El Prohibido Amor de un CEO Mi Bebé. Primera parte

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El Prohibido Amor de un CEO de Liliana Situ Mi Bebé. Primera parte

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Emily quien dormía intranquila, soñaba que estaba caminando por un sendero estrecho hasta llegar a un campo abierto.

Estaba oscureciendo demasiado deprisa, la noche llegó en un parpadeo, llenando todo de penumbras.

A lo lejos pudo ver como una especie de humo blanco se formaba y comenzaba a ser vueltas por si solo.

Curiosa, Emily se acercó hasta el humo extendiendo sus manos para poder tocarlo.

El humo de elevó y entonces sus ojos pudieron distinguir otro humo negro que danzaba en torno al humo blanco.

Comenzaron a perseguirse y a crecer de tamaño hasta que tomaron formas humanas...

Específicamente, la forma de un hombre y una mujer que parecían danzar y perseguirse ferozmente.

Cuando estaban a punto de tocarse una leve luz iluminó por detrás a Emily.

Ella trató de voltear su cabeza para ver qué era esa potente luz, pero una fuerza invisible le impedía moverse.

Una mano resplandeciente se posó sobre su hombro.

Emily pudo escuchar una voz de mujer, joven y melodiosa que le decía...

"Ustedes dos están destinados a estar juntos."

"Ustedes son almas gemelas."

"Ahora nosotras sabemos esto con certeza."

"Yo siempre estaré ahí contigo, no te preocupes hija mía."

Emily siente paz escuchando a la bella voz que le habla.

"Lamento haberme ido muy pronto y no haberte cuidado lo suficiente."

"Sin embargo, ambas los cuidamos en la medida de lo posible."

"Ella ha renacido."

"Yo aún estaré contigo, para guiarte y reconfortarte."

El prado se iluminó por completo de una luz sumamente potente.

Emily despertó en silencio mirando al techo algo confundida.

A su lado, Dániel dormía plácidamente.

Todo estaba muy apacible.

Una sensación de paz y amor invadio a la niña.

Esa paz y amor le infundió la seguridad en si misma que tanto necesitaba en ese momento.

El pequeño salón de eventos al aire para la boda de Ryan y Flora estaba decorado hermosamente con pequeñas flores blancas.

Las pequeñas luces colgaban como decoraciones.

Las mesas con arreglos de estilo romántico se veían preciosas.

En un mesa especial se apreciaban muchos regalos para los felices novios.

La ceremonia había sido íntima y sencilla.

A última hora Ray, el padre de Ryan había conseguido llegar para ver a su hijo dar el "si, acepto" en el altar.

También pudo ver a su futura nuera pronunciar el "si, acepto" al borde las lágrimas.

La mamá de Ryan lloraba de felicidad al ver a su hijo radiante y feliz.

Su nuera no se quedaba atrás, vestida con ese impresionante vestido de novia blanco que se ajustaba muy bien su figura.

Además no se notaba para nada sus casi cuatro meses de embarazo.

Maquillada exquisitamente por el mejor maquillador de la ciudad, Flora sentía que iba a explotar de amor y felicidad pues sus sueños se habían hecho realidad.

Tenía un esposo guapo, joven, amoroso y sumamente dedicado a ella y su mejor amigo.

Un esperado bebé en su vientre con el cual comenzarian una hermosa familia.

Que más se podía pedir?

Ryan se asombró cuando vió a su padre después de la ceremonia.

Y todavía más cuando vió a tres de sus mejores amigos del bufete que habían ido a apoyarlo y felicitarlo el día de su boda.

Emily, con las manos entrelazadas con las de Dániel miraba feliz a su hermana y Ryan.

Ambos de veían perdidamente enamorados y deslumbrantes.

Dániel no soñó en el pasado con su boda.

Pero desde que conoció a Emily, sus deseos habían cambiado bastante.

Emily reprimía el recuerdo de la playa en esa boda falsa frente a Edward.

ese sueño le había dado fuerzas para mandarlo al carajo de una vez por todas y dejar de pensar que era especial para él.

Se decidió amar con todas sus fuerzas, alma y corazón a Dániel.

