon salieron de esa habitación de hospital y todo quedó en silencio después.

Por acciones como estás es que Edward era el líder de los Black.

Acciones dónde se necesitaba mano firme y nada de sentimientos.

El mundo en el que se movían era crudo y solo el mas fuerte sobrevivía.

"Debo regresar ahora, prepara un avión Paul."

Ordenó Edward.

"Edward antes de que te vayas tenemos que hablar..."

"A solas."

Pidió de manera amable Paul.

Rodeó con sus manos los hombros de Edward para conducirlo a otra habitación.

"Los médicos encontraron principios de cancer de intestino..."

"Per ahora, con todo lo que ha ocurrido con el personal ya no estoy seguro de su diagnóstico."

"Edward te recomiendo que veas un especialista al regresar a la ciudad."

Habló lo más tranquilo que pudo Paul.

"Lo haré."

La voz de Edward sono algo sorprendida por ese "diagnóstico."

Sin embargo, al saber que todo el personal podría haber estado corrompido decidió buscar una segunda opinión.

Daniel ayudó a Edward a quitarse la intravenosa para que pudiera ducharse.

Con cuidado lo apoyo para que se vistiera, ya que aún se mareaba si se agachaba.

En la ciudad, Dorian acariciaba la suave y delicada mano de Emily con sus manos.

Emily cerraba los ojos y trataba de relajarse.

"Porque no quieres que te recoja después de que termines tu horario de trabajo Emily?"

"Eres mi novia ahora y es mi deber protegerte."

Declaró Dorian dándole un beso en el dorso de su delicada mano blanca.

"Dorian, no quiero molestarte en verdad."

" Se que tú debes de estar cansado después de terminar tu turno y con tanto trabajo que tienes, lo que menos quiero es ser una carga para ti."

Trató de dar excusas válidas Emily.

"No es ninguna molestia Emily, adoro estar contigo."

Dorian volteó la cabeza de Emily tomando delicadamente con sus dedos el mentón de la niña y cerrando los ojos la besó en sus delicioso labios.

Si Dorian la hubiera conocido en otras circunstancias sería la novia perfecta.

Sería la novia ideal.

Su futura esposa y madre de sus hijos.

Porque tuvo que conocerla bajo estás circunstancias adversas?

Dorian no quería hacer lo que le habían dicho que tenía que hacer.

Él joven se estaba quebrando la cabeza ideando formas discretas de advertirle lo que pasaría pero...

Pero al recordar que ese dinero ayudaría a su hermano a salir de la cárcel, donde estaba injustamente encerrado, suspiró y se limitó a abrazar a Emily.

Sarah corría muy asustada por la acera.

Tres matones enormes la perseguían.

"Maldición, yo no hablé con nadie!"

"Porque tengo que ser castigada?"

Gritó furiosa Sarah.

"Creías que escaparías de mi?"

Una voz masculina habló detrás de ella

"No por favor, hice todo bien!"

"No dije nada a nadie!"

Lloró desesperada Sarah retorciéndose entre las manos de los asquerosos hombres.

"Atenla firmemente."

"Debo preparar la cámara y asegurarme de filmar todo a detalle."

"No los necesitaré como mirones y solo yo participaré."

"Tienes suerte princesita de que el jefe solo quiera que sea un escarmiento leve..."

"De otra forma con muchísimo gusto disfrutaríamos violarte en grupo."

"Nnoooo!"

"Suelteme!"

"Nooooo!"

"Ayyyuuddaaa!"

Gritó presa del pánico Sarah.

"Eso, grita grita!"

"Se escucharan tan bien tus gritos en cámara!"

"Lucha para que sea una escena emocionante de ver cuando termine de filmar el vídeo que necesito enviar!"

"Nnoooo...mmmmhh...!"

Los tres tipos amordazaron a Sarah y se la llevaron cargando a un almacén abandonado.

Paul llamaba a su gente por celular mientras Edward supervisaba el entierro de los cadáveres.

Este trabajo requería que fuera así de duro.

Pero Edward no siempre fue así de insensible ante las demás personas.

