Matrimonio de primera Capítulo 283: Es una niña, felicitaciones

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Matrimonio de primera novela Capítulo 283: Es una niña, felicitaciones de Gato volador

En Matrimonio de primera novela Capítulo 283: Es una niña, felicitaciones autor Gato volador los detalles son llevados al clímax. Es porque ella no llora por sí misma, administrará el tiempo de trabajo y descanso de la heroína. Pero cuando está enojado, no levanta la voz para asustar a la gente, no hay clase de clase como enseñar a los niños. Toda su actitud hacia la protagonista femenina es sentida por todos. Sigue a Matrimonio de primera Gato volador Capítulo 283: Es una niña, felicitaciones en readerexp.com

Después de que Yadira tuvo una llamada telefónica con Delfino, todo parecía diferente.

Ella no pudo controlarse, siempre pensaba en lo que dijo Delfino.

Delfino dijo que los recogería a casa después de solucionar todos.

Repensaba en las palabras de Delfino pero no entendió nada.

Los hombres enviados por Delfino, la vigilaban hurtadillas. Tras la llamada, lo hacían abiertamente.

Al Fidelio y ella salir, las guardias conducían un coche hasta la puerta de vivienda, abrían la puerta del coche y decían respetuosamente, -Señora,suba por favor.-

Al ellos comer en restaurantes e ir a pagar, los camareros siempre le decían que se la habían pagado la cuenta.

Al principio, los ignoraba directamente.

Pero adonde fueron ellos ,adonde siguieron las guardias como un chicle se los pegaron.

Yadira no quería hacer caso a ellos.

Pero, cuando la llevaron, la recogieron o pagaron por ella, lo aceptó todo.

Hasta un día, encontró que ya estaba viviendo en la villa que Delfino habían arreglado y cayó otra vez en la trampa de Delfino.

Yadira estaba de pie en la sala de estar, molestada, se arrepintió un poco de su tolerancia.

La sirvienta le dijo, -Señora, ¿si está satisfecha con esta vivienda?-

Fidelio se la dirigió, -Me siento bien, ¿y tú? Yadira.-

-Todo depende de ti.- Yadira no quiso decir nada más. Dio media vuelta y subió las escaleras.

Al entrar en la habitación, recibió la llamada de Noela.

Después de escuchar lo ocurrido recientemente de Yadira, Noela estaba completamente de acuerdo, -Sí, vas a dar la luz. Mandar a hombres a cuidarte es lo que debe hacer. ¿También es su hijo, por qué tienes que encargarte de todo?-

Yadira sonrío amargamente.

Al final, le pregunta Noela, -¿Qué piensas? ¿Él dijo que os recogería, pues, quieres seguirlo?-

Tras pensar, dijo, -No lo sé.-

No tenía nada idea.

Noela dijo aguda, -Lo que dices significa que te encuentras vacilada y eso supone que tienes ganas de seguirle.-

Las palabras la dejaron lúcida gradualmente.

Resultó que en su corazón, todavía deseaba regresar a Ciudad Mar.

Llevó un largo tiempo callando, dijo, -Noela, no quiero discutir eso ahora.-

"Deja la cosa a un lado por el momento." ella pensaba.

Volvió a tener la misma buena vida que antes en Ciudad Mar.

Al salir, las guardias la protegían.

En casa, muchos sirvientes le servían.

Lo diferente fue que nadie le restringía la libertad personal.

Los días pasaron tranquilamente hasta julio.

Fue el primer día de julio, hacía mal tiempo.

Desde la mañana, el cielo estaba cubierto de nubes, parecía que fuera a soplar viento y a llover.

Pero hasta el mediodía, no había llovido. Los nubes todavía estaban llenas del cielo.

El tiempo le dejó molesta a la gente.

Toda la mañana, Yadira no entendió por qué se sentía molesta y no estaba de humor para hacer cualquier cosa.

A Fidelio le pareció anormal. Pues, le preguntó, -¿Yadira, se encuentra mal?-

Movió la cabeza, -No,nada.-

Ella pensaba, "Solo un poco molesta."

Fidelio la tiró hacia la sofá y se sentaron, -¿Jugamos juegos? Es un nuevo juego de beneficiar a la inteligencia. Me parece interesante, quieres intentarlo...-

Yadira cogió su móvil para jugar. De fuera sonó un trueno y seguidamente, llovió torrecialmente.

Les asustó el trueno.

Miró por la ventana y murmuró, -Llueve.-

Fidelio se levantó y se dirigió a la puerta, -Sí, lluvia torrencial, ¿crees que cuándo para de llover?-

No le contestó Yadira. Fidelio volvió la vista atrás perplejo, -Yadira, tú...-

Tras volver la cabeza, vio que Yadira cayó en la sofá y estrechó fuertemente el paño de sofá. Parecía muy penada.

El dolor continuo del abdomen le hizo que no pudiera decir una frase completa, -Voy a... dar la... luz...-

-¿Das...das la luz?- Fidelio repitió las palabras de Yadira y estaba atontado.

Dos segundos después, Fidelio reaccionó y corrió a llamar por ayuda, -Venga, venga, va a dar a luz.-

Como estaba a punto de parir, en la casa, hacía muchos médicos,guardias y sirvientes. Además, el hospital se había reservado antes.

La gente llegó, la ayudaron a subir el coche y condujeron al hospital.

Todavía llovió, cada vez más fuertemente.

El dolor le hizo que sudara profusamente. Agarró la mano de Fidelio y dijo duramente aguantando el dolor, -Móvil...-

Fidelio entendió pronto, sacó el celular y llamó a Delfino.

Nadie contestó.

Fidelio la miró dando la cabeza y se encontraba ansioso.

"Delfino, contesta." él pensaba.

Yadira tenía el rostro pálido. Esperaba mordiendo los labios. Hasta se colgó el teléfono, todavía nadie contestó.

Fidelio la consoló, -Es posible que está ocupado, por eso, no la ha oído. Vuelvo a llamarlo.-

Tenía tanto dolor, solo pudo responder débilmente, -Bueno.-

Fidelio llamó otra vez al frente de ella, pero todavía nadie contestó.

En ese momento, ya se paró el coche en la puerta del hospital.

Antes ya se había llamado al hospital, allí estaban esperando los médicos.

Yadira estaba acostada en la cama de hospital y no pudo controlarse a mirar a Fidelio.

Fue obvio el significado de su vista. Estuvo preguntando si había respondido.

Fidelio agarró el móvil, le entristeció la mirada de Yadira.

Tan deseaba que en ese momento Delfino pudiera llamarlo.

Aunque llamó muchas veces, nadie responder.

Hasta Yadira entró en la sala de operaciones, todavía no.

El plan anterior era para un parto normal. El físico y la condición de Yadira cumplieron los requisitos.

Yadira había oído qué doloroso fue el parto normal. Sin embargo, cuando estaba acostada en la cama, realmente sentía el dolor.

Estaba tan dolorosa que no quería da la luz.

-Ánimo, trabaja más duro, está saliendo...- la alentó el médico.

-Espera un poco más.-

Yadira estaba tan dolorosa que los huesos de todo su cuerpo parecían estar rotos.

Finalmente, oyó al médico decir sonriendo,

-El bebé es bonita, es una niña, felicitaciones.-

Seguidamente, oyó al bebé llorar en voz alta.

El médico mostró al bebé al frente de ella, -Mira al bebé.-