Matrimonio de primera Capítulo 230: ¿El llamado chocho eres tú?

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Matrimonio de primera novela Capítulo 230: ¿El llamado chocho eres tú?

En Matrimonio de primera Capítulo 230: ¿El llamado chocho eres tú?, el amor entre él y ella es hermoso y cálido. Me gusta mucho su personalidad sobria y decidida, a diferencia del conejito blanco colegiala de voluntad débil. Cuando está en peligro, sabe cómo protegerse. Cuando no sea reconocida por todos, usará sus acciones para demostrarlo todo. Por supuesto, una heroína de élite también se debía a que su presencia apoyaba el cielo para ella. Lee Matrimonio de primera Gato volador Capítulo 230: ¿El llamado chocho eres tú? en readerexp.com

Al pensar en esto, no tenía ninguna mejor cara que Delfino.

Al parecer, Jaime decidió enfrentarse con Delfino.

Ella no pudo entender qué le dejó atreverse a enfrentarse con Delfino sin escrúpulos.

Reinaba un ambiente estancado en el coche.

El plan de antes fue ir a comer en el Club Dorado cuando se acabara la cosa.

Xulio dirigió el coche directamente al Club Dorado.

Apolo los estaba esperando en el palco.

Cuando entraron Yadira y los otros, él estaba pidiendo platos.

Llevaba un buen tiempo sin ver a Apolo, él seguía siendo vagabundo, retiró una silla y guiñó a Yadira, -Yadira, ven aquí.-

Su actitud tan calurosa dejó a Yadira sorprendida, -Por más que me halagues, no voy a decir cosas lindas de ti ante Noela.-

-No me veas tan utilitario, ahora eres la diosa, todos tenemos que ofrendarte.- dijo Apolo mirando hacia Delfino, -Delfino, ¿a que sí?-

Delfino no le hizo caso, le retiró la silla a Yadira para que se sentara, y luego se sentó a su lado.

Apolo se sintió aburrido y se acercó a Cerilo y le preguntó, -¿Qué?, ¿la cosa no va bien?-

Cerilo escogió de hombros.

Porque él creía que todo iba bien, al contrario, Delfino puso una cara mala después de ver a Jaime.

Ya eran las ocho de la noche después de la cena.

Apolo y Cerilo tenían una cena más, por eso Delfino y Yadira volvieron a casa directamente.

...

Cuando llegaron a casa, una vez que Yadira entró en el salón, vio a Fatima Núñez fregando el suelo.

Era muy raro.

Al ver que entraron los dos, Fatima dijo, -Señor, señora.-

Aunque Fatima tenía una cara hinchada, Yadira pudo sentir su resistencia.

La frente de Fatima estaba gravemente hinchada, e incluso había unas tiras adhesivas sanitarias en la cara. Yadira le preguntó, -¿Estás bien?-

Parecía que Fatima se quedó aturdida, -Estoy bien.-

Delfino no miró a Fatima, sino que llevó a Yadira arriba diciendo, -Descasamos.-

En la esquina de la escalera, Yadira volvió la cabeza, y vio que Fatima siguió fregando el suelo.

¿Se le había ido la cabeza y quiso ser una criada de verdad?

Yadira se quedó sorprendida por esta idea suya.

Los dos volvieron a la alcoba, y cuando Yadira preparaba a bañarse, sonó el móvil.

Delfino miró el móvil involuntariamente, y solo vio "un mensaje de Abuelo" en la pantalla.

Recordó que Alejandro Dominguez había añadido a Yadira en WhatsApp.

Miró hacia el baño, y justo se oyó el sonido del agua.

Delfino cogió el móvil y vio el mensaje.

Lo que había llegado fue un mensaje de voz, y Delfino lo reprodujo.

-Yadira, te ha molestado Emilia hoy.-

Al escuchar esto, Delfino hizo una mueca con los labios.

Alejandro tenía mucho favoritismo, le alegró que estuviera embarazada Yadira, pero Emilia Dominguez era la nieta directa de él.