Una noche su vulnerabilidad fue expuesta y su vida fue salvada por ella.

Pero, ahora sin ella podía volver a ser el bastardo sin sentimientos que solía ser.

Cuando Lucy estaba al lado de Edward, Él había relegado esos trabajos clandestinos a sus amigos la mayor parte del tiempo.

Edward quería dedicarse en cuerpo y alma a su amada el mayor tiempo posible.

El rechazo de su abuela hacía Lucy fue un aliciente para tomar las riendas de su vida por primera vez.

Edward queria hacer algo diferente de lo que todos esperaban.

Quería ser egoísta y hacer algo solo para Él.

Anhelaba dedicarse a algo que solo lo beneficiará a Él.

Quería ser feliz por una vez en su corta vida.

Despreocuparse un poco de ser el jefe y sucesor de la noble familia Situ.

"Porque aún no llega el avión Paúl?"

Cuestionó Edward.

"Edward no lo vas a creer pero los aviones a nuestra disposición están averiados... "

"Ni siquiera el helicóptero que siempre usamos está en buenas condiciones en este momento."

Se quejó Paul.

"Esos bastardos nos jodieron muy bien está vez."

"Dame las llaves de tu auto Paul."

"Dónde está mi guardaespaldas?"

Edward buscaba tanto el auto como a su hombre de confianza.

"Se fue hace un tiempo."

"Dijo que tenía que hacer algunas investigaciones."

Respondió Paul.

"Esta bien."

Sin el avión Edward tardaría dos días manejando en llegar a la ciudad.

Ryan se sorprendió que esa mañana Sarah no lo había llamado para que pasara por ella a su casa.

Pero se sorprendió más al ver a Flora con un enorme oso de peluche y chocolates en su mostrador.

"Flora, tienes un admirador secreto?"

"Un novio escondido tal vez del que yo no se nada aún?"

Preguntó Ryan con un sentimiento raro comenzando a germinar en su pecho.

"Ryan estoy tan sorprendida como tú..."

"De verdad no sé quién pueda estarme mandando esto."

Explicó Flora mostrándose genuinamente sorprendida por los enormes regalos.

"Te cambiaré de puesto Flora."

"A partir de hoy estarás a cargo de la recepción de mi oficina solamente."

"Debido a nuestros recientes descubrimientos no podemos confiarnos ni fiarnos de nadie."

Ordenó algo molesto Ryan mirando al oso que sonreía como burlándose de Él.

"Pero Sarah se enojará Ryan si estoy ahi."

"Ella estará conmigo dentro de mi oficina Flora."

"De esa forma ella no te molestará, no te preocupes."

"De acuerdo Ryan, será como tú digas, tú eres mi jefe."

Flora tomó su bolso y siguió a Ryan al ascensor privado.

Carl supervisaba brevemente junto con la jefa de departamento de diseño que elementos se llevarían a la nueva sucursal.

Cuando terminó ambos volvieron a sus asuntos.

Dos mensajes en el celular de Carl confirmaron que todo marchaba bien.

Se sentó en su cómoda silla ejecutiva y cruzó los brazos sobre su cabeza.

Una sonrisa complacida de dibujó en su rostro.

El avión de James aterrizó en la pista del aeropuerto sin problemas y a la hora estipulada.

Cuando el joven James estaba buscando su equipaje en la cinta transportadora pudo ver a la distancia a una niña alegre corriendo en su dirección.

"James!"

Gritó Elizabeth emocionada.

"Te extrañé tanto James!"

"Dame un abrazo!"

Dijo arrojándose a sus brazos del jóven abrazándolo.

Elizabeth había estudiado arte en el mismo instituto que James.

Aunque iban a diferentes clases ya que James estaba más avanzado en sus estudios, además de que era mayor de edad que Elizabeth.

"Niña, no seas demasiado efusiva, compórtate, estamos en público."

Le reprochó la abuela Situ cuando llegó hasta ellos.

"Lo siento abuela, lo siento James!"

Se disculpó la feliz niña.

"Es que estoy muy feliz de que estés aquí James y que te quedes con nosotras!"

