El Prohibido Amor de un CEO No finjas!

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Leer El Prohibido Amor de un CEO novela No finjas! de Liliana Situ

En El Prohibido Amor de un CEO No finjas!, lo entiendo perfectamente, el matrimonio contigo es forzado. Pero aun así aceptó, porque su corazón pronto se dio cuenta de la mitad de su vida. En No finjas!, la toleró, la mimó y se sacrificó por ella. Él la dejó seguir sus propios pasos, pero como estaba preocupado de que se cayera, todavía la observaba para sostenerla. Su amor no es un cliché, ni irrealmente dulce, sino muy verdadero y abnegado. Lee El Prohibido Amor de un CEO No finjas! del autor Liliana Situ en readerexp.com

"Calmate Flora por favor, te va a hacer daño si sigues así!"

Intenta tranquilizar Ryan a su esposa.

"Como esperas que me calme Ryan si las niñas y mi papa fueron secuestradas!"

"No entiendes como me siento al saber que no tengo a mis niñas conmigo y no se donde carajos estén?"

"No te atrevas a pedirme que me calme, por que NO LO HARÉ!"

Flora grita y llora cada vez más fuerte en la casa estudio de Lorelay donde se reunió de emergencia cuando les hablaron de un número extraño de un celular desechable el cual dificultó rastrearlo, pero Tommy se estaba haciendo cargo de ello.

La sorpresa fue mayúscula cuando casi al mismo tiempo sonaron los celulares de Edward y Lorelay al igual que el de Ryan para avisarles que los ancianos fueron secuestrados junto con las kiñas.

Y estaban retenidos contra su voluntad en algún lugar de la ciudad.

Al escuchar eso Lorelay se mantuvo en calma para no alarmar a Flora, pero solo un segundo después le llegó un video a su celular donde se mostraba a las niñas bien.

Los adultos mayores también estaban bien pero a lo lejos se apreciaban hombres armados apuntadoles con las miras rojas a la cabeza de todos.

Incluso las niñas estaban felices y riendo tratando de agarrar con sus manitas las luces rojas en sus frentes pues son muy inocentes.

Flora casi se desmaya al ver ese video.

Lorelay fue rápida para sostenerla

Un hombre que pasaba por ahí le ayudó a sentarla en una banca.

Justo en ese momento, el celular de Lorelay sonó.

Edward se comunica con ella para preguntarle si está enterada de la situación.

La hermosa mujer cuyo rostro sereno cambió a uno oscuro y furioso le dijo que si y que se reunirían inmediatamente en su casa estudio.

Edward manejó su auto lo más rápido que pudo para llegar a ese lugar cuánto antes.

Aunque Ryan se mantuvo en calma después de enterarse de la terrible noticia pudo ver por su cara que esta preocupado y furioso.

Ryan quiso hablarle a Lía y Stan, pues sabe que puede contar con ella para solucionar ese problema.

Sin embargo, Edward le dijo que no tenía porque molestarlos con ese asunto.

Él mismo junto con Lorelay se encargaran de eso.

"Carolina, te espero en mi casa en diez minutos máximo."

"Reúne tu equipo táctico, te contaré los detalles cuando nos veamos."

Ordena con voz dura Lorelay.

"Paul, reúne un grupo de tres hombres máximo, los más sanguinarios que puedas, te necesito en la casa estudio de Lorelay en cinco minutos."

Edward organiza a su gente también para ir al rescate de los mayores y las nenas inocentes.

Flora no escucha nada, solo mira el video de sus nenas y su papá siendo apuntados a sus cabezas con esas armas de largo alcance.

El miedo y las lágrimas la desbordaban por completo.

"Flora, toma esto, te hara bien."

"Ryan tu también toma esto, los ayudara a tranquilizarse."

Lorelay les entrega potentes infusiones tranquilizantes.

"No se preocupen, traeremos a todos con bien a casa en menos de tres horas."

Consuela Lorelay a a su hermana y cuñado.

"Ryan, se que querras hacer justicia por mano propia."

