El Prohibido Amor de un CEO Ladrones

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Leer El Prohibido Amor de un CEO novela Ladrones

La novela El Prohibido Amor de un CEO Ladrones es muy buena. En Ladrones, no podía dejar de leer. He leído bastantes historias de Liliana Situ , pero con el libro El Prohibido Amor de un CEO, todavía tiene mucho regusto por sí mismo. La belleza de la historia Liliana Situ es que, por dolorosa y angustiosa que sea, sigue atrayendo a personas que no pueden darse por vencidas. No es una fantasía color de rosa, que una niña Cenicienta se enamore de un príncipe en un caballo blanco, luego los dos se dan la mano y viven felices para siempre. Pero el amor es una cosa pequeña en un centenar de otras cosas en la vida. Lee la El Prohibido Amor de un CEO novela Ladrones en readerexp.com

"Pero no quiero!"

"No puedes forzarme!"

"Mamá, ayúdame, papá, ayúdame!"

"No pueden forzarme!"

"No quiero y no lo haré Erik!"

Suplica desesperadamente la llorosa niña.

"Celeste, no te resistas más "

"No tengo más opción."

"Ahora camina o te tendré que cargarte!"

Amenaza el furioso y chantajeado chico.

"Erik, pero somos amigos, no podemos hacer esto y menos por obligación!"

"Le serás infiel a Melissa!"

Trata la niña de hacer entrar en razón a su amigo.

"Callate!"

"No eres digna de mencionar el nombre de mi amada!"

"Ahora camina y no me harás enfadar en verdad!"*

El chico gruñe furioso mientras jala de la mano a la chica para que vayan escaleras arriba.

Maggie mira en la pantalla de su estudio el drama mientras hace la limpieza en esa habitación, pues no había podido realizar ninguna actividad en su estudio debido a los acontecimientos previos.

"Pobre Celeste, es una niña!"

"No es justo!"

"Que malos padres tiene!"

"Pero bueno, Erik no esta nada mal tampoco..."

James escucha silenciosamente a Maggie quien se queja por el drama televisivo.

"De verdad te parece guapo el chico?"

"Te hubiera gustado perder tu virginidad con tu amigo de la infancia?"

Cuestiona James abrazando a la chica por detrás.

"Huuummm..."

"Déjame pensarlo James..."

James golpea juguetonamente el trasero de Maggie provocando la risa de la chica.

"No es cierto mi amor, te amo solo a ti y nadie nos obligó."

"Aunque he fantaseado que me obligas..."

Susurra seductoramente la niña.

"O que eres un poco más...duro conmigo."

James sonríe de forma lasciva por las sugerencias eróticas.

"Eres una chica atrevida mi amor."

James besa los labios de su amada.

"Y te amo mucho más ahora."

James, quien tiene abrazada a Maggie mira el desastre a su alrededor.

"Aún hay mucho que limpia, puedo ayudar?"

Cuestiona James.

"Si mi amor!"

"No me gusta que nadie más limpie este lugar."

"No me siento comoda con alguien ajeno a nosotros para limpiar bien este lugar."

Declara Maggie.

James deposita un último beso en los labios suaves de su amada antes que ellos retomen las labores de limpieza.

Cuando terminaron, James intenta abrir la puerta para salir del estudio, pero parece sellada...

"Que extraño..."

Susurran extrañados los dos después de intentar varias veces abrir sin lograrlo.

Sin más opción, James tuvo que romper la cerradura de la puerta para que pudieran salir.

Cuando lo hicieron revisaron la puerta para averiguar porque se había atascado.

Mientras James mueve de adelante hacía atrás la puerta sin encontrar nada raro, decide llamar a un cerrajero para que arregle la cerradura rota cuando...

"JAMES!"

El grito de Maggie congela la sangre del chico quien corre tan rápido como puede para encontrar a Maggie.

Nada lo preparó para lo que vió en la casa estudio de Lorelay.

"Esto no puede ser posible!"

"Como es posible?"

"No es posible!"

"Como es que pudieron entrar, es imposible!"

