Esposa falsa de Simón Capítulo 88: No están limpias las manos de todos modos, es mejor cortarlas

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Frida lo miró y mordió el labio, -Lavaré tu ropa limpiamente.-

-¿Cómo la lavas? ¿Con tus manos?- Simón le preguntó con ironía.

-Claro que no. Llevaré la ropa a la tintorería.- Frida se sorprendió un poco y lo contestó.

Aún no nació en una familia rica. Pero tenía el sentido común. Sabía que no se podía lavar la chaqueta del traje con agua, especialmente que una chaqueta tan cara.

-Vale, no eres tan tonta. ¿Pero por qué piensas en que después de lavarla voy a ponérmela?-

Frida estaba callada.

Simón siguió hablando, -Te has puesto la chaqueta antes, y eso me da asco. No me la pondría ni aunque estuviera limpia.. Como una mujer vana, Aunque finges ser una mujer inocente, pero todavía eres una mujer vana. ¿Lo entiendes?

Al principio a Frida no le importaban sus palabras pero al final no podía soportarlo y dijo, -Solo es una chaqueta. ¿Te he rogado que me la pongas? Me has puesto la ropa. Si crees que la ropa está sucia, me has tocado el cuerpo durante mucho tiempo. ¿Te has lavado las manos?-

Simón, -…-

Rafael pensó, “ joder, qué cotilla”

¿Simón la tocó? Rafael miró a Frida y quería aplaudir por ella.

Simón no había pensado que la gatita Frida era tan fuerte y habló tantos delante de otra persona. Pero no sabía cómo responderla y solo le dijo, -¿Cómo lo sabes que no me he lavado las manos?

-Da igual si te has lavado las manos o no. No están limpias las manos de todos modos.¡Es mejor cortarlas!

Rafael ya no sabía que debería llorar o reír. ¡Qué fuerte era Frida!

Frida se enfadó mucho por sus palabras. Ella ya le dijo que iba a lavar la chaqueta. Si él no quería la chaqueta, no necesitaba hablar las palabras tan malas.

El ambiente del ascensor no estaba bueno. Las dos personas estaban lleno de rabias.

Simón la miró con enojo con los ojos negros.

Frida se sentía incómoda pero no quería que se notara el hombre y lo miró también.

-¡Qué mujer sin vergüenza! Simón estaba tan enfadado y rio con frialdad.

En este momento, se escuchó el sonido del ascensor llegando.

Frida se fue del ascensor y lo echó una mirada con rabia.

Rafael pensaba que Frida era una mujer fuerte y miró a Simón. Aún se enfadó mucho, no sabía cómo contestarla.

De repente, Rafael se sentía un poco alegre.

¿Quién no sabía que Simón estaba en la silla de ruedas, pero es de mal humor y agudo? y mucho menos es cortés con los hombres y las mujeres. Cuando asistió a un banquete, siempre que hubiera mujeres que vinieran a hablar con Simón, Al final, sus ojos se enrojecerían por las palabras de Simón, o se escapó llorando o se escapó molesto.

Parecía que Frida era muy maja pero sabía muy bien discutir y coger las cosas importantes durante una discusión

Ahora vino la pregunta…

Rafael vino a la cara de Simón y lo preguntó, -Simón, ¿le preparo el cuchillo?

-¡Vete!- Simón le dio una patada.

Después de salir de la empresa, Frida fue a la parada de autobús. Cuando estaba esperando, vino un Bentley y se detuvo delante de ella. La ventana se bajó y estaba Óliver Frexia.

-Liliana-

-Óliver, ¿por qué está aquí?-

-¿Vuelves a casa? Ven. Te recojo.-

¿Coger el coche de Óliver a casa? se iba a encontrar a Simón por cierto. Así Simón la llamaría la mujer vana otra vez sin duda. Cuando pensó en eso, rechazó a Óliver, -No te preocupes, Óliver. Estoy acostumbrada de coger el autobús.

Óliver no quería dejar y le dijo, -Hay muchas personas en el autobús. Es más cómodo coger el coche.-

Frida le respondió, -No hace falta de verdad. Óliver, deberías volver primero.-

-¿Tienes miedo que alguien dice algo malo que coges mi coche, Liliana ?

Frida, -Lo siento, Óliver, yo…

-¿O te importa que no te lo he ocultado esta mañana?- Cuando dijo eso, se cara se puso un poco triste y no siguió sonriendo. -Pues, nada..-

Como estaban en la parada de autobús, otras personas también oyeron la conversación y los echaron miradas con curiosidad. Frida le dio vergüenza.

-Óliver-

-¡Sube rápido por favor!-