Esposa falsa de Simón Capítulo 161: Eso era incomodador

sprite

Leer Esposa falsa de Simón novela Capítulo 161: Eso era incomodador

La novela Esposa falsa de Simón Capítulo 161: Eso era incomodador del autor Gato volador es una novela emocionante y fascinante historia En Capítulo 161: Eso era incomodador, su amor por ella tomó forma y se profundizó. El contenido de los episodios se encuentra entre las dos orillas de la realidad porque es demasiado cruel para ser realista. Autor Gato volador Construcción Cada personaje en Esposa falsa de Simón es una parte de la personalidad de cada persona. Solo tienes que experimentarlo para saber cuán profundo es. Siga Capítulo 161: Eso era incomodador y los capítulos posteriores de la novela Esposa falsa de Simón en readerexp.com

Frida entró, todavía un poco innatural, y le preguntó torpemente.

-¿Cómo van los negocios aquí recientemente?-

La dependienta asintió con la cabeza, -No está mal, señorita Frida, en el futuro serás nuestra jefa,en el centro comercial han cambiado de jefe y tú nunca has venido, por lo que todavía no nos han pagado.-

Al escuchar lo que dijo, Frida se quedó atónita por un tiempo, ¿ Pero debido al cambio de jefe, sus salarios estaban atrasados y aún no les pagaron?

La dependienta con los ojos llorosos, -Ha pasado más de una semana desde que no nos han pagado los salarios, señorita Frida, todavía estoy esperándolos para pagar el alquiler.-

Frida tosió levemente, -¿Entonces cómo pago vuestros salarios? ¿Te pago yo?-

-No, no, ve a la última planta del centro comercial.-

¿Estaba en la última planta del centro comercial? Frida asintió con la cabeza, -Entonces iré a echarle un vistazo.-

Frida cogió el ascensor y fue directamente a la última de este edificio, a diferencia del ambiente de abajo, la última planta era muy silenciosa, por lo que parecía que ella tuviera la sensación de estar parada en un lugar aislado del mundo.

Después de entrar, pudo ver que muchos miembros del personal estaban ocupados, todos la miraban con extrañeza y luego continuaron trabajando.

Frida no sabía qué decir o hacer cuando llegó aquí, por lo que solo pudo buscar a alguien para preguntarle qué había pasado.

Después de escuchar su descripción, el hombre la llevó a una oficina.

-Solo entra y pregúntale.-

Frida llamó a la puerta y sonó a sus oídos una voz femenina que le parecía bastante familiar.

-Adelante.-

Frida abrió la puerta y asomó la cabeza, -¿Hola?-

Entonces en este momento ella y la mujer de adentro se miraron la una de la otra, su expresión estaba un poco estupefacta.

Antes de que Frida pudiera hablar, la mujer que se encontraba sentada en el escritorio le sonrió y dijo, -¿Eres la asistente de Simón?-

Así fue lo que pasó, la mujer que estaba parada frente a ella era la Iris Luque que le había maquillado antes.

Se levantó y caminó hacia ella por la oficina con las manos envueltas alrededor de su pecho y apoyadas contra la puerta, -Realmente me hiciste esperar tanto, que por fin apareces por aquí.-

Frida-¿Esperarme?-

-Sí, en este centro comercial han cambiado de jefe de la noche a la mañana. Por supuesto que yo como empleada estoy ansiosa por ver a nuevo jefe, pero no esperaba que fueras tú.-

Frida, -... ¿Cómo lo supiste?-

-Un secreto.-

Iris se volvió y entró, -¿Vas comprobar las cuentas? Ya he ordenado las últimas. ¿Te las envío al correo electrónico?-

-No, no es necesario.- Frida pareció un poco indecisa, -Solamente estoy aquí para decirte en nombre de los miembros de personal de abajo, que el salario se ha atrasado durante una semana y todavía no les han pagado, y todos parecen impacientes.-

-Vaya, no solo ellos están impacientes, yo también, ¿pillas? Mi salario también está atrasado una semana".

-¿Cómo, por qué?-

-Esperando tu firma, nueva jefa.-

Iris le puso la nómina frente a ella, -Mírala, si crees que está bien, fírmala.-

Frida cogió la formulario con una cara en blanco, al ver lo todo escrito se quedó un poco deslumbrada.

-Ehhhhh……-

-Por cierto, esta es una tarjeta de débito, aquí tienes, nueva jefa y la contraseña es tu fecha de cumpleaños.-

Frida, -...-

Ella cogió la tarjeta bancaria y parpadeó muy confusa.

"¿Qué sucedió? ¿Le dio una tarjeta de débito así sin ningún motivo?"

-Adentro está la ganancia del centro comercial de este mes.-

Frida fue a un banco cercano para verificarla y descubrió que esta tarjeta en realidad tenía una ganancia de casi decenas de millones, y casi tiró la tarjeta de un susto.

