Esposa falsa de Simón Capítulo 30: ¿Cuánto vale tu dignidad?

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Esposa falsa de Simón de Gato volador Capítulo 30: ¿Cuánto vale tu dignidad?

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-Bueno, es más emocional en el aire, pero creo que Señor Simón no va a entenderlo.

Después de hablar esto, las miradas de Nico caían sobre las piernas de Simón.

Rafael frunció su ceño y estaba a punto de enojarse.

Simón estaba tranquilo y respondía en voz fría -Realmente no puedo entender, incluso si para jugar, sólo voy a jugar mujeres limpias. De segunda mano, no puedo aceptar-

Frida que estaba escondida detrás del árbol, -…-

Joder, ¿él sabía que estaba aquí? ¿Así que deliberadamente diciendo estas palabras para herirla?

Nico no se enfurecía por las palabras de Simón, sino que sonría -De hecho, me gustaría saber, ¿tiene la capacidad de probar? ¿O de segunda mano?-

Rafael apretó los dientes -¿Quieres que pruebe?

Nico estaba un poco confundido -?-

-Haz esta pregunta, pensé que querías probarlo, de lo contrario, ¿cómo podría hacer esta pregunta a Señor Simón? -

¿Qué? Nico estaba muy confundido, sólo quería burlarse de Simón que estaba discapacitado, e incompetente, ¿cuándo decía que quería probar? ¡Este asistente, realmente era molesto!

Frida estaba sin palabra, ¡no esperaba que el pensamiento de Rafael fuera tan extraño!

-las palabras de su asistente, es realmente significado- después de un momento, Nico entendía y comenzaba a defenderse.

Las charlas entres ellos eran realmente mortales.

Ahora Rafael no podía decir nada.

Nico había mirado a Simón -Si hubiera sabido que usted habría llegado al banquete, debería haberle visitado primero-

Simón estaba indiferente y dijo - La visita no es necesaria-

Al escucharlo a lo lejos, ahora era oscuro, ella estaba vistiéndose una falda esta noche, sólo se quedaba aquí por un tiempo había atraído a muchos mosquitos, esta vez el ternero era picado por mosquitos, no podía evitar picar con su mano.

Pero si lo picaba, tenía que inclinarse y así hacía ruidos.

Si hacía ruidos, y la pillaban.

Después de pensarlo, Frida completamente no se atrevía a inclinarse, sólo podía aguantarlo.

Pero la picazón realmente no podía soportar, sólo podía inclinarse para atrapar y hacía un sonido.

La sonrisa de Nico se desaparecía y dio dos pasos en su dirección -¿Quién está allí?-

Frida estaba demasiado asustada para moverse.

Simón hablaba con las miradas frías -el viento, ¿no es necesaria que Presidente Fernán tome tanta cuenta de esto? -

Al escucharlo, los pasos de Nico se detenían, - ¿Es el viento, o la persona que usted quiere proteger? -

Simón no hablaba, pero estaba un poco furioso.

-Estoy muy interesado en la persona que puede dejar a usted a proteger-

Las dos se paraban y se miraban, esta presión hacía que Nico burlara, un momento después, Nico hablaba - He oído durante mucho tiempo que usted no es simple, ahora me parece que es realmente extraordinario, ya ahora quiero encontrar mis celebridades, con permiso-

-Haga lo que quiera-

Después de salir Nico, la postura original de Frida estaba a punto de descontrolar, y ahora solamente necesitaba que Simón fuera.

Pero Frida esperaba por mucho tiempo, Simón no tenía tendencia a irse.

Después de esperar un tiempo, cuando no podía aguantar más, y finalmente escuchaba la palabra de Simón

-¿Cuánto tiempo más quieres esconder?-

Al escucharlo, el corazón de Frida estaba muy conmocionado, de repente se caía al suelo.

-¿Quién es?- Rafael se sorprendía y venía a ver a Frida - ¿Por qué estás aquí?-

Los movimientos de Frida habían sido demasiado rígidos, apoyaba junto al árbol, y ponía su taza al árbol, se amasaba suavemente por picaduras de mosquitos no se parecían al ternero, mirando a Rafael.

Rafael de repente se dio cuenta -Resultó que Nico dijo que la persona eres tú?-

Simón empujó la silla de ruedas, mirándola -Te levantas-

Frida estaba muy dolorosa, aunque no quería, todavía se ponía de pie.

-Te mando que encontraras a Nico, ¿viniste a ver la escena del nivel límite?-

¿Qué? Las mejillas de Frida se habían convertido rojas, en realidad él sabía todo, ¿eso no significaba que también estaba mirando al lado por un largo tiempo?

Pensando en esto, Frida subconscientemente dijo -Tú... ¿Tú también lo viste? -

Simón entrecerraba sus ojos -¿Así que lo admites?

Al escucharlo, Frida daba la cuenta y se apresuraba a agitar su mano -No, no quise echar un vistazo, pero cuando lo encontré, sólo... tengo miedo de ser descubierta por él, así que me escondí detrás del árbol por un tiempo, y nunca pensé que serían así...-

¡Imbécil!

Estaba justo fuera del salón.

-¿No pensaste o lo hiciste a propósito, y no habrías sabido de él? O…- Los ojos Simón se intensificaban repentinamente, la voz se enfrió -¿Crees que Nico es tu próximo objetivo?-

Al oír aquí, Frida finalmente entendía lo que significaba Simón

¿Creía que ella era mujer libertina y quería seducir a cualquier hombre? Y Nico Fernán era una persona rica y de la familia grande, por eso Simón creía que ella había cambiado su objetivo.

En el momento en que entendía todo, la cara de Frida se volvía roja a blanca, y sus labios de repente se quedaba pálidos.

-Sé que me desprecias, pero no puedes insultarme así, ¡Yo también tengo la dignidad!-

-¿Sí? ¿Cuánto vale tu dignidad?-

Simón la insultaba implacable.

Frida se sorprendía mucho.

Era difícil creer que el hombre fuera tan malo que se burlaba de ella frente a ella, pero él la ayudaba delante de los demás.

¿Qué tipo de persona era?

Pensando en lo anterior, Frida decidió soportarlo, mordía el labio inferior y no hablaba.

-Rafael, vamos- Simón lo mandó en voz fría, y Rafael asintió con la cabeza antes de empujarlo.

Frida vio que se iban, y los seguía.

-No me sigas-

Solo una palabra permitía que Frida detuviera su ritmo, sólo podía ver que se iban.

Un momento más tarde, Frida recién perseguía, sólo veía que el coche de Simón se iba.

Bueno, la habían dejado atrás otra vez.

Frida estaba un poco triste y quería llorar, pero también quería reírse.

Lo más triste era tenía que caminar a casa porque no tenía dinero extra.

Era un fracaso para un hombre llegar a tal situación, ¿no?

Pensando aquí, Frida mordía el labio inferior, miraba obstinadamente el cielo estrellado brillante, con los ojos mojados, ¡como si algo fuera a fluir!

Frida no lloraba, era una cosa pequeña, y tendrías que enfrentarlo más tarde... ¡más!

Puf.

De repente, un Bentley azul se detenía frente a ella.

La ventana se bajaba, revelando la hermosa cara de Nico Fernán.

-Suba al coche? ¿Te llevaré? -

Al ver a Nico, Frida recordaba la escena en la que se había topado fuera del salón de banquetes, y sus ojos se agachaban -No, no-

Nico sonría-

-¿Realmente no?-