Grita alarmado y furioso James al ver  el gigantesco caos de la casa!

Estatuas rotas, paredes desnudas donde antes colgaban los cuadros inéditos de Johana y Lorelay, todo vacío!

Incluso se llevaron pinceles y botes con pinturas, pero para que?

Maggie camina estremecida por los escombros de la casa.

"Revisa las cámaras de seguridad!"

"Debe aparecer quien se atrevió a entrar a robar!"

"Lorelay se morirá cuando lo sepa!"

Exclama Maggie con voz nerviosa.

"Primero le diremos a Edward."

"Tommy nos ayudará a localizar a los ladrones."

"Hasta el último le diremos a Lorelay lo que ocurrió."

"Maldición!"

Exclama James mirando a su alrededor el caos de papeles tirados, cosas rotas, vidrios rotos...

Parece que un huracán arrasó por dentro de la casa!

Maggie se da cuenta que la última pintura inédita de Lorelay antes de volver a tener una relación con Edward no está en su lugar.

"Esos bastardos ladrones no vivirán mucho tiempo!"

"Llama a todo el mundo, debemos de dar con las obras de arte!"

Exige Maggie llena de rabia!

Edward sale de la empresa con el pretexto ver el progreso en la villa Situ donde su abuela lo había citado, algo que Lorelay le creyó cuando le dió un beso apasionado de despedida.

Han pasado casi dos meses de la mejora de salud de Lorelay.

Ella ha recuperado su fuerza, su destreza y su agilidad.

Por tal motivo ella retoma el mando de la empresa y planea la inauguración del nuevo edificio de Diseño que llevara su apellido.

"Nos veremos en Golden Osmanthus más tarde mi amor, quiero darte un regalo muy especial."

"Por favor no te fatigues demasiado, ni trabajes de más, duerme si lo necesitas y come a tu hora."

Fueron las recomendaciones que Edward le hizo a su adorada antes de salir.

Lorelay asiente diciendo que si a todo antes de recibir a Teresse quien entra en la oficina dela chica cargada con documentos que requieren la firma de la CEO.

Edward suspira alejándose de su amada antes de entrar al auto para ir a la casa estudio de Aurora y James para revisar los daños del reciente robo.

"Llegaremos rápido señor Edward, su abuela está enterada de la situación."

"La abuela Freda llegará con Tim en breve para acompañar a la señorita Lorelay."

Thomas indica mientras maneja el auto.

Edward murmura un si porque esta absorto mirando lo que Tommy le envió.

Son fotos de personas pequeñas, delgadas, con máscaras de dibujos animados en el rostro.

Todos llevaban guantes negros.

Todos llevaban el mismo traje gris holgado que no dejaba ver si eran hombres o mujeres.

Todos tenían capuchas negras, zapatos genéricos oscuros.

No había nada que pudiera ayudar a distinguirlos.

"Tommy en que vehículo huyeron?"

Cuestiona Edward.por celular al chico.

"En una camioneta muy vieja de reparto."

"No entiendo como pudieron burlar la seguridad de la casa estudio."

"Revisé todo y no la hackearon, no la cortaron, las cámaras están bien."

"Edward, esto es raro."

Indica Tommy asombrado.

"Es como si quisieran que los vieran o tal vez no."

"Estoy rastreando la camioneta por medio de las cámaras de la ciudad para ubicar el lugar a donde llegaron los ladrones."

"No tardaré nada en encontrarlos."

Asevera seguro de si mismo Tommy.

"De acuerdo, infórmame."

Pide Edward.

Una moto acelera al lado del auto de Edward.

Carolina, quien lleva a Paul detrás se aferra fuertemente a la chica antes que ella vuelva a acelerar para dejar atrás el auto.

"Esos dos son pura adrenalina."

Piensa Edward mientras ve a Carolina realizar una acrobacia con su poderosa motocicleta antes de acelerar al maximo.

"La señorita Carolina es muy hábil con la motocicleta."

"La he visto hacer carreras y suertes muchas veces antes."

Exclama Thomas asombrado.

