El Prohibido Amor de un CEO Los Preparativos

sprite

El Prohibido Amor de un CEO de Liliana Situ Los Preparativos

En El Prohibido Amor de un CEO novela Los Preparativos , el contenido de la serie fue llevado al clímax. Honestamente, la única razón por la que me gustó el libro El Prohibido Amor de un CEO fue por el protagonista masculino. Es uno de mis dos protagonistas masculinos favoritos hasta ahora. En El Prohibido Amor de un CEO de Liliana Situ Ambos fueron elegantemente educados, tranquilos como si nada pudiera excitar sus nervios. Lea Los Preparativos y los capítulos posteriores de la serie El Prohibido Amor de un CEO en readerexp.com

Un Bugatti Divo color negro corría a toda velocidad por la autopista.

Un hombre rubio manejaba y muy detrás de Él, dos suburban negras lo seguían.

El Bugatti rebasó sin problemas el auto de Edward y se colocó delante de Él y las camionetas detrás del Aston Martin.

Edward no dudo y dió un volantazo para esquivar al Bugatti y aceleró.

Ambos comenzaron a jugar este juego de carreritas improvisadas hasta que el Buggati volvió a ponerse delante de Edward y una camioneta detrás mientras otra al costado cercaron al Aston Martin.

Edward apagó el auto y bajo con la pistola desenfundada.

Sten, el conductor de Buggati Divo también bajó con su arma desenfundada.

Ambos caminaron sin miedo viéndose a los ojos y con una sonrisa malvada en cada uno de sus rostros, las pistolas quedaron justo en sus frentes.

"Jamás pensé tomarte con la guardia baja."

Dijo Sten con ironía.

"Disfrútalo porque nunca más tendrás otra oportunidad."

Respondió Edward sonriendo.

"Estás hecho un asco...que pasó con el Black Shadow que conozco?"

"Haz mejorado Sten."

"Lía está en casa?"

Cuestionó Edward.

"Si, ambos queremos que nos acompañes un momento, queremos ofrecerte un...tratamiento."

Dijo Sten guardando su arma.

"De acuerdo."

"Sube al Bugatti, uno de mis hombres se encargará de tu carcacha."

Sten se refirió despectivamente al auto.

"Idiota es el auto de Black Hawk."

"Sube, el tiempo es oro."

Aceleró el motor al fondo y Edward aún convaleciente cerró los ojos para descansar.

Pronto llegaron a una villa oculta detrás de unos grandes arbustos.

El auto aceleró por última vez y una chica los esperaba en la puerta.

La niña parecia un personaje femenino de un videojuego de peleas o alguna Idol del J- pop.

Tenía el cabello rosa largo, diadema de orejitas de gato peludas negras, vestido rosa y blanco con vuelos de encaje blanco, guantes blancos arriba del codo y medias blancas hasta los muslos.

Tenía zapatos de tacón y parecía más joven vestida así.

Su máquillaje era muy delicado y la hacía ver tierna y adorable...

Pero Lía era todo menos eso.

Criada en las peores calles, había sobrevivido por ella sola y había matado a un traficante de armas a la edad de 11 años.

Desde ahí había tomado gusto por asesinar.

Había sido contratada por Sten para protegerlo y en el proceso ambos se enamoraron, ahora Lía era la esposa de Sten.

"Black Shadow, es un honor que nos visites, tenemos justo lo que necesitas."

Edward saludó a Lía con un abrazo y Sten detrás les daba órdenes a su gente.

"Llena el tanque del auto del anciano, cámbiale las llantas y pon un catalizador para que corra más rápido."

"Vamos, podemos ver qué estás muy débil..."

"Hemos desarrollado una terapia que te devolverá tu fuerza perdida..."

"Lamentamos el ataque que sufrieron, nosotros no tuvimos nada que ver, no es nuestro mercado."

"Lo sé amigo, nuestra alianza es fuerte y se que no fuiste tú."

"Shadow, sígueme, debemos comenzar ya."

Dijo Lía e indicó el camino hacia una habitación blanca con un asiento reclinable y muchos aparatos.

Parecía que estaba en un consultorio de dentista muy especializado.

