Esposa falsa de Simón Capítulo 164: ¿Me estáis hablando?

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En los últimos días, además de estudiar, Frida también iba al centro comercial para estudiar con Iris todos los días después de salir del trabajo.

Aunque al principio Iris tenía pocas esperanzas en ella, su progreso en estos días había dejado a Iris boquiabierta, y Frida había trabajado más duro de lo que imaginaba sin miedo a las dificultades y al cansancio.

Frida se quedaba en su oficina varias veces hasta que estaba a punto de dormirse porque estaba demasiado agotada, pero trataba de perseverar allí hasta el final y luego se quedaba dormida en la mesa después de un tiempo.

Iris vio sus ojeras y no pudo evitar burlarse de ella.

-Te pasas todas las noches en vela estudiando, ¿ Simón no está preocupado por ti?-

Al escuchar el nombre de Simón, Frida se sorprendió por un momento y luego le sonrió levemente.

Pero ella no dijo nada.

Este era el período más largo de su guerra fría desde que se casó con Simón .

Simón la trataba como a una persona invisible y ella no tomaba la iniciativa de hablar con Simón.

Aunque los dos vivían en la misma habitación, estaban menos íntimos que los extraños y se ignoraban el uno al otro.

Después de pensarlo, Frida sintió que esto ... también era genial.

Al menos no se sentía confusa cada vez que se enfrentaba a Simón, simplemente estaba metida totalmente en el trabajo y pensaba que sus ojos no veían, su corazón definitivamente no sentía .

-Como una muchacha tienes que aprender a cuidarte bien. Tu juventud se pasa volando. Si sigues así, envejecerás muy rápidamente, por lo que me temo que Simón va a ajustar las cuentas conmigo creyendo que todo es mi culpa.-

Frida se detuvo y luego le sonrió, -Iris, no te rías de mí.-

-¿Crees que me estoy riendo de ti? Honestamente no tengo ese tiempo. Ya venga, deja de trabajar y vete a descansar. Mírate en el espejo cómo se ven tus ojos.-

Pareció que a Frida no le importaba pensando que Iris le estaba bromeando.

En un segundo, Iris puso un espejo directamente frente a ella, y Frida se miró al espejo, casi se levantó de un salto por la cara en el espejo.

Dentro del espejo la mujer estaba paliducha con los ojos llenos de ojeras, y sus labios no estaban tan hidratados como siempre y se veía muy seca.

-Esta, esta mujer es ...-

-¿Asustada?-, Iris se rió, -Realmente nunca he visto a una mujer que no sepa arreglarse mejor que tú. ¡No te importa nada la belleza!-

Frida se sintió un poco avergonzada y no pudo evitar extender la mano y frotar su rostro.

-Lo siento, Iris, te he asustado.-

-Tú y yo somos mujeres, por lo tanto para mí no hay problema, pero lo más importante es que me temo que tu apariencia de ahora le va a asustar a aquel hombre. Aunque tienes que trabajar muy duro, las mujeres todavía tienen que darle un poco de importancia a la belleza. Después de todo, solamente si eres lo suficientemente buena, te vas a merecer alguien mejor.

Esto fue cierto, y Frida siempre pensaba lo mismo.

Pero fue una lástima que nunca haya sido una mujer brillante.

Y ella no se merecería las mejores personas.

-Vete a casa a descansar.-

-Vale.-

Frida también se dio cuenta de que recientemente estaba demasiado cansada, por lo que no tuvo más remedio que recoger sus cosas e irse a casa.

En el pasado, llegaba a casa muy tarde y Simón ya se había dormido. Hoy llegó muy temprano. Cuando regresó descubrió que Simón todavía estaba en el estudio y Frida estaba tan cansado que se quedó dormido después de asearse .

En medio de la noche, sintió como si dos manos estaban tocándole las mejillas, y estaban secas y frías como que alguien le estaban frotando los ojos con algo, lo que hizo que ella frunciera el ceño un tanto incómoda, y quería abrir los ojos para ver qué estaba pasando, pero estaba tan cansada que no tuvo las fuerzas de abrirlos.

Más tarde, inconscientemente resopló y luego el hombre retrajo la mano.

Durante la segunda mitad de la noche, toda la habitación estaba en silencio y Frida tuvo un buen sueño hasta el amanecer.

Cuando se aseaba al día siguiente descubrió que sus ojos parecían un poco pegajosos y sus ojeras se habían desvanecido, por lo que pensó en sus adentros que de verdad el sueño era como una mascarilla natural.

