Esposa falsa de Simón Capítulo 58: Se afectó al bebé

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Esposa falsa de Simón de Gato volador Capítulo 58: Se afectó al bebé

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Al ver que la cara delicada de Frida iba a chocar contra lo que estaba a su frente, Rafael quería levantarse, pero alguien fue más rápido que él.

Simón estiró los brazos, envolvió los delgados hombros de ella para tener su cuerpo en sus brazos y tiró de ella en su dirección con fuerza.

La pequeña figura cayó en sus brazos, Rafael quien estaba adelante de ellos, vio esta escena, iba a decir algo, pero no sabía que decir.

-Vamos al hospital.-

El hombre del asiento trasero ordenó con voz fría.

-Sí.-

Frida no se quedó sin consciencia, solo había aguantado durante mucho tiempo, su consciencia se había perdido un poco, pensó que chocaría, no esperaba que dos manos grandes la tuvieron, y la trajieron a un abrazo estable pero frío.

Frida levantó su cabeza, y vio la barbilla firme de Simón y su hermosa y prounciada nuez de Adán. El aliento en su cuerpo era frío pero le daba a la gente una sensación muy estable.

Fue otra vez...

La ayudó otra vez, ¿él diría algo para calumniarla de nuevo después de ayudarla?

Pensando en esto, Frida extendió su mano y lo empujó a Simón. -¡No te preocupes por mí!-

Su fuerza ya era poca, además su cuerpo estaba incómodo, no podía usar toda su fuerza. Este empujón no lo movió nada.

-¿Qué estás haciendo?- Aunque a Simón no le pareció nada ese empujón, su acto y su tono aún le hicieron sentirse infeliz.

-¡No quiero que te preocupes por mí!- Ella estaba sufriendo antes, y todavía estaba un poco confundida cuando la ayudaron a subir al coche. Ella se quedó en los brazos de Simón ahora, pero el frío aliento suyo le hizo aclarar su consciencia.

Su celular sonó de nuevo, Frida imaginó que Sofía debería haber llegado, por eso dijo, -¡Bajo del coche!-

Al escuchar eso, el ceño hermoso de Simón quedó fruncido, la miró fríamente.

-¿De qué estás hablando?-

Su mirada estaba un poco aguda, cayendo sobre el rostro de Frida como un cuchillo. Ella se quedó aturdida, pero aún así se mordió el labio inferior obstinadamente. –Para tí, ¿no soy una forastera? Ya que soy una forastera, entonces te pido que me dejes bajar, no tienes nada que ver con mi propio asunto.-

Rafael y el chófer que estaban sentados en adelante, -...-

Sra. Casaus, ¿estaba bien que hizo eso? ¿Cómo se atrevió a decirle algo así a Simón, de verdad... muy valiente.

Con razón, la temperatura en el coche bajó repentinamente.

-¿Te atreves a repetir lo que acabas de decir?-

Frida se mordió el labio inferior, sintió estar rodeada por mucho estrés, ella no se podía escapar.

¿Decirlo de nuevo? Frida lenvantó sus ojos, se dio cuenta de que la mirada de Simón estaba muy pesada, parecía que si solo dijiera una cosa más, él se acercaría y pellizcaría su cuello sin dudarlo, y la dejaría morir.

Después de pensarlo, Frida finalmente no repitió lo que acabó de decir, sino preguntó, -¿Hay alguna diferencia después de decirlo varias veces? ¡No soy un repetidor! De todos modos, bajo del coche.-

Simón no se movió.

-¡Bajo yo del coche!-, Insistió nuevamente Frida con firmeza.

En el segundo siguiente, Simón le pellizcó la barbilla con los dedos, casi aplastó sus huesos.

-Lo creas o no, ¿simplemente te empujaré afuera del coche? Tanto tú como tu bebé no podrán sobrevivir.-

Al escuchar eso, la cara pálida de Frida se puso aún más fea, sus labios temblaron, -¡Simón, ¡eres un diablo!-

Simón se burló fríamente -¿Soy un diablo? Realmente lamento haberte prometido que puedas tener el bastardo. Tu cabeza está mal, que quieres tener su hijo de ese cobarde. -

Frida se mordió el labio inferior, ¡el niño no era de Kevin en absoluto!

