Matrimonio de primera Capítulo 247: ¿Qué dijo el abuelo?

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Matrimonio de primera novela Capítulo 247: ¿Qué dijo el abuelo? de Gato volador

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Yadira le preguntó ansiosamente, -¿Qué te dijo el abuelo? Contéstame por favor. Estoy muy preocupada.-

Delfino sentó en el borde de la cama.

Yadira estaba de pie frente a él. Tenía que levantar su cabeza para ver la cara de Yadira.

-El abuelo me dijo que…-

Al terminar esas palabras, Delfino de repente detuvo.

Yadira estaba esperando las palabras siguientes, pensando que Alejandro le dijo a Delfino algo importante.

Mirando que Yadira le escuchaba cuidadosamente, Delfino añadió, -Tuviéramos muchos hijos.-

Delfino lo habló seriamente.

Yadira estaba sorprendida un rato e inmediatamente se dio en cuanta de que Delfino le engañó.

Extendió su mano y frotó la cabeza de Delfino, -Te pregunté con mucha seria. No me hagas la broma.-

Delfino cogió su mano y se abrazó, -Yo también te contesto seriamente.-

Al terminar hablarlo, la besó en seguida.

Yadira lo sabía, que Delfino no quería decirle.

Debido a que Delfino se acostumbraba a hacer otros asuntos para desviar su atención si tenía algo que no quería decir a ella.

Delfino sabía todos asuntos suyos, pero él siempre tenía su propio secreto, y siempre le ocultaba muchos asuntos para que no los supiera.

Yadira mordió su labio para aliviar su enfado.

No controlando su fuerza directamente mordió el labio de Delfino y el olor salado de la sangre se extendió en la boca.

Delfino solo hizo una pequeña pausa por la sorpresa y luego la besó más profundamente y más fuerte.

-Eh, déjame ver tu labio…- Yadira probó la sangre y quiso ver si la herida fue grave.

Sin embargo, Delfino todo lo ignoró. Tocando su cabeza le besó desenfrenadamente.

Fue un beso durante mucho tiempo. La cara de Yadira se puso roja.

Cuando se acostaba tranquilamente, oyó el susurro de desvestirse.

Girando la cabeza, vio que Delfino se estaba desnudando.

Ya fue hora de dormir. Efectivamente fue razonable desvestirse y llevar el pijama.

Sin embargo, no llevó el pijama después de que Delfino se desvistió, sino directamente la desvistió.

Con un mal sospecho, Yadira se apretó su ropa y le preguntó, -¿Qué querías hacer Delfino?-

-Desvestimos y dormimos.- Delfino se inclinó sobre ella, desbotonando sus botones uno por uno, con extremada concentración.

Delfino ya estaba desnudo. Al Yadira abrió sus ojos, podía ver su cuerpo musculoso y proporcionado.

Girando su cabeza y no siguiendo verle, extendió su mano para detenerle, -No necesito desvestir. Puedo dormir llevada la ropa.-

-Si llevas la ropa, te abrazo poco cómodamente.- Delfino le dijo con razones.

Obviamente Yadira no pudo convencerle…

La metió en la colcha y la abrazó detrás de Yadira.

Él la abrazó detrás de ella, con ese gesto…

Yadira le dijo con voz temblada, -Delfino, suéltame…-

-No mueve.- Le contestó con voz apagada.

Yadira se sintió avergonzada.

¿Cómo podía caer en el sueño con ese gesto? No fue una madera. ¡También tenía la pasión sexual!

-¿No puedes dormir?- Delfino le dijo, -Entonces bésame.-

Delfino le pidió hacer así raras veces, pero esta vez le dijo de forma tan frágil para obtener la consolación.

Yadira sintió empatía con él y se ablandó, giró la cabeza y le besó cariñosamente.

Delfino se puso tan raro. Aseguró que Alejandro le dijo algo especial.

Generalmente los demás no podían observar el humor de las personas calladas y hurañas. No obstante, lo maravilloso fue que ahora Yadira podía percibir su cambio de humor fácilmente.

El beso de Yadira le satisfacía tanto a Delfino. Después de dar un suspiro, la soltó en seguida a Yadira repentinamente y se fue al baño.

Yadira exclamó sorprendida, -¿Delfino?-

Todavía no lo hizo…

Delfino volvió su cabeza mirándola, con una poca prisa, -Ya estoy satisfecho.-

Yadira no lo entendió mucho, debido a que vio que el pene de Delfino aún estaba llenado de energías.

Como ya fue la noche alta, Yadira estaba dormida dentro de unos pocos minutos sin la molestia de Delfino.

Delfino salió del baño húmedo. Después de llevar el pijama, vio que Yadira se había quedado dormida.

Mimosamente tomó un camisón y se lo puso a Yadira. El acto fue muy ligero. Aunque Yadira abrió los ojos aturdida y se volvió a dormir.

Decían que todos los hombres fueron dominados por la sexualidad.

Esa frase, fue tanto correcta pero también incorrecta en algunos sentidos.

Todos los hombres fueron fácilmente adictos a hacer el amor, en especial cuando se abrazaba a su mujer querida.

Sin embargo, a veces la satisfacción psicológica fue más importante que la física.

*

Al día siguiente.

En la Nochebuena.

Yadira despertó por el ruido de pasos fuera de la habitación.

-¿Qué hora es?-

Le preguntó a Delfino aturdida.

La voz de Delfino fue ronca por la mañana, -Todavía es muy temprano. ¿Seguimos durmiendo un ratito?-

Yadira negó con la cabeza, -No.-

A pesar de que despertó por el ruido, ya había perdido todo el sueño.

Los dos se levantaron, se vistieron y se fueron juntos.

Como fue una de las festividades más importantes de todo el año, todos los sirvientes que se encontraron por el pasillo llenaron de alegrías.

Cuando casi llegaron al comedor, alguien la llamó a Yadira.

Fue Salia.

Yadira vaciló un rato, finalmente aún lo cogió.

Salia le preguntó tentativamente por teléfono, -Yadira, ¿cuándo vas a volver? Voy a preparar de antemano.-

En realidad Yadira no planteó que pasar el año nuevo con los familiares maternos.

A causa de que casi no tenía nada emoción con la familia Jimenez, y la relación entre Salia y ella fue tan fría como las desconocidas.

Yadira tomó la decisión directamente, -En aquel momento voy a mandar a un sirviente que lleve mi regalo a la familia Jimenez. Si estás ocupada, manda a los sirvientes a recibirlo.-

Ellas palabras, rompieron la última ilusión de Salia.

Sin embargo, Salia se le ocurrió que aquel día la expulsó Delfino cuando se fue para ver a Yadira.

Por lo tanto, le preguntó a Yadira, -¿Delfino no te permite regresar?-

-¿Qué?- Yadira estaba sorprendida y no sabía por qué Salia relacionó este asunto con Delfino.

-La última vez que me peleé con tu padre, originalmente fui a tu casa a verte, pero los sirvientes me mintieron diciendo que no estabas en casa. Así esperaba yo fuera de tu casa, pero hasta la noche Delfino regresó y me expulsó.-

Salia aún sentaba asustada al recordar el estado y las acciones de Delfino ese día.

Yadira se sorprendió mucho y dijo después de reflexionar un ratito, -¿Luego Severo te alojó?-

-Sí.- Salia le contestó.