Mi pequeño caos (COMPLETO) romance Capítulo 21

Hoy es miércoles y estoy en la escuela, pero en pocos minutos van a tocar el timbre y podré irme de esta cárcel que se ha vuelto mi peor pesadilla en estos últimos días.

El lunes fui a hablar con los directores de mi escuela sobre mi embarazo. Al menos se lo tomaron bien y me dieron un montón de opciones para terminar el año escolar, lo que agradezco y me deja un poco más tranquila. Aun así, no he confirmado mi embarazo a nivel de compañeros y eso que hay un montón de rumores sobre eso.

Mi estómago ya es notable y es casi imposible esconderlo. Tampoco es que quiera hacerlo más. No tengo que sentirme avergonzada. Cometí un error, lo sé, pero ahora tengo a un pequeño niño creciendo en mí y eso es jodidamente genial cuando le quitas el factor de mi edad.

Lo único malo es que todos piensan que el padre de mi bebé es Bren. Por un lado, los entiendo. No me he separado de él en estos meses, pero Bren no es el padre y no me gusta que lo miren de la forma en la que lo han estado mirando todos. Aunque a él parece no importarle mucho.

La profesora de geografía deja de hablar un momento y justo suena la campana. Todos mis compañeros salen casi corriendo de la sala mientras que yo espero a que la manada de animales salvajes salga para tomar mis cosas e irme.

-Señorita Baker- me llama mi profesora Jorquera y se acerca a mí mientras tomo mi mochila y la cuelgo en mi espalda- Supe lo de su embarazo, ¿se ha sentido bien?

-Oh, si- respondo un poco aturdida. Aun no me acostumbro a que me pregunten sobre el invasor- Gracias por preguntar.

-Cualquier cosa puedes decirme, ¿sí?

-Claro, gracias.

Me despido con una sonrisa y salgo del salón de clase en donde me está esperando Bren con una sonrisa.

Me acerco a él y aunque estoy un poco preocupada porque todos crean que Bren es el papá de mi bebé, a él parece no importarle porque me atrae a sus brazos y me abraza.

- ¿Cómo están hoy? - me pregunta con ternura cuando nos separamos.

-Oh, desde el almuerzo que fue hace como una hora y media, creo que bien- respondo entre risas y con un poco de ironía.

-Hey, me preocupo por ustedes- dice fingiendo estar ofendido- Ahora que vives conmigo y que el padre del bebé es un idiota, tengo que preocuparme por ustedes más que nunca.

Eso último lo dice en voz baja porque, aunque todos están viviendo sus vidas, alguien podría escuchar sin quererlo.

Hago una pequeña mueca. No le he contado que Phillipe me invitó a vivir con él y mucho menos que he aceptado hacerlo. Me cambiaré el domingo en la noche, pero sigo sin saber cómo decirle a Bren porque sé que se va a enojar mucho conmigo.

-Hablando de eso- digo tratando de cambiar el tema- ¿Me acompañas a buscar algunas de mis cosas a la casa de mamá? Ya me estoy quedando sin ropa.

-Claro- responde él entusiasmado- ¿pero el idiota de Tony no vendrá a verte hoy?

-Como tengo el día libre le dije que no lo hiciera.

Si, hoy es mi día libre y por eso preferí ir a buscar mis cosas hoy. El lunes y martes Tony vino a buscarme y me acompañó hasta mi trabajo y después me fui a buscar a él. Diría que estoy feliz por su actitud, pero siento que lo hace como obligado.

Al menos lo intenta y agradezco su esfuerzo. Aun así, me gustaría que fuera sincero. A pesar de todo, seguimos siendo mejores amigos o al menos eso creo.

-Genial, no veré su cara idiota hoy- dice Bren haciéndome reír.

-Lamento romper tu linda ilusión, Brennan- escucho la voz de Tony y con Bren nos damos la vuelta para encontrarlo ahí- pero aquí me tienes.

-Te dije que hoy no trabajaba- le digo saludándolo un poco incómoda.

-Pensé que te podría acompañar a casa y pasar el rato en la mía- dice encogiéndose de hombros.

Asiento, pero no era el plan que tenía hoy. Solo quería ir a buscar las cosas a casa de mamá y estudiar un poco porque he empezado a sentir que me quedo un poco atrás con la materia. Aun así, no le puedo quitar tiempo con su hijo y él sigue dentro de mí así que mucha otra opción no hay.

Bren y Tony se miran como si quisieran matarse. La verdad es que la cosa ha estado mucho más tensa entre ellos desde que le conté a Bren que Tony quiere volver a la milicia. Según él, dice que es el típico idiota que quiere tomar la responsabilidad de algo, pero sin que su vida cambie.

Tal vez no debería contarle a Bren todas las cosas que me pasan con Tony, pero es que no puedo evitarlo. Es mi amigo y me entiende tan bien.

-Si se ponen a pelear en medio del pasillo les juro que me iré sola a casa- digo molesta por la actitud de ambos- pero ahora que Tony está aquí, puede acompañarnos.

Bren me mira con cara de pocos amigos y Tony con cara de confusión. Tal vez pueda hacer que no se lleven tan mal si es que hago que pasen un poco de tiempo juntos.

-Quiero ir a buscar un par de cosas a casa de mi mamá y puedes ayudarnos a acarrear cosas porque yo no puedo mucho- digo llevando mis manos a mi estómago.

