El Prohibido Amor de un CEO Información

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La novela El Prohibido Amor de un CEO Información del autor Liliana Situ es una novela emocionante y fascinante historia En Información, su amor por ella tomó forma y se profundizó. El contenido de los episodios se encuentra entre las dos orillas de la realidad porque es demasiado cruel para ser realista. Autor Liliana Situ Construcción Cada personaje en El Prohibido Amor de un CEO es una parte de la personalidad de cada persona. Solo tienes que experimentarlo para saber cuán profundo es. Siga Información y los capítulos posteriores de la novela El Prohibido Amor de un CEO en readerexp.com

"Señor James, Señorita Lorelay!"

"Que dichosos mis ojos al poder verlos esta bella tarde!"

El Topo abrió sus pequeños brazos lo más que pudo para después estrechar la mano de James y besar la mano de Lorelay.

"Señor Maurice, que coincidencia encontrarlo en este restaurante."

Responde James dando un paso adelante, dejando a Lorelay atrás para protegerla.

James sabe que  el Topo es un depredador sexual.

Y aunque se portaba de forma cortes y educada, siempre podía cambiar de carácter.

"Por favor hágame el enorme favor Señor James de obsequiarme su autógrafo y un foto."

"Soy uno de sus grandes admiradores de sus obras de arte."

"La forma en que plasma en ese lienzo blanco tantas cosas oscuras..."

Los cuadros a los que se refería "Maurice" son los que había pintado Emily en su época oscura cuando descargaba toda su furia interna.

"Me halaga que le gusten tanto Señor Maurice y será un placer darle mi autógrafo."

Lorelay le da un block especial de hojas membretado y decorado con algunas obras de arte de fondo.

El cual es de uso exclusivo para clientes especiales como esos...

"Espero impaciente su próxima subasta."

"Tenga por seguro que ofreceré por algunas de sus obras más recientes."

"Lamento haberles quitado su tiempo de esta forma, pasen buena tarde."

El Topo se despide de ellos y resoplando como un pug.

El hombre camina hasta su camioneta blanca de edición muy limitada y sube a ella ayudado por uno de sus hombres.

James y Lorelay caminan hacia el vehículo de ambos para retirarse del lugar lo antes posible.

Ninguno habló en el trayecto.

Los dos saben que deber haber una razón para que ese tipo estuviera en ese lugar.

Es el momento de llamar a toda la mayor cantidad de gente posible para estar preparados contra cualquier eventualidad.

Cuando ambos llegaron a la casa, James llamó a su padre,

a su gente,

a gente de la abuela Situ,

a la abuela y a todo aquel que pudo para tratar de averiguar que hacía el Topo en la ciudad y de día...

Lorelay necesita desahogarse de alguna manera, por lo que se dirige a su estudio privado.

Ella se cambia a ropa cómoda y manchada de pintura.

Remueve los pupilentes, se hace un moño desordenado, pone su música favorita lo más alto posible antes de comenzar a pintar.

Cada que ella tiene una racha de creatividad la aprovecha al máximo, pues es su catarsis personal y su mejor forma de deshacerse de todo lo que guarda en su interior sin tener que asesinar a Edward una y otra vez.

Maggie pudo escuchar levemente la música favorita que sale por las rendijas de la puerta del estudio de Lorelay.

Eso solo significaba que ella estaba furiosa.

O algo muy malo le había pasado.

"James, pasa algo malo?"

Maggie se acerca a su prometido para abrazarlo, pero ella encontra que su amado realiza mil anotaciones rápidas que medio se entendían en un hoja de papel.

Ella esperó pacientemente a su lado, cuando James dió por terminada la ultima llamada le contó lo que había pasado desde la mañana que fue a su oficina vacía de Lorelay hasta que habían llegado a la casa.

"Llamaré a algunos amigos míos para que también me digan si saben algo."