"Tim vendrá por ti para llevarte a un lugar donde podrás hacerlo."

Ryan asiente hacia Lorelay sin decir ni una sola palabra mientras sorbe un poco de infusión.

Después de encarga de hacer que su angustiada y llorosa esposa también beba un poco de líquido.

No pasaron ni dos minutos cuando los dos cayeron dormidos en el sillón donde se sentaron abrazados y con las manos enlazadas.

Esa imagen hermosa inspira a Lorelay para regresar y pintar.

Cosa que hará cuando toda esa estúpida situación del secuestro acabe y ella entierre el cadaver de Jens Laersen.

O tal vez se lo mandaría desmembrado a su padre por paquetería express.

Lorelay aún está indecisa entre esas dos opciones.

El aura oscura de Lorelay aumenta a cada segundo elevándose, girando en torno a ella de forma furiosa.

Edward no se acerca a ella para no interrumpirla.

Leila esta con Edward protegiéndolo y haciéndole comprender que Lorelay no debe ser molestada.

Algo más le susurró Leila a Edward, pero no es tiempo de decírselo a Lorelay.

Como si fuera adivino James aparece con su traje sombra para acompañar a Lorelay en esa misión.

Los celulares de Edward y Lorelay suenan indicando en Google maps la ubicación de la familia secuestrada.

Sin esperar más, Lorelay toma un auto blindado para irse primero con Edward y James.

Paul y Carolina obviamente viajan juntos en esa misión, preparados para tener acción.

Eso los emociona mucho pues todo ha estado muy tranquilo y extremadamente aburrido desde que la guerra acabó.

Además, Carolina se pasó toda la guerra en la ciudad postrada en cama en el hospital.

Por lo que ahora que va en esa misión le encanta sentir la adrenalina recorrer su cuerpo.

Paul no esta porque Carolina fuera convocada para esa misión.

Él actúa como guardaespaldas personal de su amada.

Paul sabe que serán un apoyo.

Lorelay de ha vuelto impresionante mente fuerte, temeraria y aguerrida.

Además Edward es un peleador excelente.

Su amigo domina tácticas, estrategias y se le da el don de negociador.

Así que mientras enlaza su mano con la de su hermosa prometida, Paul solo planea mantener a Carolina alejada de todo.

"No puedo esperar para patear algunas cabezas y quebrar huesos!"

Exclama Carolina tronándose los nudillos y dedos de las manos, al igual que su cuello, preparándose para la acción.

Paul se mantuvo sin cambios, pues sabe que no la dejara sola ni un segundo.

Él será su sombra en todo momento.

Cuando llegan a la casa estudio pueden ver el auto de Lorelay en movimiento por lo que piden al chofer que lo siga.

El convoy llama la atención de los peatones en las calles por ser todos autos de lujo y oscuros.

Cuando se despliegan unas banderas de un país extranjero las personas creen que es la comitiva de algún embajador de visita en la ciudad.

Incluso la policía les abre paso, pero no los siguen, pues reconocen el auto de máscara de bronce.

Incluso los policías saben que si se topan con ese auto deben apoyar despejando las calles y manteniéndose alejados de ellos.

Los autos se estacionaron en un lugar apartado del lugar.

Con binoculares estudiaron el lugar.

Edward mira el plano satelital que Tommy les envió.

Todos se sorprendieron al ver aparecer a Teresse cerca de la casa hablando y riendo por celular mientras camina distraída.

Los hombres que custodian la puerta silban y gritan toda clase de piropos e improperios que la hace reir y coquetemente.

"Que sutil tu distracción Lorelay."

Susurra Edward.

"No le pedí que lo hiciera."

"De hecho Teresse debería estar en la oficina."

Declara Lorelay con seguridad.

"Tengo el presentimiento que ella ahora espía los movimientos de Tommy."

Lorelay mira a la astuta chica quien de pronto dispara agujas con un veneno paralizante hacía los hombres quienes se quedaron completamente quietos en su lugar como si fueran estatuas.

La chica sonríe hacia donde ve el destello de los binoculares de Lorelay para confirmarle que su trabajo esta hecho y ella regresa a la oficina.