Cuando Frida iba a salir después de lavarse se encontró con Simón que se estaba levantando.

Lo vio sentado en el borde de la cama, apoyado contra ella con una revista en la mano.

La silla de ruedas no estaba lejos y Rafael Secada aún no había llegado.

Frida pensó por un momento y se arrimó.

Ella empujó la silla de ruedas hacia Simón con una voz pacífica, -¿Quieres que te ayude?-

Al escuchar esto, Simón levantó la cabeza y su mirada profunda y tranquila se posó en su rostro.

No tenían la costumbre de correr las cortinas por las noches, y esta ventana daba al Este, pero estaba lejos de donde descansaban, pero una intensa luz del sol aún podía reflejarse en sus rostros.

En este momento, cuando Simón le miraba fijamente a Frida, ella notó que la mitad de su hermoso rostro estaba como extremadamente deslumbrante y resplandeciente, y sus ojos profundos eran como si fueran el mar y las estrellas, lo que dejó la mente de Frida intranquila y fascinada.

El corazón se le puso a mil.

Desafortunadamente, al segundo siguiente, la voz de Simón la hizo caer en la desesperación.

-No hace falta.-

Ella se inmutó y se dio cuenta de que le estaba buscando tres pies al gato.

Los dos estaban en una guerra fría, y él la había degradado durante tanto tiempo, y además tiró el contrato y la tarjeta bancaria frente a ella. ¿Cómo fue possible que le prestara atención a ella?

Sus mano que colocaba en la silla de ruedas se apretaron un poco más, pero finalmente se aflojaron bruscamente.

Frida bajó los ojos, se dio la vuelta y se fue, dejando solamente una sombra de espalda con una actitud obstinada.

Simón miró su figura flaca pero recta, y la burla en sus ojos creció un poco más.

Esta mujer parecía no tener ni mínima intención de someterse a lo que dijera, y siempre estaba tan recalcitrante.

¡Ya!

Si quería ser terca,que lo hiciera a voluntad de ella.

¿Pero quién podría seguir hasta el final?

*

Tan pronto como Frida llegó a la empresa vio que en su mesa le habían dejado un desayuno. Y frunció el ceño y miró a su alrededor. ¿Quién fue tan amable trayendo el desayuno? Desde que empezó a trabajar en este departamento mucha gente cogió antipatía contra ella, y hubo varias que querían meterse con ella. El resto solamente tenía los planes pero no acciones, y algunas personas tenían miedo de buscarse los problemas por lo que no se atrevieron a acercarse a ella.

Entonces, si alguien le trajo el desayuno ...

Frida recorrió su lado con la mirada probablemente pensando en quién era.

No tocó el desayuno, encendió el ordenador y comenzó a trabajar como si no lo hubiera visto.

La voz burlona de Estefania Gaona sonó en la oficina.

-Anda, este tipo de mujer que sabe seducir a los hombres de verdad es impresionante. No importa a qué departamento vaya, puede sentirse como un pez en el agua. Hace solo unos días que llegó a nuestro departamento, volvió a seducirle a un hombre. ufffff, realmente me inspiran la simpatía los hombres que han sido engañados por ella.-

Talía Alvarado era su amiga chismosa y estaba ahí haciéndose eco de lo que estaba diciendo enérgicamente.

-Estefania, para ser honesta, las mujeres que lo hacen bien en la cama son así. No importa a dónde vayan, pueden usar este truco para conquistar a los hombres. Oye, la recién llegada esa, ¿ella también puede hacerlo mismo con Carlos Cabal?-

Estefania se burló, -Probablemente para ella no existen modales y vergüenza, y ella puede hacer lo mismo con los viejos, y no le va a dar asco. Ya se me pone la piel de gallina de pensar en eso.-

Todas estas palabras fueron escuchadas por Frida y los demás. Todos se dieron la vuelta dispuestos para ver un espectáculo de discusión entre ellas.

Pero quién sabía que después de que esperaron mucho tiempo, la mujer esta por Estefania y Talía estaba sentadas allí sin ninguna reacción, ni siquiera les dieron una mirada.

Las risas de júbilo en los rostros de todos desaparecieron gradualmente ...

Estefania y Talía no pudieron esperar a que ella empezara a perder los estribos, así que le preguntaron muy enojadas, -Recién llegada esta, ¿qué te pasa? ¿Por qué no nos respondiste?-

Al escuchar eso, Frida giró la cabeza lentamente y las miró con inocencia, -¿Me estáis hablando a mí?-