El Prohibido Amor de un CEO Hechizo de amor

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El Prohibido Amor de un CEO novela Hechizo de amor

En El Prohibido Amor de un CEO Hechizo de amor, el amor entre él y ella es hermoso y cálido. Me gusta mucho su personalidad sobria y decidida, a diferencia del conejito blanco colegiala de voluntad débil. Cuando está en peligro, sabe cómo protegerse. Cuando no sea reconocida por todos, usará sus acciones para demostrarlo todo. Por supuesto, una heroína de élite también se debía a que su presencia apoyaba el cielo para ella. Lee El Prohibido Amor de un CEO Liliana Situ Hechizo de amor en readerexp.com

El cancel de vidrio esta completamente empañado debido a todo el vapor que se ha acumulado en la ducha.

Unas manos masculinas se apoyan en el frío cristal dejando entrever ligeramente la figura de dos amantes.

El ruido sordo de los gemidos de hombre y mujer que se habían disimulado un poco debido al rumor del agua corriendo de la ducha ahora suenan alto.

Los jadeos se vuelve intenso.

La pareja desnuda, mojada y caliente no solo por el agua que resbalaba por sus cuerpos, se come a besos mientras  sus manos acarician cada centímetro de piel sensible y suave elevando la excitación interna.

De espaldas a Edward Lorelay intenta mantener el equilibrio mientras que su ahora esposo recorre con sus dientes el cuello femenina de forma deliciosa y tortuosamente hasta la clavícula.

Sus cuerpos se rozan exigiendo  atenciones y cercanía uno del otro para elevar su placer.

Edward coloca sus manos contra el grueso vidrio aprisionando a Lorelay antes de alzar su pierna e introducir su miembro dentro de ella con gran apremio.

De un solo y rápido movimiento el miembro caliente, grueso y duro de Edward se hunde en el mojado y cálido interior de su esposa.

Ambos jadean debido al intenso placer que sienten cuando hacen el amor.

Después de la fiesta, Lorelay descubrió que la pareja en el balcón eran James y Maggie practicando sus votos para su futura boda.

Edward enlazo su mano con la mano de su esposa para llevarla a la misma habitación donde hace años se hospedaron en su primer y único viaje de vacaciones.

Eso estaba por terminar, pues ahora como esposos, Edward tiene pensado llevar a Lorelay a un viaje por el mundo entero cada año para festejar su aniversario de bodas.

Siempre en esa bella fecha.

Edward disfruto quitarle despacio el vestido de novia, disfrutando la sensación de poder llamarla "Esposa."

Sintiendola completamente suya y sin resentimientos de parte de ella debido a las acciones cometidas por él por omisión o por estupidez, Edward pudo acariciar y adorar el cuerpo de Lorelay con total deleite.

Sin prisas.

Sin sobresaltos.

Sin pensar en nada más, solo en el placer de sentirla entregada en cuerpo y alma, Edward besó y acarició a su esposa en su primera noche como amantes esposos.

Pero no solo Edward disfrutó de ese momento, Lorelay también retiró lentamente la ropa del cuerpo de Edward sin quitarle la vista de encima.

Diciéndole con su mirada ardientemente cuanto lo desea, cuanto lo ama, cuanto desea estar con él en ese momento sin que les importe que abajo la fiesta continuara en su apogeo.

"Te amo mi amor."

"Eres mi perdición y quiero estar pedido en tu sabor toda la vida."

Declara Edward.

"Yo te amo más Edward."

"Siempre has sido tu mi fantasía, mi loco amor, mi vida entera, te deseo con desesperación."

Responde Lorelay con un suspiro.

La chica compró un juego de lencería diminuto bastante sensual y provocativo para la especial ocasión.

Edward recorrió cada centímetro de la bella chica,  recreandose la pupila pues le pidió a su esposa que diera varias vueltas para él.

"Te comeré entera nena."

"Eres simplemente deliciosamente exquisita."

