¡Se busca un millonario! Capítulo 62. Mi mayor vergüenza.

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Cuatro días antes…

POV: William.

El VICE Club está ubicado en el corazón de New York. Según Larry, debíamos encontrarnos todos a las nueve en punto en la zona VIP apartada exclusivamente para nosotros y esperar la llegada de Blake. Sin embargo, son las horas que el supuesto organizador del evento no llega y ya comienzo a arrepentirme de haber venido.

Junto con Oliver, Kenny, Tomás y Felipe, nos ponemos al día de lo que sucede en nuestras respectivas vidas; pedimos unos tragos y hacemos tiempo en lo que llega el homenajeado de la noche. La música electrónica se escucha por los altavoces y las luces de colores se mueven al ritmo frenético de la misma. De nuevo, comienzo a preocuparme por la ausencia de los principales exponentes de esta reunión, cuando Tomás hace señas hacia el primer piso, llamando la atención de alguien. Me levanto del cómodo asiento de cuero y veo a Blake dirigirse a las escaleras. Yo soy el primero en acercarme y es que, Blake Green, ha sido mi amigo y compañero en los momentos más especiales. Me emociona mucho verlo y más, por un motivo tan importante.

—En serio, ¿te casaste? —pregunto, mientras nos damos un fuerte abrazo—. No es una broma de mal gusto, ¿verdad?

Blake sonríe ante mi tono incrédulo. Él es consciente de sus propias palabras, de sus promesas pasadas de vivir la vida loca y jamás casarse.

«Pero aquí estamos».

—Claro que sí, hermano —asegura y en sus ojos, brilla un sentimiento del que nunca pensé ser testigo con él—. En serio, espero que un día la conozcas.

La emoción en sus palabras se ve interrumpida por Felipe, que se mete entre nosotros y llama su atención. Yo me alejo para que puedan saludarse, pero continúo pensando en que yo también quisiera que él conociera a Ashley.

Le siguen, Tomás, Oliver y Kenny. Cuando se terminan los saludos, Blake busca con la mirada al ausente mayor y da voz a lo que todos pensamos.

—¡Hey! Y Larry, ¿por qué no ha llegado?

—Ni idea, pero tranquilo, sé que vendrá —asegura Oliver y entre ellos, chocan sus tragos. Uno que alguno de los chicos se aseguró de darle a Blake, en cuanto hizo acto de presencia.

Pasan los minutos y al fin aparece Larry, los abrazos con golpes en la espalda vuelven a hacerse presentes, mientras Blake le recrimina por llegar tarde. En un momento dado, Larry endurece su mirada y, cuando la mayoría de nosotros la sigue, sus ojos están fijos en Kenny.

«Algo sucedió entre estos dos», pienso y algo me dice, que hay mujeres involucradas. Aunque me quedaré con la duda, porque hoy no es el día para andar preguntando.

(…)

Blake y yo bajamos al primer piso, para abastecernos de bebidas. Lo pongo al tanto de mi relación con Ashley y reímos por lo extraño de la situación; los dos enamorados sin remedio.

Estamos esperando recostados a la barra, cuando un perfume demasiado dulce me envuelve y un cuerpo se pega por completo a mí.

«¿Qué coño…?», pienso molesto.

Sin embargo, cuando logro enfocar mi mirada en el menudo cuerpo que me acorrala, mi sangre hierve y la confusión se abre paso.

—pregunto y frunzo el ceño—. ¿Qué diablos estás haciendo

sonríe. Me mira con orgullo y pega su cuerpo hasta que no hay distancia entre nosotros. Su pecho se contonea con un escote excesivo y cuando hago contacto visual, veo como su expresión se llena de júbilo. Sin embargo, lo que ella pretende lograr, no le resulta; su sola presencia me repugna y con mis manos aguanto sus brazos, para alejarla

Will —ronronea, con un tono bajo y que ella piensa,

aquí? —pregunto otra vez, entre dientes.

dedo, pretende tocar mi pecho, pero alejo su mano con

toques! —exijo y ella hace un intento de

Leer ¡Se busca un millonario! novela Capítulo 62. Mi mayor vergüenza. de C. P. Cruz

En ¡Se busca un millonario! Capítulo 62. Mi mayor vergüenza., lo entiendo perfectamente, el matrimonio contigo es forzado. Pero aun así aceptó, porque su corazón pronto se dio cuenta de la mitad de su vida. En Capítulo 62. Mi mayor vergüenza., la toleró, la mimó y se sacrificó por ella. Él la dejó seguir sus propios pasos, pero como estaba preocupado de que se cayera, todavía la observaba para sostenerla. Su amor no es un cliché, ni irrealmente dulce, sino muy verdadero y abnegado. Lee ¡Se busca un millonario! Capítulo 62. Mi mayor vergüenza. del autor C. P. Cruz en readerexp.com