"Te vi Teresse."

Riñe Tommy enfadado por celular a su esposa.

"No hice más que ayudar y no puedes decir nada Tommy."

Se defiende Teresse.

"Hablaremos en casa mas tarde."

Amenaza Tommy.

"Si sigues con esa actitud no llegaré a casa y mandaré a alguien para que recoja mis cosas Tommy."

Sentencia decidida Teresse

Tommy suspira derrotado.

Por muy tentador que fuera su plan de colocar a su esposa sobre sus rodillas y azotar ese bello trasero, si lo hacía su esposa se iría de nuevo.

Dejándolo solo.

O peor, haría realidad su más terrible pesadilla.

Le pediría el divorcio, algo con lo que lo chantajeaba muy a menudo, por lo que Tommy dobla las manos con su bella esposa.

"Tu decides Tommy, puedo pedirle a Tim que te envie el..."

Tommy interrumpe rápidamente a su esposa.

"No sigas con eso."

"Te vere en casa."

"Mejor aún, pasaré por ti a la oficina de Lorelay, más te vale estar ahí Teresse."

Tommy termina la llamada refunfuñando y sintiéndose acorralado entre la espada y la pared por esa pequeña mujer que lo tiene completamente agarrado de sus bolas y hace lo que se le da la gana con él.

"Pero espera que lleguemos a casa y te castigaré de una manera que nos complacerá a los dos."

Piensa Tommy antes de sacar de su mente a su esposa.

Tommy pudo ver que ella entra a un auto estacionado a unas casas de ahi.

Ella puso rumbo hacia la oficina de Lorelay en empresas Situ.

"Lorelay, sabes cuantas personas hay adentro?"

Carolina se acerca caminando resuelta hacía su amiga.

Paul camina detrás de su prometida con cara de póker.

Paul deja a las chicas para acercarse a Edward y ponerse al día con la situación.

Carolina y Paul ardieron rabia cuando se enteraron del secuestro.

"No es justo que se metan con los adultos mayores o las nenas!"

"Ellos son inocentes!"

Exclama Carolina enfadada.

"Esos bastardos morirán de forma horrible."

Asegura Lorelay.

"Nadie asesine al jefe, lo quiero vivo."

"Los demás hombres son suyos."

"Tengan cuidado de no espantar a las niñas, ellas son la prioridad en esto."

Indica Edward.

"Pensé que los abuelos eran la prioridad, Edward."

Cuestiona dudoso Paul.

"Los adultos han pasado más cosas que nosotros, pero las niñas son inocentes y muy impresionables."

"Por tal motivo les pido cautela delante de ellas, de acuerdo?"

Lorelay, Paul y Carolina asienten.

"Dejamelas a mi, las sacaré tan rápido y con amabilidad, tanto que pensaran que estamos jugando carreritas!"

Exclama Carolina estrellando su puño en la palma de su otra mano al mismo tiempo.

Todos la miran con una sonrisa por su entusiasmo.

"Si todos saben que hacer, tomen sus posiciones."

"Nadie de ellos sale ileso."

"Nadie escapa."

"El autor intelectual vivo, oyeron vivo."

Lorelya recalca esa orden.

"Golpeado si quieren pero no moribundo, lo necesito fresco para que los padres de las niñas tengan su revancha personal."

"Todo el mundo andando."

Lorelay dirige a todo el mundo.

Edward se siente orgulloso de ella, pues no solo es bella su mujer, sino también posee fiereza y valor.

Nada que ver con la Emily de antaño, aunque él sabe como hacerla salir a flote debajo de ese imponente disfraz de Lorelay.

"Andando."

Exclaman todos.

En silencio toman posiciones.

"No es tiempo de que alguien llamara o apareciera rogando por los viejos y las niñas, Larry?"

Cuestiona uno de los mercenarios del chico.

"Cállate estúpido!"

"No quiero que nadie sepa mi nombre y tu lo dices como si estuviéramos en un reunión social!"

Un golpe con la pistola en la nuca del hombre por parte del chico lo hizo gemir de dolor.

