Esposa falsa de Simón Capítulo 211: Ven aquí

sprite

Leer Esposa falsa de Simón novela Capítulo 211: Ven aquí

La novela Esposa falsa de Simón Capítulo 211: Ven aquí es muy buena. En Capítulo 211: Ven aquí, no podía dejar de leer. He leído bastantes historias de Gato volador , pero con el libro Esposa falsa de Simón, todavía tiene mucho regusto por sí mismo. La belleza de la historia Gato volador es que, por dolorosa y angustiosa que sea, sigue atrayendo a personas que no pueden darse por vencidas. No es una fantasía color de rosa, que una niña Cenicienta se enamore de un príncipe en un caballo blanco, luego los dos se dan la mano y viven felices para siempre. Pero el amor es una cosa pequeña en un centenar de otras cosas en la vida. Lee la Esposa falsa de Simón novela Capítulo 211: Ven aquí en readerexp.com

Los tiempos corrieron, y había pasado una semana desde que Frida dio una bofetada a Simón ese día.

Y Frida iba tranquilizándose, a partir de que ella le dijo a Sofía que sí quería a Simón y llevaría juntos con él en los tiempos restos.

Posiblemente, era ella que pensaba y exigía más a Simón, por lo tanto, había tantos conflictos entre ellos dos. Si no lo hacía así ella, ellos podían convertirse en una pareja como todos en el resto del período.

Así que Frida se dio cuenta de que, en lugar de ser calculadora, era mejor llevarse bien de forma pacífica.

Ella ya entendió todo, en cambio, Simón estaba confundido por sus acciones.

¡Qué orgulloso era él! Nunca expresó su emoción que llevaba a Frida, especialmente en presencia de ella, incluso no se le descubrió un poco. O sea, no entendía su emoción a su mismo, al principio, solo creó que solo era el sacrificio de la unión para dos familias, pero con los tiempos pasados, no sabía a su mismo poco a poco.

Le parecía que la vería envidiosa y loca después de esa cosa, pero ella se comportaba muy ¨normal¨, cuando se despertó, ella se le saludó que era inesperable para él.

Y después, ella se levantaba, se aseaba, se trabajaba dura en la compañía, se comía y se iba al almacén a investigar el truco de ventas luego de salir de compañía, como si nada hubiera sucedido.

A otro lado, Simón la veía continuamente, y se había más y más sombrío.

- ¿Está loca? -, Simón preguntó de repente.

Y Rafael, que seguía a Simón atrás, se sorprendió un poco por qué no comprendía qué significaba esta pregunta y un poco después se reaccionó- ¿Es decir de la Sra. Frida? -

Simón respondió estresado, -¿Acabo hay otra?

-Uy. -, ¡Qué horrible su furia instantáneamente!

Y cuando Rafael había tratado de recordar lo que había pasado alrededores, le tocó a la cabeza, - -No me parece, ¿no es normal la Sra. Frida recientemente? -

Cada día estaba muy en paz, incluso Simón era muy satírico para ella y la insultaba, seguía hablando con Simón tranquilamente, por eso Rafael pensó que era un cambio bueno para ellos dos, si ello podía llevarse como estos días, se les cobrarían el cariño mutualmente.

Sí, normal.

Se nublaba más la cara de Simón, comportarse tan normal era anormal.

- ¿Normal? - se respondía otra vez Simón con furia.

- ¿Acabo no es normal? - Rafael se confundía mucho.

- ¡Tontón! -Parecía que no era útil discutir con él, Simón giró a la cabeza a otro lado para que no prestar atención a él más.

Y Rafael dijo después de un buen rato de pensar, - ¿Si usted está enfadado por que la Sra. Frida no riñe con usted? -

Simón no sabía qué decir

Rafael tocaba la barbilla como una acción de pensarse, -Aunque siempre discutía con usted, ¡Ah! ¿Es usted no acostumbrado que la Señora no de presión a sus palabras en estos días? -

Simón, -Cállate, por favor. -

Aunque no se halló por esto asunto, pero no dijo nada más bajo el orden de Simón, solo pensaba en que si era necesario hablar con la Sra. Frida de la reacción anormal de Simón.

