Matrimonio de primera Capítulo 68: ¿Venderme otra vez?

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Leer Matrimonio de primera novela Capítulo 68: ¿Venderme otra vez? de Gato volador

En Matrimonio de primera Capítulo 68: ¿Venderme otra vez?, lo entiendo perfectamente, el matrimonio contigo es forzado. Pero aun así aceptó, porque su corazón pronto se dio cuenta de la mitad de su vida. En Capítulo 68: ¿Venderme otra vez?, la toleró, la mimó y se sacrificó por ella. Él la dejó seguir sus propios pasos, pero como estaba preocupado de que se cayera, todavía la observaba para sostenerla. Su amor no es un cliché, ni irrealmente dulce, sino muy verdadero y abnegado. Lee Matrimonio de primera Capítulo 68: ¿Venderme otra vez? del autor Gato volador en readerexp.com

Yadira salió por la puerta del Grupo Jimenez y se dirigió directamente a la estación de autobuses.

Había mucha gente esperando el autobús y, de repente, un coche negro familiar paró frente a ella.

Bajó la ventanilla, Henrico giró la cabeza y la miró, -Sube al coche.-

Yadira vaciló un momento, abrió la puerta del coche y subió.

En el coche sólo había el conductor y Henrico, Yadira no tomó la iniciativa de hablar después de subir.

El conductor conducía una distancia corta y paró el coche a un lado de la carretera.

Después de un rato, Henrico dijo en voz baja, -Yadira, sé que tu ausencia de trabajo ha sido un malentendido, tu hermana también ha sufrido mucho hoy, así que este asunto se acabó, no te lo tomes en serio.-

Yadira se rio, -¿Se acabó?-

Henrico frunció el ceño, -Tu hermana ya ha sufrido tanto, ¿qué más quieres?-

-Aquí.- Yadira señaló su cara, -Fue lo que me pegó Perla.-

¿Cómo Henrico dijo que este asunto ya había terminado?

Henrico dijo con frialdad, -¿Por qué no te encontré antes tan malvada?-

-Menos que tú, puedes golpear tan fuerte a tu propia hija.- Yadira bajó la cabeza y jugueteó con la cremallera del bolso con una mirada distraída, pero la burla en las palabras era evidente.

Henrico estaba tan avergonzado hoy por "Fidelio" y todavía estaba muy deprimido.

Estaba bien no mencionarlo, pero se enfadaba al recordarlo.

-¿Aún te atreves hablar de eso? Yo, una persona tan mayor, y un niño me obligó a golpear tan fuerte a Perla, ¿no me siento angustiado?- Henrico estaba emocionado, incluso hablando en voz muy alta.

Yadira se tapó las orejas y dijo con impaciencia, -Vale, vale, ya lo sé, dime qué quieres.-

Tenía prisa volviendo a casa para cocinar para "Fidelio".

Henrico miró a Yadira, la impaciencia e indiferencia en su cara eran tan obvias y se las podía notar por solo un vistazo.

Henrico, quien confiaba en que Yadira podía persuadir obedientemente a Delfino para que ingresara dinero al Grupo Jimenez, ahora ya no tenía tanta seguridad.

Pensó un poco y suspiró, -Escuchaste lo que dijo Fidelio hoy.-

Yadira no contestó, y continuó, -La cadena financiera de la empresa se rompió por un error de inversión, de todos modos, tú también eres miembro de la familia Jimenez. En este momento, debes echarle una mano a la familia Jimenez.-

Yadira movió los labios irónicamente, con un tono brusco, -¿No nos queda los 37 millones de dote de la Familia Dominguez? Ya os di el dinero por venderme a mí misma, ¿cómo quieres que os ayude? ¿Venderme otra vez? Me temo que nadie me quiere.-

Henrico dijo seriamente, -Te casaste de manera justa, ¡cómo puedes hablar tan mal!-

-Debía ser Perla quien haberse casado por derecho.- Yadira levantó la cabeza y lo miró, sin miedo de él.

Henrico se sorprendió al ver las miradas tan frías de Yadira, que no se parecían nada a la Yadira de antes que hacía todo lo que le pedían.

Como la persuasión era inútil, Henrico también se enfrió la cara y dijo amenazadoramente, -¿Crees que la familia Dominguez te trataría con amabilidad si la familia Jimenez se arruinara? Para una esposa de la familia Dominguez, ¡sería muy difícil mantener su posición sin contar con el apoyo de su familia natal!-

-¡Si no puedo mantenerme la posición, entonces nos divorciamos!- Yadira parecía indiferente.

