Matrimonio de primera Capítulo 143: Temblar por miedo

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Yadira se sorprendió al escuchar las palabras. Por su lado, Apolo señaló a Fidelio y le preguntó directamente, -¿Sobornar un asesino para que mate a una persona? ¿Te refieres a este mocoso?-

Fidelio miró a Apolo, -Tú sí que eres un mocoso.-

Matías miró a Apolo con seriedad, -Estamos investigando el caso, no interrumpas.-

Apolo hizo un gesto con la mano, asintió con la cabeza y dijo, -Vale vale, sigue preguntando.-

Matías volvió la cabeza para mirar a Fidelio, -¿Dónde estabas esta mañana a las 6?-

Aunque Yadira podía sentir que Fidelio estaba un poco nervioso, él no tenía miedo para nada y dijo generosamente, -Durmiendo en casa.

Matías asintió con la cabeza, -¿Hay testigos?-

Yadira estaba a punto de hablar, pero Matías la miró y le dijo a Fidelio, -La familia no cuenta.-

De esa forma, Yadira y Delfino no podían ser testigos.

La confesión no pudo seguir más lejos hasta ese punto.

Aunque Fidelio fue acusado como sospechoso, no había pruebas penales directas y testigos, por lo que la policía tuvo que dejarlo ir primero, pero Fidelio tenía que estar preparado para aceptar una citación en cualquier momento.

...

Fidelio y Apolo también se conocían.

Los dos estuvieron hablando después de salir de la comisaría.

Pero el estado de ánimo de Yadira no era tan relajado como ellos.

Los rumores que dijo Sergio sobre la madre de Delfino, ¿quién podría haberle contando eso?

Los más probables solo podían ser familiares y amigos de su alrededor.

Sin embargo, la madre de Delfino fue llevada y metida en ese lugar por los secuestradores, encima la violaron. Además de los secuestradores y la familia Dominguez, los que podían conocer el asunto solo podrían ser los vecinos de ese barrio.

Ese lugar era una fábrica abandonada, por lo que no debería haber mucha gente que se hubiera enterado diez años atrás. No obstante, mientras hubiera gente viviendo por allí, había posibilidades de que descubrieran cosas.

En caso de que el padre de Sergio fuera alguien que se había enterado...

Yadira de repente se acordó de cómo acabaron esas dos personas en la última vez que Delfino fue a salvarla, entonces empezó a temblar, pero no por frío, sino por miedo.

-Yadira, ¿a dónde vas? Tenemos que subirnos al coche.-

Cuando la voz de Fidelio sonó en su oído, Yadira volvió a sus sentidos de repente y descubrió que los otros tres ya estaban parados frente al auto y la miraban fijamente mientras ella seguía caminaba hacia adelante.

Ella regresó rápidamente, -Lo siento, estaba pensando en cosas...-

Cuando estaba a punto de subir al auto, les preguntó como si se le ocurrió algo de pronto, -¿A dónde vais ahora?-

Apolo dijo, -Vuelvo al Grupo Auge. Si vais conmigo me pilláis de paso. Si no vais conmigo, os llevaré de regreso a la escuela y a la compañía.-

Yadira negó con la cabeza y dijo, -Puedo tomar un taxi para volver. Es suficiente con que llevéis a Fidelio a la escuela.-

Después de que terminó de hablar, se fue a un lado de la carretera para tomar un taxi, justamente pasó un taxi y se fue directamente.

Fidelio también sintió que el estado de ánimo de Yadira estaba un poco mal, por eso volvió la cabeza confundido y le preguntó a Apolo, -¿Qué le pasó a Yadira?-

La mirada de Apolo no era tan perezosa como de costumbre, y se quedó un poco pensativo antes de decir, -Puede ser porque te han acusado injustamente, por eso no está muy contenta. ¿Vas a venir conmigo a la empresa a buscar a Delfino, o quieres volver a la escuela?-

-No iré a la escuela, llévame a casa directamente.-

...

Apolo llevó a Fidelio su casa y se fue al Grupo Auge.

Fue directamente a la oficina del presidente.

Delfino estaba sentado en su escritorio trabajando en los documentos cuando Apolo se acercó y se sentó delante del escritorio, -¿No quieres saber cómo han ido las cosas?-

-De todos modos, no fue Fidelio. No pueden hacerle nada a Fidelio sin pruebas.- Delfino terminó de hablar, luego levantó lentamente la cabeza, sus ojos estaban muy tranquilos.

