El Prohibido Amor de un CEO Sigue el Juego

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El Prohibido Amor de un CEO novela Sigue el Juego

En El Prohibido Amor de un CEO Sigue el Juego, el amor entre él y ella es hermoso y cálido. Me gusta mucho su personalidad sobria y decidida, a diferencia del conejito blanco colegiala de voluntad débil. Cuando está en peligro, sabe cómo protegerse. Cuando no sea reconocida por todos, usará sus acciones para demostrarlo todo. Por supuesto, una heroína de élite también se debía a que su presencia apoyaba el cielo para ella. Lee El Prohibido Amor de un CEO Liliana Situ Sigue el Juego en readerexp.com

"Está desmayada, que hacemos?"

El hombre preguntó discretamente.

"Acércate solo tú."

"Ayudala a recuperar la consciencia."

Respondió su empleador.

"Asegúrate de que tú seas lo primero que ella vea."

Le ordenaron al hombre por el comunicador del oído.

"De acuerdo."

Contestó.

Emily seguía desmayada mientras que Dorian la sostenía con un solo brazo.

Con el otro brazo trataba de marcar el número de emergencias para pedir una ambulancia.

"We're falling in and out..."

"We're Falling In and out..."

( Estamos cayendo en lo inconsciencia estamos cayendo en lo inconsciencia...)

Sonaba fuerte este tono de llamada en el celular de Emily.

El tono de llamada era del grupo favorito de K-pop de Emily llamado Red Velvet.

Cuando Dorian por fin encontró su teléfono intentó contestar la llamada, pero ya había dejado de sonar.

"Que le pasa?"

El hombre en cuestión de acercó a la pareja.

"Se encuentra buen la señorita?"

Preguntó un hombre.

"No sé..solo desmayó!"

"Estoy tratando de llamar a emergencias!"

Dorian replicó nervioso.

"Permítame ayudarle por favor."

Contestó el hombre que tenía un parecido con Edward.

Sacó de un bolsillo de su saco un pequeño bote de alcohol puro.

Lo destapó y lo pasó repetidas veces, muy despacio por la pequeña nariz Emily.

De este modo logro que ella comenzará a reaccionar.

En el breve tiempo que Emily estuvo inconsciente vislumbró una figura negra de espaldas que la encarcelaba en un lugar oscuro.

Pudo escuchar su tono de llamada a lo lejos.

El significado de las letras de la canción le parecieron tan apropiadas para describir el momento y su "relación" con Edward.

El agotador juego que Edward jugaba con ella.

El cual hacía que ella cayera en la inconsciencia.

Un día era su juguete sexual preferido.

Otro día era su mujer.

Otro día Emily solo era la chica de la limpieza.

Solo era la chica que le preparaba té y cocinaba para Él en su departamento.

Otro día Edward la celaba por hablar con Ryan.

"Emily!"

"Gracias a dios, al fin despiertas!"

"Te encuentras bien?"

"No sabes el terrible susto me diste!"

Exclamó Dorian entre aliviado y angustiado todavía.

"Dorian discúlpame....aaahhh!"

Emily gritó cuando pudo distinguir a "Edward" frente a ella.

El miedo la embargo por completo.

"Señorita tranquila, respire despacio."

"Un desmayó significa que tiene un problema grave de salud."

"Le aconsejo que visite a su doctor lo antes posible para que le hagan un chequeo general."

Fueron las palabras del hombre.

Se puso de pie con agilidad, abrazó a la chica que lo acompañaba.

Ambos miraron a Dorian y Emily sentados en la banca aún.

"Dorian , quiero irme a casa, por favor."

Rogó Emily incómoda en su regazo.

"Puedes caminar Emily?"

Preguntó Dorian todavía preocupado.

"Si vámonos ya, no quiero estar aquí."

Emily quería alejarse de ese hombre y la mujer lo antes posible.

De espaldas se parecía tanto a Edward y su presencia en verdad molestaba a Emily.

Sin darle ni siquiera oportunidad de despedirse Dorian dejó a Emily en su departamento.

