Matrimonio de primera Capítulo 125: Ella es mi querida

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Celeste no había visto a Yadira golpear la cabeza del hombre con la botella de vino, así que miró a Yadira provocativamente, -¡Vamos, si te atreves da un golpe en mi cara!-

Yadira frunció los labios y arrimó la botella hacia ella. Cuando estaba a punto de pinchar el rostro de Celeste, sus ojos se abrieron en grande, extendió la mano para cubrirse el rostro y no pudo evitar gritar.

-¡¡Ahhh!!-

Sus gritos resonaron en la habitación, pero la botella que Yadira tenía en mano no la llegó a pinchar.

Yadira rio a la ligera, en su voz no muy fuerte solo se escuchaba sarcasmo, -¡Veo que solo eres una cobarde!-

Celeste era consciente de que estaba pasando vergüenza, por eso tenía una mala cara. No se levantó de inmediato, sino que le guiñó un ojo a la persona que estaba detrás de Yadira.

Cuando Yadira reaccionó, ya la abrazaron por detrás.

Después de pasar por todo eso, Noela ya estaba casi del todo sobria.

Se levantó y se sentó directamente sobre Celeste para tirarle de los pelos, -¡Vete a la mierda, tía! Esto es un asunto entre tú y yo, si quieres hacer algo me apuntas a mí, ¡¿qué es eso de meterte con mi amiga?! En el pasado cuando me creabas problemas en secreto, te lo dejé pasar. Pero hoy te lo has buscado tú misma, sí o sí te voy a dar una lección...-

La gente que había traído Celeste detuvo a Yadira, y algunos otros fueron a ayudar a Celeste.

Pero no pudieron quitar a Noela de allí.

Yadira tampoco era tan débil, de modo que no iba a dejarse intimidar.

De pronto, todos en la habitación se estaban peleando unos contra otros. Algunas personas que no querían meterse en problemas, se hicieron a un lado y se escondieron, pero tomaron sus móviles para hacer videos.

Las personas que trabajaban en la industria del entretenimiento eran casi todas personas astutas.

Aunque Celeste tenía muchas noticias negativas, también era bastante popular. Por su lado, Noela tenía un poco más de fama que Celeste, y su reputación también era buena. Así que, era una gran noticia si publicaran en los medios que esas dos se estaban peleándose juntas.

De repente, con un golpe la puerta de la habitación se abrió desde el exterior.

-¡Deteneos todos!-

Era una voz masculina.

Yadira levantó la cabeza para mirar, tenía una impresión del hombre, parecía que era el gerente del vestíbulo del bar.

El rugido del gerente hizo que la gente de la habitación se callara un rato.

Noela y Celeste se estaban tirando de los pelos y peleándose en el suelo. Celeste obviamente conocía al gerente del vestíbulo. Gimió de pena y dijo, -Ven aquí y quítame a esta mujer de encima.-

El gerente del vestíbulo no se movió, sino que se volvió para mirar a la persona que estaba detrás de él, asintió respetuosamente y dijo, -¿Podría saber a quién está buscando el señor Tapia?-

Yadira miró hacia atrás y vio a Apolo que venía por la puerta.

En ese momento, Yadira todavía sostenía una botella de vino sin abrir, un hombre le tiraba de los pelos y su otra mano libre tiraba de la ropa de otra mujer...

Se podía decir que tenía una pinta muy desaliñada.

Apolo se quedó impresionado por un momento y enseguida tosió secamente, -¡Suéltala!-

Solo sabía que Yadira era buena cocinando, pero nunca pensó que podría ser tan problemática.

Era obvio que esas personas conocían a Apolo, así que, soltaron Yadira una tras otra.

Yadira se dio la vuelta y pateó al hombre que tiraba de su cabello violentamente, -¿No sabes que no puedes tocar el cabello de una mujer sin permiso?-

El hombre saltó de dolor, pero solo se atrevió a mirar a Yadira con fiereza y sin decir una palabra.

En ese momento, Celeste, que estaba peleando con Noela, de repente gritó débilmente, -Señor Tapia...-

Como Yadira estaba de pie, Apolo vio a Yadira tan pronto como entró.

Pero con la llamada de Celeste, se dio cuenta de que Noela estaba montada sobre Celeste...