"No dolerá pero sentirás frío y calor...listo?"

Preguntó la niña.

"Si."

Respondió Edward cerrando los ojos.

Emily contemplaba maravillada la sucursal de diseño que ahora estaba terminada.

Carl y su jefa la acompañaban y los tres estaban satisfechos con el resultado.

"Emily, no tenemos aún un nombre para nuestra empresa exclusiva de diseño."

"Lanzaremos una competencia para que entre ustedes los diseñadores realicen un logotipo y nombre."

"El ganador además de poder lucir su talento en lo alto de este edificio se ganará un sustancioso bono en efectivo!"

"Participarás verdad?"

Preguntó Darla, la  jefa de Emily después de terminar de hablar con Carl.

"Por supuesto que participaré!"

Respondió eufórica Emily.

"Después de la inauguración, se lanzará la convocatoria pero tú tienes la primicia de saberlo antes que nadie."

Respondió la jefa.

"Tu idea de darle un aire de celebridad a nuestros diseños nos funcionó mucho, por eso eres privilegiada."

Le dijo Carl a Emily.

"Muchas gracias Jefa, señor Carl!"

"Comenzaré a trabajar desde hoy."

Agradeció Emily.

"Está bien Emily, puedes irte, no hay más que hacer."

"Tienes la tarde libre para buscar tu disfraz para mañana."

"Recuerden las dos, deben ser puntuales mañana y revisar que todo esté en orden."

"Si señor Carl, gracias, nos veremos mañana más temprano!"

Emocionada Emily caminaba en las nubes imaginando innumerables diseños y nombres para el edificio de diseño.

Estaba muy feliz y caminaba despreocupadamente por la calle.

Dorian la atrapó por detrás y le tapó la boca.

"Te tengo."

Casi se le sale el corazón a la pobre Emily quien se asustó demasiado.

"Dorian!"

"No me asustes de ese modo!"

"Que malo eres!"

Gritó Emily entre molesta y asustada.

"No te enfades conmigo Emily!"

"No pude evitar jugarte una broma!"

"Ibas tan perdida en tus pensamientos que..."

Se excusó Dorian entre risas ahogadas.

"No es gracioso!"

Bufo Emily enfadada.

"Iba a invitarte a una fiesta mañana pero ahora creo que mejor iré sola."

Emily comenzó a caminar ignorando a Dorian.

"Emily perdoname por favor!"

Poniéndose de rodillas frente a ella, Dorian tomó ambas manos de Emily e hizo una cara de puchero.

Emily apenada porque la gente los veía le dijo rápidamente.

"Dorian levántate, la gente nos ve..."

"No me interesa la gente, me levantaré hasta que tú me perdones."

Dijo Dorian mirándola a los ojos.

"De acuerdo te perdono, levántate ya por favor!"

Dijo Emily nerviosa.

Sonriendo Dorian se levantó y cargó a Emily por la cintura.

Le dio un par de vueltas sonriendo para después besarla.

"Parece un niño pequeño...pero besa tan bien."

Pensó Émily mientras con cuidado Dorian la bajaba lentamente.

Flora entraba apresuradamente al hospital e iba directamente al pasillo principal.

Ryan la esperaba ahí ansioso.

"Flora, entremos en este cuarto vacío."

Flora le explicó que después de que Él se había ido, uno de los empleados le había dejado unos documentos que tenía que firmar y esa hoja se había caído.

Le mostró la hoja y Ryan se enfado al instante.

Arrugó la hoja y la dejó en la camilla.

Ryan se pasó las manos por el pelo repetidas veces y entonces dijo.

"Sabes lo que esto significa Flora?"

Le dijo a la chica que lo miraba temerosa.

"Podrían haberme desfalcado o comprometido en contratos y asociaciones que no me convienen ni a mí empresa."

"Podría haber perdido todo!"

Gritó Ryan furioso

Algo dentro de Él se desconectó.

Sarah estaba hospitalizada.

Alguien los había seguido por quién sabe cuánto tiempo y a con que fin.

Ryan estrelló sus puños contra la pared.

Flora lo observó asustada.

Jamás lo había visto furioso en su vida.

