Mi pretendiente es mi EX-MARIDO Capítulo 31: ¿Piensas que vengo a pedirte dinero?

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-¿Ah? Es cierto…-

-Gracias por cuidar de ella.-

Claudia se rió un poco y no supo qué decir.

Doria le dijo antes que ella lo había dejado claro con Abraham. Ella pensó que Abraham se había olvidado de ella, pero de acuerdo con la situación actual, no solo no se había olvidado de ella, sino que estaba más inmerso.

Después de estar así durante media hora, Claudia vio que él parecía que no quisiera irse , y no pudo evitar decir, -Es mejor que regreses primero. Me quedaré con Doria aquí. El médico también dijo que ella no tiene problemas graves, solo necesita descansar bien después.-

Ella y Abraham no se conocían muy bien. Antes lo había visto varias veces debido a Doria. Pero no se habían visto durante tres años, por lo que era demasiado embarazoso sentarse aquí en silencio.

Abraham inconscientemente quería rechazarlo, pero realmente no tenía ninguna razón para quedarse, así que se levantó y dijo, -Avísame cuando Doria se despierte.-

-No hay problema. Cuando ella se despierte, te lo avisaré a primera hora.-

Abraham asintió con la cabeza y, cuando estaba a punto de irse, Claudia dijo en voz baja, -Bueno… ya conoces la situación de Doria. Ella debería haberte dicho todo. Acaba de salir de un matrimonio fracasado. Si no puedes darle un futuro, es mejor dejar de contactarla...-

Abraham entendía lo que ella dijo. Él quería a Doria durante tantos años. ¿Cómo podía olvidarla tan fácil?

Abraham solo podía convencerse a sí mismo como si Doria nunca se hubiera casado antes, pero ella todavía tenía al hijo de Édgar en su vientre. Como hombre, ¿cómo podría no importarle?

Pero no podía evitar querer verla y quería estar a su lado.

Abraham dijo, -Lo pensaré bien antes de venir a verla.-

Después de que Abraham se fue, Claudia exhaló un suspiro de alivio. Justo en ese momento David la llamó y le preguntó dónde estaba la habitación de Doria. Claudia bajó las escaleras para recogerlo.

Dos minutos después de que ella se fue. La puerta de la habitación se abrió de nuevo.

Édgar miró a la mujer pálida que yacía en la cama. El frío en sus ojos finalmente se desvaneció un poco. Se acercó y se sentó en el sofá junto a la cama.

Después de mirarla por un rato, su voz era baja y fría, -Doria, cuando me viste firmar el acuerdo de divorcio, ¿estabas muy satisfecha?-

Se sintió contenta porque ella le mintió con éxito una vez más, y por fin podía estar con Abraham sin ningún problema.

Ella no respondió. Toda la habitación estaba muy silenciosa.

Édgar volvió a decir, -¿Tienes corazón tan duro? Has estado casada conmigo durante tres años. ¿Todavía no puedes olvidarlo a él?-

-¿Qué te hice mal?-

La ropa, bolsos y zapatos de su armario siempre eran los últimos de la temporada. Y había un conductor que la recogía cuando ella salía. No importaba dónde ella hacía compras, los gastos siempre corrían por su cuenta.

Excepto por no darle dinero, nunca a ella le faltaba nada.

La mirada de Édgar se concentró sobre sus labios pálidos, y recordó la escena en la que Abrahamla cuidaba suavemente hacía un rato. Sus delgados labios estaban ligeramente apretados y la ira se extendió por su pecho.

Le apretó la barbilla y, antes de besarla, le echó la culpa a ella, -Doria, esto es lo que quieras.-

Claudia recogió a David, y cuando se dirigió a la puerta de la habitación y estaba a punto de desenroscar la manija, vio la sorprendente escena a través del vidrio de la puerta y sus ojos se abrieron. Ese hombre malvado estaba acosándola aprovechando que ella estaba enferma.

David, que la seguía, también lo vio y le tapó la boca antes que ella gritara.