A pesar de que Maggie se había retirado del muedio editoral hacia mucho tiempo, pues había acompañado a James a todas partes, aún conservaba buena amistad entre varios reporteros que tenían algunos contactos en el bajo mundo.

"Hazlo, necesitamos ahora más que nunca toda la información posible."

Dentro de la habitación insonorizada, Lorelay escucha una y otra vez su canción favorita...

Pero en cierto momento las lágrimas le impideron continuar pintando.

Cambio de música pues necesita dejar de llorar para poder concentrarse.

Las canciones duras y melancólicas del nuevo grupo que escucha le ayudan a inspirarse para purgarse por dentro.

Revisando su celular para comprobar la hora, Lorelay se da cuenta que James le había mandado una foto de su oficina terminada.

Ella sonríe al ver el resultado final pues le agrada mucho el contraste femenino y duro de su oficina.

Y aunque estaba satisfecha con el resultado, Lorelay no piensa regresar esa tarde a su oficina a verla personalmente.

La niña siente que tenía que quedarse en su estudio.

Como si el espíritu de su madre también quisiera expresar el odio, rabia,

coraje,

decepción,

rechazo,

desamor,

fatalidad de el amor desgraciado y cruel que alguna vez le propinó a su padre.

Edward en su empresa esperaba que Lorelay regresara pero las horas pasaron.

Ni James ni ella regresaron y no contestaban ninguno de los dos sus celulares.

Edward esperó a que todos los chicos salieran de la oficina nueva y entró para poder descifrar un poco mas de sus gustos.

Escritorio de madera pulida y costosa, sillas blancas que contrastan con el escritorio.

Una alfombra que hace juego con los sillones café de tela deliciosa al tacto y además son muy confortables.

Sillas negras que contrastan con la pared blanca, unas cuantas plantas exóticas, libros de diseño y algo que lo dejó boquiabierto fue la pared llena de algunas pinturas inéditas.

Colgada en la pared frente al escritorio, la pintura que tanto anhelaba.

Ahí frente a él "Los amantes etéreos" se mostraba orgullosa e imponente...

Sus ojos no pueden despegarse de esa obra de arte.

Es como si una parte de su alma estuviera plasmada en esa pintura.

Hermosa, algo fría e impersonal, solo las pinturas le dan un toque diferente, pero no era muy diferente a alguna otra oficina de CEO.

Decepcionado al no poder encontrar algo que le ayudara con los gustos de la chica, Edward regresó a su oficina.

Llamó de nuevo a Paul pero como seguía sin responder.

Tommy tampoco respondía el celular ni el teléfono del bunker, por ello, Edward se vió obligado a llamar a Daniel Black para saber que estaba pasando.

Lara, la esposa de Daniel contestó el teléfono brevemente antes de pasarle a Daniel.

El científico de los Black estaba terminando una droga para regenerar el cuerpo y músculos afectados por heridas de bala o por armas punzocortantes.

"Daniel, donde carajos esta todo el mundo?"

"Paul no me contesta."

"Tommy tampoco contesta en su bunker."

"Se supone que no desaparecemos a menos que hayamos sido capturados."

"Y yo no he recibido alguna llamada de negociación por ellos."

"Así que puedes decirme que pasa?"

Edward no tiene mucha paciencia cuando se trata de sus compañeros Black, pues no siempre siguen las reglas.

Como Paul cuando se iba de "vacaciones"...

"Paul está en el hospital con Carolina, la mano derecha de Bruce."

"Fueron emboscados hace unas noches y ella casi muere."

"Creí que Paul te había contado."

"Tommy se casó en secreto con Teresse y se fueron ayer de luna de miel solo por dos días."

"Uno de los aprendices de Tommy se quedó a cargo del bunker y nuestra seguridad."

"Pero tranquilo, Lara también está vigilando, pues resulta que es muy buena para todo lo digital."

Edward se mantiene en silencio porque no puede creer que ninguno de ellos hubiera tenido al menos la cortesía de haberle dicho algo.