Ryan empezó a dejar manchas de sangre en la pared y Flora le pidió que dejara de golpearla.

Pero Ryan no la escuchaba, su irá era más grande.

"Ryan ya detente!"

Y sin poderlo soportarlo más Flora lo abrazó fuerte por detrás y puso sus manos en su pecho.

Ya no quería verlo lastimarse y quería consolarlo de alguna forma.

Ryan al instante dejó de golpear al sentir a Flora abrazándolo...

Se quedó quieto y entonces Él pudo ver sus manos ensangrentadas.

Flora al sentir que ya de había tranquilizado dejó de abrazarlo y se puso frente a Él.

Lo miró directamente a los ojos y tomó sus manos lastimadas entre las de ella.

"Es bueno que haya descubierto eso Ryan."

"Ahora puedes tomar medidas contra las personas que te están haciendo daño y te ayudaré discretamente."

Podía ver en los ojos de Ryan como la irá desaparecía y poco a poco se tranquilizaba.

Acarició su mejilla y sin darse cuenta los se fueron acercando hasta que sus labios se juntaron...

Flora jamás pensó besar a Ryan.

Y Ryan jamás pensó besar a Flora.

Sin embargo ahora los dos disfrutaban de ese beso robado.

Se abrazaron y el beso se volvió más profundo.

El dolor de las manos de Ryan le hizo separarse.

Ambos jadeaban y se sentían confundidos.

"Ryan, será mejor que te curen tus heridas..."

"Ven, vayamos a la enfermería."

Caminando juntos, ninguno habló de lo que acababa de pasar.

"Este disfraz me queda bien Emily?"

Dorian vestido de príncipe salió de vestidor.

"Si...jajaja solo que te queda un poco chico."

Le dijo la chica riendo.

Emily estaba probandose un vestido de princesa y no le gustaba como se veía.

La tienda de disfraces tenía todo tipo de disfraces, superhéroes, terroríficos para Halloween, para niños, adultos, etcétera.

Emily no encontraba uno que fuera de su agrado hasta que se decidió por uno de colegiala.

"Wow Emily, así pareces Salior Moon."

Dorian la devoraba con la mirada.

"De verdad Dorian?"

"Si!"

"Pruebate una peluca rubia y así te verás mejor."

Dorian le dió una peluca que se puso la niña.

Emily de frente al espejo se observó y le pareció que se veía linda.

Además la falda no era tan corta y ella sentía cómoda con el disfraz.

Emily compró el disfraz y Dorian compró el disfraz de Tuxedo Mask.

Ambos divertidos salieron por un postre helado.

Una enfermera limpiaba los nudillos de Ryan mientras que Flora platicaba con su padre.

Después de que le curaran las heridas, Ryan fue a ver a Sarah sintiéndose algo culpable por el beso que le había dado a Flora.

Al ver qué Sarah estaba dormida, acompañó a Flora a su departamento.

"Ryan...me disculpo por lo que pasó hace rato."

"No estuvo bien lo que hice..."

Flora dijo apenada y con la cabeza agachada.

"Tú estás con Sarah ahora y yo...."

"Pues, no se me ocurrió otra forma de que te detuvieras y..."

Flora se retorcía las manos nerviosa.

"El beso...nadie más tiene por que enterarse."

Dijo ella soltando un suspiro.

"Flora, gracias por preocuparte por mi, yo perdí el control..."

Ryan habló cerca de ella.

"Yo necesito regresar a la empresa y verificar entre los empleados encargados de ese departamento, te veré mañana."

Ryan miraba a Flora confundido.

"De acuerdo Ryan, estaré muy atenta a todo, conduce con cuidado."

Al ver su auto que se perdía en el horizonte Flora suspiró pensando por qué le había gustado tanto el beso de Ryan.

Un hombre en un auto la observaba detenidamente y apretaba el volante con fuerza...

"Cómo te sientes Shadow?"

Preguntó Lía.

"Cómo si hubiera rejuvenecido dos años, que me hiciste Lía?"

Respondió Edward con energía.

"Es algo que patenté porque Sten estaba perdiendo fuerza por tantos trabajos que hacía."

Lía lo miraba con una sonrisa de oreja a oreja.