Ella entró blanca como el papel por la puerta.

Maggie se acercó a ella al verla así.

Emily no quería hablar por el momento de lo ocurrido por lo que se encerró en su cuarto a reflexionar.

"Porque me afectaría tanto si lo veo con otra persona si no somos nada Él y yo?"

Se preguntó a ella misma recostada en su cama.

"Que está pasando conmigo?"

Su celular volvió a sonar.

Está vez un mensaje de texto la dejó helada.

"Regresaré pronto."

Un mensaje corto de Él.

"Edward!"

Una chica enfadada permanecía en absoluto silencio atada a una silla.

Le habían quitado su cámara y estaba muy molesta con ella misma.

Ryan la observaba cuidadosamente mientras que Flora revisaba nuevamente su bolso junto con las fotos de la cámara.

En todas las fotos aparecían Sarah y Ryan.

Saliendo de la empresa, comiendo en algún restaurante.

En el auto cuando la iba a dejar por la noches a su casa.

Incluso cuando la besaba!

Ryan estaba tratando de calmarse asimilando el hecho de que alguien lo estaba espiando.

Pero no estaba funcionando debido a que la espía se negaba a hablar.

Menos quiso decir con que propósito lo seguía a Él y a Sarah.

Eso solo lo puso más que furioso.

"Entonces no vas a decir con que fin nos estás siguiendo?"

"Para quién trabajas?"

"Sabes que soy abogado y puedo demandárte por acoso?"

"Podrías pasar toda tu vida en la cárcel!"

En las fotos se apreciaba una clara similitud de Sarah con Emily.

Incluso usaban algunos atuendos de trabajo idénticos.

Aunque veía todos los días a Sarah nunca se había fijado en esa coincidencia.

"Contesta!"

"Dime porque me sigues y a Sarah!"

Ryan enojado aventó el vaso con agua que estaba tomando y se estrelló en miles de pequeños pedazos.

Flora se asustó y corrió a tranquilizar a Ryan quien se acercaba a la chica.

"Llama a la policía Ryan y entreguemosla junto con las fotos."

"Ellos tal vez puedan hacer más que nosotros."

"Es una espía, quien sabe desde cuándo nos sigue y con que fin."

"Flora creo que es hora de que te vayas."

Señaló enfadado Ryan por esa situación.

"Haré una llamada y unos amigos vendrán para que pueda averiguar la verdad."

"No Ryan, me quedaré contigo."

"No importa que pasé."

Aseveró Flora.

Ryan marcó un número que en muchos años no había marcado.

"Sabes dónde estoy, ven rápido, necesito saber algo de prisa."

"Estaré ahí en una hora."

En el hospital Edward no quería abrir los ojos, le molestaba la luz de las lámparas y el olor de desinfectante.

Paul se acercó a Él.

"Apenas pudimos rescatar algo de los químicos, amigo."

"Tenemos un pequeño lugar que es seguro."

"Estamos a un 20% de operación y algunos clientes han cancelado pedidos porque se enteraron."

"Dónde está mi teléfono?"

Preguntó Edward.

"Black shadow, cuando estuviste debajo de esas tarimas..."

"Tu guardaespaldas lo rescató pero está muy dañado."

"Pude sacar la tarjeta SIM, prueba con este."

Todos los contactos de Edward aparecían menos el que quería marcar con ansiedad

"Que día es hoy?"

Preguntó Edward.

"Jueves, pasaste dos días en coma."

Respondió Paul.

"Jueves...usaron algo en mi?"

"Si, el suero regenerador de Daniel."

Susurró Paul.

"Buenos días primo."

"Está todo bien?"

Carl respondió la llamada de Edward temprano en la mañana.

"Regresaré pronto a la ciudad."

"Está todo en orden en la empresa?"

"Por supuesto primo."

"Los contratos firmados se cumplen en los plazos acordados."

"La empresa está teniendo un gran auge en el departamento de Diseño y decidimos darles una sede más grande."

"Además los demás departamentos duplicaron su eficiencia, así que todo va realmente bien."