Así que volvió a buscarle a Iris.

-Iris, ¿te has equivocado de la tarjeta? Es una tarjeta de decenas de millones ...-

Iris la miró con extrañeza, -¿Cómo es posible? Un centro comercial tan grande, y todavía está bajo el nombre de Grupo Freixa, con decenas de millones cada mes ... este mes francamente la ganancia es más baja que la normal.-

Frida respiró profunda y rápidamente, enseguida volvió a poner la tarjeta bancaria sobre la mesa.

Tomar una tarjeta bancaria de decenas de millones en su mano era como una papa caliente, no se atrevió a ponerla en su bolsillo en absoluto.

-¿Qué te pasa?-

-Demasiado dinero dentro, no puedo aceptarlo.-

-Tú ya eres la jefa de aquí ahora, ¿quién puede tomarlo si tú no lo haces?-

Frida, -Pero...-

-Aunque no sé por qué Simón de repente te puso a cargo del centro comercial, definitivamente tiene sus propias razones. Las ganancias de este mes han caído un poco comparadas con las anteriores. ¿Eres capaz de poder ayudar a salir de esta situación? Después de todo, operar un centro comercial tan grande no es una cosa fácil.-

¿Qué? Después de escucharla, Frida abrió bien los ojos por lo de ayudar a salir de esta situación. Nunca antes había estudiado negocios y no sabía mucho al respecto.

Pensando en esto, Frida frunció los labios, tomó la tarjeta bancaria y la volvió a sostener entre la mano.

-Vale, te daré una respuesta .-

Después de que Frida dejó el centro comercial, fue directamente a la familia Freixa. No encontró a Simón en su habitación. Pero escuchó a la empleada doméstica decir que se había ido al estudio, así que fue directamente ahí a por él.

Dio un paso adelante y puso la tarjeta bancaria sobre la mesa.

Había un contrato blanco debajo de la tarjeta bancaria.

-Este es el contrato de transferencia y la cuenta de las ganancias de este mes.-

Simón la ignoró a secas y no habló. Frida se quedó de pie durante diez segundos, y al ver que todavía no le respondía nada, se dio la vuelta y estuvo a punto de irse.

-Las cosas que yo, Simón Freixa, he regalado, incluso si las devuelves intactas, no te las aceptaré.-

Frida se detuvo, lo que dijo ... ¡parecía que estaba insinuando algo!

Volvió la cabeza rápidamente y se mordió el labio inferior, -¿Me preguntaste antes de que me las regalaras? ¿Acaso te dije que quería este centro comercial? ¿Cómo podría aceptar un centro comercial de gran envergadura con tantas ganancias? ¿Simón, tú realmente crees que con dinero puedes comprarme?-

Simón levantó la cabeza y la miró con frialdad.

-Si no puedo comprarte con dinero, ¿hoy por qué llevas estas cosas a mi estudio? ¿Acaso no es muy obvio que quieres ese dinero, pero te haces la tonta viniendo a buscarme para decirme que no te lo esperabas?-

Frida, -... ¡Lo que no me esperaba que me vieras así!-

Estas palabras de este hombre la hicieron temblarse en todas partes del cuerpo por el enfado.

Pero luego se dio cuenta de que lo que dijo seguramente era con intención.

Debido a que ella dijo esas palabras que lo lastimaban, ahora lo hizo también para estimularla.

-¡No me importa! Si crees que soy este tipo de persona, bueno, ya está, no quiero contradecirte, ¿estás satisfecho?, pero, de todos modos, no aceptaré estas cosas.-

Después de hablar, Frida se volvió y se fue.

Cuando caminó hacia la puerta, escuchó un sonido.

Simón levantó la mano y tiró el contrato y la tarjeta bancaria directamente al cubo de basura.

Frida lo miró con incredulidad.

-¿Estás loco? ¡Es un contrato de centro comercial, y una tarjeta de decenas de millones!-

-¿Te incomoda, sí?- Simón la miró con frialdad, y una sonrisa petulante se esbozó en sus labios, -Venga, recógelos.-

Las manos que colgaba de ambos lados se apretaron en silencio, sus uñas casi penetraron en la carne, Frida le miró a este hombre malvado que estaba frente a ella y la sensación de desesperación en su corazón se profundizó paulatinamente.

-Tú ... ¿Te vas a sentir feliz si me puedes humillar tanto a mí?-

-Esta es la forma más adecuada de tratar con una mujer como tú.-

-Está bien, basta ya, ¿crees que me importa? -, Frida no pudo soportarlo más, y le gritó en voz alta, sus hermosos ojos estaban inyectados en sangre con motivo de la furia. Después de hacerlo, ya no volvió a mirarle a Simón , se dio la vuelta y se fue.

Simón vio a esa pequeña figura desapareciendo de su vista, su mirada se desvió a otro lado gradualmente y se posó en el cubo de basura, sus manos se apretaron en silencio.