Frunció el ceño con fiereza, se acercó y levantó a Noela tan pronto como estiró el brazo.

Cuando Noela se puso de pie, apartó su mano brutamente.

Celeste era una artista del Grupo Auge. También sabía que la agencia de Noela y el Grupo Auge eran rivales, por lo que, naturalmente, pensó que Apolo debía estar allí para ayudarla.

Se sentó, se cubrió la cara y lloró amargamente, -Señor Tapia, sólo venía a tomar una copa con Noela. No esperaba que Noela estando borracha golpeaba a la gente...-

Lloró con tanta sinceridad que parecía que era verdad lo que estaba diciendo.

Apolo primero le echó un vistazo a Noela, la situación de Noela no estaba mucho mejor, tenía el cabello desordenado, el maquillaje se le había corrido en toda la cara y había evidentes marcas rojas raspadas por las uñas en su cuello y cara.

Su rostro mostró enfado de repente.

Desde que Yadira conoció a Apolo, lo había visto con gafas fingiendo ser maduro, pero en realidad aparentaba poco confiable, y también había visto su pinta de secuaz frente a Delfino, y esa era la primera vez que lo veía con una expresión sombría similar a la de Delfino.

Él bajó la mirada hacia Celeste, y con su voz un poco fría dijo, -Celeste, ¿sabes quién es Noela?-

-¿Qui-quién es ella...?- Celeste también sintió que algo andaba mal en ese momento, y levantó la cabeza para mirar a Apolo.

Entonces, Yadira se dio cuenta de que ella aparentaba mucho más herida que Noela. Noela debería haberla rasgado con las uñas, porque tenía muchos rasguños de sangre en su cara hinchada.

Apolo frunció los labios, pero no sonrió, -Ella es mi querida.-

Su voz era muy suave, pero sus palabras hicieron que Celeste se quedara impactada.

Después de hablar, miró al resto de personas de la habitación y sus ojos se posaron en las dos mujeres que se escondían en un rincón.

Las expresiones de las dos mujeres lucían nerviosas y emocionadas, por su lado, Apolo enarcó una ceja, -Darme los teléfonos.-

Las expresiones de las dos mujeres cambiaron, pero conociendo la identidad de Apolo, no se atrevieron a decir nada y directamente entregaron sus teléfonos.

-En cuanto al resto, llama a la policía. La gente de mi compañía le ha pasado algo en tu bar, así que tenéis que darme una explicación.- Apolo se volvió para mirar al gerente del vestíbulo.

El gerente asintió, -Sí, avisaré a mi jefe para le dé una explicación satisfactoria al señor Tapia.-

Apolo giró la cabeza para mirar a Noela, su voz se había vuelto más suave, -Vamos.-

Noela resopló, lo miró y salió.

Yadira la siguió rápidamente.

Ella y Noela fueron al baño para lavarse la cara y ordenar la ropa.

Después de que Noela se lavó la cara, parecía que no le había pasado nada porque solo había unas pocas marcas rojas en su rostro y ni siquiera sangraban.

En cambio, la frente de Yadira tenía un chichón grande y parecía un poco aterradora.

-¿Estás bien? ¿Por qué tienes un chichón tan grande?- Noela le dio un golpecito con el dedo, pero no se atrevió a forzar, -¿Qué cabrón te hizo esto? Voy a devolvérselo.-

-Está bien, que no hagas nada es mejor que todo.- Yadira negó con la cabeza impotente.

Noela se tocó la nariz, era verdad que lo que había pasado hoy fue por su culpa.

Cuando las dos salieron del baño, vieron a Apolo esperando afuera.

Apolo se acercó y estuvo a punto de tocar el rostro de Noela, -Déjame ver las heridas de tu cara.-

-¿Qué heridas? No tengo heridas.- Noela apartó su mano, luciendo impaciente.

Yadira frunció los labios y sonrió. Quiso levantar los pies para dar unos pasos hacia delante porque no quería intervenir en el rato que podían pasar juntos.

En ese momento, se escucharon el sonido de unos pasos firmes.

Ella levantó la cabeza subconscientemente y vio la figura alta y erguida de Delfino apareciendo a la vuelta de la esquina.

Sin embargo, su rostro... era un poco aterrador.