Asevera Edward de forma lobuna.

"Solo hazlo, no lo platiques."

"Ahora calla y déjame a mi también amarte."

Responde Lorelay con voz lujuriosa.

Los amantes hicieron el amor sobre las suaves sábanas de la cama, donde recordaron viejos tiempos en los que el placer dominaba la mayor parte del tiempo.

Esa noche no era una excepción.

Como si estuvieran bajo el efecto de algún embrujo afrodisíaco, los dos sentían la imperiosa necesidad de amarse con locura y desenfreno.

Cosa que hicieron toda la noche, madrugada y parte de la mañana también.

Ninguna superficie quedó exenta de probar su resistencia por la pareja que hizo el amor en los sillones, bañados completamente en sudor.

También se demostraron su pasión recargados en los armarios y taburetes.

Incluso se amaron con descontrol sobre el pequeño escritorio que esta en su habitación en el cual Lorelay  dejó huellas de sus uñas.

Algunas veces ellos hicieron el amor de forma tranquila, suave y hermosa.

Otras veces se amaron de forma brutal con embestidas rapidas, duras, certeras, como si Edward quisiera estar completamente dentro de Lorelay pero no lo lograra.

Fue por ese motivo que ella dejó el patrón de sus uñas en la pintura del escritorio pues su cuerpo recibía tal grado de placer que no hallaba la forma de demostrarlo.

Edward no parecía saciarse de poseer y hacer suyo el cuerpo de su amada.

Edward no se sentía cansado, ni daba muestras de agotamiento a pesar de que el sudor los cubría completamente.

Sin sentir sueño, les pareció adecuado compartir una ducha para refrescarse y descansar un par de minutos.

Pero el simple hecho de vers sus cuerpos mojados volvió a encender el fuego de la pasión.

Ahora Lorelay tiene la espalda completamente arqueada para besar de lado a su esposo mientras él la embeste de forma placentera una vez más.

Los amantes solo pueden gemir, mientras sus respiraciones se vuelven escasas.

El aire se les agota a cada segundo mientras las intensas sensaciones los recorren de forma caliente y temblorosa.

Edward retira las manos del vidrio antes que sea el turno de Lorelay de colocarlas sobre la fría superficie para tener estabilidad.

Edward abraza por la cintura a Lorelay, rodeando por completo sus suaves y mojados senos para embestirla con mayor profundidad y rudeza.

"Más..."

"Más mi amor...."

"Edward sigue..."

"No pares!"

Lorelay gime sus  palabras mientras Edward la hace delirar de gozo.

Edward no piensa detenerse pues también siente que sus sentidos y terminaciones nerviosas gritan de puro gozo y deleite.

Una de las manos femeninas se aferra a los poderosos y musculosos brazos de Edward.

Las uñas femeninas trazan patrones erráticos de líneas rojas en la piel excitando a Edward pues sabe que su amada esposa esta disfrutando tanto como él.

El vaivén se intensifica, los brazos masculinos sujetan con mayor firmeza el suave y turgente cuerpo de la chica.

La liberación de sus orgasmos conjuntos los rompe por completo de pies a cabeza.

Sus cuerpos tiemblan pues del placer los recorre aniquilando toda mala experiencia previa, dejando solo la belleza sublime del orgasmo compartido con el amor de su vida.

El orgasmo deseaso con la pareja soñada.

El placer sucio y caliente con el alma gemela deseada que por fortuna de ellos esta a su lado.

Sus labios se devoran, mientras las manos se acarician desesperadamente.

Edward besa profundamente a Lorelay demostrándole cuanto la ama, cuánto la desea y que tan jodidamente la necesita en su vida.

Mientras su semilla blanca y tibia llena el canal de su amada Edward ruega para que sean bendecidos con una bella hija.

Edward desea que su bella hija, la que ambos ya han soñado antes sea concebida en esa noche de pasión, amor y entrega totales.