"Me parece que necesitamos una reunión urgente cuando Tommy regrese."

"Iré a ver a Paul."

Edward termina la llamada sin esperar a escuchar lo que Daniel Black tenía que decirle.

Él sale furioso de la empresa para ir a a encarar a Paul en el hospital privado de ellos.

Paul estaba acariciándole delicadamente la mano a Carolina cuando de reojo pudo ver que se acerca Edward a la puerta antes de ordenarle.

"Sal."

Paul esperaba que eventualmente él lo encontrara, por eso esta preparado para todo lo que le preguntara.

"Explica que hace ella aquí."

Paul le contó brevemente lo que les había ocurrido aquella noche.

Como su estupidez casi la mataba y había decidido rendirse ante ella.

"Eso significa que no tendrás mas vacaciones?"

Pregunta Edward pues eso es lo que mas odia de Paul pues con sus aventuras sexuales y descuidos ponía en peligro a todo el grupo.

"Se acabaron las vacaciones para siempre, mi amigo."

"Ella es la única mujer de mi vida a partir de ahora."

"No importa si ella me mata, no me alejaré de ella por ningún motivo."

Edward le pidió su celular, cuando lo tuvo en su mano lo encendió.

Al instante llegaron las notificaciones de las llamadas perdidas y una de ellas le llamó la atención a Edward.

"Uno de nuestros espías te llamó, averigua que información tiene."

Paul llamó al número de nuevo y escuchó solamente antes de colgar.

"El Topo está buscando información acerca de la chica que dejó Bruce a cargo."

"Pero también dice que escuchó que unos hombres entraron después a hablar con él."

"Edward, dice que escuchó que mencionaron tu apellido."

Eso no era una buena señal, pero si era una alerta a tiempo.

Ahora pondría a toda su gente a descubrir que pasaba.

"No vuelvas a apagar el celular."

"Te necesitaré."

"Comprendo que te quedaras aquí hasta que ella despierte, yo lo haría también si se tratara de Em..."

Edward no pudo continuar.

"Investiga lo que puedas, yo haré lo mismo."

Saliendo del complejo médico escondido, Edward regresa a su empresa, algo esta pasando.

Alguien está apuntando a su familia y es el deber de Edward ser mas cuidadoso.

Su abuela podía ser atacada.

Su hermana estaba fuera de peligro con Bruce a su lado, además de que estan bien vigilados en Dinamarca.

Momentos como esos es que Edward agradecía que Emily no estuviera a su lado o ella podría ser un blanco fácil si planeaban hacerle daño.

Podrían secuestrarla y torturarla para forzarlo a hacer algo.

O podrían violarla y matarla...

Tres años sin noticias de su amada Emily.

Tres largos años sin escuchar su risa y su hermosa voz.

Tres años de no poder abrazarla y besarla.

Tres largos años y aún tenía esperanza de encontrarla algún día.

Lorelay salió de su estudio por la noche, cansada, hambrienta y totalmente vacía de sus sentimientos de ira.

Dirigiendose a la cocina se encontró con Maggie y James quienes cenaban, por lo que ella se unió a ellos.

Todos hablaron de los sucedido ese día con el encuentro de ese tipo asqueroso.

"Maurice se conduce como un empresario respetable de mesas de billar y juegos diversos para los bares, pero esa es solo su fachada para lavar su dinero de todas sus actividades ilícitas."

"Además mantiene a raya a sus enemigos con sus crueles métodos de asesinato y tortura."

"Por eso debemos tener cuidado si tenemos que enfrentarlo si desafia a Mascara de plata."

"Bruce le dió algunos golpes certeros a su organización."

"Junto con Carolina pudieron cazar y matar a su segundo al mando."

"Desde ese momento, el Topo dejó de poner resistencia al reinado de tu hermano, pero..."

"Siempre ha buscado ser él quien gobierne todo el bajo mundo."

"Ahora esta más disgustado porque el poder esta en manos de una mujer pues las considera inferiores."