Algo que todo el mundo ignora es que a pesar de parecer un muchacho flacucho y débil con esos lentes tan grandes en su diminuta y alargada cara Larry es un verdadero peleador entrenado con mucha fuerza.

Su técnica es diferente a la de todos, por lo que nadie espera que Larry sepa defenderse.

El grandulón que ahora yace de rodillas en el suelo y se masajea el área afectada por el golpe ahora comprende, asombrado que tiene mucha fuerza el chico.

Más de la que aparenta.

Por fuera Larry aparenta tener no mas de dieciocho años, pero la verdad es que tiene casi treinta años.

Su disfraz es tan bueno que engaña hasta a las chicas de las que se aprovecha constantemente.

Larry ha tenido sexo con niñas de quince y dieciséis años por su apariencia.

Pero su hambre y forma de poseerlas demostraba que era alguien bastante experimentado.

"Sal y revisa el perímetro, algo no me gusta."

Larry ordena hombre quien se levanta del suelo.

El chico se sienta frente a la ventana abierta de par en par a esperar cualquier movimiento cercano que le avise de algún intruso en las cercanías.

Larry juguetea impaciente con su celular esperando alguna notificación de su app que le informa de movimientos en el perímetro.

Lo que no sabe es que Tommy se infiltró para hackear su app y mostrarle que todo esta en calma cuando algunas sombras ya están corriendo en la propiedad.

Las sombras oscuras se preparan para entrar por arriba de la casa con una agilidad impresionante.

Eso siempre admiraría Edward de su amada Lorelay.

Ella pudo escalar con mucha facilidad el alto muro de la propiedad.

Con señas de manos, todos comunican que están en sus posiciones.

Un silbido casi imperceptible indica que pueden actuar.

"Pero que demonios?"

Habla uno de los hombres cuando escucha un ligero rumor de pasos en la escalera que lleva al segundo piso donde esta Larry.

Pero se escuchan como si fueran de una docena de hombres.

Al instante, el hombre se queda congelado cuando una daga se incrusta en su cuello de

Sin que el hombre pueda cerrar los ojos ni emitir sonido alguno las manos lo sujetan antes que el hombre caiga desplomado inconsciente al suelo.

Después pasan al siguiente sujeto.

Una especie de aguja afilada y larga le fue incrustada en su nuca causándole una parálisis como los tipos de la entrada, por lo que también lo recostaron en el suelo para proseguir.

Carolina entra rápidamente a la planta baja seguida de Paul, quien observa todo a su alrededor con desconfianza.

Paul asesina a uno de los tiradores de una esquina, pero mantuvo el laser apuntado a la cabeza de uno de los ancianos para que los demás no se dieran cuenta de lo ocurrido.

Dos hombres más cayeron rendidos ante el toque asesino de Carolina quien no esta feliz al haberles dado muerte rápida y silenciosa.

Ella hubiera preferido allanar el lugar para haberse llevado a todos y desollarlos vivos lentamente bajo el sol del medio día y dejar que las hormigas se los comieran vivos.

Pero con las niñas presentes tuvo que obedecer las ordenes de Lorelay.

Con ayuda de sus hombres, los laseres apuntaron al techo logrando captar la atención de los tres adultos que miraron a Carolina y Paul al pie de las escaleras haciéndoles un gesto de silencio que ellos entendieron.

Ambos descienden tan silenciosamente como pueden.

Mientras David carga a una nena y la abuela Situ a otra, Freda les da a beber a las niñas una especie de jugo para dormirlas al instante lo cual facilita la huída silenciosa.

"Tenemos asegurados los activos más valiosos, regresan a la casa matriz."

"Suerte, los veremos allá pronto."

Carolina informa usando el intercomunicador en su oído.

Edward, James y Lorelay solo deben sacar de ahí a Thomas y llevarse al autor y demás complices.

Con su máscara plateada, Lorelay entra en la habitación donde un muchacho esta sentado temblando en una esquina de la habitación.

"No por favor, no me hagan daño, ellos se fueron por la ventana, se los juro!"

