Esposa falsa de Simón Capítulo 259: Lo haces todo para que se alegre

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Frida durmió profundamente. Cuando se despertó, vio que la habitación ya estaba llena de luz solar y se dio cuenta de que era de mañana. Inconscientemente fue a buscar su teléfono móvil pero no pudo tocar nada y la sensación de la cama era diferente. .

Ella se quedó atónita, y luego miró a su alrededor, cayendo en la cuenta que estaba acostada en la cama de Simón.

Después de quedarse sorprendida durante cinco segundos completos, Frida se levantó pensando que debería haber estado durmiendo en su cama a ras de suelo. ¿Por qué durmió en la cama de este hombre tan pronto como se despertó?

Frida miró hacia su cama improvisada solo para percatarse de que se la habían quitado.

"¡Mierda! " Pensando ella.

El gilipollas este le había ordenado a la sirvienta que volviera a llevarse sus cosas.

"¿Cuántas veces quiere usar este truco?" Ella pensando.

Frida, enojada, movió la manta hacia atrás y se levantó de la cama, luego vio el teléfono en la mesita de noche, lo cogió para ver la hora y descubrió que era casi mediodía.

Y pensó que ahora durmió cada vez más horas hasta al mediodía.

Frida se golpeó la cabeza y luego se levantó para asearse.

Debido a que ayer se fue a la cama sin bañarse, Frida sintió que no se encontraba bien ahora, así que simplemente se decidió a pegarse una ducha.

Cuando se estaba quitando la ropa, descubrió que su ropa estaba cubierta de crema y Frida se sintió un poco extraña.

Ayer, no se había echado crema todo el día, ¿por qué la ropa está cubierta de crema?

Frida estaba sosteniendo su ropa con confusión, y de repente pensó que, en medio de la noche de ayer, tuvo la sensación de un par de manos cálidas y frías presionando su espalda, exactamente la misma de que cuando se aplicaba la crema el misma antes ...

El calor entre los dedos, la frialdad de la crema ...

Sin embargo, Frida pensó que estaba soñando anoche y también tenía mucho sueño, así que no le importaba.

"¿Es la crema que Simón le puso en medio de la noche?" Ella pensando.

Frida movió la cabeza, y sonrió amargamente pensando, "¿Cómo es posible? Él te odia mucho, por lo que eso de aplicarme la crema por la noche es imposible, ¿en qué estoy pensando? "

Frida tiró la ropa en el estante junto a ella y luego abrió la alcachofa de ducha para bañarse.

Cuando salió de la ducha, una sirvienta llamó a la puerta y Frida tuvo que abrirla, y al abrirla, casi se asustó al ver el exterior de la habitación.

Unas sirvientas empujaban el carrito de ropas a la habitación y luego colgaron la ropa en el armario para ella una por una.

-¿Qué estáis haciendo?-

-Señora Frida, esto es lo que el Señor Simón nos ordenó traerte diciendo que todas las cosas son para ti, Señora Frida.-

Después de entregarle la ropa, también trajeron muchas joyas, seguidas de innumerables cosméticos, accesorios y otras cosas, y luego también le colocaron dos grandes guardarropas y tocadores en su habitación.

Las sirvientas la miraron respetuosamente y una de ella diciendo, -El Señor Simón dijo que lo que quisieras te satisfará.-

Después de que terminara de hablar, las sirvientas se llenaron de envidia porque el Señor Simón le trataba con mucho cariño.

Frida, -...-

Simón vivía solo antes, por lo que su habitación era muy monótona. Después de tener sus artículos en este momento, la habitación estaba realmente apilada.

Al mirar estas cosas que estaban frente a ella, el corazón de Frida no pudo calentarse en absoluto.

Estuvo al borde de la desesperación por el amor, todo esto ... ¿cómo fue posible calentarle el corazón?

Al contrario, para ella estas compensaciones materiales fueron una humillación.

En un instante, Frida frunció los labios y se burló, -¿Qué está pensando? ¿Cree que puede comprarme con estas cosas? Ve y dile que no cambiaré mi decisión-.

-¿Eh?- Las sirvientas la miraron aturdidas.