Él había mostrado sincero amor e interes en ella.

Incluso la había respetado y eso valía oro para ella.

Todos aplaudieron a la joven pareja cuando se dieron un beso.

Dániel no dejó pasar la oportunidad para besar a Emily con ternura y devoción.

La recepción en el saloncito íntimo se llenó poco a poco de personas que tenían copas de vino blanco o tinto en sus manos.

El sonido del piano acompañaba las risas y charlas entre todos.

La pareja de recién casados recibía felicitaciones y regalos al por mayor.

Pronto la comida se sirvió.

Todos admiraron los platillos delicados y exquisitos, hechos por uno de los menores chefs de la ciudad, amigo de años de Ryan.

David Mu veía encantado a su hija.

El padre de Flora ofreció un brindis tan hermoso que todas las mujeres derramaron alguna pequeña lágrima por la emoción de sus palabras.

El ambiente pronto se puso más festivo y buena música para bailar sonaba en el aire, haciendo que todos se levantarán a bailar con gusto y buen animo.

Flora quería levantarse para bailar, pero de repente un malestar la invadió, por lo que le pidió a Ryan que la acompañará al baño.

Emily bailaba con Dániel, quien para su sorpresa resultó un bailar diestro y fluido.

Dániel era excepcional en todo.

"Eres un sueño hecho realidad."

Pensó Emily mirando al chico.

Ella no podía creer que tuviera tanta suerte de que alguien como él, guapo, alto, tierno, protector, dulce, delicado pudiera amarla.

Y ella notaba el amor de Dániel en sus acciones.

En sus palabras.

En sus besos.

En sus caricias que la dejaban envuelta en deliciosas ondas de felicidad rosa y melosa.

"Te sientes mal mi amor?"

Preguntó Ryan a Flora observando que ella se quejaba y ponía una mano en un costado de su estómago.

A decir verdad, Flora aparentaba estar bien, pero desde el anuncio de Edward casándose con esa víbora de Lucy, un malestar la recorría.

El malestar de que las había humillado y hundido por nada.

Flora quería venganza.

"Estoy bien mi vida..."

"Solo déjame tomar aire...*

"Tal vez..."

Flora no terminó sus palabras pues abrió demasiado los ojos y se puso blanca de la impresión.

Una mujer elegante y delgada, muy refinada caminaba hacia ellos.

Ryan volteó a ver quién se acercaba.

"Mamá!"

Gritó Flora soltando a Ryan.

La novia caminó hacia su madre con piernas temblorosas.

Lily, la madre de Flora caminaba hacia ella con calma y elegancia.

Abrió sus brazos y la recibió con un abrazo enorme.

Lily había lamentado todos los días haber dejado a su hija atrás por haberse ido con el empresario Gibrand.

Su ahora esposo Gibrand le había contado que su hija Flora se iba a casar, Lily viajó solo para felicitarla y verla el día de su boda.

"Mi hermosa hija!"

"Espero puedas perdonarme."

"lamento haberme ido y haberte dejado."

Unas lágrimas inundaron los ojos de las dos antes de que se fundieran en un abrazo fuerte y amoroso.

Lily también había visto el anuncio de Edward y por esa razón había decidido aparecer en esa fiesta para ofrecerle disculpas a su hija.

"Es pasado mamá."

"Está en el pasado."

"Te amo mami."

"Pronto serás abuela."

Comentó emocionada Flora.

Lily se sorprendió gratamente.

Lily abrazó a Ryan, su yerno.

Poniendo en la mano de ambos, les entregó las Llaves de una casa en la playa, cortesía de su nuevo esposo y ella.

David se acercó y saludó a Lily cortésmente.

Lily le dio una breve sonrisa y con eso dejaron las rencillas atrás.

Emily se agarró de Dániel para no caerse de la impresión al ver a lo lejos a Lily.

Ella se escondió detrás de Dániel cuando se acercó Lily a dónde estaba ella.

"Emily..."

Pronunció tranquilamente Lily el nombre de la niña.

Emily agarraba fuerte con mucho miedo a Dániel quien la veía atemorizada por esa mujer.

