El Prohibido Amor de un CEO Tiempo Fuera

sprite

El Prohibido Amor de un CEO novela Tiempo Fuera

En El Prohibido Amor de un CEO Tiempo Fuera, el amor entre él y ella es hermoso y cálido. Me gusta mucho su personalidad sobria y decidida, a diferencia del conejito blanco colegiala de voluntad débil. Cuando está en peligro, sabe cómo protegerse. Cuando no sea reconocida por todos, usará sus acciones para demostrarlo todo. Por supuesto, una heroína de élite también se debía a que su presencia apoyaba el cielo para ella. Lee El Prohibido Amor de un CEO Liliana Situ Tiempo Fuera en readerexp.com

"Me sorprende que hayas viajado tu sola..."

"Tuviste una pelea con Edward, Lorelay?"

Lorelay deja de abrazar a Ryan antes de sonreir de forma triste, pues nadie la conoce mejor que él.

"Como están las nenas y mi hermana?"

Cuestiona Lorelay como respuesta.

"Las tres están muy bien."

"No saben que llegaras hoy, ni siquiera David ni mis padres."

Informa Ryan.

"Todo esto fue repentino, por lo que presiento que escapaste, cierto?"

Ryan cuestiona a Lorelay quien desvía la mirada permaneciendo en silencio.

Por lo que Ryan solo puede abrazarla para consolarla, pues sabe que ella ha tenido que ser fuerte, pero ahora Lorelay se ve vulnerable.

"Tu hermano Bruce y tu primo James saben que estas aquí?"

"No quiero que me acusen de secuestro o algo así cuando descubran que no estás en la ciudad."

Ryan necesita saber más lo que está ocurriendo.

"No pasará nada, lo prometo, podemos irnos?"

Pide Lorelay alzando la mirada.

"De acuerdo."

"El auto nos espera y tengo lista la reservación en un lugar tranquilo donde podremos hablar."

Lorelay ocupa un lugar en el asiento de atrás del asunto al lado de Ryan quien vigila en su celular las notificaciones por la desaparición de su amiga.

"Estabas en una fiesta Lorelay?"

Mientras el auto se pone en movimiento Ryan cuestiona a la chica debido a su vestuario y maquillaje el cual resalta su belleza femenina la cual ha crecido y madurado con el paso de los años.

Atrás quedó la niña de grandes lentes negros son una gota de maquillaje y que sin embargo poseía una belleza natural que lo enamoró.

"Estaba en la boda de Carolina y Paul."

"Pero no quiero hablar ahora de eso Ryan, podemos esperar hasta llegar al lugar?"

Suplica Lorelay con amabilidad.

"Por supuesto, pero solo quería hacerte saber que te ves absolutamente hermosa."

Lorelay agradece el cumplido de su amigo antes de fijar su mirada hacía la vista de la ciudad que se aprecia desde la ventanilla del auto.

El auto se detiene delante de un restaurante el cual tiene un salón privado esperándolos.

"Vamos Lorelay, todo está listo."

Cuando entran el salón, Lorelay admira el amplio lugar el cual parece  una habitación de hotel, pero sin cama.

Solo hay grandes sillones cafés, una mesa con sillas para catorce personas, muebles antiguos de madera que le dan un toque de elegancia al salón, jarrones blancos con flores exóticas y un balcón con sillas blancas que esperan por ser usadas.

"En el baño encontrarás tu ropa."

"Me tome la libertad de encargar ropa que usabas antes."

"Lo siento, estoy demasiado desactualizado con tus gustos."

Ryan le indica pues no sabe cuál es su estilo de vestir de la chica ahora.

"Lo que hayas elegido para mí estará bien, regresaré en un segundo."

Agradece Lorelay caminando hacia el baño para cambiarse de atuendo.

Ryan toma asiento en uno de los sillones antes de llamar a su secretaria para que cancele todas sus citas de la tarde y noche.

Después de terminar la llamada, Ryan le manda un mensaje a Flora informándole que tiene una reunión urgente con Lorelay.

Pero le pide que guarde el secreto, pues Lorelay de cualquier modo se quedaría a dormir con ellos, pero tenían que hablar de ciertas cuestiones a solas.

Flora responde enviándole varios emoticones de sorpresa y alegría a la vez.

