Esposa falsa de Simón Capítulo 224: El ladrón gritó para atrapar al ladrón

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Frida enarcó los labios y se burló, -No somos tan ricas como tú, compramos la comida con dinero, y eso, ¿tiene algo que ver contigo?-

Y Frida creía que si algo realmente sucedía abajo y todos la miraban con ese tipo de mirada desprecia sin que ella lo supiera, entonces ella creía que después de acabar su comida, la gente de abajo todavía estaría allí, estimaba que este follón duraría todo el día.

Dado que la persona de abajo no se marchaba, ¿por qué no comió antes de irse?

Naomí estaba deprimida comiendo, y preguntó en voz baja, -¿No tienes prisa? Tengo mucha curiosidad por lo que pasó abajo. ¿Cómo estás de humor para comer?-

-Come aunque no estés de humor, ¿cómo sabes si luego necesitas energía física?- Respondió Frida inconscientemente.

Naomí lo entendió inmediatamente y asintió con la cabeza, -Tienes razón, ¡tal vez necesitaremos una pelea! No he peleado desde hace mucho tiempo, y de repente me pongo muy emocionada.-

Frida se quedó sin palabras.

Casi ahogada, le dio a Naomí una mirada impotente, -¿Por qué estás tan traviesa?-

Naomí sacó la lengua e hizo una mueca.

En ese momento probablemente Frida no esperaba que tuviera razón al acabar esta comida, porque luego cuando llegó abajo, de verdad necesitaba energía física.

Viviana vino para buscar bronca, pero no esperaba que estuvieran tan tranquilas. De repente se sentía avergonzada cuando estaba parada a su lado, miró a Frida con enojo, -A ver si podrás estar tan tranquila como ahora cuando llegues abajo.-

Después de hablar, Viviana se dio la vuelta y se fue enojada.

Después de que se fue, Naomí hizo una mueca mirando su espalda, sin importarle absolutamente.

Frida bajó los ojos con impotencia y continuó comiendo.

Todos los demás parecían ansiosos por las dos, pero ellas comieron despacio como si no hubiera pasado nada, más tranquilas que todos.

Cuando terminaron la comida, ya habían pasado más de diez minutos, Naomí arregló sus cosas y dijo, -¿Entonces bajamos ahora?-

Frida tomó un pañuelo y se limpió las comisuras de la boca y asintió con la cabeza, -Vale, bajemos.-

Después de que las dos arreglaron las cosas, iban hacia abajo. Mientras comían, otras personas que querían ver lo que pasaría también aceleraron y terminaron su comida. Al verlas bajar, arreglaron apresuradamente sus cosas y las siguieron abajo, preparados para ver el espectáculo.

A la gente le gustaba el cotilleo.

Naomí caminaba hacia abajo con Frida, miró a las personas que estaban detrás y preguntó en voz baja, -¿Está realmente bien? Veo que nos han estado siguiendo y no sabemos qué está pasando abajo, ¿o bajaré primero y te ayudaré a averiguar en qué situación estamos?-

-No hace falta, sabremos lo que está pasando cuando bajemos.- Frida quería saber qué sucedió, ¿cómo hay gente que la trataba como a una amante?

La palabra "amante" estaba tan lejos de ella, además... era realmente a ella que le puso los cuernos.

Pensando en Kevin, los pasos de Frida se detuvieron, recordando que hace unos días Kevin vino a rogarle que no le causara más problemas. Frida no sabía lo que sucedió en ese momento, pero ahora parecía que las personas que le odiaban eran Kevin y Camila, quien era una amante y finalmente se casó con Kevin.

-¿Qué pasa?- Naomí se dio cuenta de que Frida estaba un poco rara y se lo preguntó.

Frida reaccionó al escucharlo, -Nada, creo que probablemente sé quién es la que está buscando bronca abajo.-

-¿Quién es?- Preguntó Naomí con curiosidad.