"Además ustedes también manejan moto cuando lo necesitan..."

"Si Thomas, pero eso diferente, lo hacemos para llegar mas rápido, ganar tiempo valioso, ayudar y proteger, no por competir ni lucirnos como lo hace Carolina."

Cuando ellos llegaron al lugar, unos 20 minutos después de que Carolina y Paul hubieran llegado a la casa de Maggie y James, todos se percataron del desorden de la casa estudio.

Esa fue la primera vez que Edward entro a la casa estudio de Lorelay con su primo y todo estaba hecho un desastre.

"No hay huellas, no hay rastros de pisadas, ni nada que se les haya caído, para ser vulgares ladrones son muy buenos."

Carolina hablaba mientras que pisaba con cuidado y miraba para todos lados buscando algo que no perteneciera a ese lugar.

"Las imágenes dice que se llevaron cuadros sin valor monetario, algunos estaban sin terminar ni firmar, pero algunos son invaluables e irremplazables, dos de ellos en específico."

James hablaba mientras que abrazaba a Maggie por la espalda para brindarle seguridad, pues después del incidente de esa mañana, ella se sentía insegura en su propia casa.

"Dejenos a nosotros esto, nos haremos cargo no es así Paul?"

"Como tú digas mi amor, tú mandas!"

Carolina no escuchó más sus palabras porque estaba intentado pensar porque motivo, razón o circunstancia ahora se habían atrevido a robar a los pintores si ya tenían algo de tiempo establecidos en ese lugar...

"Algo es muy sospechoso, tendremos que interrogar a las personas que trabajan para ustedes, hasta el señor jardinero será interrogado, por favor llámenlo, con nuestro elixir de la verdad sabremos que no mienten."

Carolina se sentó en una silla tomando fotos del lugar y del tiradero tranquilamente mientras que James llamaba a todo el personal para que acudiera a la casa estudio cuanto antes.

Todos tenían un contrato confidencial, todos sabían que nada de lo que vieran o escucharan lo podían replicar fuera, pero tal vez alguno había sido seducido por dinero...

"Mi niña, ya haz almorzado?"

La abuela Freda entró en la oficina de Lorelay preguntándole primero eso pero se detuvo cuando miro la pintura de "Los amantes Etereos."

"Magnífica, siempre fuiste muy artística como toda mujer Baek, pero esa obra los representa soberbiamente, no cabe duda de que contiene escencia de sus almas encerradas en ese lienzo."

Lorelay se sintió orgullosa de su trabajo y halagada de las palabras de su abuela, las cuales agradeció pero después le pregunto a su abuela si necesitaba algo.

"Si, quiero comer con mi nieta, quiero saber como te haz sentido últimamente...pero espera...."

La abuela Freda se sentó en el sillón mas cercano y Lorelay se acercó a ella para tomarla de la mano, pero su abuela la rechazó.

"No mi nieta, espera, tu madre está tratando de decirme algo, pero no logro determinar que es, dame un segundo por favor..."

Lorelay se quedó sentada impotente en otro sillón frente a ella mientras que la abuela cerraba sus ojos para concentrarse mientras que fruncía el ceño, movía la cabeza de lado a lado ligeramente y cerraba los puños.

Unos 5 minutos después incluso Lorelay sintió la fresca brisa perfumada de su madre que se alejaba elevándose hasta el cuadro donde desaparecia, por lo que le pregunto a su abuela si se sentía bien y si todo había salido bien con su madre.

"No, la verdad no, dice que tiempos difíciles se acercan aunque no sabe describirlos bien, hay muchas cosas que le son negadas a decirnos ya, cada vez es mas etérea, Lorelay ven aca, necesito examinarte con urgencia."

Lorelay se sorprendió por estas palabras, pues ella se sentía bien, no tenía problemas de salud ya y planeaba el fin de semana comenzando desde el viernes visitar a la familia Niam -Mu en su villa para comenzar los entrenamientos de Ryan y su hermana Flora.