Ella le pide que le envíe mensaje cuando esten listos para regresar a casa para preparar una cena de bienvenida para su hermana.

Mandando varios mensajes más en su celular, Ryan observa de reojo cuando  la puerta del baño se abre para que dejar salir a una chica de sudadera negra, jeans ajustados la cual está descalza y lleva un moño desenfadado en el cabello.

Ryan tuvo un deja vu al ver a Lorelay vestida de esa manera informal.

Parece que el tiempo ha retrocedido al momento en que la vió por la calle y la reconoció como su compañera menor de la escuela.

Tímida, algo distraída, inocente, pero naturalmente hermosa.

"Creo que no es mi estilo, pero me siento comoda, justo es lo que necesitaba Ryan, muchas gracias."

Agradece Lorelay algo cohibida.

"No es nada."

"Toma asiento por favor pues necesito que me expliques porque te escuchabas molesta cuando me llamaste."

"Que sucede Lorelay?"

La chica toma asiento frente a él mientras suspira porque ya esperaba ese cuestionamiento de su amigo.

Lorelay ordena sus pensamientos antes de responder algo a Ryan.

Mientras ella piensa como comenzar,  en la ciudad, Edward lee una y otra vez la nota que le dió la chica cuando por fin logro atraparla después de haber jugado con él a las escondidas durante toda la tarde.

"Que dice Edward?"

Cuestiona Paul a su amigo antes de que apriete el papel en su mano.

"Que soy un imbécil y un idiota lento, eso dice."

Responde Edward con voz dura y llena de amargura.

"Disculpen, pero no quiero arruinarles la fiesta por su bida."

"Tengo que irme."

"Yo pagaré por su la luna de miel, ustedes diviértanse."

Declara Edward enfadado consigo mismo.

"No Edward, no es necesario."

"Puedo pagar mi propia luna de miel, tu concéntrate en encontrar a tu mujer."

Paul  tranquiliza a su amigo, pero se nota perfectamente su dolor y enfado.

Cuando todo el mundo notó que Edward no podía localizar a Lorelay, todos la buscaron.

Incluso los hombres de Carolina y Bruce registraron el lugar de arriba a abajo y dieron con la chica que se hacia pasar por Lorelay pues usaba el mismo vestido que ella, incluso el mismo peinado, solo que su cara era diferente.

Cuando la interrogaron la chica mostró fue la nota que le dio Lorelay, la cual leyó a Edward quien se sintió la peor mierda del mundo.

El sabe que debió haber hecho su movimiento el mismo día que supo que Lorelay era Emily.

Su adorada y amada Emily.

Su amada que había regresado para estar con él de nuevo y sacarlo de su vida miserable pero...

Pero la había hecho esperar demasiado tiempo para hacerle la proposición de matrimonio y ahora ella quiere un "tiempo fuera" para pensar las cosas entre ellos.

Por su maldita culpa, Lorelay quiere estar lejos de él para pensar acerca de la relación que tienen y si vale la pena seguir al lado de Edward.

Después de todo lo que han pasado, sufrido y gozado!

Tiempo fuera, si como no...

Edward jamás iba a permitir que eso ocurriera!

Ellos ya tuvieron un doloroso tiempo fuera que dejó a Edward al borde de una existencia vacía, fría y miserable, todo por sus estúpidas acciones.

Y de nuevo,  por la lentitud de sus acciones, Lorelay había escapado de él y Edward no sabe donde está pues su celular esta apagado y el aparato de rastrea no emite señal alguna.

Edward sabe que ella esta bien pues Lorelay es muy lista, poderosa y puede cuidarse bien sola, pero...

Pero ahora Edward confirma que Lorelay si estaba molesta por el asunto de la boda y no puede hablar con ella para remediarlo.

Tantas bodas de han celebrado y la que más esperaba ansiosa la chica era la suya, la cual Edward lo prometió, le insinuó, pero jamás le cumplió.

Y esa fue su más imbécil y perdedora decisión.

Una decisión que solo deja roto su corazón y alma.

Todo porque no pudo hacer actuar antes para demostrarle su amor a Lorelay!

"Por favor sigan disfrutando su fiesta."

"No tengo ánimos de quedarme."

