Esposa falsa de Simón Capítulo 286: Previsiones

sprite

Leer Esposa falsa de Simón novela Capítulo 286: Previsiones

La novela Esposa falsa de Simón Capítulo 286: Previsiones del autor Gato volador es una novela emocionante y fascinante historia En Capítulo 286: Previsiones, su amor por ella tomó forma y se profundizó. El contenido de los episodios se encuentra entre las dos orillas de la realidad porque es demasiado cruel para ser realista. Autor Gato volador Construcción Cada personaje en Esposa falsa de Simón es una parte de la personalidad de cada persona. Solo tienes que experimentarlo para saber cuán profundo es. Siga Capítulo 286: Previsiones y los capítulos posteriores de la novela Esposa falsa de Simón en readerexp.com

-No lo he visto.-

Dijo Frida devolviendo las dos fotos juntas.

-¿Al Señor Diego se le ha perdido este candado y lo está buscando?-

En los ojos de Diego había cierta decepción, esta pista se había quedado completamente estancada y no podía continuar con ello.

-Sí, este candado dorado lo tiene una persona muy importante y estoy buscando esa persona que lo lleva.-

Frida dijo, -Resulta ser así, ¿qué tal si intenta publicarlo en el periódico?-

¿Publicarlo en el periódico?

Diego claro lo había pensado, salvo que eso le traería muchos problemas, con el estatus de la familia Leguizamo en la Ciudad Norte, una vez publicada esa foto, cuánta gente con malas intenciones querría hacerse pasar por esa persona.

Pensando en ello, Frida rechazó la idea -Bueno, no me parece práctico publicar en el periódico, hay demasiados estilos de candado dorado, posiblemente habrá muchos impostores una vez que salga en el periódico. Me pregunto qué tipo de persona busca el Señor Diego. Este candado... Parece que debería ser un artículo de bebé y esta persona no debe ser muy mayor.-

Mientras decía esas palabras, Frida seguía sujetando sus mejillas con ambas manos de forma pensativa, sus dos cejas perfiladas se arrugaban mucho en cuanto pensaba en las cosas.

Esa mirada...

Se parece aún más…

A Diego casi se le escapa algo de la boca mientras le afloró un pensamiento.

Finalmente miró a Alma y Jonatán detrás de Frida -Tengo algo importante que quiero preguntarle a la Señora Frida, ¿podrían...?-

Alma escuchó eso, su corazón inmediatamente se alarmó y negó al instante, -¡No!-

Así que esa fue su intención, ella creía que Diego era un caballero, pero sólo era una fachada, ¡y ahora estaba tratando de deshacerse de ellos!

Alma era como una mamá gallina para proteger a Frida, Jonatán era como que no sabía si reír o llorar, él piensa que todavía es muy intuitivo observando cómo son las personas, desde ayer, cuando llevó a Frida a la habitación del hospital, Diego no toco un solo pelo de ella, sólo la dejó y luego la resguardó hasta que se despertó, Jonatán sintió que Diego debe ser un hombre decente.

Sólo que debería haber alguna otra razón para que le haga esto a la Señora Frida.

Sólo que esta razón era imperceptible; estaba pensando lo mismo que Carmen.

Se notaba que le trataba bien a la Señora Frida, pero no se siente ninguna intención amorosa, sino más bien... el tipo de sentimiento entre familiares.

Exacto, el aspecto de Diego era como de un hermano mayor.

Pensando en ello, Jonatán tiró de la manga de Alma haciéndole un gesto para que se callara.

-¡Señora Frida!- dijo Alma ignorando a Jonatán, yendo a tirar del costado de la camisa de Frida.

Frida pudo notar que Diego tenía algo importante que preguntarle y regresó a mirar a Alma y Jonatán -Ustedes espérenme a un lado un momento, ¿vale?-

-¡Señora Frida, no!- Alma hizo un puchero y susurró -¿Quién sabe si es un buen tipo o no?-

Esto lo dijo en un susurro, pero era obvio que Diego podía oírlo y no se ofendió, su cara seguía tan tranquila como antes.

