Esposa falsa de Simón Capítulo 258: ¿Acaso no la he tratado bien?

sprite

Leer Esposa falsa de Simón novela Capítulo 258: ¿Acaso no la he tratado bien?

La novela Esposa falsa de Simón Capítulo 258: ¿Acaso no la he tratado bien? del autor Gato volador es una novela emocionante y fascinante historia En Capítulo 258: ¿Acaso no la he tratado bien?, su amor por ella tomó forma y se profundizó. El contenido de los episodios se encuentra entre las dos orillas de la realidad porque es demasiado cruel para ser realista. Autor Gato volador Construcción Cada personaje en Esposa falsa de Simón es una parte de la personalidad de cada persona. Solo tienes que experimentarlo para saber cuán profundo es. Siga Capítulo 258: ¿Acaso no la he tratado bien? y los capítulos posteriores de la novela Esposa falsa de Simón en readerexp.com

Cuando durmió hasta la medianoche Frida sintió que le picaba la espalda, pero al mismo tiempo se sentía muy cómoda. Pareció en este momento que alguien le estaba frotando la herida, la cual había sido un poco dolorosa y le picaba, pero ahora estuvo mucho mejor.

Y tenía tanto sueño que no abrió los ojos, solamente gimió levemente inconscientemente.

La mano que colocaba en su espalda se detuvo, Simón le dio una mirada frustrante a Frida mientras ella dormía. Y cerró suavemente sus delgados labios, -Maldita mujer, ¿qué estoy haciendo?-

Obviamente ella había dicho que se iba a divorciar y no viviría con él. Aunque estaba muy enojado, todavía estaba preocupado por sus heridas. Y esperó hasta que ella se durmió en medio de la noche para quitarle la ropa y aplicarle la crema.

Este tipo de cosas ...

¡Qué cosa tan atroz! ¿Cómo pudo hacerlo?

Simón apretó los dedos en un puño. Por un momento, después de ver su rostro dormido, la angustia y la irritabilidad que arrasaban su corazón fueron instantáneamente reemplazadas por su afectuosidad y decepción.

Su puño se aflojó, sus movimientos se volvieron extremadamente suaves y le aplicó crema a su herida poco a poco.

Durante este período, Frida durmió profundamente y no se despertó.

Después de que Simón finalmente terminó su trabajo, la miró mientras ella dormía durante mucho tiempo, y luego no pudo evitar quejarse en su interior.

-Esta mujer desagradecida y áspera, ¿no sabe que esas palabras pueden herir me?-

-¿Siempre le estoy insultando? ¿Realmente soy tan ineducado?-

Simón comenzó a dudar profundamente de sí mismo.

Cuando fue a trabajar al día siguiente, le preguntó a Rafael en el coche.

-¿Siempre me gusta insultar a la gente?-

Rafael se concentraba en conducir, cuando lo escuchó preguntar esto, se sorprendió bruscamente. Luego le echó un vistazo a Simón a través del espejo retrovisor y le preguntó de manera extraña,-Señor Simón, ¿por qué me preguntas esto así de repente?-

Las miradas de Rafael hicieron que Simón se volviera aún más nervioso, y frunció sus delgados labios y le respondió, -No es nada.-

Luego bajó la cabeza, sus ojos helados no supieron adónde mirar.

Después de un rato, volvió a levantar la cabeza, -¿Le trato bien a ella o no?-

Rafael, -... ¿Señor Simón?-

Simón le miró fijamente la parte posterior de su cabeza, -Dime la verdad-.

-Uh, esto ...- Rafael se mordió los labios con torpeza, -Según mi opinión, Señor Simón, le tratas muy bien a la Señora Frida. Después de todo, nunca he visto que has tratado tan bien a una mujer-.

-Entonces, ¿por qué quiere divorciarse de mí?-

Rafael se sorprendió, por lo que casi quitó sus manos del volante.

-¿Frida quiere divorciarse de ti, Señor Simón? ¿Por qué?-

Después de preguntar, se dio cuenta de que no le respondió. Rafael se tomó un poco del tiempo para mirarle a Simón que se encontraba de atrás mientras conducía, y descubrió que los ojos de Simón le estaban mirando ferozmente como un halcón.

Rafael se sobresaltó, pero rápidamente acomodó su mente y tosió ligeramente.

-Frida quiere divorciarse de ti, tal vez no sea porque tú le haya tratado mal, sino que ...-

-¿Sino qué?- Simón estuvo ansioso por saber la respuesta con impaciencia en ese momento.

Aunque la mujer se lo dijo con firmeza anoche, él siempre sentía ... esa no era la verdadera respuesta en su corazón.

"¿De qué tontería estaba hablando? ¿Que dejó que yo amara a otra mujer y pasara la vida junto con ella? ” Simón pensando

-¿Quizás a Frida no le gustes?-, dijo Rafael a regañadientes, y luego sintió que la temperatura en el coche bajaba repentinamente, y la voz de Simón parecía muy amenazante, -¿Quieres morir?-

Rafael se estremeció de miedo y enseguida agregó, -¿Quizás a Frida le guste otro hombre?-

Simón, -... jeje-.

