Esposa falsa de Simón Capítulo 157: Sígueme

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Al sentarse, Naomí dijo inmediatamente, -Escuché sobre lo ocurrido en la sala de conferencias. Frida, ¡eres tan increíble!-

La primera vez que se elogió por ella, Frida estaba un poco avergonzada y dijo con vergüenza, -No es tan buena. No es nada.-

-Pensé que llorarías porque te estaban intimidando. Nunca imaginé que te defendieras de ellos el primer día que estabas en el puesto y lo realizó muy bien. Ahora ese gestor y aquellos que quieren verte en ridículo probablemente van a estar enfadado.-

Frida dijo preocupada, -Ahora hay tantas personas en la empresa que quieren verme haciendo el ridículo. Si te quedas conmigo, es posible que te lastimen-

Naomí sonrió y dijo, -No es nada, soy del Departamento de Finanzas cuyo jefe es mi padre. No se atreven a hacerme nada.-

Frida, -¿Puede funcionar esto?-

-Sí, ¿sabes que soy yo quien les paga el salario de todos en la empresa? Jaja...-

Frida casi lo entendía y pensaba que Naomí se encargaba del salario de todos.

-Aunque no deduciré su salario caprichosamente, puedo retardarles el pago de su salario. ¿Sabes que en las grandes ciudades muchas personas se han quedado sin dinero al final del mes y cada mes esperan el día del pago de salario? Si yo invento una excusa para retrasarlo uno o dos días, todos van a llorar.-

-¡Eres tan potente!-

-Pues en el futuro te ayudaré. No te preocupes.-

Después de almorzar, Frida regresó a su asiento. Su computadora funionaba un poco mal, por lo que necesitaba gastar el tiempo para repararla.

Frida todavía se sentía aquí cuando escuchó pasos detrás de ella.

Ella frunció el ceño bonito levemente. Al mirar hacia atrás, vio a Carlos caminando con una taza de café en su mano hacia ella y la colocó frente a Frida, -Eh... ¿cómo te llamas?-

Cuando Carlos quiso llamarla, se dio cuenta de que todavía no sabía su nombre, porque la mujer fue degradada sin un procedimiento formal. Ella vino al departamento muy pronto, y todavía no había nada registro de archivo de ella.

Frida le dio una mirada de frialdad sin responder. Solo miró la taza de café.

-¿Gestor Carlos me busca para qué?-

Carlos se frotó las manos y dijo con una sonrisa maliciosa, -No importa si no dices tu nombre. Acabas de venir aquí y te llamaré muchacha.-

Frida pensó “¿Muchacha tiene algo que ver con que vengo aquí?”

-Gestor Carlos, puede llamarme Frida.-

No quería decir su nombre a la persona que se veía mal y trató de lastimarla por la mañana.

-¿Frida? ¡Frida suena muy bien!- Carlos dio un paso adelante con esa sonrisa y le señaló la taza de café, -Te traigo para ti. Bébela rápido.-

Frida, -Gestor Carlos, ¿para qué me busca usted?-

-No es importante.- Carlos se frotó las manos y caminó más cerca de ella. La cara de Frida cambió ligeramente. Rápidamente dio unos pasos atrás para mantener la distancia de él. Luego observó lo lúbrico de sus ojos. Frida de repente entendió su propósito.

Gritó con frialdad sin mover, -¡No me acerques!-

Carlos de verdad se quedó inmóvil por su grito, pero no se puso enfadado, y solo siguió mirando sus brazos delicados y su cuello delgado, con los ojos eróticos.

-Bueno, Frida, te degradaron y has ofendido mucha persona en la empresa antes, ¿no? Todos quieren verte mala y perjudicarte. ¿Conoces Viviana Linares del Departamento de Diseño? Antes de que vinieras, me pidió “cuidarte” bien. ¿Entiendes lo que quiero decir?-

Frida no dijo nada.