La abuela esperó a que su nieta se sentara a su lado para tocarle diversas partes de su cuerpo, comprobar su pulso, sus palpitaciones, el color de su iris, su tacto, su temperatura, sus manos.

Parecía, casi parecía que si había funcionado pero algo le impedía ver que era con claridad.

"Escurridizo, sospechoso, curioso..."

"Que es abuela? tengo alguna otra enfermedad o síntoma malo por el elixir de poder?"

"No mi nieta, no es eso, afortunadamente desechaste los restos toxicos de ese elixir, pero lo que me preocupa es que...."

La abuela no tiene más opción que poner su mano en el vientre de su nieta, cerrar los ojos y sentir la ligera palpitación seguida de una brisa fría y calida que le susurraba algo.

Lorelay temia que a pesar de que los resultados de fertilidad de ella hubieran salido positivos, ella por alguna razón extraña no pudiera quedar embarazada ahora que más quería.

Eso era algo que la torturaba por las noches en sus sueños, porque quería tener hijos con Edward, ya los había visto, una niña hermosa, inteligente, fuerte como su padre y el pequeño que se gestaría en su vientre y que sería su amor inseparable, tierno, dulce y amoroso como ella misma.

"Abuela...en verdad puedo quedar embarazada después de tan poco tiempo?"

"Los efectos tóxicos no tendrán repercusiones en mis bebes?"

La abuela quitó la mano feliz del vientre de su nieta para contestarle mientras que le acariciaba su rostro preocupado.

"Eres fértil como toda mujer Baek, demasiado diría yo, pero te haz encargado desde hace mucho de no tener hijos, incluso el elixir no podría dejarte infértil, pero a tu cuerpo le esta costando trabajo poder procrear..."

"Te daré una infusión experimental, he estado trabajando en ella desde que te encontré porque sabía que tu eres nuestra sucesora, por lo cual tus hijos son de vital importancia para que siga la real linea de Baeks a la cabeza de esta familia casi mágica."

"Gracias abuela, ya no saldremos a comer? no se como lo lograste, pero antes de que entraras no tenía ninguna intención de ir a comer, pero ahora tengo demasiada hambre."

El estómago de Lorelay gruñó y ambas mujeres rieron por el sonido tan gracioso por lo que se levantaron para ir a un restaurante cercano al edificio de la empresa, donde se comía maravillosamente en un ambiente muy familiar y desenfadado rodeado de flores y naturaleza.

En todo el trayecto de ida al restaurante la abuela constató cosas que solo a ella le interesaban.

Cosas que tendría que compartir con Aline tan pronto se vieran mas tarde.

"No te vayas tan lejos de la orilla, es peligroso!"

Dániel intentaba que Johana no se adentrar tanto en el mar, pero su esposa parecía que le llevaba la contraria ese día.

"Dániel, el agua esta mas cálida acá, ven conmigo!"

"Eso no es cierto y lo sabes! ven para aca, obedéceme mujer terca!"

Johana estalló en risas ante sus palabras, pues estaba subida en un inflable enorme de patito que monitoreaban las personas que se lo alquilaron con jets skys.

Dániel no había querido meterse mucho al mar, pues quería recostarse en la playa de los Archipielagos de San Bernando, una bellísima playa de Colombia.

"Te esperaré meciéndome en mi hamaca, no tardes mucho porque quedaras roja como camarón!"

"Esta bien papá, gracias por darme permiso otro rato más!"

"Mujeres...quien las entiende?"

Mascullo Dániel cuando se recostó en la hamaca después de beber su bebida refrescante en un coco con una sombrillita azul para después colocarse sus lentes oscuros y cerrar los ojos escuchando de fondo el tranquilizador y pacífico sonido de la olas del mar rompiendo en la suave y deliciosa arena.

Todo la playa parecía sacada de una postal antigua, las palmeras, la gente, la bahía, la arena, el azul verdoso del mar, los peces, la tranquilidad, el sol, las aves, incluso las nubes parecían de postal!