Aplaudió alegré Elizabeth.

"Tengo mucho que quiero platicar contigo."

Los ojos de la abuela Aline cambiaban de James a Elizabeth.

Ella pudo notar que su nieta estaba enamorada de James.

Pero James no estaba enamorado de su nieta.

"Nada que no se pueda arreglar con un casamiento en favor de las familias."

Pensó la abuela Aline.

Así se había casado ella con su esposo en Dinamarca.

Su esposo....fue bueno con ella aunque jamás se amaron.

La muerte de su única hija había sumido a su esposo en una depresión severa de la que jamás pudo salir.

Aún recordaba encontrarlo acostado con la fotos de su hija, dónde ambos se veían felices y el frasco de veneno que había ingerido.

"Abuela, Elizabeth, me da mucho gusto volver a verlas, mi padre les manda saludos y buenos deseos."

Saludó James educadamente.

"Niño vamos, reservamos el mejor lugar para almorzar."

"Siii James!"

"Te encantará!"

"Te ayudo con tu maleta!"

La energía y felicidad de Elizabeth eran abrumadoras.

Tanto que todas las personas en el aeropuerto pensaron que se trataba de una novia recibiendo a su novio que regresaba a casa del extranjero.

Edward descansaba un poco los ojos al lado del camino donde había orillado el auto.

Aunque era un Aston Martin de primera línea aún estaba convalesciente y algo débil para conducir tanto tiempo.

Un mensaje de texto le llegó y se dispuso a verlo.

Era un vídeo de un número que no conocía y parecía muy sospechoso.

Tenía una gran "E" por título...

Edward se frotó los ojos y lo reprodujo.

Se veía a una mujer corriendo escapando de alguien en la oscuridad.

Parecía que estaba en un almacén y de repente ella cayó al suelo.

Un tipo se ponía encima de ella y comenzaba a desgarrarle la ropa revelando su pecho blanco, mientras la besaba y manoseaba.

El grito que escuchó Edward en la grabación fue el de Emily...

La corta grabación terminó y dejó a Edward furico.

Apretó con demasiada fuerza el volante y después comenzó a golpearlo con ambas manos.

Gritaba todas las groserías y maldiciones que se sabía.

Salió del auto y pateó las llantas hasta que se cansó.

"Maldiciooooonnn!"

Gritó a todo pulmón porque aún estaba demasiado lejos de la ciudad.

Ahora también se habían metido con su Emily.

Y Él era el único que podía tocarla!

Edward le envío a Paul el vídeo con el siguiente mensaje.

"Rastrea el número, rastrea dónde fue filmado."

"Quiero vivo al hijo de puta que aparece en ese vídeo."

"Lo mataré yo con mis propias manos!"

"De acuerdo Edward."

Contestó enseguida Paul.

Con la adrenalina de la furia corriendo por sus venas, Edward arrancó el auto y olvidó todas sus molestias fisicas.

Tenía que llegar de lo que planeaba a la ciudad.

Con ésto en mente, aceleró el auto a una velocidad peligrosa.

Emily ajena a todo esto, observaba la enorme habitación vacía en el edificio de diseño.

Ella junto con su jefa discutían de la distribución de los espacios de trabajo.

Medían y marcaban con un lápiz las delimitaciones y daban instrucciones a los trabajadores para armar los cubículos de trabajo.

"Creo que esto está muy bien Emily."

"Solo resta organizar la fiesta de inauguración de esta sucursal de diseño."

"Será una fiesta en grande!"

Comentó emocionada la Jefa de Emily.

"Que tema tendrá la fiesta Jefa?"

Preguntó Emily.

"Será un baile de disfraces con máscaras y todo!"

"Nos divertiremos mucho Emily!"

La jefa estaba tan emocionada por la fiesta, pero Emily no tanto.

Sería apropiado que ella invitara a Dorian a la fiesta de inauguración?

"Maggie, quieres asistir conmigo al baile?"

Preguntó esperanzada Emily por celular.

"Y porque no invitas a Dorian, Emily?"

Maggie la miró intrigada.