Frida sonrió levemente, -Si no adiviné mal, debería haber solo esa persona que podría hacer así.-

-¿Qué? Parece impredecible, no sé quién es la persona de la que estás hablando.-

-Tranquila, lo sabrás pronto.-

-Entonces nos espabilamos.-

-Vale.-

Las dos entraron juntas al ascensor y un grupo de personas se apresuró a entrar detrás de ellas.

Después de que todos entraron, el ascensor mostró una alerta de sobrecarga, y Naomí, que estaba apretada en la esquina, protegió a Frida y dijo en silencio, -Sois realmente muy chismosos. ¿Qué tiene que ver este asunto con vosotros? Hasta todos nos habéis seguido.-

Alguien respondió, -¿Qué pasa con esto? Todo el mundo quiere chismear, ¿siquiera tú la sigues también? Tampoco tiene nada que ver contigo, ¿por qué tú puedes seguir y nosotros no?-

-Eso es, Naomí, no puedes no dejarnos ver lo que pasa abajo solo porque también lo quieres ver tú.-

-Bah, ¿cómo soy igual que tú? Soy su buena amiga, ¡y quiénes sois vosotros! ¿no habéis escuchado la alerta de sobrecarga del ascensor? ¿No sabéis bajar algunos? No puede bajar ninguno si seguís así.-

-¡Eso es, bajen los que están frente!-

-...¿Por qué tenemos que ir nosotros?-

-¿Qué puedes perder con solo unos minutos tarde? ¡También es rápido bajar por las escaleras!-

Sin embargo, ninguna de las personas en el ascensor se movía, y el ascensor tampoco podía moverse. Sin tener ningún remedio, algunas salieron y al final el ascensor bajó.

Frida, que estaba apretada en la esquina con las manos apoyándose en la pared, sin evitar moverse impotentemente las comisuras de la boca. Las ganas de chismear de estas personas realmente excedieron su imaginación.

Era solo un asunto suyo, pero a los demás les importaba mucho más que ella.

-Din…-

Llegó el ascensor y la gente salió en tropel rápidamente del ascensor.

Frida y Naomí salieron al final, como si hubieran exprimido por el hacinamiento.

-Madre mía, estas personas son realmente terribles.-

-Allí, mira, esa mujer embarazada con gran tripa.-

-Es ella, quien ha estado discutiendo aquí durante mucho tiempo, y ha estado gritando que Frida se liaba con su marido.-

Al hablar del nombre de Frida, la multitud voluntariamente separó un camino para ella. Frida siguió la ruta y vio a Camila parada allí con una gran tripa, no la había visto en los últimos meses y su tripa era más grande. En ese momento, con sus manos apoyando detrás de su cintura, seguía llorando.

-He sufrido tanto embarazada, pero esa mujer sinvergüenza sedujo a mi marido, y dijo… me pondré fea después de dar a luz, y no seré tan joven y guapa como ella, ¿cómo puede haber mujer tan molesta? Ay, mi marido…-

Alguien de la multitud gritó que venía Frida, entonces Camila miró hacia su dirección, y cuando la vio, inmediatamente caminó hacia ella.

-¡Frida, perra!-

Caminó agresivamente hacia Frida, y Frida vio claramente en ese momento que hoy no vino ella sola, sino que también trajo a varias mujeres fuertes siguiéndola, todas parecían casadas y con mucha fuerza.

Frida probablemente había adivinado que Camila vendría a causar problemas, pero ahora al verla seguidas por varias mujeres, no podía evitar fruncir el ceño.

¿Qué quería hacer ella?

-Tías, es ella que quería seducir a Kevin, ¡atrapadla ya!-

La multitud al lado de Frida para cotillear antes se alejó rápidamente de ella, y de repente, solo se quedaron Naomí y ella paradas allí.

-Esperad, ¿qué queréis hacer? ¡Aquí no es un mercado de verduras, sino el Grupo Freixa! ¿Dónde está el guardia de seguridad?-

¡Naomí gritó fuertemente!