Matrimonio de primera Capítulo 128: No podía adivinarlo, aunque quisiera

sprite

Matrimonio de primera de Gato volador Capítulo 128: No podía adivinarlo, aunque quisiera

En Matrimonio de primera novela Capítulo 128: No podía adivinarlo, aunque quisiera , el contenido de la serie fue llevado al clímax. Honestamente, la única razón por la que me gustó el libro Matrimonio de primera fue por el protagonista masculino. Es uno de mis dos protagonistas masculinos favoritos hasta ahora. En Matrimonio de primera de Gato volador Ambos fueron elegantemente educados, tranquilos como si nada pudiera excitar sus nervios. Lea Capítulo 128: No podía adivinarlo, aunque quisiera y los capítulos posteriores de la serie Matrimonio de primera en readerexp.com

Yadira se sorprendió por un segundo y rápidamente se negó, -Estoy muy agradecida por tu amabilidad, Jaime, pero realmente no es necesario. Tengo que ir al trabajo ahora o si no llegaré tarde.-

Dicho eso, se despidió de Gabriela Borges otra vez. Luego abrió la puerta, salió apresuradamente del auto y se fue.

Jaime miró la apresurada partida de Yadira a través de la ventanilla del auto, y la sonrisa en sus ojos se desvaneció gradualmente.

Sabía que Yadira y Delfino habían discutido recientemente por el asunto de que Delfino la había engañado.

Sin embargo, para distanciarse de él, le había llamado “Jaime” como lo hacía Delfino.

...

Cuando Yadira entró al Grupo Jimenez, todavía estaba un poco confundida.

¿Por qué Jaime le había dicho cosas tan extrañas?

Por la forma en que la miraba antes, era como si estuviera mirando a otra persona a través de ella.

Yadira estaba aturdida en su mundo y no se dio cuenta de que Perla estaba caminando hacia ella.

Perla no consiguió llamar la atención de Yadira hasta que habló.

-Yadira, ¿cómo vas con la tarea que te asignó papá?-

Frente a ella, Perla siempre había tenido esa apariencia de altiva con su barbilla levantada, no paraba de pensar en cómo podía superar a Yadira.

Yadira recordó en lo que Jaime había dicho antes, y una pequeña inquisición brilló en sus ojos entrecerrados, -Nada bien, si estás dispuesta, pregúntale a papá y que deje esta tarea para ti.-

Desde un principio ya era misión imposible, pero Henrico obligó a Yadira a hacerlo.

Extrañamente, Perla no perdió los estribos. En cambio, se tocó el cabello y dijo con confianza en su tono, -Pues iré a preguntárselo. No creas que si no puedes hacerlo tú, otros tampoco pueden.-

Yadira pensó que esas palabras eran más apropiadas para referirse a Perla.

-Oh, buena suerte, entonces.- El tono indiferente de Yadira enfureció inmediatamente a Perla.

Sin embargo, Yadira no le dio a Perla la oportunidad de enojarse, porque enseguida se marchó.

...

Después de que Perla asumió la tarea de persuadir a Jaime para que promocionara los productos del Grupo Jimenez, apenas se presentó en la empresa.

Yadira tampoco le prestó mucha atención.

Respecto a lo que Jaime le dijo ese día, aunque todavía tenía dudas en su interior, no se lo tomó en serio.

Ella era muy consciente, por eso ​​no pensó que Jaime le podría guardar sentimientos ambiguos solo por las pocas veces que se habían visto.

En la industria del entretenimiento, había un sinnúmero de hermosas estrellas que adoraban a Jaime.

Yadira sintió que, en comparación con ellas, solo era una chica demasiado común.

Ese día, Henrico llamó a Yadira a la oficina tan pronto como llegó a la empresa.

Henrico sonrió con alegría, -Yadira, ven aquí, tengo algo que decirte.-

-¿Qué pasa, papá?- En ese momento, Yadira no pudo adivinar qué haría a Henrico tan feliz.

-En cuanto a que Jaime promocione los productos de nuestra empresa, tu hermana ya ha conseguido la negociación. Tu hermana ha estado exhausta últimamente, así que decidí dejarte lo que queda por terminar.-

Henrico no podía contener la alegría en su expresión, -¡Me quedo más tranquilo si lo haces tú!-

Yadira frunció el ceño, pensando que era simplemente imposible, -¿Jaime ha accedido a promocionar los productos de nuestra empresa?-

A parte de que Jaime tomó la iniciativa de preguntarle si necesitaba ayuda, con la posición que tenía Jaime en el mundo del espectáculo, aunque realmente quisiera promocionar al Grupo Jimenez, su agente y empresa no estarían de acuerdo.

