Esposa falsa de Simón Capítulo 242: La verdad oculta

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Por un momento, Frida pensó que lo había visto mal.

Porque veía en las orejas de Sofía el par de pendientes que los compraba Simón.

-Señorita, ¿qué necesita?- Sonaba la voz del camarero, y finalmente recuperaba la atención de Frida, ella le sonreía al camarero embarazosamente, -Una taza de café, por favor.-

-Sí.- Después de que el camarero se fue, Sofía miraba a Frida con una dulce sonrisa y le sostenía la mano muy íntimamente, -Frida, gracias, eres tan simpática, sé que no te gustan los dulces, pero siempre estás dispuesta a acompañarme a comer dulces, espero que seamos buenas amigas para siempre.-

La mirada de Frida se posaba nuevamente en las orejas de Sofía.

El par de pendientes eran rosas y bonitos, con un brillo hermoso bajo la luz, Frida también se encantaba con el par de pendientes en ese momento, pero luego...

No pudo evitar preguntar, -Los pendientes...-

Al oírlo, Sofía parecía haber recordado esto, extendía la mano y se tocaba el par de pendientes de las orejas, luego ella sonreía, -¿No son bonitos?-

Frida no sabía cómo contestarle, así que solo asentía con la cabeza.

-Sí.- Ella sonreía levemente, pero solo ella misma sabía lo amarga y renuente que era esta sonrisa.

Después de hablar, Frida veía que Sofía extendía la mano para sostener su rostro, jugueteaba con sus pendientes con una expresión tímida, -Yo también creo que son bonitos.-

Frida se sentía triste, las manos debajo de la mesa ya estaban fuertemente unidas, y sus uñas casi se hundían en la carne, luego volvía a aflojarlas, miraba el par de pendientes y preguntaba, -Tú... ¿los compraste tu misma?-

Sofía parecía dudar por un rato, luego negaba con la cabeza, -Claro que no, fue... ¡alguien me lo regaló!-

En este punto, el rostro de Sofía se ponía más rojo y estaba llena de timidez.

Con esta mirada, Frida, por supuesto, sabía lo que significaba, Sofía estaba enamorada.

Era solo que... Frida estaba pensando que no debería Simón darle ese par de pendientes, incluso si Simón tenía ese plan, Sofía no debería ser ese tipo de persona, después de enterarse de que Simón era esposo de Frida, definitivamente Sofía no aceptaría el regalo de Simón y mostraría una apariencia tan tímida, Frida creía en ella.

Pensando en esto, Frida finalmente daba un suspiro de alivio y luego soltaba su mano apretada.

-Felicidades.- Frida la felicitaba sinceramente, pensando que esto debería ser solo una coincidencia.

Al escuchar su felicitación, Sofía hacía una pausa, luego parpadeaba y de repente miraba a Frida en silencio.

Frida se sentía un poco rara y preguntaba, -¿Qué pasa?-

Sofía se sorprendía, luego negaba con la cabeza y decía, -No.- Luego el camarero traía el postre, Sofía tomaba una cuchara y probaba la crema, -Está riquísima.-

Le servía el café a Frida y ella tomaba un sorbo, estaba tan amargo.

Aunque se consolaba a sí misma, todavía le importaba mucho el par de pendiente... ¿era realmente solo una coincidencia?

Cuando las dos se separaban, Sofía de repente tomaba la mano de Frida y le preguntaba en voz baja, -Frida, quiero decirte algo, pero... no sé cómo hablarte.-

Al escucharlo, Frida solo sentía un salto feroz entre sus cejas, estaba sorprendida y asustada, su voz temblaba un poco.

-¿Qué, qué te pasa?-

Sofía la miraba fijamente por un rato, su expresión no era tan suave como antes, pero se ponía un poco triste, su mirada era como si estuviera haciendo algo mal por ella, y Frida se quedaba atónita por esta mirada.