Exhasutos y rendidos, los amantes esposos se recuestan sobre la cama, extasiados y dispuestos a seguirse amando en sus sueños ardientes.

Pero ellos no fueron los únicos que compartieron un momento bastante candente esa noche y madrugada.

Como si ellos fueran el ejemplo a seguir discretamente Paul se llevó a Carolina a la suite en la cual se  hospedó tantas veces antes cuando se iba de "vacaciones."

Les siguieron Dániel y Johana.

Mientras la música sonaba fuerte y en la pista de baile los cuerpos de muchas personas se balanceaban, ellos aprovecharon para encontrar un refugio detrás de una roca.

A la luz de algunas escasas estrellas en el firmamento la pareja hizo el amor en la arena mientras que las olas les besaban con dulzura los pies.

Ambos también esperan que se les bendiga con su primer hijo, su heredero o heredera.

Después de ser felicitados por Edward y Lorelay por lo bien que actuaron en el balcón, Maggie y James se divirtieron bailando y riendo como no lo habían hecho en mucho tiempo, desestresándose de la tensión generada por los robos recientes.

Cuando el reloj indicó que eran las dis de la mañana los dos chicos también desaparecieron de la pista para ir a su habitación y demostrarse cuanto les urgía casarse.

Lo que ninguna de las parejas supo esa noche es que el embrujo de amor y fecundidad que Arana puso dentro de la caja de regalo que abrieron Edward y Lorelay terminó afectandolos.

Arana, con su sabiduría centenaria  estuvo meditando mucho y pudo ver la gran importancia de los bebés de las parejas.

La centenaria Arana también pudo ver que Amairani, su protegida tiene una ligera oportunidad de ser madre si ella ayuda a que la heredera Baek a engendrar a su primer bebé lo antes posible.

Con la felicidad de su protegida en sus manos, Arana elaboró un potente y altamente efectivo hechizo de amor que encapsuló dentro de la caja para que los amantes lo aspiraran en el momento en que abrieran la caja.

Sin importar la hora, el mes, el día, el hechizo se mantendría latente dentro de la caja hasta que fuera abierta por los esposos Situ Baek.

Pero Lorelay abrió la caja en medio de la pista de inmediato, por lo que el hechizo se extendió a las demás parejas sin hijos.

Cabe resaltar que si bien el hechizo se esparció por toda la fiesta, los únicos afectados fueron las parejas jóvenes.

Las parejas ya bendecidas con bebés como Ryan y Flora, Bruce y su esposa amada Elizabeth, Teresse y Tommy solo experimentaron que el amor de pareja se volvía más profundo.

Sin embargo, los bebés de esas parejas no quedaron sin bendición de Arana.

La abuela les confirió salud por lo que los futuros bebés no padeceran de enfermedades incurables ni males que afecten gravemente su salud.

Todos nacerán a buen termino, incluso los gemelos de Elizabeth, quienes tendran un papel increíblemente decisivo en los siguientes años, en las futuras generaciones.

Las abuelas se divirtieron como nunca bailando en la pista debido a la vitalidad del hechizo de Arana.

David bailó con ellas, al igual que Thomas y Tim también se unieron a la diversión familiar.

Como había demasiada gente en la pista, Tim decidió ir por una bebida y en el bar de la playa se topó con una chica hermosa del equipo táctico de Bruce.

Ambos quedaron flechados.

Tanto que olvidaron por completo que es lo que iban a pedir en el bar.

Como si fueran unos niños, se sintieron nerviosos con la presencia del otro.

Tim teniendo un momento de lucidez ordenó dos bebidas refrescantes para compartir.

Desde la barra del bar Tim observó a las parejas disimuladamente desaparecer, por lo que le propuso a la chica pasear inocentemente por la playa.

La chica apodada Bea aceptó, ambos caminaron descalzos por la playa.

El vestido corto y blanco de la chica ondeaba ligeramente con el leve aire que soplaba.