Seguramente Emilia acusó a Yadira ante Alejandro, aunque no era uno que no sabía distinguirlo bueno y lo malo, tuvo que tantear a Yadira cuando ocurrió una cosa así.

Delfino borró ese mensaje de Alejandro e hizo el videoteléfono.

Lo que sorprendió a Alejandro, y no esperaba que Yadira iba a llamarle a través del videoteléfono.

Lo aceptó.

Sin embargo, cuando los dos se pusieron en comunicación, el que apareció en la pantalla no fue Yadira, sino la cara molestosa de Delfino.

-¿Por qué eres tú? ¿Dónde está Yadira?- Alejandro puso una cara descontenta, obviamente no quiso ver a Delfino.

Delfino utilizó la cámara trasera y apuntó a la puerta del baño, -Se está bañando.-

Alejandro hizo una mueca, -No tengo nada que decir contigo, le llamo mañana.-

Cuando estaba a punto de colgar, Delfino dijo lentamente, -Si estás aburrido de verdad, puedes seguir trabajando en la empresa, seguro que tu hijo te cede el puesto con mucho gusto.-

Alejandro se puso en serio de repente, -¡Delfino!-

Delfino cogió el móvil y caminó hacia fuera, dijo con tono de burla, -Cuando tu nieta está embarazada, me metes mujeres en el chalé, ¿el llamado chocho eres tú?-

Lo de esta vez dejó a Delfino enfadado de verdad, sí que era verdad que eran muy íntimos los dos, pero el otro día cuando volvió a la familia Dominguez, Alejandro no le dejó investigar lo de su madre, y luego se produjo una grieta entre los dos.

Pero Alejandro no le trató mal a Yadira, por eso Delfino tampoco lo dijo tan claro, como si nada hubiera pasado.

Sin embargo, no se esperaba que Alejandro fuera a hacer algo así.

Alejandro estaba tan enfadado que dijo con profundos sentimientos, -Delfino, lo hizo por tu bien, tienes que heredar la riqueza de la familia Dominguez, no puedes prestar toda tu atención en una mujer, no imites a tu padre…-

A su parecer, era natural que rodeaban muchas jovencitas a un pijo como él.

Pero, su hijo favorito Horacio se quedaba melancólico estos años después del accidente de su esposa.

Él tenía muchas aventuras por toda la vida, pero tenía un hijo constante en el amor.

Cuando Delfino llevó a Yadira a la familia Dominguez, él vio ese cariño y se le ocurrió algo.

Defino rio con frialdad, -¿Como mi padre? ¿Estás seguro de que es porque él no puede olvidar de mi madre? ¿No será porque tiene algo que ocultar, por eso no puede tener su conciencia tranquila?-

-Delfino, ¿cuántas veces te he dicho? Lo de tu madre no hay secreto, solo fue un accidente.- La voz de Alejandro conllevaba un poco de cansancio.

-Veo la creación de tu madre, sabes perfectamente lo que lleva tu padre hacia tu madre, Delfino, llevas muchos años investigándolo, ¿qué has logrado? Nada, todo esto es inventado por ti mismo…-

Alejandro seguía murmurando, Delfino no le interrumpió.

Cuando terminó, Delfino dijo lentamente, -¿Tía viene este Año Nuevo? Lleva muchos años sin volver a casa.-

Luego, entrecerró los ojos mirando la reacción de Alejandro tranquilamente.

Pero no se pudo notar nada en la cara de Alejandro excepto un poco de tristeza.

Delfino frunció las cejas levemente, ¿acaso Evelio Jimenez le mintió?

En realidad, tampoco quiso creer que su tía tenía algo que ver con lo de su madre.

-¿Delfino?-

Se oyó la voz de Yadira, que interrumpió sus pensamientos.

Delfino volvió la cabeza, vio que Yadira llevaba un albornoz y una ropa exterior, y se cubría muy bien.