Encuéntrame Capítulo 62

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Los brazos de Ana ahora reposaban en el cuerpo dormido de Xavier, ella lo observó detalladamente mientras él dormía de forma plácida, y la habitación ayudaba a que su sueño fuese profundo.

Las cortinas estaban completamente cerradas, sus cuerpos desnudos reposaban entrelazados en una maraña de sábanas que Ana no supo por dónde comenzaban y donde terminaban.

No sabía qué hora de la mañana era, pero debía ser temprano porque ninguna de las alarmas había sonado. Tenía que levantarse cuanto antes, porque, ella no tenía ropa para ir al hospital en unas horas; necesitaba ir a su hotel y además de buscar sus cosas, pensar en todo lo que debía hacer a continuación.

Por supuesto que había tomado una decisión, una decisión que estuvo muy clara desde el momento en que había conocido a este hombre. Lo que más le impresionaba, es que Xavier no se daba cuenta de la persona que él era, no se daba cuenta de que ningún hombre era como él, ni de lo extraordinarias que eran sus acciones.

Él solo había vivido todo este tiempo girando en un solo entorno, el de ella misma, buscando la manera de conseguirla, buscando la manera de emparejar dos mundos rotos y pegar de alguna forma sus aberturas, para que ellos pudieran unirse en uno solo y comenzar a vivir una realidad hecha por ellos mismos.

La sensación de pensar en todo esto, y de todo lo que había hecho Xavier, solo le hacían querer gritar muy duro y correr sin ningún sentido, su misma alma palpitaba en su cuerpo y su mismo corazón estallaba de una forma apremiante, entendiendo que, aunque la vida en sí era dura, valía la pena entrar a este mundo para palpar estos momentos que de cierta forma hacían valer cada sufrimiento.

Ana trató por todos los medios de salir de su duro agarre, se deslizó con cuidado y zafó su cuerpo con cuidado, para salir victoriosa y colocarse de pie frente a él. No estaría contento con lo que ella haría en unos días, pero a la larga debía hacer las cosas de la manera correcta.

Su vida había sido un hilo de desgracias e infortunios, así que ella no quería dañar nada de lo que estaba comenzando a florecer en su vida.

Había llegado la hora de cerrar ciclos.

Con una sonrisa en su boca tomó su ropa y sin siquiera bañarse, se vistió rápido, tomó su móvil y se fue de la casa de Xavier directo a su hotel.

Hoy sería el último día en el hospital y realizarían un trasplante de órgano, no se lo perdería por nada. Fue a su hotel, hizo su maleta y la dejó lista para cuando regresara a buscarla.

Se alistó lo más rápido que pudo, compró algo para llevar de la cafetería, y cuando estuvo a punto de tomar un taxi para ir al hospital, vio que su teléfono estaba a reventar de llamadas de Xavier.

Se subió en un auto que pidió su mismo hotel y le dio la dirección tomando un trago de su café protegido por el empaque de plástico.

Ana marcó el número de Xavier y pegó su teléfono a la oreja.

—¡Anaelise! —ella tuvo que despegarse un poco el móvil y sin que quisiera, la risa se le salió.

—Amor… —pronunció Ana de forma seductora mientras su estómago se hacía trizas.

—Ana, ¿Dónde estás?, ¿a qué estás jugando?

—No juego, solo vine hacer mi maleta y dejar todo listo, esta será la última pasantía en el hospital y tú menos que nadie puede llegar retrasado… así que te hice un favor, además tampoco podíamos llegar tarde y juntos…

—A la gente le importa una mierda la vida de otros, esto no es Durango…

Ana rodó los ojos.

—¿Por qué estás tan irritado si tuviste una buena noche? —ella lo picó de nuevo.

—Porque se supone que deberías estar aquí conmigo, ¿Dónde estás? Te buscaré…

—Ya voy en un taxi al hospital, nos vemos allá.

—Ana…

Ella despegó el auricular sin dejar de sonreír y colgó la llamada, desde hacía mucho no se sentía tan bien y tan risueña, o quizás… nunca lo estuvo.

Aspiró un poco el aire y pensó en todo lo que haría de ahora en adelante, tenía miedo por todo lo nuevo, pero dentro de su corazón entendía que o ella estaba aquí con Xavier, o la única luz que se encendió dentro de su vida se apagaría por siempre.

Cuando llegó al hospital, su ceño se frunció cuando vio a sus compañeros en el mismo lugar de todos los días, pero lo extraño es que allí estaban todos, incluyendo a Andrew.

Guardó su móvil, y caminó hacia el grupo y en cuanto llegó divisó que Kanye, estaba diciéndole a todos que fue un buen viaje. No era que se fueran al otro día, pero las visitas al hospital terminaban hoy y en dos noches más, finalizaría la convención.

—Hola —saludó al llegar y todos se giraron para darle una sonrisa de bienvenida.

