Matrimonio de primera Capítulo 167: Alguien nos está siguiendo

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Matrimonio de primera de Gato volador Capítulo 167: Alguien nos está siguiendo

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-No tiene nada que ver conmigo, sólo te estoy recordando.- Perla tenía una mirada arrogante en su cara como si supiera todo.

Yadira no pudo evitar masajear un poco su cintura, todavía le molestaba.

Luego miró a Perla, -¡Será mejor que te preocupa de ti misma!-

Celeste era una mujer que utilizaba su cuerpo para lograr sus deseos, y aunque tenía muchas historias malas, aun podía quedarse en a la industria del entretenimiento, lo que demostraba que Celeste no era una estúpida, también era alguien inteligente.

Si Perla seguía con Celeste, era muy probable que le intrigara Celeste y ni siquiera sabría lo ocurrido.

-Mientras no le cuentes al abuelo sobre mi caso, me parece todo bien.-

Yadira ya no le dijo nada más y entró directamente.

Por la tarde, Yadira recibió una llamada en la que le decían que alguien la estaba buscando, y se decía que era una mujer.

Yadira estaba un poco confundida y no se le ocurría quién podía estar buscándola.

Cuando bajó, vio a una mujer sentada de espaldas a ella, vestida de forma muy sexual, algo similar a Perla, y su espalda también era familiar...

La mujer miró a ella, -Señora Yadira.-

Yadira entrecerró los ojos, ¿Celeste vino a buscarla?

Yadira la miró con cara fría, su tono era ligero, -Te has equivocado de persona.-

-He venido aquí hoy para encontrarte, no estoy buscando a Perla, estoy buscando a Yadira.- Celeste era una mujer que jugaba con los hombres en las camas, y cada gesto y sonrisa llevaban una fuerte sensación sexual.

-¿Qué pasa?-

Yadira no se caía con Celeste en absoluto, así que normalmente no pensaba que Celeste tuviera alguna intención buena.

Si hubiera algo bueno, sería una cosa “buena” que les intrigara a los inocentes.

-Lo que pasó antes fue culpa mía, hoy he venido a pedirte disculpas a propósito.- Celeste se enganchó el pelo disperso junto a las orejas y, por la forma en que curvó los labios y sonrió, se veía bastante sexy.

Después de hablar, secó la bolsa de papel con el logotipo de una marca famosa a su lado, se levantó y se la entregó a Yadira, -Si a la señora Yadira no le importa, acepte mi regalo de disculpa.-

Celeste pensó que había mostrado suficiente sinceridad y que era lo suficientemente compromiso.

Ella también había investigado, Yadira era una chica de unos veinte años, no lo había pasado bien en la familia Jimenez en el pasado, no tenía muchos amigos, se había casado con la familia Dominguez y vivía con un inútil, su vida debía ser muy dura.

Este tipo de jovencita era la más fácil de perdonar y la más fácil de complacer.

Yadira miró la bolsa de papel que llevaba Celeste, dijo, -Deberías disculparte con Noela, en cuanto a mí, si dices lo que ocurrido en el Club, yo no sufrí. Encuentras a alguien que fotografíe en secreto a Noela, pero yo no tengo nada que ver, tienes que encontrarla personalmente para disculparle.-

Al ver a Yadira insistiendo en el asunto de fotografiar a Noela, la expresión de Celeste tampoco era muy buena.

El estudio en el que estaba rodando ese día no estaba lejos de Noela, y una vez que se enteró de que Noela estaba allí, no pudo reprimir el resentimiento y los celos en su corazón, así que encontró la manera de que alguien le quitara la ropa a Noela y buscara a alguien que se acercara a tomar fotos en secreto.

Si no hubiera tenido miedo de que alguien sospechara, habría ido ella misma y lo habría filmado en secreto, y no habría dejado que esos dos idiotas lo estropearan.

-Realmente no le pedí a nadie que filmara en secreto a Noela, Señora Yadira tiene que creerme...- Celeste se mordió el labio, revelando una mirada inocente y agraviada.

Una capa de piel de gallina se levantó en el cuerpo de Yadira, el truco de Celeste funcionaba con los hombres, pero no con ella.