"Debo buscar encontrar a mi amada, de acuerdo?"

Todo el grupo de amigos y los recién casados miran con cierta tristeza cuando Edward sube a su auto para ir a la villa de la abuelas.

Edward necesita hablar con ellas con urgencia.

"Mi hermano es demasiado lento!"

"Si un hombre ama a una mujer no se tarda tanto en pedirle matrimonio!"

"Y menos si sabe que esa mujer ya ha desaparecido antes de su vida dejándolo vacío por dentro!"

Elizabeth fue la única que habló después que Edward se fue.

Ella es la única que sabe todo lo que ha pasado con ellos desde hace tiempo.

Los demás abrazan a sus amados antes de que la fiesta continue sin ninguno de los dos.

"Que se escuche la música y sigamos divirtiendonos!"

"No me casaré dos veces en esta vida!"

Exclama Carolina quien admira más a Lorelay por alejarse de Edward para  reflexionar acerca de su amor de pareja.

Ella misma intento escapar algunas veces de Paul, pero siempre la encontraba.

"Crees que Edward la encuentre?"

Paul baila despacio una canción romántica con Carolina cuando ella pregunta.

Pero Paul no responde porque hace girar a su esposa para recrearse la vista pues Carolina se ve tan deliciosa con ese vestido entallado a su delgada figura.

"Carajo Carolina!"

"Ojalá pronto se acabe la boda para poder consumar nuestro matrimonio!"

Susurra Paul en el oído de la chica con voz llena de deseo.

"Eres un tonto Paul."

"Hemos consumado nuestro amor muchas veces antes."

Asevera Carolina con una risita burlona.

"Es un decir nena."

Responde Paul quien no deja de admirar el bello cuerpo de su esposa.

"Yo espero que Edward no encuentre a Lorelay."

"Creo que ella quiere estar sola, no piensas lo mismo Paul?"

Paul no contesta la pregunta de su amada, pero si comprende el dolor que su amigo debe sentir al estar lejos de su chica.

Pero él también quiere comprender a Lorelay, pues ella es una mujer centrada, fuerte y admirable, por lo que la mejor respuesta es estar de acuerdo con su esposa.

"Tienes toda la razón mi amor."

La respuesta de Paul hace feliz a Carolina.

"Bien dicho mi amor."

"Ya estás comenzando a ser más sensato y astuto."

Asegura la bella chica.

La fiesta siguió su curso, los invitados bailaron, rieron, comieron, festejaron hasta que los recién casados partieron a su luna de miel.

Un viaje secreto, pues Carolina no tiene idea de a donde irán y porque no llevan maletas.

Solo llevan sus pasaportes y una mochila donde Paul guardó todas sus pocas pertenencias.

Vestidos con ropa informal Carolina y Paul se despiden de los invitados y de su familia antes de abordar el auto para ir a su destino final.

Cuando se fueron, la fiesta siguió hasta el amanecer.

"Como que se fue?"

"Explicate bien Edward."

Pide la abuela Freda.

"Eso hizo ella, abuela Freda, se fue, mira la nota."

La abuela Freda lee la nota escrita por su nieta la cual dice que necesita alejarse y que tomara un tiempo fuera de su relación.

"Tiempo fuera..."

"Esa niña esta sucumbiendo a su oscuridad."

"Sin sus guardianes para mantener su oscuridad controlada, Lorelay se vuelve impulsiva, temperamental y sensible en extremo."

La abuela Situ mira la nota con atención antes de levantarse y golpear a Edward en la nuca.

"Está enojada porque tardaste demasiado en pedirle matrimonio!"

"Me he cansado de repetirte hasta el cansancio que tenías que haberte casado con ella desde hace mucho tiempo atrás!"

"Nunca me escuchas mocoso insufrible, lento y tonto!"

"Por cosas como está es que amo más a Lorelay!"

"Ella es lo mejor para ti, mucho más  inteligente que tu, hermosa, sofisticada y amorosa!"

"Y tú eres un imbécil tarado que debería pisar el suelo por dónde ella camina!"

"Deberías adorarla como la reina que es!"

Grita la abuela Situ su coraje y frustración hacía su tonto nieto.