Por tal motivo, aprovechando el tiempo en lo que Frida hacía un café en la sala de descanso, Rafael se desrizó cautelosamente a ella, preguntando lo que pasó.

-Sra. Frida, ¿Está bien recientemente? -

- ¿Qué pasa? - Frida mezclaba el café con expresión indiferente.

- ¿Parecía como usted se ha convertido en otra persona este período? -

Cuando oyó esto, el movimiento de Frida se detuvo por un momento y luego, ella sonrío,

- ¿No es buena? Todos los días estoy tranquila, me parece que es bastante estupendo. ´-

Por lo menos, no necesitaría enfadarse o preocuparse por las inciertas cosas.

- ¿Tranquila? -Rafael dio un vistazo a ella, pero vio algo sentimiento raro en la cara de ella, pero no podía asegurar si era verdad, por eso hizo una pregunta tonta,

- ¿Si es verdad que está tranquila usted, o solo en la superficie? -

- ¿Rafael, ¿Qué quieres decir conmigo? - dijo Frida.

Con estas palabras, Rafael enseguida negó haciendo un gesto de mano, -No, no tengo…solo querría informarle que le trata Sr. Simón de manera especial, y para mí, también deseo que ustedes puedan ser más felices.

Apenas no cesó sus palabras, la expresión de Frida se poco asombró, recordaba que se le trató con cortesía, pero que, en realidad, no le gustaba y que le había advertido.

-Tengo mucho trabajo, y todavía necesito servir a café para Sr. Simón, me piro. - porque no tenía ganas de discutir más sobre este problema, Frida se fue después de echar unas palabras.

Después de su salida, Rafael arañó a la cabeza con fuerte, con la expresión de poca contrariedad.

“¿He dicho algo tonto?”pensó,.

Era cierto que a Rafael no gustó a Frida, pero al llevarse con ella durante un período, descubrió que Frida también era muy pobre, aunque su ex esposo era una basura totalmente, pero ella acordó con Sr. Simón para proteger su hijo.

Además, Rafael no era ciego, veía cómo Frida le trataba a Simón, en absoluto no era una mujer que codiciaba al poder y la vanidad.

Las dificultades que le habían pasado, no eran lo que ella debía aguantar, posiblemente, solo podía culpar a la suerte que no le trataba bien, o sea, ella había estado ciega.

En el despacho:

Delante del ventanal, Simón parecía ver fijamente los paisajes abajo sobre la silla con rueda, pero si lo veían con detalles, podrían notar que él había desenfocado los ojos.

Desde que Frida se cambió normal, él se dio cuenta de que era él que se transformó anormal, cada día querría discutir con ella e indicar sus problemas por propósito, y desde sus reacciones, sabía que lo que había hecho era inútil y ridículo.

De repente, sonó el sonido de llamar la puerta.

Era Frida, quien abrió la puerta y se acercó al escritorio con el café, lo puso y dijo tranquila,

-Sr. Simón, su café. Si no tiene otra cosa, me iré. –

Después de sus palabras, ella salió directamente.

Simón la miró de reojo, "¡Qué oficial!" pensó

-Detente. -

Los pasos de Frida se quedaron, volvió el cuerpo y dijo, -Sr. Simón, ¿Qué me sirve más?

-Ven aquí. -

Las pestañas colgantes se movieron un poco, pero ella no avanzó nada, volvió a preguntó después de un buen rato, -Sr. Simón, ¿Tiene algo orden? Me oigo. -

-Acércame. ¡Cuántas tonterías! -dijo Simón con frialdad, la bizqueaba peligrosamente.

Frida levantó la cabeza a darle un vistazo, y darse cuenta de que él parecía como que un feroz fijaba a su cacería, con la mirada mismo. Últimamente, ella trataba de llevarse con él en paz, pero,

"¿Vuelve a romper el equilibro del ambiente armonioso?"ella pensó.

No había otro medio, Frida solo pudo aproximarse a Simón paso y paso lentamente, -Sr. Simón, me he acercado, ¿Qué quieres?