David llevó a Claudia a caminar unos pasos y luego le preguntó después de que estaba muy lejos de la habitación, - ¿Qué está pasando entre gerente Édgar y Ruan?-

Como todos los demás, él pensó que la razón por la que Édgar apoyó tanto a la editorial de Joyería SG durante este período fue para darle recursos a Amaya.

Pero hoy después de escuchar lo que dijo el asistente de Édgar, vio que lo que había pasado hacía un rato.

Resultó que esto era completamente diferente de lo que pensaba.

Claudia se tocó la boca por estar un poco vergonzosa y sonrió, sabiendo que no podía ocultarlo. Porque todos podían ver lo que estaba pasando adentro.

-Es que... el gerente Édgar en realidad es el ex marido de Doria. Se acaban de divorciar el mes pasado.-

David, -…-

Ahora por fin él lo entendió todo.

¿Por qué Grupo Santángel envió un equipo de relaciones públicas después del accidente de Ruan? ¿Por qué Grupo Santángel de repente dieron regalos a los fotógrafos y diseñadores de la editorial de Joyería SG? ¿Por qué le dio ala editorial de Joyería SG una oportunidad para una actuación sobresaliente...

Esto no tuvo nada que ver con Amaya.

En el otro lado.

Édgar mordió los labios de Doria, pero aún se sentía enfadado. Le abrió los labios de nuevo y aumentó su fuerza hasta que ella frunció el ceño por el dolor. Lentamente la soltó y se sentó en el sofá.

Gracias a Édgar, Doria se despertó poco después.

Ella abrió los ojos y miró al techo, sintiéndose un poco mareada en la cabeza. Sin embargo, antes de que pudiera sentirse mejor, vio a Édgar, que estaba sentado no muy lejos. Los ojos del hombre se veían muy profundos y la miró con frialdad e indiferencia.

Doria se levantó de inmediato y se apresuró a buscar su móvil.

Ella juró antes que le devolvería el dinero inmediatamente después de que terminara el espectáculo, y que no tardaría ni un minuto.

Ahora que ya había oscurecido, no era de extrañar que él viniera aquí para esperarla.

Édgar vio que lo primero que ella hizo cuando se despertó fue tomar su móvil, y él pensó que se iba a enviar mensajes a Abraham. Se notó un poco de enfado en su cara aunque ya estaba muy tranquilo, -Doria, ¿no me ves sentado aquí?-

Por supuesto. Ella no estaba ciega, así que se apresuró a devolverle el dinero.

Rápidamente escribió la contraseña con su mano. Después de que se transfirió el dinero, levantó el móvil y lo señaló, indicando que le había transferido el dinero.

A los ojos de Édgar, lo que ella había hecho significaba que le estaba pidiendo que no les molestara a ella y a Abraham.

Édgar tenía una cara fría y la miró sin decir ninguna palabra.

Cuando Doria vio que él no respondía nada, ella todavía estaba pensando en cómo demostrar su inocencia y ella nunca planeó no devolver el dinero que debía, él dijo con impaciencia, -Habla.-

Antes había vomitado tanto que ahora le dolía la garganta y no podía hablar en absoluto.

Doria bajó la cabeza, abrió Whatsapp y le envió un mensaje, [Me duele la garganta. Ya te he trasferido el dinero.]

El móvil en su bolsillo vibró, Édgar lo sacó con una mano y su rostro se puso aún más feo después de ver el mensaje de ella.

A continuación, Doria envió el siguiente mensaje: [Gerente Édgar , muchas gracias. Si ya recibiste el dinero, es mejor que regreses a casa a descansar. Lindo.]

-¿Crees que vengo a pedirte el dinero?-

Una abrupta y fría voz masculina de repente sonó en la habitación vacía y silenciosa, Doria se asustó y lo miró muy confundida.

-¿Acaso no era por eso?-

No podía ser que ese hombre malvado viniera a visitarla.

Al percibir la duda en su mirada, Édgar se enfadó ferozmente, -¡Doria!-

Doria no sabía qué le había ofendido, pero afortunadamente, le dolía la garganta y no podía hablar, por lo que podía aprovechar la oportunidad para ignorarlo.

Podría irse después de recibir el dinero ¿Por qué se quedaba aquí? ¡Era muy molesto!