Exclama tembloroso Larry.

"No se como los escucharon pero se dieron a la fuga los cobardes."

"Solo estamos el señor que está amarrado y golpeado porque puso resistencia!"

La actuación de Larry es tan jodidamente convincente!

"Todo fue porque me agarraron en el parque junto con estas personas!"

"Soy inocente, quiero irme a mi casa!"

El joven comienza a llorar.

Una actuación digan del Oscar para Larry quien incluso tiembla y solloza como niña.

"No creeras que me trago tu actuación tan fingida Larry, se muy bien quien eres tú."

Con su voz distorsionada, Lorelay habla hacia el chico mientras detrás de ella, tres hombres yacen inconscientes y amarrados por las dos sombras negras masculinas.

Una de ellas desata al pobre Thomas y lo carga en su hombro para salir de esa habitación, dejando todo en manos de Máscara Plateada y su guardián.

"Bah, le quitas todo el drama a mi actuación Máscara de plata!"

"No es justo que te metas en esto!"

"Son solo negocios!"

Exclama furioso con su voz normal Larry.

"Desde cuando tus negocios incluyen niñas pequeñas Larry?"

"Pensé que eras más integral."

"Veo que me equivoqué, solo haces lo que te dicen si te llegan al precio y eso me decepciona."

Exclama la chica sentándose en el sillón frente a Larry.

La sombra cruza la pierna mientras la sombra masculina se queda de pie en silencio.

"Sabes que todos tienen un precio, hasta tu."

"Dime, cuanto estarías dispuesta a aceptar por hacerte de la vista gorda y dejar que los padres y los involucrados paguen por el rescate de los viejos y las niñas que tengo abajo?"

Cuestiona Larry tratando de hacer un trato con máscara de plata.

"Eso depende Larry, cuanto te esta pagando tu empleador?"

Cuestiona la voz distorsionada de Lorelay.

"Pues no mucho la verdad."

"Solo cinco millones, un millón por cabeza."

"Pero lo verdaderamente jugoso será cuando esa tonta que quiere ese tal conde Laersen llegue y la secuestre para forzarla a firmar algunos papeles de transferencias comerciales."

Declara fastidiado Larry.

"Te parece si dividimos los activos?"

"Se que esa mujer ahora es dueña de las empresas Situ."

"Tu podrías tener una empresa legal para usarla como tu lavandería de dinero sucio, tu sabes usarla para blanquear tus ingresos..."

Indica de forma mordaz Larry.

"No se algunas obras de beneficiencia a favor de los mocosos con cáncer."

"O tal a las moribundas de cáncer."

"O alguna otra tontería filantrópica de ricos pedantes para creerse que son la mejor mierda del mundo."

"Además, podrás ser más rica."

Exclama feliz Larry.

Bajo las mascaras ambos esconden perfectamente su enfado descomunal, pero la habitación empieza a tornarse oscura por alguna razón desconocida.

Larry lo nota por lo que alza la cabeza asombrado con el fenómeno dentro de la casa.

Al no comprender fija la mirada en las sombras.

"Está bien, tenemos un trato."

Habla con odio en su voz Lorelay.

"Quiero primero los cinco millones que te dió Laersen como un seguro."

"Yo misma te traeré a esa mujer ahora mismo."

Asevera Lorelay.

"Pero después quiero reunirme con ese tal Laersen para negociar mi comisión en este negocio."

Larry aplaude encantado.

El chico se levanta del suelo para salir de la habitación seguido de cerca por las sombras furiosas.

Un escalofrío helado recorre el cuerpo delgaducho de Larry, pero no le da mayor importancia.

Cuando desciende, una punzada de miedo se apodera del chico pues no encuentra a los rehenes en la sala.

Se gira para enfrentar a las sombras, pero Lorelay fue más rápida que él.

"Nos los llevamos para que sean ahora nuestros rehenes, en marcha."

Algo no le cuadra a Larry, pero sigue caminando como si nada a la puerta preparándose para lo siguiente que hará...

***By Liliana Situ***

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