Tim no quita la vista de encima de la chica.

Le atrae sus ojos y la forma en que su pequeña boca dibuja una sonrisa tímida.

Su cabello corto rojo oscuro se mueve con cada paso que la chica da, por lo que a Tim le pareció que ella es una poesía andando.

Sentados en la suave arena, alejados de las risas, música y felicidad de la fiesta en la playa, los dos contemplaron por unos segundos las pocas estrellas que se asomaban tímidamente en ese madrugada.

Bea recarga su cabeza sobre el hombro de Tim por lo que el chico aprovecha para acercarse a ella.

Bea mira a Tim con los ojos entrecerrados y su corazón palpitando rápido antes que ambos se fundieron lentamente en un beso profundo y tierno a la vez.

Sin preocupación alguna, los jóvenes se liberaron de sus ansias.

El beso rápidamente escaló de un beso casto y puro a un beso erótico, lleno de deseo y complacencia.

"Aline te diste cuenta o soy la única que pudo notarlo?"

Cuestiona la abuela Freda a su amiga.

"También pude verlo Freda."

"Arana tiene que enseñarnos algunos de sus trucos."

Declara la abuela Situ.

"Dudo que ella pueda o quiera enseñarnos, su relación con su protegida esta demasiado enraizada para abandonarla."

Indica la abuela Freda.

"Amairani sería bienvenida en el castillo Situ en Dinamarca o en tu villa en esa ciudad."

"O en tu nueva villa la cual ya está casi terminada y te toca hacer una fiesta de bienvenida para inaugurarla!"

Exclama feliz la abuela Situ.

"Lo sé, lo sé, créeme, pero esta noche, bailemos como si tuviéramos cuarenta años de nuevo!"

"Disfrutemos de la vida tan larga y hermosa que nos ha tocado!"

"Por nuestros futuros bisnietos, por heredarles la sabiduría que poseemos y por verlos crecer en este plano o en el otro!"

Los mayores elevan sus copas llenas de elixir rejuvencedor para que todos bailen y se diviertan como en sus viejos tiempos.

La mayoría de los jóvenes estan descansando, comiendo, bebiendo, charlando animadamente en sus asientos.

O perdidos...

Perdidos en su amor, atrapados sin remedio en las redes del placer de la compañía del ser amado, de la otra parte de su corazón.

La otra parte de su alma.

Elisbeth nunca había tenido sueños tan hermosos como los que tuvo esa noche cuando su padre la recostó en la cama junto con su hermanita Elise.

La bella nena soñó campos con plantas cafes crecidas, flores altas moradas que se mecían en el viento de la colina.

Una hermosa joven camina de la mano de un chico, riendo y hablando tímidamente.

La sensación de amor también la invadió, la nena sintió que veía una escena del pasado lejano.

"Fue una noche hermosa!"

Flora camina por la playa de la mano de su esposo Ryan disfrutando de un rato de tranquilidad.

Ambos se sienten felices ya que por fin la historia de odio entre Edward y Lorelay se transformó en una de completo romance desmedido y amor desbordado.

Ellos pudieron ofrecer algunas palabras a la prensa, al igual que algunas otras parejas que fueron interceptadas antes de hacer su acto de escapismo rumbo a su disfrute personal.

"Fue una boda de ensueño."

"Edward fue muy detallista en muchas cosas que solo el sabía que le molestaban a Lorelay."

Comenta Flora.

"En verdad que fueron demasiados detalles específicos, la pareja en el balcón, los hermoso votos, pero no los envidio de ninguna manera."

Responde Ryan.

"Yo soy gracias todos los días porque soy afortunada al tenerte a mi lado como mi perfecto esposo."

"Tan considerado, amoroso, lindo, buen padre y tan guapo mi amor."

Declara Flora amorosamente.

"Yo también soy bendecido al tenerte a mi lado Flora, eres la mujer perfecta para mi."