El chico comprendió que era la madre de Flora.

También recordó que siempre le hizo la vida difícil y dura.

Lily nunca quiso a Emily.

Dániel tranquilizó a Emily sentandola en su regazo.

De esta manera la abrazo de manera protectora.

"Emily, disculpame por todas las cosas malas que te hice en el pasado."

"Todas las injusticias que alguna vez cometí contra ti."

Pidió Lily muy arrepentida.

"En especial por el maldito suceso que aconteció reciéntemente."

"Después de alejarme pude comprender lo equivocada que estaba con respecto a ti."

"Estaba equivocada en muchas cosas."

"Por favor, te pido que me perdones, aunque se que no será fácil."

"Te apoyaré, las apoyaré a ambas en lo que pueda, donde esté."

Comentó Lily quien solo había llegado ese día expresamente a la boda de su hija.

la mujer partiría en la madrugada en jet privado por orden de su esposo.

Emily se relajó un poco, pero enterró la cara en el pecho de Dániel.

Algunas lágrimas amenazaron con caer, pero ella se controló al recordar que no era momento ni lugar para llorar.

"Estás bien?"

Preguntó Dániel.

Emily asintió respirando hondo para calmarse.

Emily susurró.

"Luego te contaré todo Dániel."

"Podemos bailar?"

"Quiero divertirme y olvidar."

Dániel se levantó encantado ante la petición de la nuña.

Los demás de quedaron charlando, en especial Flora, Ryan y Lily.

David charlaba amenamente con Jerome, Ray el padre de Ryan y los amigos del bufete acerca de las acciones próximas que podrían tomar en contra ese bastardo de Edward Situ.

Ese imbécil no podía quedarse impune solo por ostentar el apellido Situ.

O por ser un poderoso empresario.

Todos los hombres mencionaban demandas por daños y perjuicios.

Demandas por difamación.

Demandas y más demandas todas contra Edward.

De repente la musica cambió de ritmo.

Se solicitó al joven matrimonio que bailará en el centro de la pista.

Todos los invitados se sentaron para observar el primer baile de los recién casados

Mientras la bella y dulce melodía llenaba los oídos de todo el mundo, la pareja se susurraban cosas, reían y se besaban.

Una pareja llegó de improviso a la boda.

Ellos dejaron un regalo de bodas en la mesa.

Ryan fue el primero en ver a los recién llegados, por lo que dejó de bailar.

Flora sin comprender miró hacia donde Ryan veía.

De pronto hubo cuchicheos en todos las mesas.

Edward Situ y Lucy estaban ahí, parados en el umbral de la recepción como si hubieran sido invitados.

Detrás de ellos estaba Carl con algunos guardaespaldas.

"Que demonios haces aquí Situ?"

Vociferó Ryan.

La hermosa música se detuvo en el acto.

Flora se quedó inmóvil en la pista.

David inmediatamente fue al lado de su hija al igual que Lily, quien se había sentado en la misma mesa Dániel y Emily.

Dániel estudiaba todo el ambiente y pudo ver qué casi todos los hombres se habían levantado de sus asientos.

Parandose frente a Edward, Ryan lo veía con cara de poco amigos.

Dániel escondía a Emily detrás de él en la mesa.

"Señor Niam, ya que mi amada Lucy está de vuelta conmigo, sana y salva, creo que es hora de que enmiende mis acciones pasadas."

"Creo que es justo que trate de resarcir un poco del daño que causé hace algunos meses..."

"Estoy aquí para poder extender mis más sinceras disculpas y..."

Ryan no lo dejó terminar.

El fuerte puñetazo conecto limpiamente en la mandíbula de Edward.

Edward ya había previsto esta reacción de Ryan, por lo que con un movimiento de su mano impidió que los guardaespaldas se acercaran a ellos.

"Lárgate Situ, nos veremos en la corte!"

"Causaste mucho daño por esta mujer, tu mujer y arrastraste al infierno vidas inocentes por tu dolor!"

Gritó Ryan enfurecido.

"No puedes reparar con palabras lo que hiciste!"