"Pues te lo agradezco, ahora debo irme."

Edward se levantó para volver al camino.

"Por favor, entra en ese vestidor y encontrarás un traje nuevo, un dispositivo para que nos contactes más rápido."

"Ah si claro, también hay una daga para ti personalizada por mi."

"Espero te agrade."

Lía juntó sus manos en una adorable pose.

"Lía, lamento causar molestias."

Edward miró a la niña que parecía una caricatura japonesa.

"No es ninguna molestia Edward, somos amigos."

"Te admiramos y apreciamos."

"Ahora entra y baja ya, que Sten te espera."

Lía movió sus manos apresurando a Edward.

Vestido con un traje con blindaje, Edward guardó todo lo que Lía le había ofrecido y Sten le dió las llaves del Aston Martín.

"Amigo, fue un gusto que vinieras a visitarnos a nuestra humilde morada, esperamos verte pronto."

Sten declaro con firmeza.

"Así será."

Y con un último vistazo a los dos, Edward subió al auto y arrancó.

Solo habían pasado dos horas y se sentía completamente renovado.

Al caer la noche, Edward llegó a una de las muchas villas que tenía a su disposición.

Encendió su laptop y comenzó a hacer varias investigaciones.

La primera fue a ese tal Dorian.

La segunda fue a su primo Carl del que sospechaba pero no encontró nada que lo vinculára con los ataques.

La tercera fue para ver sus empresas y descubrió la inauguración del edificio dedicado exclusivamente a Diseño de interiores y exteriores conjunto con diferentes Artes.

En el informe aparecían Carl, Emily, la Jefa de departamento y anunciaban que el sábado por la tarde habría una gran fiesta de disfraces para la inauguración.

"Humm...el sábado."

"mañana es sábado y Emily estará ahí..."

"Y ese tal Dorian supuesto novio de mi Emily."

"Creo que tendré que alquilar un disfraz."

Edward planeaba muchas cosas en su mente calculadora y malvada.

Sarah en el hospital lloraba en silencio.

"Porque me hizo esto?"

"Yo seguí el plan!"

Se quejó amargamente la niña hospitalizada.

"Lo sé, pero esto era parte del plan o acaso pensaste que sería tan sencillo?"

Una voz masculina le contestó.

"Ryan no sospecha nada de mí."

"Tengo los sellos y firmas de Él en mí poder y le he pasado información de los contratos."

"Que más tengo que hacer?"

Cuestionó con tono molestó Sarah.

"Tu trabajo pronto terminará Sarah y podrás retirarte."

"Por ahora descansa porque debes de continuar con tu pequeña farsa."

"Por cierto, te daré un bono por tus incovenientes..."

Dijo con desdén la voz masculina.

"Maldito bastardo...como a ti no te golpearon esos idiotas..."

Pensó Sarah y siguió llorando.

Tomó su celular y marcó el número de su mamá.

"Mami? No hoy podre ir a verte..."

"Perdoname por favor mami."

"Mañana si te llevaré dinero."

"está bien, te quiero mami."

Colgó y suspiró resignada recostada en la blanca cama de hospital.

Maggie se preparaba para hacerle la entrevista el sábado por la mañana al joven artista James.

Meditaba seriamente las preguntas que le haría al artista mientras apreciaba sus obras.

Algunas eran hermosas y otras eran muy audaces.

Emily volvía a repasar sus deberes para la fiesta.

Llamó al servicio de catering para confirmar que todo el menú, aperitivos y bebidas estuviera listo.

"Tu disfraz es tan original Emily!"

"Por favor tómate muchas fotos y diviértete con Dorian mañana!"

"Así lo haré Maggie!"

"Maggie, por favor consígueme un autógrafo del joven James, soy su admiradora."

Maggie asintió y llamó a su novio Brian, pues quería ir a un bar con Él después de la entrevista.

Emily ilusionada, estaba recostada en su cama y ya no se acordaba de Edward para nada.

Flora sentada en su sillón, tomaba una copa de vino y pensaba en lo bien que se sintió al besar a Ryan.

Edward con las manos en los bolsillos del pantalón miraba por la ventana tomando un vaso de whisky.