"A veces no comprendo como eres tan buen hombre de negocios o lo eras, porque mi nieta te supera ahora en todo!"

"Y no sabes lo feliz que me siento al saber que mi herencia esta en manos de mi nieta y no en las tuyas mocoso insufrible."

Edward busca apoyo con la abuela Freda pero ella tiene que ceder en este caso.

"Lo siento mi nieto, pero Aline tiene razón esta vez."

Declara la abuela Freda con pesar.

"Siempre tengo la razón!"

"Esto no habría pasado si me hubieras hecho caso hace tantos años cuando te dije que te casaras con ella cuando era Emily!"

"Mi linda y tierna Emily."

"Pero no!"

"Mi tonto nieto tenía que hacer que ella se fuera lastimada casi de muerte y amor por más de tres años!"

"Y cuando ella regresa la sigues hiriendo porque sabes que ella te ama pero tú, maldito muchacho, solo la usas para tu placer sexual!"

Edward se mantiene en silencio ante los regaños de su abuela.

"Niegamelo Edward!"

"Por que si actuaras conforme a lo que dices, tú y ella se habrían casado hace mucho tiempo o por lo menos ya le hubieras propuesto matrimonio!"

La abuela Situ destroza en mil pedacitos la nota mientras vocifera totalmente furiosa porque no entiende como su nieto puede ser tan lento!

"Quería todo perfecto, pero muchas cosas sucedieron antes..."

"No pude, lo siento..."

Edward trata de disculparse.

"Se que lo querías hijo, lo sé."

"Pero no te has puesto a pensar que  Lorelay no quería todo perfecto, sino solo que lo hicieras?"

"Tal vez ella no quería la publicidad que le diste a tu antigua prometida, pero si quiere un anillo de compromiso."

Interviene la abuela Freda.

"Ella quiere saber que tiene la certeza de tenerte para siempre, de que no solo es una unión de cuerpos."

"Se que ambos están unidos por sus almas, que no pueden romper el lazo en esta vida, que ninguno de los dos lo romperá, pero eso no es todo."

"Lorelay quiere lo que otras mujeres anhelan."

"No porque ella sea excepcional y más dura que tu signifique no quiere el final feliz de su cuento de hadas."

"Mi nieta quiere el anillo, el novio hincado frente a ella, la promesa de amor, la declaración de amor eterno."

"Incluso nosotras que somos viejas tuvimos eso."

"Nosotras que pasamos por mucho antes de poder estar con quien amabamos tuvimos la esperada petición de mano."

"Comprendes ahora Edward?"

Edward mira los anillos en los dedos anulares de las abuelas y se pregunta como es que nunca se dió cuenta de ellos.

En verdad a veces a él se le escapan detalles por no ser suficientemente observador como debería de ser.

Y en este momento él paga eso con el vacío que deja su amada mujer al no estar a su lado.

"Dale tiempo para que sane, dejala que ella sola regrese a ti."

"Pero cuando lo haga tienes que acelerar el proceso."

"Se que es muy bello lo que planeaste para ella."

"Casi idílico, pero si sigues esperando ella podría pensar que no merece ni un anillo ni una boda."

"No puedes ignorar el hecho de que ella siempre se muestra molesta con las bodas, tal vez deberías empezar a reflexionar en ese tema."

La abuela Freda sabe de que habla, pues Lorelay le contó acerca de la boda falsa.

La abuela pudo ver la profunda herida en el corazón de su nieta debido a eso, por lo que tanto debe ayudar a su nieto.

"Deja que Leila nos diga donde está su hija, cuando sepamos algo te llamaremos."

"Por mientras ven, déjame abrazarte para darte consuelo."

Abuela y nieto se funden en un abrazo que le deja saber a Freda la angustia y deseperanza que siente Edward en ese momento.

Freda decide que tiene que intervenir para poner fin a esa situación.

Sin ganas de llegar a su villa, Edward se dirige a Golden Osmanthus donde las flores son las únicas en recibirlo en ese departamento oscuro y lleno del aroma y personalidad de Lorelay.

Sentado en su sillón, esta vez sin un habano ni un trago para hacerse daño, Edward deja salir su pesar.

Sus recuerdos lo persiguen, lo acorralan y torturan cruelmente.