"Pagarás caro esta vez!"

"La familia Mu no está sola y volvió a unirse!"

"Largate tu y tu mujer de aquí!"

Demandó Ryan.

"Fuera!"

Gritó Flora colocándose al lado de Ryan.

Las miradas de odio entre Flora y Lucy chocaron.

Con un movimiento rápido, Flora abofeteó a Lucy tan fuerte que ella soltó unas gotas de sangre.

Lucy se llevó la mano a su mejilla adolorida.

Edward se interpuso entre ambas.

"Perra!"

"Esto es tu culpa!"

Recriminó furiosa Flora.

"Se que no querías a Edward en ese momento y ahora no lo quieres!'

"Solo lo usas por tener dinero, alguna vez te escuché..."

Otra bofetada sonó.

Flora sintió explotar uno de sus ojos de la fuerza en la que Lucy le devolvió la bofetada.

"No tienes derecho a reclamarme nada Flora!"

"Yo misma le dije a Edward que era mala idea venir, pero no me hizo caso!"

Se defendió Lucy.

"Le dije que no valía la pena disculparse con su insignificante familia."

"Pero que osadía!"

"Cómo se atreven a venir después de todo lo que hicieron a la familia Mu!"

"Que desvergonzados los dos!"

"Vayanse de aquí y dejennos en paz!"

Gritó Emily harta de escuchar a Lucy.

Edward miró a Emily que tenía entrelazada la mano con la de Dániel.

Unos celos intensos atravesaron en su pecho.

Emily miró con furia a Edward.

La niña soltó la mano de Dániel para dirigirse hacía Edward con un soberbio sentido de superioridad.

Emily se paró de frente a é.

Edward pudo notar en su mirada tanto dolor como odio mezclados.

"Eres un cabrón cobarde y bastardo que cree que con solo venir a disculparse podrás remediar todo el daño, dolor, angustia y escarnio que soportamos todo por culpa de ella!"

Gritó Emily señalando a Lucy.

"Esta vez como puedes ver no estamos solas!"

"Todo el mundo puede ver la clase de basura humana que eres!"

"Ni Flora ni yo queremos tu perdón falso y está vez ambas tenemos quien nos proteja!"

"Solo queremos justicia por tus horribles actos y creeme..."

La voz de Emily es muy atemorizante.

"Está vez no me dejaré amendrentar por ti aunque seas mi jefe."

"De hecho, RENUNCIO!"

"No quiero volverte a ver en mi vida o en la vida de mi familia!"

"LÁRGATE!"

Una fuerza interna impulsó a Emily a decir todo lo que había callado durante tanto tiempo.

La niña disfruto tanto darle una fuerte bofetada en el rostro herido de Edward.

Una sonrisa burlona apareció en su rostro.

Las palabras de Emily le dolieron a Edward.

Esta era otra Emily que hablaba con odio.

No había rastros de aquella Emily tierna, linda, dulce, primorosa.

Su golpe no le dolió tanto como esperaba, pero jamás espero que lo golpeara así.

Lucy apartó a Emily aventandola a un lado y ella sin querer se tropezó con sus zapatos, por lo que cayó al suelo.

Dániel se apresuró a levantarla y la abrazó protegiéndola.

Edward no perdió detalle de lo protector y romántico que parecía la acción de ese chico que abrazaba a Emily como si fuera de su propiedad.

Edward quiso caminar hasta donde estaba y arrastrarla con él.

Reclamarla a Emily como suya.

Pero Lucy a su lado lo sacó de sus pensamientos de muerte y tortura hacia el chico.

Edward se dió cuenta de que Emily lo había olvidado fácilmente.

"Ves Edward?"

"Te dije que era una perdida de tiempo con esta clase de gente, no se merecen nada."

Habló Lucy con aires de grandeza.

Flora hervía de furia y se abalanzó en contra de ella.

Quería callarle de una vez por todas su odiosa boca.

"Eres una basura, no vales nada, eres una puta, siempre lo fuiste!"

Decía Flora mientras golpeaba a Lucy en la cara y cuerpo.