-Tengo que subir primero, Señorita Celeste, haz lo que quieras.- Yadira tenía mucho trabajo que hacer.

Aunque regresó al Grupo Jimenez al principio tomando su revancha, ella era una persona responsable.

Cuando se le pagó, tuvo que cumplir su parte.

Celeste miró la espalda de Yadira apretando su puño.

Parecía una chica inútil, ¡pero no podía creer que fuera tan obstinada!

Originalmente pensó en complacer a Yadira, después de conseguir la confianza de Yadira, tendría la oportunidad de acercarse a Delfino, en ese momento, siempre y cuando usara algunas tácticas en Delfino, aunque Delfino era un hombre que no podía hacerlo, sería adicto a ella...

Dado que Yadira le trataba así, entonces tendría que pensar otro método.

Después de que Evelio volviera al el Grupo Jimenez, enumeró una serie de programas, de modo que la situación del Grupo Jimenez mejoró gradualmente.

En este asunto, Yadira le admiró un poco.

Tenía más de setenta años, pero todavía se quedaba tarde por trabajar en la empresa, encima necesitaba socializar por la noche.

Evelio se había dedicado mucho por el Grupo Jimenez.

Cuando llegó la hora de salir del trabajo, Yadira recogió sus cosas y estaba a punto de irse cuando su teléfono sonó de repente.

Fue Evelio quien llamó.

-Prepárate, acompáñame en un viaje de negocios a la ciudad C mañana.-

-¿Viaje de negocios?- ¿Cómo se le ocurrió a Evelio pedirle que le acompañara en un viaje de negocios?

Aunque Evelio quisiera encontrar a alguien que le acompañara en un viaje de negocios, debería preguntar a Perla.

-Prepárate esta noche, y nos reunimos en el aeropuerto a las nueve de la mañana.- El tono de Evelio era incuestionable sin dar a Yadira la oportunidad de hacer más preguntas, colgó directamente el teléfono.

Si fuera Henrico, Yadira aún podría ir a averiguar por qué la llevaba de viaje de negocios.

Sin embargo, quien la llamó fue Evelio.

Evelio era un poco más inteligente que Henrico, pero también era un poco más honesto que Henrico.

Sea como sea, ahora era la joven esposa de la Familia Dominguez, y Evelio nunca le intrigaría.

La persona que vino a recoger a Yadira del trabajo hoy, fue el otro conductor de la familia, Xulio a menudo era mandado por Delfino para hacer recados, y no estaba a menudo libre para recogerla.

Poco después de subir al coche, Yadira se dio cuenta de que el conductor no dejaba de mirar por el espejo retrovisor.

Yadira también miró hacia atrás y no encontró nada sospechoso, y preguntó, -¿Qué pasa?-

-Alguien está siguiéndonos.- El conductor dijo con cara seria, -Señora, siéntese bien.-

Yadira no hizo más preguntas y sólo dijo, -Vale.-

No había soldados débiles a las órdenes fuertes de generales, e incluso el conductor no era un personaje sencillo para trabajar por Delfino.

Ella había escuchado a Fidelio mencionar que el conductor de la familia era un piloto de carreras retirado...

A continuación, el conductor convirtió este coche en un verdadero coche de carreras, y recorrió la carretera.

Cuando el coche frenó, Yadira ya estaba mareada.

Le dijo a el conductor, -¡Para el coche!-

En cuanto el coche se paró, Yadira se apresuró a abrir la puerta y saltó fuera, corriendo hacia la basura y vomitó.

El conductor se bajó con agua y pañuelos, -Señora, le he dado un susto.-

-Estoy bien.- Después de que Yadira redujera, palmeó el hombro del conductor, -¡Muy impresionante!-

Yadira y el conductor volvieron juntos al coche.

En ese momento, el coche ya había llegado al pie de la montaña, y costaba otros diez minutos más o menos de para llegar a la villa de Delfino.

Poco después de que el coche de Yadira se alejara, apareció otro coche en la montaña.

Celeste se bajó del coche con la cara pálida y miró hacia la villa que estaba a medio camino de la montaña.