Esposa falsa de Simón Capítulo 16: Ya está la hora que quedamos

sprite

Leer Esposa falsa de Simón novela Capítulo 16: Ya está la hora que quedamos

La novela Esposa falsa de Simón Capítulo 16: Ya está la hora que quedamos del autor Gato volador es una novela emocionante y fascinante historia En Capítulo 16: Ya está la hora que quedamos, su amor por ella tomó forma y se profundizó. El contenido de los episodios se encuentra entre las dos orillas de la realidad porque es demasiado cruel para ser realista. Autor Gato volador Construcción Cada personaje en Esposa falsa de Simón es una parte de la personalidad de cada persona. Solo tienes que experimentarlo para saber cuán profundo es. Siga Capítulo 16: Ya está la hora que quedamos y los capítulos posteriores de la novela Esposa falsa de Simón en readerexp.com

Frida temporalmente no se atrevía a volver a la familia Fleixa, y demoraba en la casa de Sofía hasta muy tarde para volver.

En el cambio de devolver a la familia Fleixa, estaba pensando que después de volver a casa, primero si se banaba o metía en la colcha directamente a dormir, porque si apagaba la luz, Simón debía no sacarla de la colcha.

Pero Frica no esperaba que Simón había regresado con anticipación.

Al entrar en la puerta, Simón acababa de bañarse, Rafael estaba secando su cabello, viendo a Frida que había vuelto, solamente le echó un vistazo.

La ignoraba totalmente.

Estaba bien, Frida pensaba, y dio la vuelta a la esquina, sacó la ropa y entró al baño, ella tardaba mucho tiempo en el baño, tenía miedo de enfrentar a Simón.

Como Frida estaba pensando, la voz fría de Simón llegó desde afuera.

-¿El baño es tuyo? ¿Cuánto tiempo quieres ocuparlo?-

Al escuchar esto, Frida se sorprendió y casi se cayó, afortunadamente apoyó la pared con anticipación.

-Sí, ahorita salgo- Frida cerró la ducha y rápidamente secó a sí misma con la toalla, se apresuró a vestirse.

Ella no quería enfrentar a él, pero Simón quería, por eso cuando salí del baño, el cabello de Frida aún estaba húmedo y desorden, las aguas del cabello se había filtrado a su ropa, la ropa se volvió a humedecer.

-Tú, ¿quieres usarlo? Estoy lista-

Al hablar esto, Frida se alejó cuidadosamente a Simón.

¡Clac!

Al pasar por él, Simón agarró su muñeca de repente.

Frida lo miró reflexivamente, asintió con la cabeza y miró su mano, tartamudeó nerviosamente -¿Qué, qué quiere?-

-Puf- Simón giraba la silla de ruedas con otra mano, frente de ella, -Ya es la hora que quedamos, mujer de segunda mano-

Su voz era muy tranquila, pero llevaba un poco fría.

Sus ojos eran tan profundos como si escondiera una fiera.

Frida no era capaz de engañar, por eso no se atrevía a mirar a los ojos de Simón, murmuró -Lo sé, he abortado el bebé-

Sí.

Ella era tonta.

Aún no tenía una mejor resolución.

Ni sabía cómo persuadía a Simón que aceptara a este bebé.

Por que el origen de este bebé, ni ella lo sabía, pero ella sabía que una vez el bebé estaba en su vientre, ya había conectado con ella, una vida ya empezaba a crecer.

¿No sería una asesina si lo abandonara fácilmente?

-¿Sí?- Simón río con una profunda burla y alzó la voz.

Frida inmediatamente se ponía nerviosa y sus pestañas estaban parpadeando, con una voz más baja -Sí, sí, ya, ya lo he abortado…-

Después de decirlo, Frida sacó un papel temblosamente de la bolsa, se lo entregó a Simón, -Es el certificado, ve-

Simón no lo recogió.

El aire estaba lleno de la inquietud.

Frida asintió con la cabeza más profundamente, el cabello húmedo estaba goteando las gotas de agua.

-Sí, es la verdad- Frida agregó, pero su tono parecía que no tenía mucho coraje.