—Estamos hablando del trasplante de órgano, Kanye no nos quiere decir que órgano será, parece una sorpresa —La voz de su amigo Andrew llegó a sus oídos como si fuese una normalidad que ellos hablaran de nuevo, como los viejos tiempos.

Ana miró al grupo y asintió para luego tomar el brazo de Andrew y sacarlo del círculo.

—¿Te volviste amigo de Cox? —ella preguntó tan seria que a su amigo solo le dieron ganas de reír.

—Creo que nunca podríamos ser amigos, Ana… somos polos opuestos, que se fijaron en la misma chica.

Ana sintió nuevamente el revuelo incómodo en su estómago, pero Andrew se le adelantó ante cualquier conjetura.

—¿Vas a quedarte? ¿Cómo harás las cosas?

Ana miró hacia todos lados y luego

—Ven, te explicaré antes que se haga la hora…

Andrew y Ana se sentaron en unas bancas, mientras su amigo levantaba las cejas un poco impresionado por el camino a seguir que ella le estaba contando, ninguno de ellos se dio cuenta de que el grupo se estaba moviendo y que Kanye los estaba guiando hacia la sala donde comenzaría la cirugía.

Unos minutos después cuando ella terminó de asomarle su plan y su completa decisión a Andrew, fueron interrumpidos por la voz

Él ya tenía su bata, y sus manos en los bolsillos, y no parecía nada contento.

—Aunque su conversación parece… muy importante, la cirugía está a punto de comenzar.

puso de pie al instante y luego asintió.

—Realmente es buena la conversación, pero estoy interesado en la cirugía, Ana, así que nos vemos al rato.

Ana puso sus ojos en rayas a la vez que Andrew se fue de esa situación incómoda en cuestión

—Lo siento, yo quería colocarme al día con Andrew… y se me pasó el tiempo…

Cox la miró fijo sin decir ninguna palabra y luego le hizo una ceña para que lo siguiera.

rumbo a la puerta detrás de Xavier, conociendo el área de restricción por donde siempre pasaban para colocarse los trajes de seguridad. Sin embargo, cuando estaban llegando al área de desinfección, su brazo fue halado y otra puerta hacia su izquierda fue abierta por

cuarto pequeño y muy frío, Ana se quedó de pie observando el rostro de Xavier mientras él se quitaba la bata de forma rápida.

dejó de latir tan rápido cuando vio que él tomó dos equipos de trajes y destapó uno sin dejar

estás tramando? —él preguntó totalmente serio.

sabía que Xavier estaba tenso por su respuesta y su decisión, pero no conseguiría nada presionándola. Se quitó su suéter y luego negó con la

—Tendrás que esperar…

de decir la palabra cuando Cox la arrinconó a la pared y puso sus dedos fríos debajo de la blusa de Ana. El cuerpo se le estremeció completo a la vez que Cox comenzó a quitarle la blusa y ella cerró los ojos totalmente extasiada por su toque, y cuando pensó que su boca iba a ser tocada por la de él, un vacío le indicó que abriera

se estaba agachando para colocarle el pantalón quirúrgico mientras ella alzaba los pies para que entrara cada una de sus piernas. Las manos de Cox se deslizaron por su ropa mientras subía lentamente y cuando llegó arriba él pasó sus dedos con fuerza por sus partes íntimas.

decir una palabra se giró para tomar la bata y también vistió a Ana por encima, todo lo que hacía, lo hacía apropósito, enloqueciéndola toda con su tacto

cuando terminaron el pecho de Ana estaba agitado, ella vio como él volvió a girarse y luego comenzó posicionar su

que se lo pusiera en la cara, Cox tomó el rostro de Anaelise, lo acercó y comenzó a besar su boca como si quisiera arrancársela, para que en cuestión de segundos se despegara frustrado y enojado colocándole el tapabocas

lo miraba intensamente, y se preguntó cuando tiempo soportaría el ardor que le quemaba en la piel, ahora la cirugía le importaba una mierda, porque si alguien le preguntaba que prefería ella, la respuesta era irse con Xavier al fin del mundo en

estuvieron listos, Cox fue abrir la puerta y se giró hacia ella antes

que después de la cirugía no desaparezcas como lo hiciste

dio una sonrisa y luego le puso la palma en la

Leer Encuéntrame novela Capítulo 62

La novela Encuéntrame Capítulo 62 es muy buena. En Capítulo 62, no podía dejar de leer. He leído bastantes historias de Majo , pero con el libro Encuéntrame, todavía tiene mucho regusto por sí mismo. La belleza de la historia Majo es que, por dolorosa y angustiosa que sea, sigue atrayendo a personas que no pueden darse por vencidas. No es una fantasía color de rosa, que una niña Cenicienta se enamore de un príncipe en un caballo blanco, luego los dos se dan la mano y viven felices para siempre. Pero el amor es una cosa pequeña en un centenar de otras cosas en la vida. Lee la Encuéntrame novela Capítulo 62 en readerexp.com