Pero no pudo explicárselo a Simón. Incluso ella no sabía quién era el padre del niño. Se molestó un rato y le dijo a Simón: -¡No sabes nada!-

Simón se rio fríamente y la ignoró.

Frida finalmente se quedó en silencio, y el celular volvió a sonar, la mirada de Simón pausó. ¿Quién se preocupaba tanto por ella?

Frida se inclinó y volvió a levantar el celular, y al mismo tiempo, Simón la soltó.

-¿Hola?-

-¿Frida? Estoy en la puerta de tu empresa, ¿dónde estás? ¿Cómo estás? ¡Disculpa, había un atasco cuando vine por aquí!-

En el coche silencioso, la preocupación en la voz femenina al otro lado de la línea era clara.

Al escuchar que era una mujer, Simón no prestó más atención.

-Estoy bien, ya estoy de camino al hospital.- Después de hablar, Frida se secó el sudor frío de la frente.

Al ver que ella había dicho que estaba bien, pero en realidad tenía mucho dolor aún, Simón resopló profundamente.

-¿En serio? ¿Tomaste un taxi?-

-Te lo explicaré más tarde, te hice venir por nada, lo siento.-

-¿Qué relación tenemos las dos? No hace falta que disculpes. Pues llámame más tarde.-

-Vale.-

La persona al otro lado del celular lo confirmó varias veces antes de colgar el teléfono con confianza.

Después de que Frida recibió la llamada, su respiración se volvió inestable, flácida en el asiento y su mano acarició inconscientemente su vientre

Todavía le dolía tanto...

¿No le pasó nada al bebé?

Unos quince minutos después, el coche se detuvo frente al hospital.

-Simón, asistente Casaus, ya llegamos al hospital.-

La mujer sentada en el asiento no se movió.

Simón frunció el ceño, -Baja rápido.-

Frida no respondió, Rafael volvió la cabeza y miró, dijo con cautela, -Simón, parece que se ha desmayado...-

¿Qué? Las cejas de Simón se crisparon. ¿Esta maldita mujer, que antes no era del todo capaz, se desmayó ahora?

Unos minutos más tarde, pusieron a Frida en una camilla y la llevaron al hospital y luego la enviaron a la sala de emergencias.

Rafael empujó la silla de ruedas de Simón, llegaron a la sala de emergencias y esperaban, Rafael dijo, -A asistente Casaus, ¿no le pasó nada, verdad?-

Nadie le respondió, y Rafael no se sintió aburrido, y continuó diciendo, -Acabo de acordarme de que asistente Casaus había estado amasando su vientre desde hacía mucho. No será un problema con su bebé, ¿verdad? Por cierto, asistente Casaus bebió anoche, ¿no es cierto? Parece que no se debe beber durante el embarazo.-

Al escuchar, Simón frunció el ceño.

¡No se puede beber durante el embarazo!

-Pero asistente Casaus bebió mucho anoche...- Habló de eso, Rafael tragó su saliva inconscientemente y miró a Simón.

Simón enarcó las cejas profundamente y se liberó el aliento frío en su cuerpo.

-¿Tan libre estás?-

Al escuchar, Rafael inconscientemente se tapó la boca y negó con la cabeza vigorosamente.

Simón cerró los ojos, -Cuando ella esté bien, llámame-.

-Simón, ¿debemos esperar aquí? ¿No volveremos?-

Las venas azules en la frente de Simón saltaron, -¿Quieres que el médico no encuentre a nadie cuando termine?-

Después de pensarlo, Rafael asintió, -Tienes razón. Esperamos aquí.-

Con el paso del tiempo, la puerta de la sala de emergencias finalmente se abrió, y el médico salió y se quitó la máscara, -¿Quién es el familiar de la paciente?-

Rafael levantó su mano de inmediato y luego señaló a Simón.

La mirada del médico a Simón inmediatemente se volvió con disgusto -¿Eres su esposo? ¿Cómo has sido su esposo? El estado de su bebé está tan débil, y la dejaste beber demasiado alcohol. ¿No quieren tener a este hijo?-

Simón frunció el ceño, ¿qué tenía que ver con eso?

-Y había tenido dolor de vientre durante tanto tiempo, ¿por qué la trajiste al hospital ahora?-