Mantenía una lucha interna por no llamar a Emily ni mandarle mensaje de texto.

No le sorprendía que Sten y Lía lo hubieran ayudado, Él lo había hecho en su momento.

Tampoco se cuestionaba como lo habían encontrado.

En el mundo de sombras, espías y traficantes la información corría muy rápido y se vendía al mejor postor.

"Daniel, como estamos de producción?"

Cuestionó Edward por teléfono.

"Vamos al 50% Edward."

"Pude recuperar algunas fórmulas con ayuda de John."

"te informaré cuando estemos más avanzados Edward."

Colgaron ambos y Edward se sentía preparado para lo que estaba por venir.

El celular sonó de nuevo y está vez Shiley habló.

"Vaya, hasta que te dignaste a contestarme, se puede saber dónde estabas Edward?"

Lo cuestionó Shirley muy enfadada.

"Ese no es asunto tuyo Shirley."

Edward no le daría explicaciones a nadie.

"Claro que lo es querido y pronto todos tus asuntos serán míos también."

Respondió altanera Shirley.

"Te recuerdo que me casaré contigo Edward y seré la señora Situ."

"Mi papá está esperando que formalices nuestro compromiso."

Shirley hablaba muy segura de si misma recostada en un diván en su casa de playa.

"Mañana tu padre vendrá a nuestra villa a firmar un contrato."

"Puedo esperar que tú también nos acompañes Edward?"

"Tal vez Shirley."

Respondió Edward y colgó la estúpida llamada.

James, la abuela Situ y Elizabeth disfrutaban de una cena tranquila en la enorme casa.

"James, cuánto tiempo te quedarás?"

Preguntó con amor Elizabeth.

"Un par de semanas Elizabeth, todo depende de la abuela Situ."

Respondió James sin mirar a Elizabeth.

"Será un poco más de unas semanas Elizabeth."

"Niños salgamos a caminar por el patio para hacer digestión."

Los chicos asintieron y se levantaron para acompañar a la abuela a caminar.

Elizabeth tomaba del brazo a James y le susurraba cosas al oído.

La abuela a propósito se quedó atrás y les dió un tiempo a solas.

"James...ya no me amas?"

Preguntó algo triste la niña.

"Elizabeth, porque preguntas eso?"

Preguntó serio James.

"James, sabes que me gustas y mucho."

"Quieres ser mi novio?"

Preguntó Elizabeth haciendo ojitos tiernos.

"Soy solo tú capricho Elizabeth."

Respondió James muy seguro de si mismo.

"Estás decepcionada porque aquel chico terminó contigo."

Aseveró James.

"Eso no es cierto, siempre te he amado pero tú..."

"Tu nunca te interesaste en mí James."

Respondió la niña haciendo pucheros.

"Elizabeth..."

La hermosa niña no quería seguir hablando y lo abrazó recostando su cabeza en su pecho.

James solo se quedó parado y no vió a la abuela.

"Dame una oportunidad James, por favor."

"En verdad te quiero."

Se puso de puntillas y lo besó.

El beso no fue satisfactorio para James pero si para Elizabeth.

Al igual que para la abuela Situ quien estaba escondida espiandolos detrás de un árbol.

Carl regresaba a su mansión.

"Plan casi completo querido!"

Dijo feliz Lucy.

"Así es belleza, te traje un obsequio."

Carl extendió la mano y depósito en las mano de Lucy una caja mediana en la que había una cadena de oro y un dije diseñado por Emily.

"Aquí tienes tu disfraz."

"Mañana por la noche asistiremos a una fiesta de disfraces."

"Estoy seguro que Edward asistirá en secreto."

Carl extendió las bolsas negras hacía Lucy quien las dejó en el sillón de la sala.

"Podrás volver a verlo, toma, está droga te facilitará todo."

Carl le dió un pequeño frasquito con un líquido dentro.

"Eres tan bueno conmigo querido..."

"Ahora vamos, estuve sola y quiero algo de cariñitos en la cama..."

Rogó melosa Lucy.

"Siempre piensas en lo mejor para mí preciosa."

Ambos subieron riendo las escaleras a la habitación.

***By Liliana Situ***

Valoro mucho tu opinión.