A la lejanía se escuchaban los ruidos de los jets skys que hacían que Johana no acabara montada en ese enorme pato amarillo en mar abierto por lo que poco a poco se quedo dormido Dániel, pues nada le preocupaba en esa playa.

No supo cuanto tiempo se durmió cuando algunas voces y gritos se escucharon a la lejanía, pero al poco rato se dejaron de escuchar, por lo que volvió a relajarse y dormir.

"Saquenla rápido! no permitan que pase más tiempo en el mar!"

"Donde esta el otro hombre del Jet sky?"

"Porque solo hay uno dando vueltas?"

"El velero, fue el velero, demosnos prisa, trae la lancha, debemos ayudarlos!"

Las palabras se repetían en el sueño de Dániel donde le parecía que estaba viendo una película antigua de pescadores peleando contra la furia del mar.

El sonido del motor de la lancha no lo sobresaltó porque en su sueño veía a dos hombres en lancha luchando contra un pulpo gigante, todo parecía una buena película en blanco y negro!

Alguien tosia a lo lejos, gritaba pidiendo ayuda, gritaron "Tiburón!" algunas veces y el sueño de Dániel era tan detallado que veía a los hombres luchando por rescatar a uno de sus compañeros que había caído para su desfortuna a la mar infestada de tiburones sedientos de sangre.

"Ayudenla, rápido! no pierdan tiempo, tráiganla ya!"

Gritos lejanos incomprensibles se escuchaban mientras que un llanto de mujer se escuchaba débil pero constante.

Palabras, olas rompiendo, palabras, gente corriendo, palabras, motores rugiendo hasta que Dániel despertó algo desorientado porque no sabía si seguía soñando o estaba en la realidad.

"Esta ahí abajo, el tiburón lo arrastró, debió de haberlo confundido con una presa, no dejen que se ahogue por favor!"

Johana gritaba de forma algo ahogada, pues casi se ahogaba en el mar cuando sintió que unos golpes desetabilizaron el patito inflable donde estaba cómodamente montada.

Esa acción, primero leve, pero luego mas intensa la tomo por sorpresa y cuando menos lo esperaba pudo sentir un fuerte tirón en su pie que la hizo volcar en el mar.

"Dániel, Dániel!"

Intentaba gritar, pero como no tenía fuerzas ni voz solo alcanzaba a llorar desconsolada mientras que veía su pierna sangrante.

"Ahí esta, sáquenlo y llévenlos a los dos a la enfermería del hotel, maldición cuidado!"

Un velero sin control había entrado en la bahía de la playa mientras que sus ocupantes intentaban controlarlo, por lo que colisionaron sin querer con el enorme pato, devolviendo a Johana al mar.

Sin esperar más, Johana comenzó a nadar para regresar a la orilla pero la herida de su pierna le dolía, sangraba y ella tenía algo de miedo ante la situación.

Mientras que a lo lejos su esposo dormía a pierna suelta sin inmutarse del drama que se desarrollaba en el mar.

Una nueva herida la hizo gritar en el agua, un golpe en su vientre le dolió mucho, tanto que la dejó sin aire, pero justo en ese momento pudo ver a un jet sky acercarse rápidamente a ella y alguien entró en el mar para ayudarla.

Todo se desvaneció mientras ella se hundía pensando que ese era su final, un final tonto porque ella sabía nadar bien, pero la marea a contra corriente en ese lugar la había dejado exhausta.

"Medico, ahora, ella esta sangrando!"

"Ya está en camino, haga presión con esto, perdone pero cuando se recupere necesitaremos su declaración de..."

"Ahora no es el momento carajo! donde esta el médico?"

"No ves claro sus heridas en las piernas idiota, no me molestes más!"

El médico corría a la orilla de mar seguido de varios paramédicos, policías y uno que otro chismoso de saber que estaba pasando en la playa mientras que una mujer sangraba copiosamente pintando de rojo la arena cálida y suave de esa playa.

***By Liliana Situ***

Valoro mucho tu opinión y voto!

*Los personajes son de la historia "Atada a mi descontrolado amor por ti"

de mi autoría también!

Puedes leerla aquí en !