Además, pertenecía al Grupo Auge.

Apolo era el jefe del Grupo Auge, y era imposible que dejara que sus empleados aceptaran ese tipo de promociones que destruían la imagen de Jaime.

-Sí, todo esto es gracias a tu hermana. Por lo que, debes negociar atentamente con la gente de Jaime.-

-Ya veo.- Yadira se limitó a asentir, sin decir nada más.

...

De regreso a casa, Yadira fue directamente al estudio para buscar a Delfino.

Debía saber algo sobre Jaime.

Delfino también acababa de regresar, y cuando Yadira empujó la puerta, acababa de terminar de contestar una llamada.

Se giró para ver a Yadira, y dijo en voz alta, -Ya has vuelto.-

-Tengo algo que preguntarte.- Yadira caminó directamente hacia él.

Al escuchar eso, Delfino asintió muy levemente con la cabeza, indicando a Yadira para que preguntara directamente.

-¿Sabías que Jaime ha accedido a promocionar los productos del Grupo Jimenez?- preguntó Yadira sin rodeos.

Delfino se quedó asombrado por un momento, pero tampoco había mucha sorpresa en su rostro, -No lo sabía.-

-¿Qué está pasando? ¿Cómo permitió Apolo que Jaime aceptara promocionar al Grupo Jimenez? ¡Si acepta esta promoción, tendrá un impacto negativo en su carrera como actor y en su reputación!-

Yadira sintió pena y lástima por Jaime en su interior, por eso su tono se volvió un poco más ansioso.

Delfino la miró fijamente durante unos segundos, luego entrecerró los ojos para mirarla, -Veo que eres su fiel admiradora, ya que te preocupas mucho por sus asuntos.-

Yadira no se molestó en prestar atención a la peculiaridad que había en su tono, y dijo, -Es cierto que soy su fan, pero él también es tu primo mayor, ¿no vas a hacer nada al respecto?-

-Tú lo has dicho, él es el mayor, yo solo soy su primo menor, ¿qué podría hacer?- Dicho eso, Delfino se volvió y se sentó frente al escritorio, como si ya no quisiera hablar con ella.

Yadira pensó que Delfino era una persona rara.

Parecía que era muy cercano con Jaime, pero cuando Jaime estaba en esos líos, no quería hacer nada al respecto.

Además, Delfino también la trataba a veces bien y a veces mal.

“Olvídalo”, se dijo a sí misma. No quería molestarse en adivinar lo que estaba pensando el señor Delfino, porque no podía adivinarlo, aunque quisiera.

...

Como Yadira era responsable del trabajo que quedaba de la promoción de Jaime, Henrico le dio el privilegio de permitirle ignorar los asuntos de la empresa y solo estar al tanto de lo que pasaba hasta que se finalizara el asunto de la promoción.

Por la mañana, tan pronto como Yadira llegó a la empresa y obtuvo los datos de contacto del agente de Jaime, salió.

Yadira había visto a Gabriela una vez y sintió que era una persona seria.

Intentó marcar el teléfono de Gabriela y muy pronto la contestaron.

-Hola, soy el agente de Jaime, Gabriela.-

Yadira dijo lentamente, -Soy Yadira.-

-Es la señorita Yadira.- Obviamente Gabriela todavía se acordaba de ella.

Yadira explicó directamente su intención, -¿Dicen que habéis aceptado promocionar los productos del Grupo Jimenez?-

-Con respecto a este asunto, la señorita Yadira puede hablarlo directamente con Jaime, ahora estoy afuera, te enviaré la dirección de su casa, puedes ir directamente.-

Gabriela no le dio a Yadira la oportunidad de hablar, y colgó después de que terminó sus palabras.

En menos de un minuto, le envió la dirección de Jaime a Yadira.

La dirección que envió a Yadira era la conocida zona de la gente rica de la Ciudad Mar, donde vivían muchas celebridades y élites de clase alta.

Detrás de la dirección, Gabriela también dejó el número de teléfono de Jaime y le pidió que llamara a Jaime directamente.

Después de todo, la gente común no podía entrar a ese tipo de comunidad de clase alta.