Por fin sabía por qué Henrico estaba dispuesto a ceder sus acciones de la empresa y quería que volviera a trabajar en Grupo Jimenez.

Resultó que quería que persuadiera a Delfino para que ingresara dinero al Grupo Jimenez.

Los de la familia Jimenez no sabían hacer cosas buenas, sino que eran insiciosos.

Henrico estaba tan enojado que no podía hablar nada más, -Tú...-

-Te digo la verdad.- Yadira entrecerró la expresión, y dijo con un tono serio, -¿Por qué Delfino se comprometió con Perla antes? ¿Hay algún secreto?-

La expresión de Henrico cambió levemente y su tono estaba ansioso, -¡De qué tonterías estás hablando! ¡Por qué tu hermana no es digna de Delfino! ¡Es Delfino que no tiene tanta suerte!-

Henrico siempre sabía pesar el pro y el contra, el Grupo Jimenez estaba peor que ahora hace más de diez años. Aunque quería mucho a Perla, debería saber que normalmente la posibilidad de que la familia Dominguez se casara con la familia Jimenez era nula.

Y el repentino cambio de expresión de Henrico y su ansiosa refutación confirmaron que podía haber algo escondido dentro de este matrimonio que había que decir.

A Yadira siempre le daba curiosidad sobre el matrimonio entre la familia Dominguez y la familia Jimenez, solo lo preguntó casualmente, pero inesperadamente, despertó su interés.

-Ya es tarde, me voy a casa, hablamos mañana.- Yadira miró la hora, abrió la puerta y saltó del coche.

Henrico gritó detrás de ella, -¡Yadira!-

Yadira giró la cabeza y le saludó con una sonrisa brillante, yéndose felizmente.

...

Al volver al chalé, Yadira vio a "Fidelio" tan pronto como entró por la puerta.

Aún llevaba el traje del día, con rayas retros de azul oscuro, que parecía elegante.

Dijo primero, -has vuelto a casa una hora más tarde de lo habitual, una hora es suficiente para que tengas una cena romántica con otro hombre.- "Fidelio" levantó la muñeca para mirar la hora y le miró a ella con frialdad.

Yadira le fulminó, levantó la bolsa que tenía en la mano y se la arrojó, luego se dio la vuelta y entró a la cocina.

Delfino agarró su pequeño bolso, arqueó una ceja mirando su espalda.

¿Eso era rabieta?

Sonó el móvil de repente.

Delfino descubrió que el tono de llamada provenía del bolso de Yadira.

Lo abrió y sacó el móvil de Yadira desde adentro.

La persona que le llamó fue marcada como "Noela".

¿Noela? ¿Era la pequeña estrella de la familia de Apolo Tapia que se llamaba Noela?

¿Parecía ser una mujer?

Notó que el móvil llevaba funda y película para protegerlo, y podía ver lo mucho que le gustaba a su propietaria.

Delfino enarcó los labios y caminó hacia la cocina con su móvil amable, pero accidentalmente tocó la pantalla y cogió la llamada.

La voz alta de Noela venía del móvil, -Yadira, ¿sabes? ¡Jaime regresó a Ciudad Mar, puedes salir a pasear y tal vez te encontrarás con él! Podré volver pronto también, luego veré si puedo averiguar dónde está asistiendo a algún evento, y es posible que encuentre una oportunidad para llevarte a visitarle...-

Delfino la escuchó y paró caminando.

Noela estaba muy confusa, -¿Hola? Yadira, ¿por qué no hablas? ¿Estás tan feliz que ni puedes hablar? O es porque no tengo cobertura por aquí…-

En ese momento, justo Yadira salió de la cocina, -Escuché que sonó mi móvil.-

Delfino le arrojó el móvil con gesto impasible, se dio la vuelta y se fue.

Yadira casi no podía coger el móvil, miraba la espalda de "Fidelio", -Puf-, y siguió diciendo a sí misma, -¡Tiene un humor como el tiempo en junio! Cambia su estado de ánimo totalmente impredecible…-

Yadira llevó el móvil a la cocina, y Delfino giró la cabeza en ese momento con una mirada lúgubre.

Delfino se acordó que Yadira volvió a casa muy temprano ese día, justo Jaime regresó ese día a Ciudad Mar. Cuando se quedaron, Jaime hizo varias preguntas sobre Yadira.

Delfino sacó lentamente su móvil y marcó el número de Xulio, -Verifica dónde fue Yadira el viernes pasado y a quién encontró.-