-Señor Simón, en realidad quiero decirte lo que pienso, pero me temo que es muy posible que me esté jugando la vida.-

-Dime.-

Rafael, -Señor Simón, tengo que asegurarme de que mi vida esté a salvo.-

-Parece que está muy insatisfecho con este trabajo de asistente.- Simón no le dio una garantía, pero hizo una amenaza.

Rafael instantáneamente se quejó en su mente. ¿Cómo se atrevía a estar insatisfecho con el trabajo del señor, por lo que solamente pudo explicarle rápidamente, -Por supuesto que estoy satisfecho. Te digo lo que pienso ahora mismo! Señor Simón, de hecho, le tratas muy bien a la Señora Frida, pero esta es solo mi opinión. A los ojos de Frida, Señor Simón, ... que eres un marido incompetente.-

-In ... ¿incompetente?-, Simón frunció el ceño pensando en las palabras de Rafael, pero no pudo entender lo que dijo, por lo que solo pudo preguntarle, -Continúa.-

La frente de Rafael estaba sudando, afortunadamente el semáforo estuvo en rojo en ese momento, por lo que detuvo el coche y extendió la mano para secarse el sudor de la frente, y luego dijo lentamente, -A las mujeres les gustan los hombres tiernos y atentos. Tú siempre te comportas muy descortés y rudo al frente de Frida, aunque sé que lo haces todo esto por su bien, pero nunca dices lo que realmente piensa en su corazón, y no se lo explicas, ¿cómo puede entenderte?-

-Eso es porque es muy estúpida.- dijo Simón fríamente

"Puedo hacerlo todo, ¿por qué que decírtelo? " Simón pensando

Al escuchar eso, Rafael empezó a sudar profusamente, -Señor Simón, crees que Frida es estúpida, pues ya. Entonces ... No lo pienses demasiado.-

-¿Cómo que lo pienso demasiado?- Simón le lanzó una mirada fría, bastante descontento.

Rafael no supo qué decir por un momento y sintió que todo lo que diga no va servir de nada .

No volvió a decir nada.

Después del semáforo en rojo, Rafael continuó conduciendo.

Simón guardó silencio durante un rato, y de repente le preguntó, -¿Tengo que decírselo para que pueda entenderme?-

"Joder, ese cambio de actitud. " Rafael pensando.

-Debería ser así.- Sonrió torpemente y no se atrevió a decir más respuestas definitivas para que Simón no se enfadara.

Simón no habló más, se recostó hacia atrás, cerró los ojos y estiró la mano para frotarse las sienes doloridas.

"¡Maldita sea¡” pensando él.

Esta fue la primera vez que había sido afectado tan profundamente por una mujer. Después de aplicarle la crema en la herida en medio de la noche de anoche, regresó a la habitación y se acostó en la cama. De hecho, tenía innumerables imágenes de ella en su cabeza diciendo que se iba a divorciar, y toda la noche ni siquiera durmió.

El horario y el tiempo de descanso de Simón siempre había sido normal, y era muy autodisciplinado.

Pero esta fue la primera vez que sufrió de insomnio a causa de una mujer.

Al ver que no estaba de buen humor, Rafael le preguntó con preocupación, -Señor Simón, ¿es mejor que cancelemos el viaje de hoy, y puedes descansar un poco?-

-No es necesario-. Simón lo rechazó directamente, y después de un tiempo volvió a decir, -El contrato anterior, arruínalo.-

-¿Qué contrato?- Rafael no reaccionó por un tiempo. Después de todo, Simón habló intermitentemente diciendo lo que fuera que pensara, Rafael realmente no pudo entender de qué le estaba hablando.

Sintió que el aura de su cuerpo de Simón cambió de nuevo y Rafael reaccionó, -¿El contrato que estuvo firmado por Frida?-

De repente se dio cuenta de que había pillado uno de sus hábitos.

Excepto por el asunto de Frida, el Señor Simón no estaría tan enredado en hablar de eso, y el aura de su cuerpo no sería alta y fría, por lo que usaría este método para juzgar su estado de ánimo en el futuro.

Rafael conducía el coche sudando y regocijándose en su corazón. Afortunadamente, pudo predecir esto.

-Ya veo, Señor Simón, te entrego el contrato más tarde.-

-Arruínalo directamente-.

Rafael detuvo sus manos en el volante y luego asintió con la cabeza.

Aquel era un contrato con el que se divorciarían cuando llegara el momento, pero ahora el Señor Simón le dio la orden de destruirlo directamente. ¿Eso significó que ... el Señor Simón ya lo había pensado? ¿No volvería a divorciarse de Frida?

Pensando en esto, Rafael de repente se sintió un poco feliz.

Si el Señor Simón le eligiera a Frida entre Sofía y ella, estaría muy feliz.

Después de todo, la serie de cosas que había hecho Sofía fueron realmente repugnantes.

Ella no era digna de ser una buena amiga de Frida.