-No te preocupes.- Frida le dio una palmadita en la mano tranquilizándola -Sé mis límites, Jonatán por favor.-

-Vale Señora Frida- asintió Jonatán antes de ir a tirar del hombro de Alma -Ya Alma, vamos, la Señora Frida ya lo ha dicho.-

Alma siguió a Jonatán de mala gana y se fue, cuando llegó al lado dijo con voz exasperada -Creo que ese hombre tiene malas intenciones, Jonatán, ¿por qué le haces caso?-

-Confía en mí, definitivamente no es el tipo de persona que crees que es.-

-¿Cómo lo sabes? Recién se conocieron ayer.-

-Sólo tienes que ver sus ojos y el aura que tiene, la familia Leguizamo está solamente después del Grupo Freixa en la Ciudad Norte y él es el líder del Grupo Leguizamo.-

Al oír eso, Alma se quedó un poco sorprendida -¿El líder del Grupo Leguizamo? No, no lo conozco.-

-Sólo tienes que saber que en realidad es más o menos el mismo tipo de persona que el Señor Simón.-

Jonatán sonrió ligeramente y no dijo nada más.

Alma seguía un poco molesta por dentro y sólo pudo cruzar los brazos y mirar con ira al lado de Frida.

Cuando los dos se fueron, todo el alrededor estaba en silencio.

Diego tenía la pregunta en el fondo de su mente, pero fue un poco incapaz de decírsela.

-Señor Diego, ¿Qué es lo que quiere decirme? ¿Se trata… de Sofía?- Ante eso, Frida bajó los ojos y frunció los labios -Si es por Sofía, estoy segura de que ayer ya le había mencionado que los asuntos entre Sofía y yo, ya no se pueden...-

-Frida, te equivocas, no te estoy preguntando por lo que pasó entre tú y Sofía, sino sobre ti misma.-

-¿Sobre mí?- Las palabras de Frida se dieron una pausa, mirándole con cierta consternación.

Diego asintió, con la mirada fija en ella por un momento antes de sacar otra foto del bolsillo, Frida la miró notando que era de una bebé.

La bebé de la foto tenía la piel clara y sus pequeños puños cerrados se veían rosados, qué linda era.

-Qué bonita.- A Frida le gustó mucho la pequeña bebé al verla y sostuvo la foto en sus manos mientras la miraba y dijo sonriendo -Señor Diego, ¿de quién es esta bebé?-

Viéndola así, Diego no pudo evitar levantar la comisura de sus labios.

¿La asustaría si él le dijera en este momento que era ella misma?

Aunque hasta ahora no estaba seguro, pero en el fondo, su instinto ya le decía que tal vez Frida era la persona... que él siempre había estado buscando.

Así es.

La bebé de la familia Leguizamo que había desaparecido poco después de que naciera, su hermana menor, Xenia Leguizamo.

-Señor Diego, esta es la bebé que está buscando, ¿verdad? Ese candado dorado, ¿es el de esta bebé?-

-Sí.- El ceño de Diego se suavizó.

-No esperaba de que estaba buscando a una niña, ella... ¿es su hija?- Frida sintió que esta última pregunta era algo incómoda, después se sintió bastante avergonzada y con ganas de morderse la lengua.

Pero la cara de Diego no tiene ninguna expresión de disgusto, sino que la miraba una expresión de delicadeza, la mirada también era muy suave.

Frida inexplicablemente se sintió un poco avergonzada y se apresuró a devolver la foto del bebé.

-Lo siento Señor Diego, parece que se me ha ido la lengua un poco, ¡lo siento!-

Diego tampoco dijo nada, pero parecía que tampoco estaba enfadado, Frida no pudo descifrar lo que estaba pensando ese momento y sólo pudo quedarse sentada en silencio.

Después de unos momentos, los labios de Diego se movieron de repente y la miró mientras abría la boca débilmente -¿Puedo hacerte... una pregunta personal?-

Frida tomó una pequeña pausa -¿Una pregunta personal?.-

Diego pensó de nuevo, pero al final no lo preguntó.

¿Preguntar a una chica si tiene una marca de nacimiento en el trasero? Eso era algo que sólo haría un pervertido, ¿no? Realmente no podía hacer esa pregunta.

Esto era algo que sólo él sabía.

Porque cuando Xenia nació, él la había tomado con sus propias manos y en ese momento, su madre se había empeñado en hablarle de la marca de nacimiento.

-Diego, tienes que tener en cuenta que tu hermana tiene una gran marca de nacimiento en la parte de las nalgas, si en el futuro tu hermana se pierde, podemos recuperarla así.-