"No te preocupes por nada, estás en reunión de negocios con algún socio?"

"Si, mañana terminaré, regresaré el sábado por la noche."

"De acuerdo, te veré el domingo en casa de la Abuela."

Ambos colgaron y Carl se quedó de pie en silencio un momento mirando por la ventana..

"Seguimos jugando primo."

Edward revisó su celular y el mensaje de voz había desaparecido.

Emily no le había mandado mensaje o hablado ni una sola vez.

Tenía mil mensajes de Elizabeth y Shirley.

Decidió marcarle a su Abuela.

"Abuela, buenos días..."

"No abuela, estoy bien."

"Perdón abuela, el domingo regreso."

"Si abuela, te veré el domingo."

"Abuela, abuela, debo colgar ya."

"No abuela,está bien, te quiero abuela, hasta pronto."

Elizabeth estaba leyendo un libro muy interesante en su iPad cuando una notificación apareció y la hizo brincar de alegría.

"Abuela, James viene a la cuidad!"

"Viene a la ciudad!"

Como si fuera una niña pequeña Elizabeth corrió a abrazar a su abuela.

Ella ya sabía que James vendría y que Él le gustaba a su nieta.

"Lo sé, le pedí que viniera porque necesito unas obras de arte para adornar un espacio nuevo que estoy planeando construir."

"Abuela, se quedará con nosotras?"

"Así es!"

"Ahora niña, ve y saca a pasear a pigmeo por mi."

"Abuela porque se llama pigmeo el perro de Edward?"

"Solo Él y esa mujer lo saben."

"Eso no importa, sácalo a pasear, te hará bien un poco de ejercicio para variar."

"Así dejas tus fanfics que te hacen llorar."

"Eres tan mala abuela."

La abuela Aline esperaba con ansia la visita de James, el hijo de uno de sus amigos de juventud.

Si quería conprar arte.

Pero tambien quería saber como estaba el padre de James, pues sabía que estaba algo enfermo.

"Debo estar preparada."

Dijo la abuela Aline.

"Aún no puedo dejarles todo a mis nietos."

Y con el celular en la mano, la abuela Aline se sentó a terminar su té.

Recibió un mensaje de la fundación en al que ella estaba.

"Hummm..."

"El donador de corazón para el padre de esa chica."

"Estás un poco arrepentido por lo que le hiciste a ella y a su familia mocoso?"

Pensó la abuela Situ antes de realizar una llamada.

Emily se instaló cómo había dicho Carl en un espacio al lado de su oficina.

Ella fue la primera en enterarse que habría una sede de diseño fuera de esa empresa.

Emily obviamente se postuló para ser una empleada en la nueva sede.

Ella quería desarrollar sus habilidades de mejor manera.

Carl no tuvo ninguna objeción en la postulación de Emily.

Sin embargo le pidió que terminara todos los bocetos que Él le había encargado previamente.

La mayoría de los bocetos eran para joyas para mujer y un par de gemelos para hombre.

Emily se preguntó si la clienta del señor Carl sería su novia.

En todas sus observaciones siempre se especificaba que se debían de usar solo materiales de primera calidad como diamantes y oro.

"Que tonta!"

Emily se golpeó la frente con su mano.

Acababa de recordar que le había prometido a Dorian que almorzarían juntos.

Y ella aún no salía de la empresa.

Cuando llegó a la entrada de la empresa, Flora la esperaba en la puerta.

Sorprendida Emily le preguntó a su hermana si algo malo había ocurrido.

"No Emily, es que pasó a Ryan."

"Que pasó?"

Preguntó Emily mortificada.

"Tienes tiempo ahora Emily?"

"Te contaré rápidamente."

Dijo preocupada Flora.

Emily sintió una ligera angustia.

Aunque algunas de sus fotos estaban guardadas en el respaldo de su cuenta, las fotos que Edward quería ver de Emily habían desaparecido.

Como si alguien las hubiera borrado.

Agotado, Edward cerró los ojos para dormir un poco.

"Ya no me amas Edward?"