Simón burló, de repente recogió el papel, -¿Quién se atreve a producir este papel falso contigo? un certificado falso, ¿acaso que quieres engañarme en esta forma imbécil?-

El certificado de aborto se había sido roto, lo lanzó al lado de pie de Frida.

Frida levantó su cabeza, su delgada figura tembló, con sus labios pálidos tembloroso, -Tú...-

La fuerza en la muñeca aumentó repentinamente, Frida sintió que su muñeca estaba casi rota, ella frunció el ceño y mordió su labio sin hablar nada.

- He adivinado durante mucho tiempo que esa mujer es deshonesta- la fuerza de las manos de Simón se aumentó, la jaló en sus brazos, y la dejó una bolsa transparente en su mano sin dejarla ninguna oportunidad de luchar.

Frida asintió con la cabeza, veía que había una pastilla blanca.

Pensando en algo, su rostro estaba pálido, con las manos temblosas y trataba de botar la pastilla, pero su muñeca fue agarrada por Simón más fuerte.

- Lo que más odio en mi vida es que la gente de tu tipo, una mujer que es tan egoísta y pretende destruir a la familia de los demás inocentemente, se casa con el bebé de los demás, con un propósito impuro, ¿acaso quieres estar tranquila?-

Él abrió la bolsa por sí mismo, la sonrisa se había convertido extraña y cruel.

-¿No quieres quedarte en la familia Fleixa? Tranquila, toma esta pastilla, te dejaré aquí para seguir tu identidad de esposa-

Sin pensar mucho, Frida sabía qué era esa pastilla blanca, su cara se volvió blanco y transparente rápidamente, su pequeño cuerpo temblaba bajo su confinamiento.

-¡No, no quiero! Simón, créeme, este certificado no es falso, he abortado el bebé, créeme, por favor ¿créeme?-

Las miradas de Simón eran tan fría, sus delgados dedos fácilmente pellizcaron su equinoccio inferior, obligándola a abrir sus labios, y la otra mano simplemente metió la pastilla en su boca.

Frida se rebelaba durante todo el proceso, pero pero la diferencia entre la fuerza masculina y femenina era demasiado grande, bajo su confinamiento ella ni podía moverse, sólo veía que él ponía la pastilla en su boca.

La pastilla se derretía al tocar a la lengua, ese sabor amargo golpeó el corazón de Frida, su estómago comenzó a tener efecto.

-Suéltame…-

- Trágatelo- Simón la agarró indiferentemente, tratando de empujar la pastilla al fondo, la mirada, la expresión, como si fuera un muerto, lo hacía sin tenía nada sentimiento.

Finalmente, Frida no podía controlarse de hacer un sonido de vómitos.

Simón frunció el ceño.

Viendo que ella de vera tenía ganas de vomitar, Simón soltó su mano.

Al segundo siguiente, Frida salió rápidamente.

Viendo ese cuerpo pequeño que metía al baño, vomitaba y la cara se había convertido verde, la ira de los ojos de Simón aumentó un poco.

Frida acostada en la mesa de lavado vomitó fuerte, su boca llenaba del sabor amargo de la pastilla, afectando constantemente sus papilas gustativas, le hacía que vomitara contantemente.

Afortunadamente, sin embargo, la pastilla fue escupida y ella no se la comió.

Sin saber cuánto tiempo tardó, Frida se volvió a normal, pero estaba tan cansada, limpió al baño y se sentó suavemente en el inodoro.

Aunque acababa de bañarse, su frente estaba cubiertas de sudor frío.

Su vientre le dolía mucho.

Frida cubría subconscientemente sobre su vientre.

Recordaba haber escupido la pastilla, pero ¿cómo le dolía el vientre? ¿Acaso había comido algo sin saber y tenía el efecto?

Pensando en ello, Frida parecía preocuparse.

Su rostro era tan pálido como una fantasma, se levantó del inodoro, cubrió con su vientre y se fue.

-¿A dónde vas?- Simón preguntó fríamente.

Sin responder nada, Frida caminó hacia afuera obstinadamente.

-¡Párate!- Simón le gritó, pero realmente la detuvo, esa figura pequeña se detuvo en su lugar por un momento, y de repente se cayó al otro lado.