"Para él son solo moneda cambio, esclavas sexuales o dinero..."

Maggie y Lorelay sintieron nauseas las palabras que dice James.

Pero la realidad es esa.

Bruce se encargaba de que todos se mantuvieran en regla y cada quien en su negocio.

Sin peleas absurdas ni favoritismos.

Todos pagan tributo por su protección

Todos obedecen la ley de Máscara de Bronce pues saben de su ferocidad y temeridad contra sus enemigos.

James siente que ha dicho demasiado por lo que les brinda a las chicas un abrazo, pues comprende que se sienten mal por las mujeres que son secuestradas o asesinadas en el bajo mundo.

"Esas prácticas son horribles!"

"Ojala pudiéramos hacer algo, pero es imposible."

"La trata de blancas es demasiado redituable como para que lo abandonen sin más."

Comenta Maggie, pues muchas veces dentro de algunos reportajes, le había tocado entrevistar a algunas supervivientes de ese infierno.

Los relatos de esas mujeres eran escalofriantes, desoladores, devastadores y crueles.

"Lo importante ahora es concentrarnos en saber que movimientos esta tramando ese tipo gordo y asqueroso para que estos un paso adelante."

"Carolina está bien protegida en el hospital pues Paul la protegerá bien."

"Creo que tengo una idea y ustedes ayudarán."

Lorelay, que estaba hablando tuvo una idea para vigilar al Topo.

Tal vez no les gustaría mucho, pero en la guerra se valía todo.

Ella no estaba empezando la guerra pero si la ganaría.

Edward en su oficina, espera noticias de algunos de sus espías mientras mira por la ventana la noche que cae sobre la ciudad.

Pero ninguno de sus espías llegó a la hora indicada, por lo que él comenzó a impacientarse.

Estaba a punto de retirarse cuando la puerta se abrió lentamente.

Uno de los hombres se derrumba lentamente.

Nada pudo hacer por él.

Cuando Edward salió al pasillo pudo ver a otro hombre fallecido.

Llamó a sus limpiadores profesionales y les exhortó que les dieran la compensación a sus familias si es que tenían alguna familia.

Edward encargó los resultados de las autopsias correspondientes para primera hora de la mañana y salió del edifcio.

Instalado en su casa decidió marcar un número al que hacía mucho no marcaba.

"Edward."

Contestó Sten quien tiene a Lía sentada en su regazo.

"Sten, tiempo sin hablar."

"Que sabes?"

Pregunta sin rodeos Edward pues tal vez alguien podría rastrear esa llamada y escuchar su conversación.

"El Topo busca derrocar a Máscara de Plata."

"Escuché que alguien mencionó tu apellido también, pero me parece que fue un tercero."

"Edward, al parecer esos hombres son extranjeros."

"Jamas los había visto."

"Parece que acaban de salir de la cárcel con unos meses de diferencia."

"Algunos enemigos tuyos que hayas encarcelado hace tiempo de los que ahora no recuerdes?"

Buena pregunta.

A lo largo de su vida, Edward había hecho algunos enemigos como Black y cuando fundaba empresas.

Había hecho encarcelar a algunos hombres cuando descubría sus sucios secretos y se apropiaba de sus empresas.

Como había intentado hacer con el padre de Emily.

"Revisaré mi antigua lista de enemigos, por favor si sabes algo de..."

Sten se levanto de asiento con Lía en brazos antes de responder.

"Edward no sabemos nada de ella."

"La hemos buscado incansablemente en algunos viajes."

"Aunque pudimos saber algo que tal vez te alegre."

Sten al no escuchar nada del otro lado de la línea continuó hablando.

"Uno de nuestros hombres nos dijo que unos meses después de que ella desapareciera la vieron visitando a su familia adoptiva en la villa Niam, donde ahora vive su hermana y su padre."

"Los hombres no nos avisaron en el momento pues tenían una misión en proceso y se movieron sobre nuestro objetivo."