Frida las miró y descubrió que sus rostros ya estaban en blanco, fue obvio que no sabía nada de esto.

-Señora Frida, lo que acaba de decir ...- una de ella diciendo

-No dije nada. Habéis trabajado muy duro hoy. No necesito nada aquí. Volved.-

La sirvienta asintió con la cabeza, -Está bien, Señora Frida, entonces me voy, cualquier cosa que necesites me llamas.-

-Vale, gracias.-

Después de que se fueron, Frida se sentó en el borde de la cama y miró la ropa recién agregada que eran muy bonitas.

Desafortunadamente, ella no estaba ni siquiera interesada en una ropa.

Quizás Simón sentía que a las mujeres les faltaban estas y les gustaban, por lo que lo único que podría hacer era utilizar estas para comprarla.

Aunque fuera tan pobre que no tendría ni un centavo para comer, tampoco quería ser la que fuera mantenida por un hombre.

Tan pronto como Simón firmó un contrato, Rafael vino a informarle de que todos los regalos habían sido entregados en las manos de Frida. Simón se sorprendió y dijo, -¿Realmente le van a gustar estas cosas que le envié?-

-Por supuesto que hay más.- Rafael suspiró, -Para hacer feliz a una mujer, es necesario dar estos detalles, pero no es lo más importante. Lo más importante ... es tenerte a ti a su lado.-

Al escuchar eso, Simón frunció el ceño, -¿Tenerme a mí?-

Rafael asintió con la cabeza como si fuera un experto soltándole sermones-Señor Simón, debes dejar que Frida se sienta segura con palabras dulces y melosas para que ella sepa que te gusta.-

-Espérate-. Simón lo interrumpió con el ceño fruncido y se burló, -¿Cómo que me gusta?-

Rafael, -... ¿No te gusta la Señora Frida?-

Simón, -...-

Rafael, -Entonces, ¿para qué has hecho todo esto para que se alegre?-

Simón frunció el ceño y no respondió. Solamente miró a los ojos de Rafael con frialdad, como si fuera a matarle de un coscorrón en el siguiente segundo.

-Bueno, no te gusta la Señora Frida, simplemente no quieres que le gusten otros hombres.-

No tuvo solución. ¿No esperó que su jefe tratara de salvar su dignidad? Entonces solo pudo seguirle la corriente como asistente, ¿lo de gustarle ya no fue importante?

-¡De todos modos, que hagas lo que acabo de decir, confía en mí!-

Simón de repente pensó en algo y le miró fijamente a Rafael por un momento, -¿Tienes novia?-

Rafael había estado soltero durante muchos años. Se sonrojó un poco cuando mencionó este tema, -No.-

-¿Nunca ha tenido?-

Rafael asintió, -No, Señor Simón, ¿ esto qué tiene que ver conmigo?-

-Je-, se burló Simón, -Si no tienes novia, ¿cómo te atreves a enseñarme cómo perseguir a una mujer?-

-¡Señor Simón, si no tengo novia, no es porque no pueda tener una, sino porque no tengo tiempo para enamorarme!- Rafael apretó los dientes para aclarar por sí mismo, ¿no fue así? ¿La razón por la que había sido un solterón durante tantos años no era porque trabajara de asistente de Simón? ¡Lo llamaban cuando todavía estaba dormido en medio de la noche, y estaba sirviéndole a Simón casi las 24 horas del día!

Toda su juventud la había dedicado al trabajo, ¿cómo se iba a enamorar?

-¿En serio?- Simón lo miró con desconfianza obviamente sospechando de lo que dijo.

Rafael sintió que su dignidad había sido deshonrada y apretó los dientes con ira, -Ya que crees que mis ideas no son confiables, ¡búscate a otra persona!-

Después de hablar, se dio la vuelta y se fue. Simón tampoco insistió en que se quedara solo pensando en lo que acababa de decir.

"Un hombre cariñoso o dulce, dejo que ella sepa que me gusta. "

"¿Cómo puedo ser un hombre cariñoso? "

"¡Maldita sea! "

"¡Joder! "

Simón lanzó unos insultos, y estaba tan furioso que de repente empujó todas las cosas del escritorio al suelo.