Edward separó a mass de un tirón.

Ryan se lanzó contra Edward.

Lucy no quería quedarse a seguir con esa farsa, por lo que tomando la mano a Carl se retiró de ese lugar.

Dejó a Edward con solo dos guardaespaldas.

Ninguno de los dos volteó a ver para nada a Edward ni trataron de ayudarlo.

"Estoy harta, harta!"

"Cómo se atreven a golpearme esas estúpidas!'

"Mi amor, vale la pena?"

Preguntó Lucy a Carl.

Ella ya sabía que Carl había sido nombrado presidente emergente de las empresas de la familia Situ.

"Pronto tendremos todo Lucy."

"Por ahora relájate delicia."

"Vamos, te he extrañado demasiado."

"Y debo borrarte los besos de mi estúpido primo de tu piel."

Aseveró Carl con malicia.

Los guardaespaldas los siguieron de cerca.

Aunque parecían leales a Edward eran gente de Carl y le respondía a él.

Flora en el suelo se quejó amargamente mientras Lily y Emily la levantaban.

Un rastro de sangre se apreció en su vestido blanco.

"Papá!"

"Flora está sangrando!"

"Rápido vamos al hospital!"

Grito Emily nerviosa.

Edward y Ryan estaban tan concentrados en su pelea que ignoraban a todo el mundo.

Es lo que Ryan había deseado con tantas ganas desde que escuchó que había violado a Emily.

Por lo queahora podía saciar sus ganas de darle la golpiza de su vida a ese bastardo.

Ambos lanzaban puñetazos y patadas al contrincante.

Edward era un peleador diestro pues entrenaba muchas horas en el gimnasio.

Ryan no se quedaba atrás ya que desde pequeño había aprendido varias artes marciales.

Además, en ese momento Ryan estaba impulsado por una enorme ira.

Sus golpes eran más fuertes, precisos y concisos.

De pronto, Edward se distrajo cuando observó a Emily con las manos manchadas de sangre.

La niña se puso mortalmente pálida.

No entendía lo que ella gritaba desde el suelo, pues Ryan había logrado derribarlo al estar distraído.

Ryan le daba puñetazos seguidos en su cara y costados del abdomen

"El bebé!"

Edward trató de hablar más fuerte.

Ryan lo noqueó de dos puñetazos.

Ryan feliz y exhausto le escupió antes de levantarse del suelo.

Pero se encontró con la escena de Flora sangrando y terriblemente pálida.

Lily y David se apresuraban llevando a Flora de ambos brazos.

Ryan pudo ver la sangre en el vestido blanco.

El corazón se le detuvo un segundo y corrió a cargar a Flora para llevarla al hospital.

Dániel le dió dos patadas a Edward en el costado y se inclinó para decirle.

"Gracias a ti ahora Emily es mía."

Levantándose feliz, dejó tirado a Edward.

Dániel corrió hacia Emily quien sollozaba por Flora.

Todos se metieron en los autos para ir al hospital más cercano.

Flora se quejaba por el intenso dolor que sentía.

En urgencias, los médicos se apresuraron a recibir a Flora, alertados por una llamada de Ryan.

"Mamá, Ryan, mi bebé..."

"Mi bebé!"

Lloraba Flora amargamente.

"Estará bien, no te preocupes."

"No te preocupes."

"Flora...sshhh..."

La consolaba Ryan quien sentía un miedo como nunca antes había conocido.

Dániel y Emily iban detrás de la camilla de Flora.

Pero cuando la camilla entró a quirófano no pudieron seguirla.

Algo en Emily hizo click y entonces las lágrimas que había reprimido cayeron.

La niña observó con horror las manos manchadas de sangre de su hermana.

Todo le dió vueltas y apoyó una mano en la pared manchandola de sangre.

El aire comenzó a faltarle.

Emily se sentía caer en un vacío enorme sin nada de que agarrarse.

"Emily..."

"Emily!"

El grito de Dániel hizo que todos voltearan.

Todos pudieron ver el justo momento en que Emily se desmayaba.

***By Liliana Situ***

Valoro mucho tu opinión.