Abrazados bajo la tenue luz de una farola colgada en un poste, los esposos se besan felices al saber que su vida es hermosa y su felicidad insuperable.

Tienen mas de lo que jamás pudieron soñar.

"Bruce bájame!"

"Puedo y quiero caminar por la playa!"

Se queja Elizabeth en brazos de Bruce.

"Elizabeth, es tarde o temprano en la madrugada y tienes que descansar porque estás embarazada."

"No seas terca mi amor y déjame consentirte como la princesa que eres."

Elizabeth esboza una sonrisa feliz antes de recargar su cabeza contra el musculoso pecho de su esposo para dejarse llevar a su suite.

Cuando llegaron, Bruce deposita a su esposa con delicadeza en la cama antes de quitarle el vestido.

Después de darle un masaje suave en todo su cuerpo, Bruce coloca una pijama rosa a Elizabeth.

Le cepilló el cabello antes de que ambos se recostaran abrazados entre las frescas sabanas para soñar con sus gemelos.

En la cuidad las felicitaciones y los regalos para los recién casados no dejan de apilarse en la entrada de las empresas Situ.

Los atareados guardias de seguridad tuvieron el turno nocturno más divertido de su vida.

Cientos de personas entregaron regalos para la hermosa pareja y pidieron permiso para tomarse fotos dentro del lobby de las empresa entregando los regalos.

Los medios no descansaron, los editores revisaban cada foto de la unión matrimonial para retransmitirla en la mañana.

Algo que les llamó poderosamente la atención es que por unos minutos las camaras dejaron de grabar como si alguna interferencia las hubiera dañado.

Después la pareja de recién casados apareció en el centro de la pista de baile con un regalo enorme en el suelo.

Una pareja de editores charla en su oficina.

"Eso es extraño, no lo crees Lisa?"

Comenta el hombre.

"Vaya que si Samuel, en verdad que si es algo extraño."

"Pero continuemos con nuestras ediciones para el canal de YouTube."

Indica la chica.

"Son más de las cuatro de la mañana, creo que podemos darnos un merecido descanso."

Abrazando a la chica por detrás, el hombre ruega.

"Tienes razón mi amor, solo déjame revisar que todo este bien en la habitación de los niños."

"Vamos juntos."

La pareja de esposos caminó en silencio antes de abrir con mucho cuidado la puerta para no despertar a su pequeña hija Sammy quien duerme profundamente en la cama.

Samuel revisa la cuna donde también dormía tranquilamente el bebé Ezra.

Cuando la pareja se sintió satisfecha cerró la puerta dejando las lamparitas de noche encendidas.

Convencidos de que sus pequeños estan bien y duermen como los angelitos que son, ellos se dirigen a su cama donde se recostaron abrazados y desnudos para disfrutar de la piel de su amado.

Cuando el sol se eleva fuerza en el horizonte, la playa tiene algunos minutos de haberse vaciado completamente.

Solo quedan las sillas vacías, las mesas y los vestigios que una fiesta inmensa tuvo lugar la noche anterior.

Los regalos se apilan en la recepción pues ya han comenzado a llegar algunos.

Los comerciantes quienes se mueren de sueño cierran sus negocios por fin, agradeciendo la excelente venta que tuvieron la noche anterior y la madrugada.

Los comerciantes también entregaron regalos únicos a los recién casados.

Los regalos fueron, unos aretes de plata para la joven esposa y un brazalete de plata único para el esposo.

Gracias a la boda, el largo exilio de la familia Baek llega a su fin y una nueva época de esplendor se vislumbra en el horizonte.

Con la esperanza renovada de ayudar a los necesitados y compartir su sabiduría con la mayor cantidad de personas, los Baek volverán a hacer sus remedios que algunas personas consideran como magia.

Y en cierto modo tienen razón, pues los maestros más antiguos del clan Baek pueden hacer magia...

Tal como lo hizo la abuela Arana con su hechizo del amor.

***By Liliana Situ***

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