Siento como el invasor hace presencia y se mueve un poco. No hago nada, pero sonrío. Es inevitable hacerlo cada vez que lo siento.

Nunca había entendido cuando la gente decía: "Aun no nace y ya lo amo", pero ahora que tengo al invasor, lo entiendo completamente.

- ¿Y después que harás? - pregunta Tony un poco incómodo.

-Iré una hora a tu casa, pero después iré a la de Bren. Tengo que estudiar y nunca he podido hacerlo en tu casa.

Tony asiente como si no le importase y Bren también asiente.

Caminamos hacia la salida y me encuentro con un montón de miradas curiosas, incluyendo la de Mack que está hablando con un chico muy cerca de ella apoyados en un auto rojo muy lindo.

-Mackenzie- la llama Tony cuando la ve- Nosotros nos vamos a casa, te vas con nosotros- dice, no pregunta solo dice.

-Claro, capitán idiota- responde ella rodando los ojos y con Bren solo intentamos no reírnos- Puedo ir a casa sola, no te preocupes.

-No te estaba preguntando.

-Lo noté, pero debiste hacerlo porque yo ya no soy una niña- dice Mack y su mirada se pierde un poco- pero puedes llevarte a Sam porque si no lo recuerdas, ella también estudia aquí.

Todos giramos la cabeza y vemos a Sam hablando con un chico muy animadamente. Sonrío con ternura porque creo que nunca la había visto así de feliz y animada estando con otra persona.

Veo como Tony aprieta sus puños y se acerca a su hermana. Mack y yo nos miramos y ambas paramos al chico antes de que cometa una estupidez.

- ¿Qué pensabas hacer, idiota? - le dice Mack.

-Es muy pequeña para tener novio- responde Tony con los dientes apretados- Se está pareciendo a ti, Mack.

-No te metas conmigo a menos que quieras que rompa tus dientes, Anthony- dice Mack molesta. -Sam sabe irse sola a casa, deja que lo haga.

Tony se suelta de nuestro agarre y mira mal a Mack quien se vuelve a alejar para estar con ese chico que no recuerdo su nombre.

Bren y yo nos miramos y comenzamos a caminar. La verdad es que me gustaría irme solo con Bren porque Tony está demasiado tenso como para estar cómoda a su lado.

Tomamos el bus completamente en silencio y me siento en uno de los asientos preferenciales del bus. Ambos chicos se miran como desafiándose para ver quien se sienta a mi lado y yo los miro con enojo.

Nos sentamos en los sillones y nos miramos.

-Tú y Bren tienen una gran química, ¿eh? - dice Tony, un poco molesto.

-Deja tu actitud de mierda y tendríamos la misma química- le respondo, ahora yo estoy molesta.

- ¿Acaso quieres estar con los dos?

-Hablaba de química de amistad, pedazo de idiota.

- ¿Por qué a todos les está encantando llamarme idiota el último tiempo?

-Quizá porque te estás comportando como uno- respondo como si fuera obvio.

Eso último hace que Tony se calle. Ruedo los ojos y me levanto para ir a buscar algo a la cocina. Sé que no es mi cocina, pero siempre me han dicho que puedo llegar y sacar lo que necesite y ahora tengo mucha hambre.

Saco una manzana y la muerdo. Cierro los ojos al sentir lo deliciosa que está. Últimamente me gustan más las manzanas de lo normal y eso es culpa de Bren y su "necesitas comer sano para que el bebé nazca sano".

-Lo siento- escucho que dice Tony detrás de mí y me doy vuelta para mirarlo- Te juro que no sé lo que me pasa.

-Tampoco yo, Tony- respondo ya más suave, aprovechando que algo del viejo Tony está aquí- pero ya basta, comienzas a hacer que me sienta mal.

- ¿Por qué lo dices? - pregunta frunciendo el ceño.

-Te sientes obligado a estar con nosotros- digo con la cabeza baja y las manos acariciando al invasor- O al menos eso siento.

-No es así, Cassie- dice Tony acercándose más a mí- Te juro que quiero estar contigo, sino no habría ido hoy a la escuela. Es solo que se me está siendo difícil aceptar que voy a ser papá.

-Te entiendo, me pasó lo mismo- le respondo- Y sé que necesitas tiempo, pero es que no hay más tiempo. Te vas en dos días, Tony.

-Lo sé, lo sé- dice él juntando su frente con la mía.

Es lo más cerca que hemos estado en un buen rato. Más o menos desde que se enteró de la noticia.

Con una sonrisa, hace lo que menos esperé que hiciera en estos momentos. Pone sus manos en mi estómago por primera vez.

-Tengo miedo- dice sin sacar sus manos- Siento que no voy a ser un buen padre y te mereces tener un buen padre para tu bebé.

-Nuestro bebé, Tony- lo corrijo- Eres su padre. Todo lo que necesito es que estés presente en su vida.

-Y lo estaré- responde con decisión- Te prometo que apenas termine el servicio militar, pediré un traslado aquí cerca y no me separaré de ustedes.

Justo en ese momento, el invasor se mueve y Tony lo siente. Una sonrisa pequeña se instala en sus labios.

-Hola, bebé- dice mirando mi estómago- Soy tu papá.

Puede que haya demorado un poco, pero Tony ya parece haber recapacitado. Espero que le dure y que no siga comportándose de la manera en la que lo ha estado haciendo estos días.

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