Su remordimiento lo golpea bastante hasta que por una fuerza misteriosa se queda dormido.

"Antes que nada, déjame decirte que me halaga y sorprende que hayas pensado en mi para hablar Lorelay."

Agradece Ryan.

"Eres el único que sería imparcial Ryan, el único hombre con el que puedo ser yo misma."

"Me conoces de hace tantos años, cuando era una niña."

"Cuando eramos estudiantes preocupados por sacar buenas notas."

"Por eso acudí a ti, porque en el Coliseo pude sentir renovada ese conexión contigo, de intimidad y amistad."

"Por eso me atreví a pedir tu ayuda."

Declara la chica.

"Me halagas, pero aún no me has dicho que te molesta."

Ryan toma la mano de Lorelay entre sus manos.

"Todo."

"Todo y nada en realidad, es una tontería, pero me pone furiosa!"

"Ryan, dime la verdad, crees que valgo la pena para que algún hombre me proponga matrimonio?"

Lorelay se sienta al lado de Ryan buscando en sus ojos la respuesta que quiere escuchar.

"Claro que vales mucho la pena Lorelay."

"No creo que haya hombre que no te encuentre valiosa, hermosa y deseable."

"Porque lo preguntas Lorelay?"

La chica se levanta para mirar por la ventana controlando sus lágrimas que desobedientes quieren recorrer sus mejillas.

"Entonces porque Edward no me ha pedido que sea su esposa?"

"No he visto ninguna intención de su parte por comprometerse de lleno en esta relación!"

"No entiendo Ryan!"

"Si dice amarme tanto, porque no lo ha hecho?"

Lorelay deja de hablar porque se le quiebra la voz.

Ella siente lástima de si misma.

Y dolor porque ella muestra su lado vulnerable que tanto ha trabajado para mantener enterrado debido a que ha sufrido mucho en el pasado.

Pero ahora se siente tan débil, sola y triste.

"Lorelay, se que Edward te ama, todos lo sabemos."

"En el pasado te hizo mucho daño, pero lo pagó después, le hiciste pagar por ello."

"No todos los hombres somos iguales, yo supe que amaba a Flora y no pude vivir sin ella ni un minuto más y por eso..."

Ryan detiene su explicación en ese momento.

"Por eso te le declaraste y le diste el anillo, no es así Ryan?"

"Lo han hecho Bruce con Elizabeth, Tommy con Teresse,

Dániel con Johana,

incluso lo hizo Paul con Carolina y hoy fue su boda!"

"Ahora me comprendes Ryan, comprendes mi enfado?"

Ryan quiere decirle que Edward le tiene planeado una propuesta de matrimonio gigante, hermosa y bella, pero...

Prometió que guardaría el secreto por lo que solo se limitó a consolar a Lorelay.

"Yo se que Edward te ama Lorelay."

"Le hiciste pagar pues sintió el dolor de perderte."

"Tal vez creas que no está comprometido con su amor hacía ti, pero yo creo que si."

Declara Ryan.

"Es fácil para ti decirlo, eres hombre como él."

"Eres mi mejor amigo, el único que tuve hace mucho y que no supe valorar Ryan, no te pongas de su lado por favor."

Suplica Lorelay con dolor.

"No lo hago Lorelay, tu sabes bien que lo odiaba por lo que te hizo."

"Me odiaba también porque no pude protegerte de él en ese entonces."

"Está bien, tienes razón Lorelay, es un hijo de puta bastardo malnacido, mejor?"

Ryan abraza a su adolorida amiga mientras habla.

Como desearía poder decirle la sorpresa que preparó para ella!

"Un poco mejor pero aún sigo enfadada."

"Porque siempre se ponen de su lado?"

Cuestiona Lorelay con envidia.

"Se que él estará con las abuelas llorando porque me escapé de él."

"Mi abuela lo consolara, su abuela me defenderá a mí."

"Pero, porque tenemos que llegar a estos extremos?"

"Esto no hubiera pasado si Edward hubiera sido diferente conmigo, pero no lo es."

"No ha cambiado!"

"No ha cambiado nada, nada!"

Ryan mira como un halo de oscuridad intimidante comienza a rodear a Lorelay...

***By Liliana Situ***

Valoro mucho tu opinión y voto!