"Porque me cambiaste por ella?"

Una voz femenina conocida preguntó.

"Edward yo te amaba, quería estar contigo."

"Pero, tu abuela, ella..."

"Lucy..."

"Nunca te cambiaría, yo te amo, no me dejes."

Murmuraba Edward y una chica vestida de enfermera sonreía.

Esta pequeña espía de Carl pasaba tan desapercibida que podría haber hecho cualquier cosa y ninguno de estos hombres se habría dado cuenta.

La grabación que acababa de reproducir cerca del oído de Edward mientras ponía un poco de sedante en su vía intravenosa era parte de sus órdenes.

No sabía quién le pagaba y no le importaba.

Ella solo sabía que pagaba bien y era otro ingreso extra para pagar sus gustos.

Satisfecha con haber perturbado el sueño de Edward y dejarlo intranquilo la chica se fue a checar a los demás Blacks.

Paul estaba supervisando el trabajo por medio de la computadora y Daniel revisaba su celular para buscar patentes y fórmulas.

John aún no podía levantarse pero Él también revisaba sus acciones de su empresa en la bolsa de valores.

De repente todos tuvieron sueño, parpadearon varias veces, pero se quedaron profundamente dormidos.

La enfermera entró y los revisó a todos.

Tomó fotos a sus laptops y celulares.

Incluso tomó foto de ellos para editarlas.

No sé pudo contener y la chica besó en la boca a cada uno de ellos.

Todos esos hombres eran guapos a su manera, pero Black shadow era el más guapo de todos.

En el camino de regreso a su estación de enfermería, envío las fotos al número que le habían dado previamente.

Se sentó a esperar que acabará su turno mientras limaba sus uñas.

Los Black despertaron mareados veinte minutos después y supieron enseguida que había algo mal.

Paul fue a revisar a Edward y al ver que se encontraba bien se apresuró al área de monitoreo.

En las cámaras de seguridad observó algo que lo hizo enfadar.

"Te tengo pequeña perra."

Paul apretó la mandíbula con ira.

Pudo observar como aquella enfermera había estado encima de Él.

Y encima de los demás besándolos y tomandoles fotos a sus laptops.

Salió a buscarla a la estación de enfermeras, pero no pudo encontrarla por ningún lado.

Ella ya estaba en su auto manejando hacia el lugar de pago, su trabajo había acabado.

Cómo le prometieron ahí estaba el maletín al lado del camino.

Bajandose del auto fue a revisarlo y un destello de luz hizo que su cuerpo le doliera.

La sangre fluía como un río.

Ella, sin hacer ruido cayó al suelo sin vida.

Un subordinado checó que no tuviera signos vitales, la acomodó en su auto y le prendió fuego.

"Señor Carl, estará lejos de aquí la nueva sede de diseño?"

"No Emily, estos dos bocetos están realmente estupendos."

Dijo Carl señalando dos hojas de papel.

"Los llevaré para que los comiencen a fabricar inmediatamente."

"Emily, quieres ir conmigo a ver el edificio donde trabajarás ahora?"

"Me encantaría señor Carl, gracias."

Carl y Emily se dirigieron al edificio caminando.

La sede realmente no estaba lejos y que ellos solo caminaron dos calles.

El edificio todavía estaba vacío.

Solo se podían apreciar algunos materiales y mesas de dibujo nuevas todavía envueltas en plástico protector.

Además de algunas sillas altas y escritorios con lámparas esperaban pacientemente ser organizadas.

El espacio era amplio, de color blanco y limpio.

Emily se preguntó cuál sería su lugar de trabajo y Carl la miraba con curiosidad.

"Emily, creo que puedo encargarte a ti y a Darla, la jefa de diseño que supervisen la disposición de los muebles."

"Así como las mejores áreas de dibujo y diseño."

"Además añadiremos una área de manufactura propias."

"De esa forma nos ahorraremos ese dinero, que opinas al respecto Emily?"

Preguntó Carl mirándola fijamente.

"Está seguro que quiere encargarme eso señor Carl?"