-Olvídalo, no te lo digo.- Suspiraba Sofía, bajando los ojos y reprimiendo las palabras que le salían a los labios.

Frida, -... Dime, no hay nada que no se pueda decir con nuestra amistad.-

Sofía negaba con la cabeza, -Aún no ha llegado el momento, te lo diré cuando sea adecuado, Frida... no importa cuándo, debes recordar que somos buenas amigas, debes... ¡creerme!-

Sostenía el brazo de Frida con fuerza, miraba a Frida seriamente y decía.

En un principio Frida se consolaba, pero ahora el comportamiento de Sofía la hacía preocuparse de nuevo, mordiéndose el labio y mirando a Sofía vacilante, -Sofía, somos buenas amigas, claro que te creo, pero... ¿cuándo es el momento adecuado? ¿Qué me estás ocultando?-

-No importa, Frida, no lo pienses, te lo diré en el futuro, de todos modos debes creerme, siempre seremos buenas amigas.-

Al final, Sofía seguía sin decirle nada, Frida no podía hacer nada, y después de separarse de ella, se iba a casa desesperada.

A mitad de camino, Frida recordaba de repente esa tienda donde veía los pendientes la última vez, por eso, se apresuraba a decirle al conductor, -¡Señor, por favor, dé la vuelta!-

Después de que Frida le dijera al conductor la nueva dirección, el conductor la llevaba al nuevo destino.

Después de bajarse del auto, Frida se dirigía directamente a la joyería anterior.

Tan pronto como entraba, se encontraba con la guía de compras que la ayudaba a probarse los pendientes la última vez, la guía de compras la reconocía y sonreía inmediatamente cuando la veía.

-Buenas noches.-

Por lo que pasaba ese día, Frida se sentía un poco avergonzada y le sonreía.

La guía de compras hablaba primero, -Buenas noches, señorita, ¿viene a ver los pendientes que vio la última vez?-

Ella no esperaba que realmente la reconociera, así que Frida asentía, -Sí.-

-¿Señorita, quiere comprarlos?-

Frida negaba con la cabeza, -Solo quiero preguntarte, esos pendientes...-

-Señorita, el señor ese día compró los pendientes al día siguiente, deben haber sido comprados para usted, está muy feliz. Su amiga también ha venido aquí, no espero que usted también...-

Frida fruncía los labios, sintiéndose extrañamente avergonzada.

-En realidad, solo quiero preguntarte, ¿hay… pendientes del mismos estilos?- Tenía curiosidad por saber si todavía tenía los mismos pendientes, esperaba que fuera solo una coincidencia.

-¿Del mismo estilo?- La guía de compras se sorprendía al principio, después de un momento finalmente se daba cuenta de lo que quería decir, -Señorita, estoy segura de que los pendientes están diseñados individualmente y solo hay un solo par en el mercado temporalmente .-

¿Solo había un par en el mercado por ahora?

-¿Temporalmente?-

-Sí, nuestros productos son únicos y solo agregaremos otro mismo producto después de venderlo.-

Al escuchar esto, Frida lo entendía y preguntaba, -Entonces, si quiero los pendientes del mismo estilo, ¿cuánto tiempo me tomará conseguirlos?-

La guía de compras pensaba un rato y le respondía.

-Señorita, desde el momento de la presentación y la llegada a sus manos, probablemente se tardará más de un mes.-

Más de un mes...

Frida seguía preguntando, -¿Tiene el mismo estilo?-

-Este es el único rosa por ahora.-

La última esperanza de Frida finalmente se hacía añicos.

Entonces... ¿Sofía quería decirle solo sobre este par de pendientes?

¿El par de pendientes se los daba Simón a Sofía?

Al pensar en esto, Frida se mordía el labio y empezaba a sentirse mareada.

Por un momento, sentía como si se fuera a caer, pero afortunadamente, la guía de compras que estaba a su lado encontraba que ella no estaba bien y la apoyaba apresuradamente.

-Señorita, ¿está bien?-