"Mmmhh...porque me gustaría ir con mi mejor amiga."

Replicó Emily tratando de sonar convincente.

"Mejor invitalo Emily, tengo un compromiso esa noche."

Respondió Maggie.

"Una nueva promesa del arte acaba de llegar a la ciudad y asistirá a un baile de caridad."

"Debo cubrir la nota y de ser posible obtener una entrevista."

Dijo Maggie.

"De acuerdo Maggie, no insistiré más."

"Te veo más tarde, debo colgar Emily."

"Hasta más tarde Maggie."

Ryan organizaba el espacio en su oficina para que Flora se acomodara cyando recibió una llamada de Sarah.

Estaba en el hospital, había sido atropellada por un auto...

Ryan se apresuró muy nervioso al hospital sin saber porque estaba nervioso..

"Disculpe, cual es el número de la habitación de la Señorita Sarah Leng?"

Preguntó Ryan a una enfermera.

"Esta en el 201, subiendo a mano derecha."

Respondió la enfermera sin dejar de mirarlo.

"Grácias."

Ryan subía de dos en dos los escalones y entonces llegó a su habitación.

Sarah tenía collarín y lucía muy maltratada.

Magulladuras aparecían en todo sus brazos, tenía cortaduras y rasguños en la cara.

"Ryan...Ryan....buuu..."

Al verlo Sarah soltó todo su llanto y lo abrazó tan fuerte como pudo.

"Tranquila ya estoy aquí y me quedaré a cuidarte Sarah."

"Tranquila, te recuperarás pronto."

"Ryan...Ryan..Ryan....."

Sarah no dejaba de llamarlo y de llorar.

Ryan se tuvo que recostar a un lado de ella para que pudiera calmarse un poco.

La enfermera solo los veía y se lamentaba que aquel guapo chico tuviera a una novia tan llorona como ella.

Flora recibía de manos de uno de los empleados las facturas y contratos que Ryan tenía que revisar y firmar cuando una hoja sin querer se le cayó.

Dejando los papeles en el escritorio se agachó por el papel y lo leyó pues quería comprobar en que trámite debía de ir.

Eran solo firmas escaneadas en un papel.

Todas las firmas eran de Ryan, ella había visto su forma cuando la contrató..

"Porque alguien querría la firma de Ryan en un papel."

Abrió los ojos cuando se dió cuenta de que no era solo una hoja en blanco, sino una hoja membretada y sellada de la empresa.

"Ryan, tengo un problema en la empresa, podrías regresar?"

"Estás donde?"

"De acuerdo Ryan."

"Iré a ver a mi padre y te veré fuera de su habitación."

"Es grave, pero te diré más tarde."

Flora colgó y sacudió la cabeza negando que todo se estaba poniendo raro.

Edward tenía los ojos rojos mientras manejaba y no sentía ni hambre, ni sed.

Solo sentía una rabia creciente.

Lo habían atacado.

Habían destruido sus planes por unos días y casi lo matan.

Ahora habían atacado lo que Él poseyó a la fuerza y que quería solo para sus egoístas fines.

El grito de Emily se reproducía en sus oídos una y otra vez.

La habían tocado...

A su Emily la habían tocado...

Y Él no había podido hacer nada al respecto.

Encendió la radio con el fin de distraerse y escuchó la noticia.

"El incipiente nuevo talento del mundo del arte, James la promesa estará dando una exposición en la Galería de Arte de la ciudad este fin de semana."

"No se pueden perder, los boletos están ya a la venta."

"James, algo más está pasando."

Murmuró Edward.

"Debo regresar a la ciudad y averiguar lo que se me escapa de mi vista."

Su celular sonó y habilitó la función Bluetooth del auto.

"Edward lo encontré, trabaja en una agencia de diseño."

"El vídeo fue grabado cerca de ese lugar en una bodega abandonada..."

"Pero hay algo raro."

Dijo Paul.

"Es como si deliberadamente nos guiáran hacía un sujeto llamado Dorian."

"Edward, mi información dice que ese tal Dorian es novio de Emily mu."

***By Liliana Situ***

Valoro mucho tu opinión.