Cuestionó indecisa Emily.

"Por supuesto que sí Emily!"

"Será una nueva experiencia para ti."

Replicó Carl optimista.

Emily comenzó a hacer mil diseños en su mente.

Por la tarde Emily se reunió con Ryan y Flora en el departamento de ella.

Ambos se veían preocupados.

"Que sucede?"

Flora le había dicho a la hora del almuerzo que algo le había pasado a Ryan.

Y que tal vez tenía algo que ver con ella también.

Justo en ese momento sonó el celular de Flora y tuvo que regresar a la empresa de Ryan.

Ahora podrían hablar tranquilos sin nadie más.

"Alguien estuvo tomándonos fotos a Sarah y a mí..."

"Emily, creo que confundieron a Sarah contigo por qué se parecen."

Ryan le mostró la cámara y Emily comenzó a ver todas las fotos.

Pues si había algo de parecido entre Sarah y ella.

Incluso algunos atuendos se parecían a los que ella usaba.

Pero esos atuendos no eran exclusivos y miles de mujeres podrían vestirse de esa manera.

Pero porque tomarle fotos?

"Emily, tuve que usar métodos poco ortodoxos para que la chica hablara."

"No la maltrate, solo usé algo para que hablara..."

Emily se congeló al recordar la vez que Edward le había inyectado su "suero de la verdad."

Forzandola de esa forma que ella hablara de Ryan y de su ex.

"Ella admite que alguien la contrató para seguirte."

"Le habían dicho que Emily era el nombre de objetivo y pensaba que Sarah eras tú."

Emily se estremeció de horror.

Alguien la había mandado seguir?

Acaso había sido Edward?

O tal vez había sido alguien más?

"Ella no sabe con qué fin, pero no descartamos nada."

"Tanto Flora como yo queremos pedirte Emily..."

"Ambos queremos pedirte que seas lo más cuidadosa cuando salgas."

"Yo te acompañaré a tu empresa todos los días."

"Y te recogeré cuando tú turno termine, por tu seguridad."

Ryan habló con preocupación.

"No confío para nada en ese tal Dorian y me sentiré más seguro si yo mismo te cuido."

Emily dejando la cámara en la mesa, se dirigió a Ryan y le puso una mano en el brazo.

"Gracias por preocuparte por mí Ryan."

"Pero no me gusta dar problemas, lo sabes."

"Le pediré a Maggie que me acompañe y seré más precavida cuando tengo que salir a la calle."

"Crees que alguien quiera secuestrarme?"

Ryan mirándola con amor, le acarició su cabello.

"No creo Emily."

"La espía solo dijo que sus órdenes eran tomarte fotos y enviarselas a alguien."

"Me imagino que puede ser alguien que busca hacerte daño de otra forma."

Flora regresó y abrazó a Emily mientras hablaba.

"No te preocupes Ryan, yo me encargaré de proteger a mi hermanita."

"Tengo una navaja conmigo siempre y se cómo usarla bien."

"Tuve que aprender a la mala a defenderme."

"Le enseñaré también a Emily."

"De ahora se adelante la acompañaré temprano al trabajo."

Emily no estaba tranquila, pero tampoco se sentía bien en causar molestias.

Una cosa si era segura.

Ella no podía confiar en nadie más que en su hermana y Ryan.

De noche, en la habitación de su padre en el hospital, los tres se sentían felices.

El doctor les informaba que ya había donador disponible para David.

La operación sería viable en unos cuantos días más.

Los cuatro rieron y charlaron un rato más aliviados y esperanzados.

Cuando terminó la hora de vista se despidieron de David Mu entre besos y abrazos.

Ryan acompañaba a Emily a su departamento y se cercioraba que nadie los siguiera.

Dorian los veía desde su auto y una voz en su celular le dió órdenes específicas.

"El sábado harás tú actuación especial."

"Si haces bien tu trabajo como hasta ahora lo haz hecho con ella..."

"Obtendrás el triple de dinero de lo que te he estado pagando."

"Así que más te vale que no me falles."

***By Liliana Situ***

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