Apolo se quedó en silencio durante unos segundos y dijo, -¿Eres tú quien ha hecho eso?-

Delfino entrecerró los ojos ligeramente y preguntó, -¿El qué?-

-¡Sabes de lo que estoy hablando!- Apolo respiró hondo, -Delfino, no solo yo estoy sospechando de esta forma, creo que Yadira también sospecha.-

Delfino respondió sin vacilar, -No lo hice.-

-¿En serio?- Apolo obviamente no lo creía.

Aparte de que era un poco frío, aparentemente Delfino no actuaba diferente a la gente normal. Pero él y Delfino se conocían desde hacía muchos años, tenía muy claro el impacto del asunto de la madre de Delfino en él.

Como Delfino dijo que no, dejó de preguntar más.

...

Cuando Yadira regresó a la empresa, se encontró con Perla.

-¿Qué pasa? Como papá no está en la empresa, ¿crees que nadie puede hacer nada contigo? ¡¿Te crees que puedes venirte a la hora que te da la gana e irte a la hora que te da la gana?! ¿Ya no puedes trabajar concentrada o qué?-

Perla la miró con los brazos cruzados, hablando con un tono frío y burlona.

Yadira se burló, -¿Qué si no? ¿O acaso tú puedes hacerme algo?-

-Tú...- Perla resopló fríamente, se quedó sin palabras con su provocación.

Cuanto más pensaba Yadira en ello, más sentía que el asunto era muy extraño.

Tenía un presentimiento de que ese caso podría tener algo que ver con Delfino. Si Sergio conocía el asunto de la madre de Delfino, entonces su padre podría ser alguien que se enteró del secuestro de ese entonces.

Unos días después, la policía volvió a buscar a Fidelio.

Esa vez Yadira también acompañó a Fidelio a la comisaría.

La policía no tenía nuevas pruebas, solo interrogaban para sacar información.

Después de salir de la comisaría, Yadira recibió una llamada de Noela, -No hemos cenado juntas en mucho tiempo. Venga, vamos a ver una película juntas esta noche.-

Yadira no se negó, directamente quedó con Noela para verse en un lugar en concreto.

Noela estaba ocupada en su trabajo. Así que Yadira no la buscaba por cualquier cosa por miedo a molestarla. No obstante, Noela era la que quedaba con ella para comer y a ir de compras de vez en cuando.

...

Después de que las dos comieron juntas en el centro comercial, fueron directamente a ver la película. Antes de entrar en la sala del cine, Noela de repente dijo, -Sabes que Delfino es el dueño que está detrás del Grupo Auge, ¿verdad?-

De hecho, cuando salió de la oficina de Delfino ese día, quiso llamar a Yadira, pero debido a un improvisto repentino, se olvidó del asunto.

Yadira hizo una pausa y asintió con la cabeza, -Lo sé.-

-¿Cuándo lo supiste? ¿Por qué no me dijiste nada de algo tan importante?- Noela le dio una palmada en el hombro.

Pensando en las emociones que sintió en ese momento, la expresión de Yadira en su rostro se volvió un poco antinatural, -Es que en ese momento no se me ocurrió decírtelo.-

-Está bien, vayamos a ver la película primero.- Noela tampoco quería seguir el tema, así que felizmente la empujó a la sala del cine.

Probablemente por la mención de Delfino, Yadira estaba un poco distraída mientras veía la película.

Cuando la película estaba a punto de terminar, recibió una llamada de Delfino.

-¿Cuándo vuelves? Iré a recogerte.-

Yadira originalmente quería negarse, pero después de pensarlo, dijo, -Ya casi salgo, puedes ir viniendo.-

Después de ver la película, Noela quería llevarla a casa.

-Vuelve primero, Delfino me recogerá. Ten cuidado en el camino.- dijo Yadira con una sonrisa.

Noela también se rio y se acercó misteriosamente a Yadira, -Ahora incluso le dejas a Delfino que te recoja. Dime honestamente, ¿a dónde habéis llegado?-

-Venga vete.- Yadira la empujó.

-No me digas que ya habéis...-

Yadira se sintió impotente, -¡Sí, sí, vete ya!-