Carlos continuó, -Pero creo que su comportamiento es incorrecto. ¿Cómo podría lastimar a una chica tan linda como? Solo porque les gusta Simón y no tienen oportunidad de acercársele, pero tú la tienes? No lo merece.-

Estas palabras hicieron que Frida frunciera el ceño, -¿Qué quieres decir entonces?-

-Solo quiero protegerte. No hago lo que Viviana me dijo. Lo que ha pasado por la mañana fue puramente un accidente, pero, Frida, te prometo que la semejante cosa nunca volverá a suceder.-

Mientras hablaba, se acercó a Frida. Ella sabía lo que pensaba y se burló, -Intente adelantar más y vamos a ver qué ocurrirá.-

Carlos hizo una pausa, se quedó quieto y sonriendo.

-Frida, ¿alguna vez has escuchado el dicho de que la persona que conoce la situación actual es sabio? Ahora te han degradado a mi departamento. Si estoy dispuesto a protegerte, serás menos intimidada y tu trabajo marchará viento en popa, ¿Qué te parece?-

Al ver que Frida no le respondió, Carlos continuó intentar convencerla, -Aunque no soy tan bueno como el presidente, después de todo, él ya no te quiere, ¿verdad? Podrías seguirme. No estoy poderoso y rico como él, pero te lo prometo que no te abandonaré casualmente. ¿Está bien?-

Frida no dijo nada. Inesperadamente, su verdadero propósito era esto.

-Frida, deberías tomarlo en serio. No te obligo a hacer nada, y puedes reflexionarlo unos días.-

Carlos se dio la vuelta y se fue sin esperar que Frida hablara.

Al ver que se fue, Frida inconscientemente puso los ojos en blanco. ¿Este tío estaba loco? Ni siquiera quería ser amante de Simón. ¿Cómo podría ser su amante?

Debido a que Carlos se quedó aquí durante mucho tiempo, Frida sintió de repente que el aire se había vuelto fangoso.

No quería estar aquí más, recogió sus cosas y se fue de antemano.

Todavía no llegaba la hora del trabajo, pues fue a charlar con Naomí.

Frida fue directamente al Departamento de Finanzas, pero en el camino recibió un mensaje de Sofía Leguizamo quien le pidió que fuera a la carretera al lado de la empresa, ya que pasó por aquí y le trajo un regalo.

Frida vio que Naomí no había venido, así que bajó las escaleras.

Después de pararse al lado de la carretera por un rato, el coche de Sofía se acercó.

Al abrir la puerta, Sofía le entregó una bolsa.

-Frida, te lo compré especialmente. Puedes abrirla cuando vuelvas por la noche.-

-¿Por qué me compraste algo de repente?- Frida miró la bolsa de manera incomprensible. Parecía muy cara, y no sabía qué había comprado.

Sofía intentó evitar ver sus ojos y sonrió de manera embarasosa, -¿Qué te pasa? ¿No podía pensar en ti cuando lo compré para mí? Así que te traigo una misma, ¿No te agrado?-

-No hay disgusto.- Frida le dio una mirada pilluela, -Me sabes bien. ¿Cómo podrías no gustarme? Pero tienes que venir aquí solo para esto.-

-¡No es nada, y haré todo lo posible para tratarte bien en el futuro!-

Frida, -¿Por qué? ¿Hiciste algo malo para mí pero no lo sé?-

La cara de Sofía se puso un poco pálida y rápidamente le explicó, -¿De qué estás hablando? ¿Yo he hecho algo malo contigo? Frida, tienes la tentencia de burlarse de mí, ¿verdad?-

-No, gracias.-

-¿Quién quiere que le des las gracias? Me voy ahora mismo.-

-Frida.-

La voz de Naomí sonó desde atrás, y Frida miró hacia atrás y descubrió que Naomí caminaba hacia ellas .

-¿Tu amiga?- Sofía miró a Naomí de lejos y luego le preguntó.

Frida asintió, -Sí, una chica de la compañía que me trata muy bien.-

-Está bien, entonces te visitaré en unos días.-

Tan pronto como Sofía se fue, Naomí justo llegó al lado de Frida, asomando la cabeza y mirando hacia la dirección en la que Sofía se iba, -Oye, ¿esa mujer con aspecto mojigata, es la que vi en What's App antes?-