"Cuando la misión terminó miraron la foto de tu chica y le comentaron eso a Lía."

"Pero no pude decirte nada, pues eso no te conduciría a encontrarla."

"La misión de nuestros hombres terminó unos meses después."

"Edward lo siento."

"Pero al menos puedes estar seguro de que ella sobrevivió a esa caída al mar."

Sten tenía razón.

Aunque eso no mitiga ni sus ansias de volver a verla ni le da ninguna paz mental.

"Gracias Sten."

"Algo me dice que nos mantendremos en contacto a menudo en este tiempo."

Agradece Edward.

"Desafortunadamente si amigo."

"Parece que tendremos una guerra en puerta."

"Espero que esa mujer sea formidable, pues el Topo es un enemigo fenomenal."

"Edward recuerda que ese tipo también quiere tu organización y puede conseguirlo a través de Lara."

Lia le quitó el teléfono a Sten para decirle unas rápidas palabras a Edward.

"Si nos necesitas llamanos, estaremos esperando."

La llamada se terminó.

Edward se quedó mirando el teléfono que emitia el sonido irritante.

Por el momento tenía mucho que lidiar y una empresa que salvar.

La suya.

"Se puede saber donde estamos Tommy?"

Preguntó Teresse a Tommy quien la había llevado con los ojos tapados desde el aeropuerto privado.

Ser parte de los Black tenía sus privilegios.

Tommy podía viajar cómodamente en el avión cuando quisiera a donde quisiera.

"Espera un segundo más y podré bajarte."

Tommy la había cargado tan pronto habían aterrizado.

El calor de la tarde noche aún se sentía en el aire, húmedo y salado.

No sabía si le gustaría la playa a la que la había traído, pero dado que ellos solo tenían un par de días para disfrutar, quería que fuera lo mas romántico y hermoso posible.

El pequeño hotel exclusivo en el que había reservado una habitación de recién casados le había costado una pequeña fortuna.

Por las imágenes de su publicidad y ahora que lo veía valía cada centavo invertido.

"Abre los ojos."

Pide Tommy.

Teresse se quita la venda negra de sus ojos.

La espaciosa habitación tiene una sala para ellos y una hermosa y amplia cama blanca.

Unas escalera conducían a una piscina privada de agua azul cristalina, que esta iluminada por luces en el fondo.

Cuenta con jacuzzi, persianas espesas que les proporcionan privacidad y un embarcadero propio desde donde pueden ver el mar y la playa de arenas blancas, iluminadas por farolas y antorchas.

Teresse contempla todo.

Incluido el acuario bajo sus pies, que le deja ver peces tropicales nativos de la playa que se mantienen en su piscina privada.

"Es hermoso!"

Exclama la chica encantada saltando a sus brazos.

Tommy la atrapa a tiempo para darle un beso.

"Y eso no es todo."

Comenta Tommy abrazándola para dirigirla a la ventana donde le pide que abria las persianas.

Teresse lo hace.

Fuegos artificiales iluminan el cielo oscuro en ese momento.

Ambos disfrutan de los fuegos de diferentes formas y colores.

El último de ellos toma forma de un corazón.

"Te amo."

Dijeron a coro los dos.

Unos segundos después sus bocas se sellaron con un beso romántico y suave...

El cual se transforma en un beso apasionado, ardiente.

Su noche de pasión apenas había comenzado.

"Te torturaré tanto que no tendrás fuerzas ni para mirar tu celular todo el día de mañana."

Lo amenaza Teresse.

"Tus amenzas me agradan demasido, pero la que no podrá ni caminar mañana seras tu hermosa."

Responde Tommy.

Teresse sella su boca con sus labios.

Las prendas sobran...

Las sabanas de la cama terminan en el suelo junto a la ropa de los amantes esposos.

La noche especial para ambos no podría ser más ardiente y entregada!

***By Liliana Situ***

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